Aportaciones Académicas

UNA VISION JUNGUIANA DE UN SUEÑO FREUDIANO.

A JUNGUIAN VISION OF A FREUDIAN DREAM.

Ma. Eugenia Vélez Zurita

Resumen.

Este artículo muestra las generalidades para la interpretación de los sueños desde dos grandes corrientes, la freudiana y la junguiana, mencionando sus coincidencias así como sus diferencias. Se tomó un sueño de Freud (citado por Anzieu, 1998) para poder trabajar en el análisis. Desde el psicoanálisis, los sueños son procesos mentales inconscientes que provienen del inconsciente individual, reprimidos por las actividades defensivas del yo; Jung añade el inconsciente colectivo en donde se encuentran imágenes primordiales llamadas arquetipos (citado por Bennet, 1966), que hablan de características inherentes al ser humano que se han acumulado a través de su historia y que se traducen en conductas actuales. Desde este punto de vista el artículo muestra dos perspectivas diferentes, con el fin de explorar el inconsciente del paciente para encontrar una forma más completa de entender y tratar su proceso mental, así como su conducta.

Palabras Clave: Interpretación de sueños, Freud, Jung.

Abstract.

This article shows the generalities for dreams interpretation from two great currents, the Freudian and the junguian, telling the coincidences and the differences, taking a Freud´s dream in order to work in the analysis.

For the Freudian psychoanalysis, dreams are unconscious mental processes that come from the individual unconscious, repressed by the defensive activities of the ego; Jung add the collective unconscious in where the arquethypes exist, which tell us about inherit characteristics to the human being that were accumulated through his history and which they traduce um actual conducts. From this point of view the article show two different perspectives, in order to explore the unconscious of the patient to find a complete way to understand and treat his mental process, and his conduct.

Key words: Dream interpretation, Freud, Jung.

INTRODUCCION.

El objetivo de este trabajo es mostrar una mirada diferente a un sueño freudiano, desde un enfoque junguiano. Para esto se exponen algunos antecedentes importantes respecto a estos dos autores.

A principios del siglo XX existían pocos estudios a cerca de la mente humana. Freud por lo tanto representaba una honrosa excepción, y sus escritos revelaban una interesante concepción de las neurosis. Jung, opinaba sin embargo, que la hegemonía que confería Freud a la sexualidad infantil le llevaba a soslayar otros fenómenos de igual o mayor trascendencia (citados por Bennet, 1966). Aunque para Jung no dejó de ser importante este aspecto, se esforzó para combinar elementos tales como la filosofía y la teología lo que Freud calificaba como "ocultismo"; por lo tanto a partir de las bases de su maestro se dedicó a ampliar la teoría, dentro de todo su trabajo tal vez lo más importante fue el análisis de los sueños a partir de un nuevo concepto: el inconsciente colectivo.

Aunque Jung había leído la interpretación de los sueños de Freud, para él eran algo más que procesos mentales inconscientes que provienen del inconsciente individual reprimidos o excluidos en alguna forma de la conciencia y de su descarga por las actividades defensivas del yo. Para Freud los sueños se debían a varios factores como: el contenido latente (impresiones sensoriales nocturnas, pensamientos e ideas conectados con actividades y preocupaciones del durmiente y una o varias pulsiones del ello), como segundo factor, las operaciones defensiva del yo y como tercer factor la elaboración secundaria, para él, los sueños consisten en una traducción al lenguaje de pensamiento de proceso primario de esa parte del contenido que se expresa originalmente según el proceso secundario (citados por Cuelli et al, 2003).

Jung (citados por Bennet, 1966) a partir de este inconsciente individual al que Freud se refería agrega un elemento más, dice que más allá del inconsciente individual existe un inconsciente común a toda la humanidad que es colectivo y este nos habla a través de símbolos que tienen una parte de su significado respecto al durmiente y una parte universal, si logramos interpretarlos le darán el individuo algo más que sólo el análisis de su propio inconsciente individual.

Este trabajo esta dividido de la siguiente manera: primero, el sueño Freudiano elegido, después las interpretaciones de él mismo, más tarde las interpretaciones de algunos autores, le sigue el enfoque junguiano y por último las conclusiones.

Es importante mencionar que este trabajo no pretende analizar un sueño de Freud de manera junguiana ya que faltaría el elemento principal que sería preguntarle al dueño del sueño algunas interpretaciones respecto a conceptos meramente junguianos, por lo tanto sólo se trata de un breve ensayo desde un punto de vista diferente.

