Aportaciones Académicas

Niños índigo, niños TDHA?

Mitos y realidades de los niños índigo.

Indigo Kid’s, TDHA Kid’s?

Myths and realities of Indigo Kid’s.

Emideth Majul Gabriel

Resumen.

En las últimas décadas ha sido común escuchar el término de niños índigos para designar a niños que han sido considerados como diferentes y especiales y cuyo objetivo es modificar la evolución de la humanidad a un nivel mayor de consciencia.

Su estudio y descripción pertenecen más al campo esotérico, pero la psicología debe responder sí deben ser considerados como una entidad independiente y diferente de otros cuadros como por ejemplo de los niños diagnosticados con TDHA.

En este artículo se concluye que no hay razones validas y confiables para establecer una nueva clasificación nosológica.

Palabras clave; Niños índigo, Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, infancia.

Abstract

For many years has been common to listen about of indigos children that designate to children who have been considered as different and special and whose objective is to modify the evolution of the humanity at a greater level of conscience.

Their study and description belong but to the esoteric field, but the psychology must respond if must be considered how an organization independent and different from other psychopathologies, for example of the children diagnosed with TDHA.

This articulate concludes that there aren’t reliable reasons to establish a new psychiatry classification.

Key words: indigo kid´s, TDHA, childhood.

Introducción.

Durante mucho tiempo la conducta desviada o problemática a sido clasificada y entendida por los psiquiatras o profesionales afines, los cuales sistematizan su conocimiento en libros como "el Manual diagnóstico estadístico para las enfermedades mentales (DSM – IV) (Asociación Psiquiátrica Americana, 1995).

De tal forma, el comportamiento infantil con determinadas características era diagnosticado bajo el rubro de "Trastorno por déficit de Atención" (con hiperactividad).

Actualmente, cierto sector de la población ya no esta de acuerdo con esta nosología y le han dado valor al término del niño índigo. Siendo que sus razones son los efectos secundarios del Ritalin (medicamento que se aplica a los niños con trastorno por déficit de atención) y porque no se ha logrado una cura definitiva.

Pero no solamente hay que darle valor a esas razones, sino que también para entender el concepto de niño índigo es necesario referirse brevemente a la ideología "New Age" (Nueva Era) que podría ser definida como aquella corriente cultural, filosófica, religiosa que pretende reaccionar contra el mundo y el estado presente de la humanidad y empujarla hacia una nueva conciencia, hacia una forma de ser espiritual (Anodea, 2000).

Se puede decir que es una mezcla de religiones orientales, espiritismo, terapias alternativas, psicología transpersonal, ecología profunda, astrología, gnosticismo, proclamando el inicio de una nueva época (Las Heras, 2002).

Parece que su objetivo es indicarle al hombre que se ha llegado a una etapa de la humanidad, donde no hay sufrimiento, donde el hombre hace conciencia de su existir, por la cual busca una identidad.

Los líderes de este pensamiento suelen ser gente de la revolución contracultural de los años 60 y 70 que rechazan los valores y caminos religiosos tradicionales, a favor del libertinaje, de la cultura de la droga, del amor libre y de los experimentos de comunidades utópicas (Vidal de Teneiro, 2001).

Las ideas más comunes de esta ideología son: El mundo está a punto de entrar en un período de paz y armonía mundial señalado por la astrología como la Era del Acuario (Lamare, 2001).

Dicha era será fruto de una nueva conciencia en los hombres, así el hombre se dará cuenta de sus poderes sobrenaturales y sabrá que no hay ningún dios fuera de sí mismo (Panteísmo) Entonces cada hombre creará su propia verdad, no hay bien y mal (relativismo filosófico y moral), toda experiencia es un paso hacia la conciencia de su divinidad (Anodea, 2000).

Es en este contexto sociocultural donde aparece el término de niño índigo, siendo la finalidad de este artículo reflexionar sobre su validez científica, a partir, primeramente de establecer las características del niño con trastorno de déficit por déficit de atención (con hiperactividad), luego describiendo el comportamiento del niño índigo y finalmente, en las conclusiones de este artículo, analizarlo desde la perspectiva nosológica psiquiátrica, para verificar si hay razón o no para considerarlo como una entidad diferente.

