La empatía no local relacionada con cambios en el funcionamiento cerebral.
The nonlocal empathy related with changes on the brain functioning.
Begoña Quintana Rivero
Resumen
En este artículo se muestra cómo la empatía, que se encuentra fuera de los límites de tiempo y espacio, afecta la activación de ciertas áreas del cerebro. El objetivo de este trabajo es enseñar por qué y cuáles son las áreas cerebrales que se encienden al exponerse a la empatía no local y sus afectaciones en la actividad cerebral de la persona expuesta a ella.
Concluyéndose que la empatía no local produce cambios donde los sistemas de defensa, es decir, la actividad de la amígdala puede ser disminuida produciendo así un cambio en el estado emocional de la persona expuesta.
Descriptores: cerebro, no localidad, empatía.
Abstract
This article shows how empathy, which is out of the limitations of time and space, affects the activation of certain brain areas. The objective of this work is to show why and which ones are the brain areas that turn on when they are exposed to non local empathy and its results on the brain activity in a person expounded to it.
Concluding that non local empathy produces changes where de defense mechanisms, meaning, the amigdala’s activity can be diminished producing a change in the emotional state of the person that is being exposed.
Descriptors: brain, non locality, empathy.
Introducción
Lo que el investigador quiere mostrar es la afectación de la empatía no local en el cerebro de los pacientes expuestos a ella, qué áreas son encendidas al estar frente a una persona con actitud perceptiva.
Entonces se intenta mostrar como dependiendo de las áreas cerebrales que se encuentren activas reaccionamos de uno u otro modo (si la persona está en actitud defensiva o en confianza, por ejemplo) siendo condicionadas mecánicamente estas reacciones.
La empatía considerada no local, pretende el desarme de los patrones defensivos en los seres humanos, mediante la transmisión de estado por parte de la persona que tenga esta facultad desarrollada.
Cerebro
El cerebro es el órgano principal del sistema nervioso, donde se encuentran los centros que gobiernan las actividades sensoriales y motoras del organismo, además de ser el responsable del razonamiento, la memoria y la inteligencia.
Para Goleman (1999) la mayoría del cerebro humano está contenido en los pliegues familiares del córtex cerebral, donde todas las funciones de alto orden ocurren.
La vasta mayoría del córtex cerebral es referida como neocórtex, porque es la región del cerebro más recientemente evolucionada. La evolución de este "nuevo córtex" nos da la inteligencia cerebral que separa a los humanos tan decisivamente de otros animales y nos habilita para crear lenguaje, arte, mito y cultura. Dentro del córtex están los centros de talentos. Talento es una palabra inusual pero describe la operación cerebral. La mayoría de las personas probablemente tiene más de un talento que de otro. Estas habilidades, moverse graciosamente o hablar fluido, existen tanto mental, comportamental, así como anatómicamente, unidas. Cada una tiene una rica concentración de ciertas habilidades.
El córtex está conectado al cuerpo por estructuras "subcorticales" más primitivas que regulan los sistemas básicos que soportan la vida, la actividad de las hormonas, y emociones primarias. Las estructuras subcorticales conectan el neocórtex al tallo cerebral, que en vuelta conecta el cerebro a la espina y los procesos biológicos del cuerpo. Entonces el córtex cerebral es también un centro importante de control sensorial y motor. Es donde mente y cuerpo se unen y crean nuestra auto imagen y nuestra visión del mundo.
El córtex cerebral es dividido en dos hemisferios, conectados por una enorme estructura de 300 millones de neuronas llamado cuerpo caloso.
Son:
+ Hemisferio Izquierdo
+ Hemisferio Derecho
Cada hemisferio está más adelante dividido en cuatro estructuras conocidas como lóbulos.
Los dos hemisferios del cerebro son similares en apariencia y, hasta cierto punto, en función (Goleman, 1999)
El hemisferio izquierdo es el que recibe y analiza sensaciones de la parte derecha del cuerpo y gobierna la actividad motora del lado derecho, y el hemisferio derecho, es el que recibe y analiza sensaciones de la parte izquierda del cuerpo y gobierna la actividad motora del lado izquierdo. Ambos hemisferios también contienen centros para procesar lenguaje, que, cuando trabajan conjuntos, nos dan el poder de la expresiva comunicación verbal.
