Aportaciones Académicas

El Hombre y el SU-FI.

(Primera Parte)

NAIANA DA NOVA STRINGHINI

FEBRERO DEL 2005

Nuestra idea fundamental, del SU-FI, es que el hombre, tal cual lo conocemos, no es un ser completo, terminado, y su anhelo es terminar su evolución por si mismo. La naturaleza lo desarrolla hasta cierto punto y luego lo suelta, dejándolo proseguir su desenvolvimiento por su propia intención, decisión, y iniciativa, o vivir y morir como nació, o aun degenerar y perder su capacidad de desarrollo, de hecho morir peor de lo que nació.

En este caso la evolución del hombre significará el desarrollo de ciertas cualidades y características interiores, facultades o poderes latentes y que habitualmente permanecen embrionarias y que no pueden desarrollarse ¡por sí solas! Este¨ auto completamiento¨ es la motivación básica que yace en el interior del ser humano. La frustración de este cometido, es la base de su gran sufrimiento existencial, aun que este mismo sufrir es el que puede hacer que él despierte y no pierda sus oportunidades de desarrollo.

La experiencia y la observación muestran que ese desarrollo no es posible sino en condiciones bien definidas, que exige sabios esfuerzos, y condiciones y técnicas especiales por parte del hombre mismo y de escuelas especializadas en esto así como, una ayuda suficiente por parte de aquellos que emprendieron antes que él un trabajo del mismo orden y llegaron a cierto grado de desenvolvimiento, o por lo menos a cierto conocimiento de los métodos en forma experimental, y que tengan el mandato para enseñarlas.

Debemos partir de la idea de que sin el esfuerzo correctamente aplicado, e intención sincera en la búsqueda de lo verdadero, la evolución es imposible; que sin ayuda, venga del nivel que sea, es igualmente imposible. Tras lo cual, debemos comprender que en el camino del desenvolvimiento el hombre debe tornarse, al activar todas sus fuerzas latentes un ser necesariamente diferente, y debemos estudiar y concebir de qué modo y en qué dirección este hombre podría convertirse en un ser diferente; es decir, qué significa este ser diferente (tener la correcta expectativa, es lo que mantiene la verdadera esperanza).

Después, debemos comprender el por que no todos los hombres llegan a desarrollarse y llegar a ser estos seres diferentes. La evolución es una cuestión de esfuerzo verdadero (por ejemplo, podemos ver como el esfuerzo correcto el relajar profundamente, si esto es indicado en una situación donde mecánicamente el ser humano estaría sobre activo) y intención personal, y con respecto a la masa de la humanidad es una rara excepción, una vez que viven dormidos en el olvido de su ser esencial. Esto tal vez parecerá extraño, pero debemos comprender no sólo que la evolución es rara sino también que se torna cada vez más rara, una vez que cada vez menos el ser humano se recuerda y se conecta con esta posibilidad. (citado por Ouspensky, 2004).

Shah (2000), habla sobre la capacidad que posee el ser humano para reconocer la verdad y sobre la sinceridad en la siguiente cita:

¨ Reason for Exercising Sincerity


Man possesses a deep capacity to recognize truth, even in written materials. But greed and comparative laziness (which can render him much more superficial and immature than he thinks) make him blind to what he should do once he has perceived it.

This is a major reason why he has to cultivate sincerity.
‘Sincerity is the true self-interest; compared with it all else is spurious.¨

The Radiance


It is likewise narrated that Shamsuddjn Mawlana related that one day Moulana, addressing the disciples, said that the Prophet had said that when the heart of the faithful is filled with the radiance of God, the heart becomes fertile and productive of pious thoughts and reactions. The Prophet was asked how one could discern that the light of God had entered the heart of a man; to which he replied that such a person loses all worldly desires and all pleasures of a worldly nature forfeit their allure so far as he is concerned. And that he becomes a stranger to his friends and relatives, nor has he any expectations from anyone, or desires anything from anybody. (citado por Rumi, 1992).