EL PADRE COMO GARIBALDI (Un sueño freudiano).

A fines de febrero o principios de marzo de 1896, Olivier, uno de los hijos de Freud ensució su ropa interior, y la noche siguiente, Freud tuvo el siguiente sueño:

"Mi padre ha desempeñado después de su muerte una misión política entre los magiares, logrando la unión de los partidos. Enlazado con esta idea, veo imprecisamente una pequeña imagen: una multitud, como si fuese el parlamento; los circunstantes rodean a una persona en pie sobre una o dos sillas, con otros alrededor de él. Recuerdo que mi padre presentaba en su lecho de muerte un extraordinario parecido con Garibaldi y celebro que haya llegado a cumplir lo que tal semejanza prometía" (citado por Anzieu, 1998).

Freud mismo, clasifica a este sueño dentro del absurdo de los sueños; para el cual dice: "está destinado a reproducir la disposición de los pensamientos oníricos y al mismo tiempo a escarnecer o ridiculizar con la contradicción" (citado por Anzieu, 1998). Los primeros ejemplos que Freud da de estos tipos de sueños conciernen a un padre muerto, pues existe una expresión de agresión contra el padre, brotada de algún periodo temprano de la niñez (Grinstein, 1981). Y esto habla de su misma definición ya que normalmente los sentimientos hacia el padre y las emociones experimentadas por el sueño son contradictorias, y este sueño se caracteriza precisamente por eso, ya que existen elementos de poder así como de caída. Mas tarde Freud sigue con su trabajo de sueños y después del análisis de otros, hace mención de que su padre se ensuciaba durante su agonía; y concluyó, a cerca de los sueños "absurdos" con padre muerto: "La autoridad paterna provoca la crítica del hijo, que aprende pronto a espiar todas las debilidades de su padre a fin de escapar de sus severas exigencias; pero la piedad que envuelve a la figura paterna, sobre todo después de su muerte, aumenta la censura que aleja de la consciencia toda manifestación de crítica" (citado por Anzieu, 1998); por lo tanto el individuo tendrá que elaborar estos factores de manera onírica ya que de manera consciente no podrá por sus propios mecanismos de defensa.

Freud hizo algunas asociaciones respecto a su mismo sueño; en cuanto al tamaño de la imagen:

"La nimia circunstancia de que la escena vista en el sueño constase de imágenes tan pequeñas no deja de tener importancia para esclarecer este elemento. Nuestros pensamientos oníricos son figurados corrientemente en imágenes visuales que parecen tener, más o menos, el tamaño de las cosas vívidas, pero mi imagen onírica es la reproducción de una xilografía, inserta en el texto de una historia ilustrada de Austria, que figura a María Teresa en el Parlamento de Presburgo; es la famosa escena del "moriamur pro rege nostro" (citado por Anzieu, 1998).

Con referencia a esta xilografía; eran muy populares y aparecían en muchos libros de historia de Austria y Hungría. Freud dice: "Como ahí María Teresa, así está mi padre en el sueño rodeado por la multitud; pero está de pie sobre una o dos sillas, y por tanto como juez que preside" (citado por Grinstein, 1981).

La mayoría de estas xilografías presentan a María Teresa como a una figura dominante, en pie sobre un estrado o una plataforma alta, sosteniendo en brazos a su pequeño hijo, quien sería después José II. Detrás hay un trono; alrededor de María Teresa, a derecha e izquierda, extendiéndose al fondo en ambas direcciones, aparecen nutridos grupos de nobles, muchos de ellos con la espada desenvainada, jurando dar su vida y su sangre. De acuerdo con la leyenda impresa bajo de las imágenes, los nobles exclaman: "La vida y la sangre por el rey, María Teresa" (Grinstein, 1981).

Respecto al marco histórico de esta imagen, debemos decir que; María Teresa hija de el emperador Carlos VI, le costó trabajo la sucesión por ser mujer; María Teresa contrajo matrimonio con su primo Francisco de Lorena, y a la muerte de su padre María Teresa ocupó el trono y fue reconocida como reina de Austria, Bohemia y Hungría. Federico II de Prusia reclama Silesia, conflicto que provocó la guerra de los Siete Años o guerra de la sucesión Austriaca. De hecho la xilografía no es considerada por los historiadores como hecho real, aunque es probable que durante las negociaciones con los húngaros la reina haya despertado sus simpatías, apelando a su juventud, su sexo y su maternidad. Los húngaros consideraban a María Teresa su rey más que su reina. Al final en 1748 se perdió Silesia; después de la guerra fue gran defensora de la paz e hizo varias reformas, favoreció la tolerancia religiosa, el desarrollo del comercio, la educación y la eliminación de cargas feudales que pesaban sobre la población rural.