Al mismo tiempo, sin embargo, hay importantes diferencias en la forma en la que los dos hemisferios trabajan. El clásico entendimiento es que el hemisferio izquierdo es más analíticamente inclinado y es reconocido como el centro del lenguaje verbal y procesos matemáticos. El hemisferio derecho trabaja en una forma más abstracta, holística, como el centro del pensamiento no verbal, percepción visual-espacial, y la percepción, modulación y expresión de las emociones.
Ambos hemisferios pueden contribuir a funciones mentales similares. Como el hemisferio izquierdo generalmente provee la base neurológica para el lenguaje oral y escrito, y porque tales funciones son tan importantes en la formulación y expresión del pensamiento consciente, el izquierdo es frecuentemente referido como el hemisferio "dominante". Pero el funcionamiento adecuado del cerebro típicamente requiere la interacción coordinada de ambos lados del córtex. Ésta comunicación entre los hemisferios se hace posible por redes de fibras nerviosas conectadas. Algunos estudios (citados por Goleman, 1999) muestran que debido a la naturaleza del cableado neuronal, éstas estructuras conectivas no pueden transmitir pensamientos y percepciones complejos, sólo nuancias (variación de intensidad).
Austin (citado por Begley, 2001), afirma que todo lo que sentimos y pensamos es mediado o creado por el cerebro. Dice que cuando el miedo y la timidez se han disuelto, ciertos circuitos cerebrales deben ser interrumpidos. ¿Cuáles? La actividad de la amígdala, que monitorea las amenazas y registra el miedo, debe ser extinguida. Los circuitos del lóbulo parietal, que orientan en el espacio y marcan la distinción entre uno y el mundo, deben silenciarse. Los circuitos del lóbulo parietal y temporal, que marcan el tiempo y el darse cuenta de sí mismo, deben liberarse. Cuando eso pasa, lo que pensamos como nuestras funciones ‘superiores’ de individualidad aparecen brevemente para ‘retirarse’, ‘disolverse’ ó ser ‘borradas" de la conciencia.
Lo que sucede en nuestros cerebros cuando sentimos la experiencia de la disolución de individualidad, "hemos encontrado una realidad diferente de y, en un sentido crucial, superior que- la realidad de la experiencia diaria", es decir, el estado habitual en nosotros, manifiesta Wulff (citado por Begley, 2001).
En neuroteología, psicólogos y neurólogos tratan de puntualizar cuáles regiones del cerebro se encienden y otras se apagan, durante las experiencias que parecen existir fuera del tiempo y espacio (Newbwerg et al, 2001).
En el lóbulo parietal superior, hacia lo más arriba y atrás del cerebro, se encuentra una región nombrada "área de asociación de orientación", que procesa la información acerca de espacio y tiempo, y la orientación del cuerpo en el espacio. Determina dónde termina el cuerpo y comienza el resto del mundo. Específicamente el área de orientación izquierda crea la sensación de un cuerpo físicamente delimitado; el área de orientación derecha crea la sensación del espacio físico donde existe el cuerpo.
El área de orientación requiere inputs sensoriales para hacer sus cálculos. "Si bloqueas los inputs sensoriales a esta región, como se hace durante la intensa concentración de la meditación, previenes al cerebro de formar la distinción entre yo y no yo" dice Newberg (citado por Begley, 2001). Sin ninguna información llegando de los sentidos, el área de orientación izquierda no puede encontrar ningún límite entre yo y el mundo. El cerebro parece no tener opción más que "percibir el yo como interminable e íntimamente entretejido con todo y con todos," escribieron Newberg et al (2001).
El área de orientación derecha, igualmente privado de datos sensoriales, se pierde en un sentimiento de espacio infinito.
Newberg et al (2001) creen que parte de la razón de que el área de asociación de la atención es activada durante prácticas espirituales como meditación, es porque está fuertemente involucrada en respuestas emocionales. Entonces, parece razonable que el área de asociación de atención deba tener alguna importante interacción con otras estructuras cerebrales subyacente a la emoción durante estados meditativos y religiosos.
Como muestran estas afirmaciones el desarme de los sistemas de defensa, provocará que se activen o enciendan ciertas áreas nuevas del cerebro, pudiendo ser provocados estos cambios no solamente durante la meditación sino también al ser expuestos a la empatía considerada como no local, y desarmarán los sistemas de defensa en un grado para provocar un estado de confianza y relajación en el paciente.
¿Qué es no localidad?
No local significa fuera de los límites confinados por el espacio y tiempo.