Nicoll (1957), afirma que el problema de toda enseñanza esotérica es conectar un nivel superior de entendimiento con uno inferior. El ejemplo supremo es Jesucristo, nacido de una madre humana y que, sin embargo, fue una manifestación clara de Dios. No podremos entender nada del drama cristiano a menos que entendamos que, en cierto modo, era dos cosas a la vez: hijo del hombre e hijo del espíritu, como todo hombre en esencia, pero en el activado hasta al máximo de sus posibilidades. Esto quiere decir que estaba en contacto con un nivel inferior y, de alguna manera, también con un nivel superior. Hablando en términos generales, la función y intención de la enseñanza esotérica que se siembra en el mundo con intervalos precisos es el de mantener un contacto con un nivel superior de ser. Cuando se pierde el contacto entre lo de arriba y lo de abajo, lo de abajo inevitablemente perece, enloquece y termina violentamente. Lo inferior pierde aquello que lo organizaba, esto en todos los niveles. Cristo llegó como mediador entre el nivel superior y el inferior. En su condición de simple ser humano, expuesto a toda suerte de vicisitudes, su tarea fue la de sobreponerse a todo lo que corresponde a un nivel inferior, al nivel de lo humano, y unir este nivel humano con el divino. Dios descendió a la tierra como un ser humano, pero en esta condición no podía utilizar lo divino. A nuestro mezquino modo podemos entender que, de otra manera, su tarea hubiese sido fácil. Y a menudo nos preguntamos por qué no fue una tarea fácil siendo su yo divino, como que ya llevaba lo divino en sí mismo al ser activado y así poder ser llamado con todo el derecho de Hijo de Dios. ¿Por qué todo le fue tan difícil? ¿Por qué no pudo, sencillamente, mostrar sus poderes a las gentes? ¿Por qué no convirtió las piedras en pan? Pero esta cuestión es infinitamente más extraña y sutil. En la época histórica de la aparición de Cristo, la raza humana estaba ante el tremendo, peligro de perder todo contacto con un grado superior de comprensión. El mundo entero se consumía en la violencia y en la materialidad. Desaparecían todos los valores y algunos ya habían desaparecido del todo. Se había perdido toda la comprensión de que el hombre es un ser espiritual y no sólo una criatura de la carne. En semejantes circunstancias, alguien tenía que establecer el contacto entre el nivel de la tierra y el del cielo. Pero cualquiera puede echar de ver que si un hombre dotado del poder superior o del cielo, como se dice en los Evangelios, mejor dicho, si un hombre que pudiera usar esos poderes en la tierra, los usara, no hubiese podido dar el ejemplo de un ser humano que se eleva mediante una lucha interna, a través de dudas muy íntimas y frente a tanta tentación humana.

Si se escudriñan los Evangelios se verá que Jesús no sólo sufrió muchas tentaciones, sino muchas dudas. Si comprendemos que la misión de Cristo fue la de conectar lo humano con lo divino, al Hijo del Hombre con el Hijo de Dios, y que por este motivo tuvo que sufrir cuanto un ser humano ha de sufrir al ascender en la escala de la evolución interior, podemos entender con más claridad el significado central de los Evangelios.


Podemos entender por qué hubo de sobreponerse a su madre, como se muestra en muchas parábolas y milagros. La madre representa el aspecto humano. Al sobreponerse a lo humano, al llevar a cabo su misión, Cristo restableció el contacto entre el nivel superior y el inferior, entre lo espiritual y lo natural. Por esta razón tuvo que someterse a todos los sufrimientos de su existencia y a la muerte de un criminal, sin recibir un ápice de ayuda. Pero, al salvar el vacío entre lo humano y lo divino, restableció el contacto, puso las cosas en orden una vez más e hizo posible que la especie humana volviese a recibir el influjo de lo espiritual. Jesucristo era, pues, dos cosas a la vez y su tarea fue la de conectarlas. Por este motivo todo lo que acerca de él leemos es paradójico y requiere una suerte de entendimiento que resulta muy poco lógico para el sentido corriente. Descendió, y eventualmente ascendió. Mas este ascenso se debió a su propio esfuerzo. Habiendo partido de su nacimiento en la tierra, y de su madre, hubo de sobreponerse a ambos y renacer. Por este motivo los Evangelios están llenos de la idea de un renacimiento. Cuán a menudo dice Jesús: ‘Tenéis que nacer de nuevo’. Y qué difícil es entender lo que ello significa. Mas, si logramos siquiera un destello de lo que puede llamarse la idea de Cristo y todo el drama de su muerte y resurrección, podremos entender el motivo por el cual en la extraordinaria parábola o milagro de ‘Las Bodas de Caná’, cuando convierte el agua en vino, dice a su madre: ‘Qué tengo yo contigo, mujer?’Podemos advertir que el significado de este hecho, que constituye el segundo Capítulo del Evangelio de Juan, se refiere a una etapa que Jesús había alcanzado en sí mismo; se trata de que se había sobrepuesto ya a su naturaleza humana y había dado un paso preciso en su propia evolución interior. Estaba en poder de otro grado de comprensión en el largo camino de retorno a su naturaleza divina. Por el momento ha dejado de tener que ver con el aspecto de sí que la madre representa. Sin embargo, anuncia a su madre que ella terminará por crucificarle: ‘Qué tengo yo contigo, mujer? Aún no ha venido mi hora.’ Podemos vagamente advertir que esto significa que no se ha sobrepuesto a lo humano de una manera completa y que el sobreponerse definitivamente significa que habrá de morir en la cruz. Su cuerpo había nacido de la madre y también tenía que triunfar sobre él, y hasta transformarlo, de modo que aun después de su muerte pudiese usarlo como un cuerpo físico vivo pero cuyo sustento ya no lo recibía de la vida, sino de fuerzas que están enteramente fuera de ella. Esto configuró la perfecta unión de lo humano con lo divino, de lo inferior con lo superior.