El soñante le da importancia también al tamaño de la imagen del sueño y dice "Ya no sé en qué autor halle mencionado un sueño en que pululaban figuras inusualmente pequeñas", y resultó que su fuente era uno de los grabados de Jacques Callot, que el soñante había mirado durante el día. De hecho estos grabados contienen innumerables figuras muy pequeñitas; una serie de ellas tratan de los horrores de la Guerra de los Treinta Años (Freud citado por Anzieu, 1998), respecto a la asociación que hace con Callot; estos grabados son impresionantes no sólo por su pequeñez de las figuras sino también por el detalle con que subrayan el horror y todas las formas de la tortura, si nos remontamos a que Freud dice que lo absurdo de los sueños se relacionan con la agresión contra el padre podríamos justificar el acto agresivo y castigo y de nuevo elementos de contradicción ya que une a su padre con poder pero también con agresión dentro de sus interpretaciones.

Otro elemento importante del sueño además de su tamaño es la silla, o trono, de la cual Anzieu (1998) y Grinstein (1981) dan su interpretación basados en las asociaciones del mismo Freud:

La palabra clave del sueño es Stuhl (la silla), cuyos múltiples sentidos en alemán se desarrollan en dos direcciones, una elevada (el trono, la magistratura: Stuhlrichter), y una baja el asiento de los excusados, las deposiciones, el lodo. En tal perspectiva, Stuhlrichter implica también, en el espíritu del soñador un doble sentido: un juez sentado en su tribunal o juez defecando (Anzieu, 1998).

Entonces pudo Freud aludir a la obstrucción intestinal total de su padre durante su enfermedad, pero sin decir más. Los pensamientos "bajos" fueron atribuidos a otro: a una joven que no había podido soportar que su padre tuviera una deposición post mortem (Anzieu, 1998). Por su parte, Grinstein (1981) interpreta que si consideramos los distintos elementos de la imagen mencionados por Freud, podemos sospechar que la silla en la cual estaba subido su padre (a semejanza de María Teresa) era una combinación de la plataforma o estrado y el trono. Poniendo en semejante posición a su padre, Freud lo eleva a la altura de un monarca, y también de un juez que preside. No obstante, esta alusión es un tanto ambigua, pues la figura del sueño es indeterminada ("una persona") que en las asociaciones de Freud se refiere a María Teresa, una reina llamada rey por los húngaros. La equiparación de su padre con una figura bisexual, parece poco cortés.

Lo que queda claro es que los dos autores e inclusive el soñante están de acuerdo en la ambivalencia de los sentimientos al padre; otro ejemplo de esto lo hace Grinstein (1981), que dice que la frase usual a la que Freud se refiere ("no necesitaremos de ningún juez") significa que no hace falta un juez para fallar el asunto. Por una parte, el empleo de esta frase señala el deseo de no disputar con el padre, a quien ha elevado con una alta posición; por otra parte, en sentido literal, da expresión a sentimientos negativos y agresivos. Que su padre no era necesario como juez, y por lo tanto podía prescindirse de él.

Más tarde Freud señala que su segundo hijo ha ensuciado su ropa interior "recientemente", al cual, con toda intención le puso "el nombre de un personaje histórico" relacionado con Inglaterra (Olivier Cromwell, 1599-1658) y que por ese motivo saludó su nacimiento con gran alegría (citado por Anzieu, 1998).

En una carta a Fliess, Freud dice: "Dos de mis enfermos se aprovechan de la mala asistencia que dieron a sus padres y la muerte de éstos, mostrándome así que mis sueños sobre el tema son típicos. En semejante caso, el sentimiento de culpabilidad emana de un deseo de venganza, de alegría por los perjuicios habidos, de la satisfacción provocada por las dificultades de excreción (orina y heces) de los enfermos. Rincón verdaderamente desconocido del psiquismo" (citado por Anzieu, 1998). El soñante de nuevo menciona la defecación esta vez de su hijo y la defecación de los padres de sus pacientes, uniéndolo por primera vez a su sueño al cual considera "típico", de nuevo un elemento importante respecto a la latente contradicción de este sueño.