Dossey (1999) muestra que varios estudios revelan que la cura puede ser alcanzada a distancia por medio de amorosos y compasivos pensamientos, intenciones y oraciones hacia otros. Estos hallazgos revelan la habilidad de una parte de nuestra mente o conciencia de escapar de su confinamiento al cerebro y cuerpo y actuar en cualquier lugar, a pesar de la distancia.
Lorimer (citado por Wilber, 2000) afirma que una visión no local sostendría que la mente puede no estar localizada o confinada en el cerebro, ni quizá en el momento actual. La mente, en otras palabras, sería libre en el espacio y en el tiempo.
Según este concepto, la conciencia no puede localizarse completamente ni ser confinada en puntos concretos del espacio, como el cerebro o el cuerpo, o en puntos determinados del tiempo, como el momento actual. Una mente que es no local podría funcionar a través del cerebro y del cuerpo, sin ser limitada por ellos.
El modelo de conciencia que se necesita para acomodar intenciones mentales a distancia, ya sean positivas o negativas, es un modelo que reconoce la cualidad no local de la mente.
Dossey (1999) aclara que la mente no local no es posesión de un grupo selecto de personas. De hecho, es tan innata, ordinaria, el regalo pertenece a todos. Nuestras mentes son naturalmente no locales, presentes en el nacimiento, instaladas de fábrica, dadas gratuitamente. Esto significa que no es necesario para nosotros tratar de hacer mecánicas experiencias no locales. Porque nosotros somos no locales, ocurren sin nuestra orden, normalmente cuando menos lo esperamos. Podemos aprender, sin embargo, a establecer el estado de los eventos no locales por varios métodos para que estos acontecimientos ocurran más frecuentemente en nuestras vidas.
Los estudios sobre las imágenes transpersonales, las correlaciones de encefalogramas a distancia, el diagnóstico a distancia, los acontecimientos telepáticos y las sensaciones remotas sugieren que algún aspecto de la psique es no local, es decir, que no puede ser confinado a puntos específicos del tiempo, como el momento actual. La cualidad no local del espacio y del tiempo no significa un periodo muy amplio o muy largo . La no localización implica una cualidad de infinito en el espacio y en el tiempo, porque una no localización limitada es una contradicción en sus términos (Lorimer, 2000).
Goswani (1999), expone que el experimento más reciente por la Universidad Nacional Autónoma de México, el neurofisiologista Jacobo Gringberg-Zylberbaum y sus colaboradores apoyan la idea de comunicación no local entre cerebros humanos. Dos sujetos son instruidos a meditar juntos por un periodo de veinte minutos para establecer una "comunicación directa"; entonces entran de forma separada en jaulas de Faraday (estructuras metálicas que bloquean cualquier señal electromagnética) mientras mantienen comunicación directa durante el tiempo del experimento. A uno de los sujetos se le muestra luz estromboscópica que produce un potencial evocado, una única respuesta del cerebro a estímulos sensoriales, que es medida por una máquina de EEG (electroencefalograma).
Sorprendentemente, el cerebro no estimulado también muestra actividad cerebral eléctrica, un potencial "transferido" similar en forma y fuerza al potencial evocado.
La sencilla explicación es no localidad cuántica – los dos cerebros actúan como un sistema cuántico correlacionado no local. En respuesta a un estímulo de sólo uno de los cerebros correlacionados, la conciencia colapsa estados similares en los dos cerebros; de ahí la similitud de los potenciales de los cerebros.
Grinberg-Zylberbaum (2005), a este respecto, menciona que el potencial transferido no disminuye con la distancia de separación entre los dos sujetos, así mostrando que la interacción entre cerebros no involucra espacio pero posiblemente ocurre en el reino de la estructura pre-espacial, en otras palabras, ocurre en la conciencia.
Goswani (1999) continúa exponiendo que la inicial correlación es producida por alguna "interacción". En el caso de los cerebros correlacionados, la conciencia está involucrada, no sólo establece la correlación inicialmente pero también mantiene la correlación en el tiempo de duración del experimento.
Para aclarar el potencial evocado, los experimentadores típicamente usan un promedio de más de cien flashes de luz para eliminar el "sonido". Pero los cerebros no se vuelven no relacionados tan pronto como un observador ve un flash de luz. La única conclusión es que la conciencia reestablece la correlación cada vez que se rompe. La intención consciente, el acuerdo de dos sujetos es crucial para el éxito de cualquier comunicación telepática. Sin embargo, la intención no es una egoica, simplemente pensar y desearlo no lo hará. En lugar de eso, es dejarse ir a un estado de conciencia más allá del ego, donde los dos son uno.