Podemos ver en estos textos como esta colocado en diversas tradiciones el mismo contexto. El ser humano debe encontrar su "para que", y esto es su destino verdadero desde su interior más esencial. En la falta de esta comprensión sufre como aviso de que anda por rumbos que no le corresponden.

¿Por que entonces el ser humano no puede llegar a ser lo que realmente esta listo en el solo para ser cultivado, o sea, llegar a ser lo que ya es, e ignora? La respuesta es muy simple. Porque no lo desean suficientemente. Porque una vez que nada saben acerca de ello, aun que se les dijera, no podrían comprenderlo antes de haber sido largamente preparados para este estudio, que es lo que uno de los grandes maestros actuales, el Sayed Idries Shah, ha llamado de Aprender a Aprender.

La idea esencial es que para convertirse en este ser nuevo, o sea, el ser diferente, el hombre debe desearlo profundamente y durante mucho tiempo mantener el recuerdo, la atención en esta meta superior, y esta meta no le puede ser impuesta desde a fuera, sino que debe descubrir en su interior desde los anhelos más profundos. Es lo que es llamado el Amor, en el sentido de revestir esta evolución de los atributos de Amo, esto nos daría a entender el como haremos este camino, o sea, como si estuviéramos en estado de absoluto servicio a un amo, con la total atención a lo que él requiere para satisfacer lo que se necesita. Lo interesante es que este servicio termina siendo absolutamente en dirección al Ser Único, tal como queda claro en el libro de Attar el parlamento de los Pájaros. Un deseo pasajero y o vago, nacido de una insatisfacción respecto a las condiciones exteriores no creará un impulso suficiente, para crear la necesidad que evoca el potencial y activa lo que esta latente. Solo un amor apasionado, y hay que recordar que pasión viene de pasivo, o sea de que el impulso es tan grande que el cuerpo y cerebro son pasivos, impulsados pasivamente sin resistencia hacia el objeto de deseo que aquí no es una persona, y no se trata de un impulso animal, pero si el impulso sagrado que nos llevaría a la evolución permanente.

La evolución del hombre depende de su comprensión de lo que puede adquirir (la correcta concepción constructiva que pueda hacer sobre este auto proyecto, para que el entusiasmo, impacte con su belleza a su alma dormida, y la despierte, por el Amor que le genera) y de lo que se necesita dar en términos de energía, tiempo y atención para que esto pueda ocurrir.

Este entusiasmo es una mezcla de la belleza que puede vislumbrar, así como el resultado de la percepción de que el trabajo es el verdadero intérprete de sus deseos, que habla a su esencia y le muestra el camino hacia esta meta que yace en su interior en el olvido, por las distracciones de la vida externa. Así el animo, o alma, que es Dios en ti (EN-TEO- siasmo) vuelve a surgir , liberándonos de la depresión biosistémica, provocada por la comunicación orgánica del sistema que nos llama la atención intentando mostrarnos que en la dirección que vamos , en relación a nuestras creencias y interpretaciones de lo que es interesante , no es armónica con el camino que el cuerpo y cerebro debería seguir para cumplir con su cometido de ser instrumentos en manos de este ser verdadero ( *el tercer factor). Esta depresión solo quiere decir que el sistema esta programado para impedir la producción de ATP (adenosina trifosfato), y así cortar el suministro de energía para el sistema y esto con intención de proteger al sistema de la colisión que podría ocurrir si continuara hacia la dirección que estaba tomando.