También el soñante asocia a Garibaldi con su padre; héroe italiano, caracterizado por ser un hombre afectuoso, honesto, libertador y decidido, un hombre de ciencia e inconformista religioso. Sabía conseguir la obediencia instantánea de la gente, que lo sentía de los suyos, a lo cual Grinstein (1981) dice, que el elemento de semejanza física puede haber ofrecido a Freud la posibilidad de establecer otras semejanzas entre su padre y Garibaldi, sobre la base de sus propios sentimientos respecto de la grandeza, la libertad, etc. del primero; aludiendo este elemento, Anzieu (1998) da otra interpretación: Experimentamos la tentación de completar como sigue la serie de pensamientos bajos de Freud: su padre no se parece a Garibaldi, sino una vez muerto; en vida no desempeñó una gran misión (alusión a sus malos negocios, a la penuria material que sufrió su familia en Viena, a la historia de gorro de piel que dejó que un cristiano le arrojara al lodo). Otra vez, elementos contradictorios que nos hablan del inconsciente del soñante. También es cierto que lo último constituye meras interpretaciones de Anzieu (1998) y Grinstein (1981) con elementos históricos tanto de Garibaldi como del padre de Freud, lo que queda claro es la asociación del héroe histórico con su figura paterna.

En el sueño están en combinación elementos bajos y elevados, según Anzieu (1998) el cual hace una interpretación literal de la manera en como escribió el propio soñante, con sus palabras su sueño y dice que el trabajo de análisis efectuado por Freud en 1899 puso en evidencia que este sueño es la representación en imágenes, es decir en forma figurativa, de una especie de pensamiento proverbial que se torna grotesco cuando se le toma al pie de la letra. Ese pensamiento –"después de la muerte aparecer dastehen puro y grande ante los ojos de los hijos"- es "elevado" en un sentido figurado. En su sentido literal, puesto que también dastehen significa estar de pie y por delante se convierte en este pensamiento "absurdo": "después de la muerte, mantenerse de pie grande y puro delante de los hijos". El sueño desarrolló en rebus esa versión literal: El padre de Freud está de pie ante una multitud; es grande y puro como Garibaldi. Pero la inversión de sentido efectuada por el sueño no se limitó a eso: puso pensamientos "elevados" no sólo en lugar de pensamientos "absurdos" sino también "bajos": el pensamiento "bajo "era que ese hombre "grande y puro" se condujo durante su vejez y su enfermedad como un niño pequeño y sucio. Freud evocó discretamente ese pensamiento "bajo": su padre tuvo, después de fallecer, una elevación de la temperatura y sus mejillas se pusieron cada vez más rojas. De inmediato volvió a sus pensamientos más elevados completando lo que era el comienzo de una cita. Era, en efecto, un pasaje en el que Goethe en 1805 hizo el elogio fúnebre de Schiller.

Con esta asociación de Freud a Goethe; pone de manifiesto el amor que sentía por él, ya que se trata de un poema que pone de manifiesto la tristeza por alguien perdido.

El sueño y su comentario están constituidos por entero en torno a la oposición entre lo bajo y lo elevado. La vil obstrucción intestinal del padre se vuelve la gloriosa obstrucción parlamentaria de los magiares. La deposición se convierte en el héroe nacionalista Széll (cuyo nombre, Koloman, puede por otra parte traducirse como "el gran colon).

Freud sugirió otra interpretación del sueño: revivió con sus niños lo que deseo vanamente de su padre: una satisfacción para su megalomanía. El sentimiento de regocijo que encierra el sueño, ya lo había experimentado al nacer su segundo hijo varón; esperaba que fuera una varón para llamarlo Olivier, nombre del célebre Cromwell que reestableció a los judíos en Inglaterra, otro héroe de su adolescencia y de sus sueños diurnos de carrera política, otra razón de su admiración por Inglaterra. Freud quería asegurar a sus hijos las ventajas que el mismo no recibió cuando era niño. Se veía en su lecho de muerte y se consolaba por su propia desaparición prematura, que temía, anticipando el papel que después de su muerte esperaba desempeñar en el mundo- y ver desempeñar a sus hijos. Un mecanismo de desprendimiento relativo a ese temor subtendía el sueño: no soy yo quien va a morir; se trata de mi padre, que ya ha muerto (citado por Anzieu 1998).