Empatía considerada no local
La empatía considerada no local, el investigador la define como la capacidad de percibir objetivamente los estados emocionales del otro y sus necesidades. Es una facultad con la que nacemos, es intrínseca en el ser humano, pero que es necesario que sea desarrollada. La empatía considerada no local, es también llamada consideración externa. Parte de la idea principal de que la empatía considerada no local es un acto de amor conciente, por lo que un hombre que no trabaja en sí mismo, no puede trabajar con los otros.
Es importante anotar que si bien el término de empatía no focal no es de reciente aparición, son pocos los autores que se han centrado en su estudio y análisis, por lo que a continuación se detallan los puntos de vista de los investigadores que han hondado en esta área.
Así, Nicoll (1947) afirma que la consideración externa es siempre conciente. Es anti mecánica. La consideración interna es siempre mecánica y por eso, no requiere esfuerzo alguno – esto es, no es conciente, sino el trabajo de la máquina. Ponerse concientemente en la posición de otra persona, y verse uno mismo en él o ella, es un acto conciente y exige un esfuerzo conciente. La consideración interna se hace naturalmente y es mecánica. Alegrar a una persona que es desdichada es un comportamiento humano y razonable, pero si es cuestión de trabajo. Es preciso escuchar internamente a dicha persona en uno mismo como en un espejo, hallar el mismo estado en uno mismo y no negarla, y entonces la otra persona experimentará un cambio de estado sin que se haya dicho una palabra.
Nicoll (1947) expresa que la consideración externa exige escuchar internamente y encontrar la misma cosa en uno mismo –esto es, si son suficientes la observación de sí y conocimiento de sí. No se puede influir en los otros sin conocer a la otra persona en uno mismo. La consideración externa radica en ver el estado de una persona y recordar que se estuvo en ese estado, porque todos pasan por el mismo estado como, digamos, lo ha experimentado y lo recuerda un anciano inteligente.
La inteligencia quiere decir ver la verdad de una cosa. Descubrir en uno mismo el estado de la otra persona, sin pronunciar palabra alguna, la ayudará. La consideración externa es un profundo acto interno y se funda en un acrecentamiento de conciencia —esto es, en el amor— pues todo amor verdadero equivale a tener conciencia de las dificultades de otras personas hallando las mismas dificultades en uno mismo. El amor consciente no es ciego. Da nacimiento a una nueva fuerza neutralizante. Por eso en un sentido se realiza en silencio —internamente. Se lo puede realizar, aun no hallándose en presencia de otras personas, por medio del trabajo interior y buscando siempre el mismo estado en uno mismo, el estado que hace censurar a la otra persona, si bien, a veces, por nobleza, no lo hace y entonces dice que es un auto sacrificio. Este es un sufrimiento inútil. Pero cuando se está considerando externamente, que es un proceso interior, es preciso no mostrarlo exteriormente —de otro modo se convierte en condescendencia y así va a la Falsa Personalidad. Imaginar que usted, tal como es, puede ayudar a otro es siempre condescendencia. Esto es, se funda en la idea que sabe lo que le conviene.
Permanecer en casa y hacer el trabajo interior de consideración externa, esta conciencia, puede cambiar a lo lejos, el estado de dicho compañero, pero sólo estando consciente del mismo estado en uno mismo y viendo así a dicha persona en uno. Así se desciende, por así decir, y no hay sentimiento de superioridad.
Nicoll (1947) ante la pregunta "¿Por qué la consideración externa es llamada externa y la consideración interna llamada interna, siendo el acto de consideración externa interno?" Responde que, en la consideración externa uno se pone a sí mismo en la posición de la persona externa, un objeto que está afuera – a saber, la otra persona. En la consideración interna sólo se piensa en sí mismo- La primera es objetiva, la segunda es subjetiva. No vemos a las personas objetivamente: las vemos subjetivamente – esto es, como las imaginamos o esperamos que sean. Somos todos violentos para con los otros por no darnos cuenta de ello. En este sentido, las personas son muy capaces de destruirse unas a otras.