Shah (1990), dice que el objeto de la enseñanza espiritual Sufi puede ser expresada como: ayudar a refinar la conciencia individual de tal manera que esta pueda alcanzar los resplandores de la Verdad, de la que uno es separado por las actividades ordinarias del mundo. El término usado para iluminaciones o resplandores es Anwar.

‘Pulir el espejo’, o ‘remover el polvo’ son términos de uso Súfico, refiriéndose al proceso de liberación de estos elementos, naturales y adquiridos, con los cuales ‘el mundo’ aísla a la humanidad de la Verdad mayor. Los Sufis, lejos de poder construir sobre la mentalidad de creencias condicionadas, generalmente ayudan a ‘desintoxicar’ la mente de pesos muertos u otras ilusiones importantes imaginadas, fijaciones o ideas basadas- en- emociones.

Esto que es capaz de percibir la realidad objetiva, en el Sufismo, es el alma humana (ruh). Materialismo es el término empleado para esto que pesa el alma.

El alma es concebida como una parte de un solo ‘mar’, un ‘Mar de Paz’, en la superficie del cual las estelas, olas y tormentas constituyen los efectos del materialismo, apegos a objetos y pensamiento negativo.

Hablando de la unidad primordial de ser, Rumi, en el primer libro de su Mathnawi, dice:

¨Fuimos extensos y fuimos una sustancia
Sin cabeza o pie fuimos, todos una cabeza.
Todos fuimos una sustancia, como el amanecer:
Sin nudos fuimos, y claros, como el agua¨.

Hoy en día con los medicamentos como los redentores serotoninicos, este aviso se a tomado como un incomodo, tal como una alarma que incomoda, y la intentamos destruirla, sin entender, el valor de este incomodo en relación a la llamada de atención a algo que podría estar ocurriendo , que de no atenderse podría ser altamente destructivo. Con este tipo de medicación, que es aplicada justamente en enfermedades como la antiguamente llamada fibromialgia, y que hoy es llamada como Anergia, o sea, falta de energía justamente, asociada a la imposibilidad del sistema de producir ATP. Curiosamente esta enfermedad se intenta tratar con antidepresivos y las personas que están padeciéndola, normalmente hablan de tener una vida que no sienten que es de ella, o que están haciendo lo que están haciendo por el DEBER SER, EL DEBER HACER, y no por que SE QUIERE HACER, O POR QUE SE QUIERE SER. La falta de conocimiento del "para que" nuestro sistema está mostrando estos síntomas y la creencia de que algo esta errado con el sistema, creyendo que este error es la alarma misma, y no que esta alarma es un simple indicativo, mas la impaciencia del ser humano actual para eliminar sus incomodidades a cualquier precio, nos lleva a una culturización aditiva y con menos conciencia de cual es la fuente del verdadero sufrimiento, y entonces la imposibilidad de hacer algo verdaderamente útil a respecto.

Si el hombre entonces no desea esta evolución, este cambio desde adentro, desde su auto activación, o no lo desea bastante intensamente y no realiza los esfuerzos sabios y reales, o sea, los necesarios, no se desarrollará jamás esta parte que está en latencia y que ya le fue dado desde la creación de la raza misma. No hay, pues, en el hecho de que algunos o muchos no se desarrollen, injusticia alguna. ¿Por qué habría de tener el hombre lo que no desea? Si el hombre fuese forzado, obligado y tiranizado para convertirse en este ser diferente que yace en su interior, bajo la cama de esta conciencia dormida, estando, en este sueño, complacido y satisfecho con lo que es, entonces habría injusticia.