Están claros los sentimientos ambivalentes de Freud hacia su padre: por una parte, lo eleva, sobre una silla o un trono a una posición eminente como líder del pueblo, semejante a María Teresa o Garibaldi, y por este lado, expresa el dolor que siente por su muerte (el poema de Goethe). Por otra, tiene pensamientos "irrespetuosos" (anales) acerca de su persona, pues la silla alude a un "movimiento de los intestinos" y probablemente también a un retrete (Grinstein, 1981).

LA PERSPECTIVA JUNGUIANA.

Como ya se había mencionado, Jung agregó una nueva forma de inconsciente denominada colectivo que se define como "el sector del inconsciente formado por el conjunto de los instinto y sus correlativos, donde existen las imágenes primordiales a las cuales llamó arquetipos (citado por Rocheterie, 1990).

Parece que el inconsciente colectivo se elabora a partir de los depósitos constituidos por toda la experiencia ancestral que viene hace millones de años, el eco de acontecimientos de la prehistoria al cual cada siglo le agrega una cantidad infinitesimal de variaciones y de diferenciaciones, es una especie de imagen eterna del mundo (Rochetterie, 1990). Los arquetipos son centros cargados de energía que se encuentran en el inconsciente colectivo y existen algunos típicos como la sombra, el anima , el animus y el self; estos bajan hacia el ego y se manifiestan cada vez más específicamente como en el arquetipo paterno, materno, etc., y por tanto el primer elemento que se podría rescatar es el arquetipo del padre al cual Freud alude en su sueño ya que menciona la autoridad y sabiduría de Garibaldi y lo asocia con su padre, representa al padre protector y héroe, tal vez, tiene que experimentar la ausencia de su propio padre a través de la muerte para evocar en él su propio arquetipo paterno que es claro que evoca cuando menciona a su segundo hijo; en el sueño se asoma su propia capacidad para ser padre de su hijo tratando de ser protector, sabio, un hombre de ciencia, sin religión, que esto es como él ve las cualidades paternas, es su padre interno.

Esto constituye la manera en como Jung nos enseña a interpretar un sueño, cada persona tiene una forma específica de manifestar un arquetipo, aunque este tiene elementos universales, cada individuo toma de esta imagen primordial cosas específicas y se convierte en nuestra propia parte del arquetipo, por lo tanto se podría decir que en este caso para el soñante un padre además de elementos universales como la sabiduría , la protección, el poder y el héroe, también para él, un padre es poderoso, tanto política, como científicamente además de sus valores referentes a no tener religión, era un científico respetado; y todo esto también evoca a una parte importante a la cual Jung la llamaría personna; para Freud como para cualquier otro ser humano es importante ya que cubre los componentes de la personalidad profunda para identificarse con la sociedad, es una máscara que nos permite tener características y desarrollar un ego indispensable para nuestro desarrollo.

En este sueño el padre de Freud expresa su propia personna mostrándose como líder poderoso "encima" de todos, pero después lo asocia con la evacuación intestinal lo que podría constituir la caída de esta personna, la caída del ego, que es el camino adecuado para el buen desarrollo de cualquier alma, todos tendremos que acabar con nuestro propio ego, no importan que tan importantes seamos o creamos que somos, ni si somos padres o héroes, al final caeremos y encontraremos la fragilidad de nuestra existencia pudiendo así unir las polaridades que pugnan por salir y que no se pueden controlar, por que siempre al adoptar una personna adoptamos partes que nos gusta ser o que nos enseñaron a ser o que son aceptadas por la sociedad pero existen otros elementos de esas polaridades que también somos y que nos pasamos muchos años rechazándolas y algún día se tendrán que unir gracias a la llamada oculta de la sombra.

La sombra son partes del inconsciente que rechazamos pueden ser obscuras o luminosas, son los polos rechazados. Tal vez como hipótesis podríamos decir que este sueño es una proyección del durmiente de su propia personna, de ejercer el arquetipo del "buen padre", poderoso, líder, hombre de ciencia y su propio arquetipo paterno y a la vez la caída de esta misma personna con la evacuación que asocia después; en realidad el sueño no habla del padre si no de él mismo.

Respecto a las excreciones que menciona Freud en las asociaciones que hace en relación a su sueño; para Jung las excreciones podrían significar, en un sueño, la expulsión de las toxinas psíquicas por analogía a la excreción fisiológica que nos "alivia en los retretes" (citado por Rocheterie, 1990). Desde un punto de vista junguiano las excreciones no significan ningún pensamiento "bajo" sino una limpieza que se podría asociar a la muerte, a la renovación, no significan el final sino la caída indispensable para experimentar otro nivel.