Trastorno de déficit de atención.

Según el DSM IV (APA, 1995) los criterios para el diagnóstico de Trastorno por déficit de atención con hiperactividad

A. Existen 1 o 2:

1. seis (o más) de los siguientes síntomas de desatención han persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa e incoherente en relación con el nivel de desarrollo:

Desatención:

2. seis (o más) de los siguientes síntomas de hiperactividad-impulsividad han persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa e incoherente en relación con el nivel de desarrollo:

Hiperactividad

Impulsividad

B. Algunos síntomas de hiperactividad-impulsividad o desatención que causaban alteraciones estaban presentes antes de los 7 años de edad.

C. Algunas alteraciones provocadas por los síntomas se presentan en dos o más ambientes (p. ej., en la escuela [o en el trabajo] y en casa).

D. Deben existir pruebas claras de un deterioro clínicamente significativo de la actividad social, académica o laboral.

E. Los síntomas no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno generalizado del desarrollo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico, y no se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental (p. ej., trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo o un trastorno de la personalidad).

Este mismo manual hace las siguientes subclasificaciones:

1) Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo combinado.

2) Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo con predominio del déficit de atención.

3) Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo con predominio hiperactivo-impulsivo.

Nota de codificación. En el caso de sujetos (en especial adolescentes y adultos) que actualmente tengan síntomas que ya no cumplen todos los criterios, debe especificarse en "remisión parcial".

Ahora bien, las causas exactas del TDA/H aún permanecen esquivas, pero la investigación indica que al menos tres regiones cerebrales separadas, pero a la vez interactúantes, están asociadas a la condición.  La investigación también señala claramente que el TDA/H tiende a correr en familias.  Más de 20 estudios genéticos han encontrado evidencia de que el trastorno es principalmente una condición heredada, con base neurológica.  El TDA/H es un rasgo complejo y los rasgos complejos son típicamente el resultado de la interacción de múltiples genes.  Los problemas en la crianza o las situaciones de vida hacen que el TDA/H mejore o empeore, pero no son la causa del trastorno (Goldman et al, 1998). 

También es importante anotar que los medicamentos psicoestimulantes comunes que se usan para el tratamiento del TDA/H incluyen el metilfenidato (Ritalin, Concerta, Metadate, Focalin), las sales mixtas de un producto de anfetamina de entidad sencilla (Adderall, Aderall XR) y la dextroanfetamina (Dexedrine, Dextrostat).  El metilfenidato, la anfetamina y las sales mixtas de anfetamina ahora están disponibles en preparaciones de acción corta y acción prolongada.  Generalmente, las preparaciones de acción corta duran aproximadamente 4 horas; las preparaciones de acción prolongada son más variables en la duración, algunas duran de 6 a 8 horas, y las más nuevas hasta 10 a 12 horas.  Por supuesto, puede haber una variación individual amplia, la cual no puede predecirse, y que sólo se hará evidente una vez que el medicamento se pruebe (MTA Cooperative Group, 1999).

Así mismo como cualquier medicamento, el ritalin puede tener efectos secundarios, entre los cuales están: Nerviosismo e insomnio son los efectos más comunes. Se manifiesta al comienzo del tratamiento y suelen poder ser controlados reduciendo la dosis y dejando de tomar el medicamento por la tarde o la noche. También es corriente la pérdida del apetito, aunque suele ser pasajera. Sistema nervioso central y periférico: Ocasionales: cefalea, somnolencia, vértigo, discinesia. Raros: dificultades de la acomodación y visión borrosa. En casos aislados: hiperactividad, convulsiones, calambres musculares, movimientos coreotetoides, tics o exacerbaciones de tics ya existentes y síndrome de Gilles de la Tourette, psicosis tóxica (a veces con alucinaciones visuales y táctiles), humor depresivo transitorio, arteritis cerebral y/o oclusión. Tracto gastrointestinal: Ocasionales: dolor abdominal, náuseas, vómitos. Suelen ocurrir al comienzo del tratamiento y pueden verse aliviados por la ingestión simultánea de alimentos. Sequedad de boca. Aparato Cardiovascular: Ocasionales: taquicardia, palpitaciones, arritmias, cambios en la tensión arterial y la frecuencia cardíaca (de ordinario un incremento). Raros: angina de pecho. Pie y/o Reacciones de Hipersensibilidad: Ocasionales: Erupción, prurito, urticaria, fiebre, artralgia, alopecia. Sangre: En casos aislados: leucopenia, trombocitopenia, anemia. Otros: Raros: reducción moderada del aumento de peso y un poco de retraso del crecimiento durante la terapéutica prolongada en niños (Spencer et al, 1996).