Para el investigador, se cree que la empatía, como es definida tradicionalmente, es ponerse en el lugar de otro, ponerse en sus zapatos, esto no es del todo incorrecto pero las personas hacen eso externamente, lo que quiere decir que no perciben cómo sufre la otra persona, qué estado tiene, sólo imaginan cómo ellos sufrirían si estuvieran en la situación del otro a partir de sus creencias y preconceptos, lo cual tiene muy poco que ver con la otra persona, sustituyendo el plano objetivo por la subjetividad de lo que imaginan y creen.
Nicoll (1947), reconoce cuatro Estados de Conciencia enumerados en la siguiente forma:
4.- Estado de Conciencia Objetiva
3.- Estado de Recuerdo de Sí
2.- Estado de la así llamada, Conciencia despierta
1.- Estado de Sueño literal - sueño físico
Para llegar al Estado No. 4, un hombre debe pasar primero por el Estado No. 3 –de otro modo, no logrará cosa alguna, ni tampoco la recordará si tiene un súbito contacto con el Estado No. 4- esto es, el Estado de Conciencia Objetiva. La primera respuesta a qué es Conciencia Objetiva es que en ese Estado vemos las cosas como son realmente. Pero esta definición no satisface a la mente. Naturalmente, no puede hacerlo, porque nadie puede describir un estado superior de conciencia a otra persona que nunca estuvo en contacto con dicho estado. A menos que haya tocado el estado de Conciencia Objetiva, no podemos aprehenderlo, así como un hombre que percibe en tres dimensiones, no puede aprehender cómo sería un mundo de cuatro, cinco o seis dimensiones. "Es ver cómo son realmente las cosas".
La mejor analogía es un espejo. Un buen espejo refleja fielmente. No deforma cosa alguna. No es celoso. En una palabra, carece de subjetividad. Nos muestra exactamente a qué nos asemejamos. Las personas suelen decir que un espejo no miente.
Ahora bien, si pudiéramos experimentar nuestra sentimentalidad, nuestras investigaciones basadas en la Falsa personalidad, nuestros estados negativos, subjetivos, nuestros así llamados ideales y mil y otras cosas, incluso los bienamados retratos de nosotros mismos, las actitudes hostiles que nos inculcaron, las típicas reacciones mecánicas, los topes, los prejuicios, la vanidad y, en suma, todo aquello contra lo cual debemos trabajar, entonces nos aproximamos al estado en que vemos las cosas como son.
Ver al otro tal como es exige un acto preliminar absolutamente necesario –a saber, la necesidad de verse a sí mismo como se es. Cuanto más conciente se es de sí mismo, de lo que a uno se asemeja, más objetivamente se verá a los otros. Porque el conocimiento de sí, logrado mediante la práctica de la observación de sí por mucho tiempo – de hecho, toda la vida, conduce a una objetividad cada vez mayor hacia sí mismo. La significación de la observación de sí es acrecentar el objeto para uno mismo –esto es, hacer que esa cosa de la cual se fue esclavo, esa cosa que he aceptado en su totalidad sin cuestionarla – a saber, "uno mismo", sea cada vez más objetiva. Si veo algo en mí mismo ya no es mí –esto es subjetivo- sino como algo distinto de lo que contemplaba como mí mismo. La parte de mí que lo ve como objeto retrocede interiormente y me lleva finalmente al "Yo" Real que reside en el interior y es mi sí real e inobservable –esto es, una experiencia que no puede ser más objetivada o analizada. Se aproxima a "Yo soy el que soy" pero no lo es en realidad. Entonces un hombre es dueño de sí y ya no es más una multiplicidad sino una unidad.
Ouspensky (citado por Nicoll, 1947) expone acerca del estado preliminar que conduce a la Conciencia Objetiva. En sus experimentos sobre sí mismo, dice que pudo alcanzar un estado en el cual el sentido ordinario del "Yo" había desaparecido. Dice: "Comprendí que con la habitual sensación de ‘Yo’ están conectadas todas las dificultades acostumbradas, las cuitas y las ansiedades. Por lo tanto, cuando el ‘Yo’ desaparece, todas las dificultades y cuitas y ansiedades desaparecen. Vi qué terrible es tomar en nosotros mismos esa idea de ‘Yo’ y llevar esa idea de ‘Yo’ en todo lo que hacemos – como si nosotros nos llamáramos Dios. Sentí que sólo Dios podía llamarse a sí mismo ‘Yo’ ".