Preguntémonos ahora qué significa ser este ser diferente. Si examinamos todos los datos que podemos reunir sobre esta cuestión, hallaremos por doquier la afirmación de que al tornarse este ser diferente y latente en él, el ser humano adquiere numerosas cualidades nuevas y poderes que antes no poseía. Esta afirmación es común a todas las doctrinas que admiten la idea de un crecimiento interior del ser humano. Pero esto no basta. Las descripciones, aun las más detalladas, de estos nuevos poderes, no nos ayudarán en modo alguno a comprender cómo aparecen ni de dónde vienen en nosotros, inclusive donde viven mientras no se están desarrollando. Esta dificultad en sí nos lleva a más negligencia y desinterés hacia este posible desarrollo, por que las mentes condicionadas piden que se les convenza, con pruebas todas ellas desde su conciencia actual, esperando que se le adapte todo a este inepto modo de percibir. Todo esto lo que genera es un tipo de desinterés crónico hacia nuestro sí mismo, o sea, hacia nuestro ser verdadero. La respuesta a nuestros sufrimientos están en la propia evolución, pero está tan cerca que no creemos ser tan fácil y buscamos en donde nos parece mas obvio según la culturización nos ha enseñado debemos buscar. Es como el cuento del Mulla Nasrudin (personaje de muchos cuentos sufis), donde él esta agachado buscando desesperadamente algo en el suelo justo bajo un faro de luz. En este momento un policía pasa (y hay que recordar que los policías en estas épocas y lugar donde vivía Nasrudin eran seres que estaban realmente siempre buscando servir y ayudar en lo que se necesitaba). Entonces el policía le pregunta si quiere ayuda y que es lo que busca. Nasrudin contesta que había perdido su llave, que no la estaba encontrando. El policía se tira al piso con Nasrudin y lo busca intensamente por horas, hasta que ya estando cansados y desesperados, al policía se le ocurre una muy buena pregunta: Nasrudin estas seguro de que perdiste tus llaves acá en la calle? Nasrudin frente a este cuestionamiento, contesta sin titubear: claro que no la perdí aquí! La perdí adentro de mi casa! El policía desconcertado y hasta un poco molesto, le pregunta: Y por que, si puedo saber, las estas buscando aquí? Nasrudin le contesta: ¨Hombre usted no ve que en mi casa no hay luz y aquí si?¨, con un tono de que absurda la pregunta del policía.

Falta un eslabón, o un nivel de comprensión de ciertas leyes que rigen estos procesos evolutivos o que en las teorías generalmente admitidas no se contempla, y hasta en aquellas teorías más profundas, una vez que no tienen como base la idea de la posibilidad de una evolución del hombre. CUANDO MUCHO ESTUDIAN EL Ser humano desde el ángulo evolutivo biológico, o sea, desde donde vinimos en relación a lo genético y que resultados ocurrieron hasta hoy en este proceso. Pocos son concientes del proceso de evolución conciente y no mecánica biológica, y los cambios que intencionalmente tendríamos que trabajar por ellos si queremos funcionar en armonía con el propósito del Gran Diseñador.

La verdad es que antes de adquirir nuevas facultades o nuevos poderes, que el ser humano todavía no conoce y que aún no posee activos, debe adquirir facultades y poderes que tampoco posee, pero que se atribuye, es decir, que cree conocer y que pretende poder emplear. Este es el eslabón faltante, y es este el punto de mayor importancia. La posibilidad de que llegue a los niveles superiores esta totalmente condicionada a que se deje de engañar y que reconozca su real situación, para entender su real necesidad. Su condicionamiento lo ha hecho creer que ya tiene ciertas capacidades que son básicas para llegar a las que sigue.

Es como el cuento donde Nasrudin quiere aprender guitarra, y cuando le pregunta al profesor sobre el precio de las clases se le indica que la primera clase vale 100 us, y que desde la segunda en adelante ya valen 50 us. Nasrudin queda un poco pensativo hasta que contesta: ¨Ok profesor, entonces voy a empezar de la segunda clase!¨ Parece que esta opción es la única que no existe. Uno primero tiene que recuperar unas cuantas capacidades básicas como la voluntad verdadera, algo por lo menos de la condición del ser humano, que esta bajo kilos de condicionamientos, recuperar algo de nuestra esencia antes de intentar más. El ser humano que intenta este proceso sin estas bases se arriesga a estar peor y no mejor en su proceso.

Shah (1990) cita un cuento muy bonito que habla que la verdadera búsqueda del hombre es por la Verdad y no por la felicidad. La meta del hombre es la verdad, la verdad está más allá de la felicidad. Lo que realmente motiva al hombre, desde su esencia, es la búsqueda de la Verdad.

El País de la Verdad.

Cierto hombre creyó que el estado de vigilia corriente, el que la gente conoce, no podía ser completo en modo alguno.