Además se sabe que la medicación no cura el TDA/H; cuando es efectiva, alivia los síntomas del TDA/H durante el tiempo en que está activa.  Por lo tanto, no es como un antibiótico que puede curar una infección bacteriana, sino más bien como los espejuelos que ayudan a mejorar la visión sólo durante el tiempo en que se usan.  Luego de repasar la evidencia científica, se ha informado que "la farmacoterapia, particularmente los estimulantes, han sido estudiados extensamente.  La medicación sola generalmente provee mejora significativa de los síntomas a corto plazo y mejora académica" y "la proporción entre riesgo y beneficio del tratamiento con estimulantes en el TDA/H debe evaluarse y supervisarse de manera continua en cada caso, pero en general es altamente favorable" (Swanson et al, 2001). 

Sea como fuere, una vez establecido los criterios diagnósticos del niño con trastorno por déficit de atención y nombrado algunos hechos relevantes asociados a este trastorno, a continuación se aborda el término del niño índigo.

El niño índigo.

Se afirma que es a partir de la década del 80, que ellos comenzaron a llegar, cada vez más. Son niños espectaculares. Están llegando para ayudar a la transformación social, educativa, familiar y espiritual de todo el planeta, independientemente de las fronteras y de las clases sociales (Carrol et al, 2001). Son como catalizadores para desencadenar las reacciones necesarias para las transformaciones (Piedrafita, 2001). Ellos poseen una estructura cerebral diferente en lo que se refiere al uso de los potenciales de los hemisferios izquierdo (menos) y derecho (más). Esto significa que ellos van más allá del plano intelectual, estando el foco de su brillo en el plano de la acción. Ellos exigen del ambiente que los rodea ciertas características que no son comunes ni auténticas en las sociedades actuales (Tappe, 1982).

Quien planteó por primera vez la calificación índigo aplicada a un grupo de niños fue Tappe (1982) parapsicóloga, conferencista e investigadora en esa materia. Explica que los seres humanos irradiamos "capas áuricas" con determinados colores. Y que sólo algunas personas pueden ver dichas auras; no obstante, en esas capas, según los colores en juego, se definen rasgos de personalidad y otros aspectos inherentes al individuo.

Esa autora identificó las características de los grupos por colores y luego las desarrolló. Ella misma declara haber visto las auras de los niños en esa intensidad cromática, cuya definición en el diccionario ronda el "añil, colorante natural azul oscuro obtenido de varias plantas del género Indigófera.

Sin embargo, el color índigo es sólo una de las características de estos niños a quienes se les han asignado diversas maneras de identificación o denominaciones: Niños estelares, Niños especiales, Niños de luz, Niños de la Nueva Era, Nuevos niños, Niños mágicos, Niños nazarenos o acuarianos, Dark blue children, Millenium children, entre otras (Aisenberg et al, 2003).