Cuanto más una persona se vuelve objetiva para consigo misma, más pierde su ordinario, habitual y preocupante sentimiento de "Yo". Esto señala la aproximación hacia un diferente nivel de conciencia, de los cuáles el más elevado es la Conciencia Objetiva.
Según el investigador, la imposibilidad de la empatía, llamada antipatía, viene de la creencia que afirma: "Yo nunca haría eso", donde se genera una separación entre tú y el otro, pretendiendo una superioridad, es donde te deferencias. En contraste, la empatía considerada no local propone la unidad, la compasión mediante la comprensión profunda del estado emocional de la otra persona, desde el cual puedo entender su comportamiento. Se pierde el "Yo nunca haría eso", bajo la comprensión de que en ese estado podría realizar la misma acción o reaccionar de la misma manera.
La empatía considerada no local está relacionada con la cancelación de deudas, permitir a una persona relajar profundamente sus sistemas de defensa bajo la actitud de empate, igualación de una persona. La clara resonancia de que no existe el juicio, alguien que sólo está en una atención de compasión y perdón hacia otro, conseguirá la relajación de los sistemas de defensa existentes en la persona, y podrá transmitir ese estado al otro.
Nicoll (1952) dijo que si se pudiera ver lo que hace a uno violento con otra persona y si se pudiera descubrir mediante la observación la misma cosa en uno mismo, la violencia desaparecería. Quedaría cancelada, tal como lo hace más uno y menos uno, lo cual equivale en la práctica a nada. Culpar a otro, hacer cargos internos contra él, precipita la violencia. Ahora bien, en resumen es esto – a saber, si llego a ser conciente de todo y todas las cosas en mí mismo, me es imposible ser violento contra cualquier manifestación desagradable en el otro, porque la veo también en mí mismo. Me vería a mí mismo en los otros y los otros en mí mismo. Alcanzaría ese grado de conciencia objetiva. Se mencionó que la palabra griega conocida por "perdonar" significa cancelar una deuda, remitir, borrar en nuestro libro de cuentas lo que otro nos adeuda. No tiene ningún significado sentimental. Decir que se perdona a otro una injuria o un insulto no es sólo desengañarse sino una forma de arrogancia espiritual. Es como si se pensara que uno podría hacerlo. No, lo único que puede llevarnos a esa condición es un lento desarrollo de la conciencia de lo que está en uno mediante una larga auto-observación, lo cual destruirá la idea favorita de uno mismo, pero nos pondrá en libertad- y también a los otros que hemos encarcelado en nuestro odio y violencia.
El desarme de los sistemas de defensa es el primer paso para eliminar el patrón del miedo, que nos mantiene en estrés (paranoia). Todo lo que es llamado ego está fundado en el miedo, mantenernos alerta, esto nos separa, nos excluye, nos aísla. Lograr bajar la excitación de la amígdala condicionada por este tipo de patrones, por medio de la exposición a la empatía considerada no local, haría que el individuo pudiera experimentar de nuevo el deseo de estar unido, el amor y la relajación, soltando su actitud de alerta constante.
Para Goleman (1999) la conciencia de uno mismo es la facultad sobre la que se erige la empatía, puesto que, cuanto más abiertos nos encontremos a nuestras emociones, mayor será nuestra destreza en la comprensión de los sentimientos de los demás.
Conclusiones
Este artículo intenta mostrar cómo la empatía no local produce cambios en áreas del cerebro produciendo la baja o desactivación de los sistemas de defensa, es decir, la activación de la amígdala, en los que se basa el miedo y el estado de alerta continuo.
En otras épocas, la permanente activación de la amígdala y el estado de alarma continuo, era necesario para la supervivencia del ser humano, sin embargo, hoy los cerebros de personas adultos se siguen comportando como si así lo fuera.
La activación de ciertas áreas del cerebro y la desactivación de la reactividad de la amígdala puede ser provocada por cualquier persona que tenga el estado de empatía no local hacia otro ser humano.
Así, en cuestiones terapéuticas el investigador considera fundamental el desarrollo de esta facultad a fin de transmitir y comunicar a los pacientes el estado de empatía para el desarme de los sistemas de defensa.
Es preciso, que en este caso la empatía no sea tomada a la ligera y mucho menos como algo que ocurre externamente, como ya se expuso, la empatía no local es un acto interno de la voluntad conciente que, aunque es inherente en el ser humano, debe ser desarrollada. Siendo esto de primordial importancia para la comprensión de los estados emocionales que vive el paciente.
Referencias bibliográficas
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