Respecto a la muerte para Jung (citado por Rocheterie, 1990), no es solamente un evento físico sino un evento psíquico marcado por la aprehensión de los desconocido, de lo que nos espera más allá y de una impresión de soledad helada sin calor afectivo; esta llena de sentimientos ambivalentes tanto el dolor y sufrimiento como de alivio y de liberación es la "inmersión del ego personal en la existencia infinita", este concepto se une también al concepto de la evacuación ya que todo se destruye para recrear. De este modo, eternamente, la vida implica la muerte a la cual sucede la vida que, de nuevo, se encamina hacia la muerte.

Desde una perspectiva junguiana, se encuentran las polaridades en el sueño que podrían ser que el ego quiere sólo la perfección de los padres y no acepta que son seres humanos con su propia caída, la permanencia de los seres humanos que seguramente hemos de morir y morimos cada día al tener que desprendernos de muchos aspectos que el ego tiene por permanentes, el poder físico de ser un monarca contra el poder absoluto del alma, la admiración que se le tiene a un héroe contra la admiración que nos podemos tener hacia nosotros mismos, a pensar que el héroe es el otro y no uno mismo; y así no existe remedio para caer en los polos que rechazamos como la muerte, la caída de la personna, el poder interno y el desprenderse del mundo físico para empezar con aspectos que tienen que ver con el alma; tal vez, Freud estaba entre esta lucha de estas polaridades.

Son muy interesantes los elementos masculinos y femeninos que podemos encontrar en este sueño; a su padre en el sueño lo asocia con el poder, juicio, voluntad, lo intelectual y el conocimiento, que son todas características masculinas pero más tarde lo asocia con el poder de María Teresa, que es madre, pero igualmente poderosa, el poder lo femenino.

La parte masculina está muerta y la parte femenina está viva con la asociación de la monarca. Freud une a los dos poderes, en el sueño aparece su parte masculina pero en la asociación la une con la femenina tal vez por su necesidad de la complitud, tal vez quiere unir estos dos polos a través de su inconsciente y se lo manifiesta en este sueño.

CONCLUSIONES.

Después de tener claras las dos perspectivas, parece que es importante que el lector tenga una visión más amplia a cerca de la interpretación de los sueños, y que pueda ver como existen tanto coincidencias como diferencias entre estas dos corrientes y una no descalifica a la otra sólo se trata de ampliar la visión con nuevos elementos como el inconsciente colectivo, creo de gran valor la aportación que Jung hace a este tipo de análisis ya que habla de una parte más universal del inconsciente, donde se encuentran los arquetipos que son imágenes que se han ido acumulando a través de toda la historia del ser humano y que tienen que ver con la conducta actual del ser humano.

Es muy importante que se tome en cuenta que Jung acepta el modelo de Freud (ello, yo, super yo), y añade el inconsciente colectivo en su teoría, como un elemento mucho más universal inherente al ser humano, es una acumulación de las experiencias de éste a través de épocas vividas; es fundamental, no olvidar que Freud hace el modelo psíquico a partir del cual se formaron diversas teorías que no perdieron de vista este elemento.

Jung con sus nuevos elementos, hace una teoría del sueño y siempre menciona lo importante del inconsciente individual al cual Freud se refiere, él sólo aumenta un inconsciente que abarca más factores que hablan de la conducta común que puede tener un ser humano.

También parece fundamental tomar el ejemplo de estos dos grades autores que no se cerraron a investigar conceptos nuevos y formaron estas dos teorías hablando de elementos totalmente diferentes a las que se hablaban en su época.

Es importante aclarar que las diferencias entre corrientes lejos de "encasillarnos" en una de ellas, deberían de ser tomadas en cuenta para una mejor investigación y así poder tener una comprensión mayor del paciente.

BIBLIOGRAFIA.

Anzieu, D. (1998). El autoanálisis de Freud y el descubrimiento del psicoanálisis. México, D. F.: Siglo Veintiuno.

Bennet, E. A. (1966). Lo que verdaderamente dijo Jung. México, D. F.: Aguilar.

Cueli, J.; Reidi, L.; Martí, C.; Lartigue, T. y Machaca, P, (2003). Teorías de la Personalidad. México D. F.: Trillas.

Grinstein, A. (1981). Los sueños de Sigmund Freud. México, D. F.: Siglo Veintiuno.

Rocheperie, J. (1990). Simbología de los sueños, el cuerpo humano. México, D. F.: Fata Morgana.

Regresar a la página principal