Los niños índigo ayudarán a destituir dos paradigmas de la humanidad (Tober et al, 1999):

  1. Nos ayudarán a disminuir el distanciamiento entre pensar y actuar. Hoy en nuestra sociedad todos saben lo qué está bien o mal. Sin embargo, frecuentemente actuamos diferentemente a cómo pensamos. Estos niños van a inducirnos a disminuir este distanciamiento, generando así una sociedad más auténtica, transparente, verdadera, con mayor confianza en nuestras relaciones.
  2. Ellos también nos ayudarán a mudar el foco del yo hacia el prójimo, inicialmente a partir del restablecimiento de la autenticidad y la confianza de la humanidad, que son requisitos previos para que podamos respetar y considerar más al prójimo que a nosotros mismos. Como consecuencia, disminuirán el Egoísmo, la Envidia, las Exclusiones, resultando en una mayor solidaridad y capacidad de compartir.

Tipos de Niños Índigo

Según Llinares (2001) hay cuatro tipos diferentes de Índigos, cada uno con un propósito:

1. El humanista: que está destinado a trabajar con las masas. Ellos son los médicos, abogados, profesores, comerciantes, ejecutivos y políticos del mañana. Ellos servirán a las masas y son muy hiperactivos y extremadamente sociables. Ellos hablarán con todo el mundo, siempre en forma muy, pero muy amigable. Ellos son torpes y muy hiperactivos. Algunas veces se estrellarán contra una pared porque olvidaron poner los frenos. Ellos no saben cómo jugar con un juguete, pero le sacarán todas las partes que contengan y probablemente después no lo vuelvan a tocar. Son del tipo de persona al que hay que recordarles las cosas permanentemente, porque a menudo se olvidan de las órdenes simples y se distraen. Son lectores feroces.

2. El conceptual: están más interesados en proyectos que en personas. Ellos serán los ingenieros, arquitectos, diseñadores, astronautas, pilotos y militares del mañana. Ellos no son torpes, por el contrario, son niños muy atléticos. Son controladores y la persona que más tratan de controlar es a su madre si son niños, y a su padre si son niñas. Este tipo de Índigo tiene tendencia a la adicción, especialmente a drogas durante la adolescencia. Sus padres deben vigilar estrechamente sus patrones de comportamiento.

3. El artista: es mucho más sensible y su cuerpo a menudo es más pequeño, aunque eso no es una regla general. Están más inclinados hacia el arte, son muy creativos y serán los profesores y artistas del mañana. Sea lo que sea a lo que se dediquen, siempre estarán orientados hacia el lado creativo. Dentro del campo de la medicina, serán cirujanos o investigadores. En el campo de las artes, serán los actores. Entre los 4 y los 10 años, ellos pueden involucrarse en hasta 15 actividades creativas diferentes, le dedicarán 5 minutos a una y luego la abandonarán.

4. El interdimensional: es mucho más grande que los demás índigos, desde el punto de vista de la estatura. Entre los 1 y 2 años ya no les podrá decir nada. Ellos dirán: "Yo ya lo sé" o "Yo puedo hacer eso", o "Déjame sólo". Son ellos quienes traerán nuevas filosofías y espiritualidad a este mundo. Pueden llegar a convertirse en bravucones y jactanciosos porque son mucho más grandes y también porque no encajan en ningún patrón de los otros 3 tipos.

De manera general, según Carrol et al (2001) su comportamiento se caracteriza por:

Chapman (2001) enumera las siguientes características para ayudar a identificar si un niño es Índigo:

Por su parte, Solari (2001) nombra las siguientes características:

En resumen, se podría afirmar que los niños índigo nacen en cualquier clase socioeconómica y se caracterizan, básicamente, por poseer un nuevo estado de conciencia. La llegada de estos "nuevos hombres" no es casualidad: tendrían una tarea muy específica por delante:

"Son puentes entre la tercera y cuarta dimensión, y activan el verdadero cambio en el seno mismo de la familia, en el hogar" (Cabobianco, 1991).

De tal forma, que su comportamiento atípico solo es un cuestionamiento a los paradigmas existentes.

Conclusiones.

Es indudable que en la actualidad el ser humano no solo busca la gratificación de sus necesidades físicas, emocionales, sociales, etc., sino que también existe una preocupación, real, por lograr la trascendencia y su desarrollo espiritual.

La psicología está atenta a este hecho y así por ejemplo la psicología transpersonal aporta una nueva mirada, integral y energética del ser humano, y de los conceptos de salud y enfermedad psíquica.