Buscó al verdadero Maestro de la Era. Leyó muchos libros y se unió a muchos círculos. Escuchó las palabras y presenció las acciones de un maestro tras otro. Llevó a cabo las disciplinas y ejercicios espirituales que le parecieron más atractivos.
Se regocijó con alguna de sus experiencias. En otros momentos estaba confuso y no tenía ni idea de cuál era su estado, o dónde y cuándo podría terminar su búsqueda.

Un día, este hombre estaba examinando su comportamiento cuando de repente se encontró cerca de la casa de cierto sabio de gran fama. En el jardín de esa casa encontró a Khidr, el guía secreto que muestra el camino a la Verdad. Khidr le llevó a un lugar en donde vio gente sumida en gran dolor y aflicción, y les preguntó quiénes eran

. - Nosotros somos aquellos que no seguimos las verdaderas enseñanzas, quienes no fuimos fieles a nuestros compromisos, quienes seguimos a maestros nombrados por ellos mismos -dijeron.

Entonces el hombre fue llevado por Khidr a un lugar en donde todo el mundo era atractivo y estaba lleno de alegría. Les preguntó quiénes eran.
- Nosotros somos aquellos que no seguimos las verdaderas Señales del Camino - dijeron.

-Pero, si habéis ignorado las Señales, ¿cómo podéis ser felices? -preguntó el viajero.

-Porque nosotros elegimos la felicidad en lugar de la Verdad - respondió aquella gente-, del mismo modo que aquellos que eligieron a los falsos maestros eligieron también el sufrimiento.

-Pero ¿no es la felicidad el ideal del hombre? -preguntó el viajero.
-La meta del hombre es la Verdad. La Verdad está más allá de la felicidad. El hombre que tiene la Verdad puede tener cualquier humor que desee, o ninguno -le contestaron-. Nosotros hemos pretendido que la Verdad es felicidad y que la felicidad es Verdad, y la gente nos ha creído. Por esta razón, también tú has imaginado hasta ahora que la felicidad debe ser lo mismo que la Verdad. Pero la felicidad te hace su prisionero, como lo hace la aflicción.
Entonces el hombre se encontró de nuevo en el jardín con Khidr a su lado.

-Te concederé un deseo -propuso Khidr.

-Deseo saber por qué he fallado en mi búsqueda y cómo puedo triunfar en ella respondió el hombre.

-No has hecho más que despilfarrar tu vida -dijo Khidr-, porque has sido un embustero. Tu mentira ha estado en buscar tu satisfacción personal cuando podías haber estado buscando la Verdad.

-Y, sin embargo, llegué el punto en donde te encontré
- contestó el hombre-, y eso es algo que casi no le ocurre a nadie.

-Y tú me encontraste -explicó Khidr- porque por un instante tuviste suficiente sinceridad para desear la Verdad por sí misma. Fue esa sinceridad, en aquel único instante, la que me hizo responder a tu llamada.
Ahora el hombre sintió un arrollador deseo de encontrar la Verdad, aunque se perdiera a sí mismo.

Khidr, sin embargo, comenzaba a alejarse, y el hombre empezó a correr tras él.

-No debes seguirme -dijo Khidr-; porque estoy retornando al mundo ordinario, el mundo de mentiras, porque es donde yo tengo que estar, si he de hacer mi trabajo.

Y, cuando el hombre miró a su alrededor otra vez, se dio cuenta de que ya no estaba en el jardín del sabio, sino en el País de la Verdad.

Es por este motivo, el de no haber trascendido la situación de dominación de la animalidad, en nuestra atención-conciencia, que el SU-FI no comienza su trabajo en relación a los niveles superiores de conciencia hasta no llegar a lo que llama el "YO Satisfecho", que es el nombre dado a un estado de conciencia dentro de la sucesión de estados propuestos. Obviamente esta confusión en lo relativo a lo que el ser humano busca es la causa de tantas teorías relativamente falsas sobre el ser humano, su naturaleza, sus motivos y frustraciones. La verdadera naturaleza humana y los motivos reales del hombre, queda bastante ilustrado con el siguiente cuento de Shah (1964):