Desde este punto de vista el hombre es un ser que posee un núcleo esencial y que en el transcurso de su existencia tendrá la posibilidad de desplegarlo. Este núcleo esencial o verdadero ser, trasciende la personalidad y a la vez lo conecta con las leyes del universo que tienden a armonizarlo. Siendo que muchas de sus conclusiones han sido verificadas en diversos estudios (por ejemplo, los trabajos de Walsh, 1992).

Ahora bien, si recordamos que la ciencia es el conjunto de conocimientos susceptibles de probarse, de ser sistematizados, realizables y dirigidos a objetos de una misma naturaleza y que esta serie de conocimientos pueden ser ciertos o probables, racionales, sistematizados y verificables, dirigidos a objetos de igual naturaleza.

Se puede observar que el concepto de niños índigo no cumple estas características, dado que sobre todo, no pueden ser verificables, ni comprobables, los fundamentos en que se sustenta la explicación del comportamiento de este tipo de niños.

Además si se analizan, las características propuestas para definir a un niño índigo, con un "ojo" crítico, se puede concluir que simplemente se están definiendo de una manera "positiva" los comportamientos propuestos para diagnosticar a un niño con trastorno por déficit de atención con hiperactividad.

Por ejemplo, Carrol et al (2001) especifica que este tipo de niños se frustran con sistemas rituales que no requieren pensamiento creativo, lo que el DSM IV (APA, 1995) llama un factor de desatención al evitar, disgustarle o ser renuente en cuanto a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como trabajos escolares o domésticos).

Para tratar de diferenciarse del criterio nosológico, presuponen que hay "muchas" tareas que no requieren un pensamiento creativo y por eso el niño índigo se rebela a realizarlas. No aportando estudios que avalen este hecho, por lo que pareciera que solo se trata de "justificar" la conducta de ese niño.

En ese sentido, la pregunta a plantearse debe ser: ¿es factible lograr una adaptación plena y funcional al medio ambiente, solo con un pensamiento creativo o solo ejecutando conductas creativas?

La respuesta es NO. Un desarrollo normal implica la ejecución de una serie de conductas habituales y estereotipadas, así como la presencia de comportamientos creativos y espontáneos. Apegarse a cualquier polo es disfuncional.

Este mismo análisis se podría realizar con cada una de las características que se proponen para definir a un niño índigo. Por lo que la conclusión de la autora de este artículo es que no existen elementos suficientes que avalen el hecho de crear una categoría especial y diferencial entre los niños índigo y los niños diagnosticados con trastorno por déficit de atención con hiperactividad.

Por lo tanto, si ya se tiene una categoría diagnóstica (Trastorno por déficit de atención con hiperactividad) que esta sustentada por diversos estudios y ha sido útil para comprender el comportamiento de estos niños, no es viable cambiarla por otra, con elementos más subjetivos y no demostrables.

Pareciera ser, que tratar de apegarse al término de niños índigos, es una intelectualización por parte de los padres o de un sector de la población para bajar la ansiedad y los conflictos que generan estos niños, al considerarlos "especiales o únicos".

Aspecto que se refuerza por la ideología del New Age, pues como se describió anteriormente, su finalidad es la creación de un "mundo sin dolor", más espiritual, sin centrarse en los aspectos que se podrían definir como "terrenales"

Además, se considera que no es válido apegarse a esta ideología por la simple razón de los efectos secundarios que puede conllevar el tratamiento con ritalin, pues, por una parte, es importante anotar que no en todos los casos se presentan dichos efectos y, por otra parte, los avances de la ciencia son muy rápidos y ya en la actualidad existen otras alternativas psicofarmacológicas.

Sea como fuere, también es esencial anotar que no por el simple hecho de invalidar el concepto de niño índigo se deben rechazar todas las aportaciones del campo esotérico pues el conocimiento del mundo y la naturaleza no solo puede ser abarcado por la ciencia pragmática, lo único que hay que estar atento es que el conocimiento subjetivo este suficientemente avalado por la lógica y la razón.

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