El visitante de lejos

Una vez, de un mundo que está más allá de las estrellas, un hombre salió del país de la Luz para rescatar de la tierra una joya preciosa que estaba custodiada por una peligrosa serpiente. Cuando llegó al país donde estaba la joya, cambió su fisonomía con el fin de que la gente del lugar no se diera cuenta de que venía de otro lado y se pusiera a la defensiva. Pero como tenía que alimentarse como ellos y debido a que estaba en su atmósfera, cayó también en un estado de sueño y olvidó su misión. Encontró a otros que lo reconocieron y le advirtieron, pero no pudo evitarlo. Ahora, en el país de la Luz su padre se dio cuenta de lo que le había sucedido a su hijo y le envió rápidamente un mensaje, diciéndole que despertara y continuara su tarea. El mensaje sacudió al hombre, en cuya mente comenzó a aflorar el recuerdo de su origen. Se despertó. Rescató la joya y esto lo logro a través de ciertos sonidos especiales que se le había ensenado en su país de origen. Con estos sonidos pudo dormir a la serpiente y así recuperar la inapreciable joya. Luego volvió y cambió su fisonomía de acuerdo con la de las personas del país de la Luz. Cuando llegó a su casa, reconoció sus orígenes con mayor claridad que cuando vivía allí. Se dio cuenta que era el recuerdo que siempre lo tenia melancólico pero que lo había interpretado como carencias de muchas especies, de acuerdo a cada etapa de su vida en aquel planeta tan lejano. El país al que el hombre descendió es esta tierra; la joya es la esencia del hombre de este mundo; y el mensajero es el instructor que llama al hombre a recordar sus orígenes su misión y que debe retornar; la víbora y el alimento son las condiciones ambientales y las mentes humanas de los terrestres que aquí se encuentran, la herencia genética, en pro de la supervivencia, nuestros condicionamientos inútiles, y nuestras reacciones animales condicionadas y innecesarias. De hecho, esta historia se repite ya sea en fábula o en rituales religiosos más veces y en más lugares de los que se pueden contar. Sólo oír la llamada es responder. El hombre tiene un origen y un destino, y si no lo recuerda, perderá ambos.

Un otro cuento sufi, también citado por Shah (1990), llamado Motivación, dice:

Una mujer estaba sentada al borde del camino llorando muy amargamente, junto a la tumba de su hija. Ella era objeto de simpatía e interés por parte de toda persona que la veía. Sin embargo, el jeque Attar hace la observación de que aquellos que simpatizaban con ella estaban ellos mismos en un caso peor.

Como indica un viajero, la mujer, a diferencia del millar de personas a su alrededor, al menos sabía el motivo de su dolor y la persona de la que se había visto separada. El hombre está en una situación similar de alejamiento -podríamos decir que de su familia, de su hogar- pero no lo sabe. Todo lo que sabe es que es infeliz, y tiene que inventar razones a las cuales atribuye luego su miseria.

Debido a la necesidad surgen nuevos órganos de percepción. En consecuencia, oh necesitado, incrementa tus necesidades -Rumi. (citado por Ornstein, 1994).

Ornstein (1994), habla sobre el final de la evolución casual del hombre. Él afirma que aquí estamos hoy por cortesía de una infinidad de accidentes históricos. Si el australopiteco no se hubiera puesto de pie, si el cerebro no hubiera crecido tan rápidamente, muy posiblemente para adaptarse al calor de la vida en la sabana y a otros acontecimientos, nosotros no estaríamos aquí. Sin embargo, al margen de cómo hayamos llegado aquí, toda nuestra historia, nuestra evolución, todos los accidentes producidos hasta llegar a nosotros, son cosa del pasado. Ahora nos toca a nosotros guiar nuestra propia evolución. Nuestra herencia nos proporcionó adaptaciones para muchos mundos y cerebro suficiente para continuar con el desarrollo consciente.

A todos los efectos prácticos, nuestra evolución biológica ha llegado a su fin. Ya no habrá más evolución biológica sin evolución consciente. Ahora debemos hacernos cargo de nuestra evolución e iniciar un programa masivo de cambios conscientes en la forma de pensar, de relacionarnos con los demás, de identificarnos con el resto de la humanidad. El ritmo del cambio es demasiado rápido para tratar de adaptarnos de manera inconsciente. Tenemos que hacernos cargo de nuestra propia evolución y hacer por nosotros lo que la evolución biológica ha hecho por la vida en su totalidad: adaptarnos a un mundo nuevo y sin precedentes.

Nuestro cerebro nos da la capacidad adicional de tomar conciencia de nosotros mismos, en mayor medida que cualquier otro animal. Nos proporciona la capacidad de imaginar un futuro y de cambiar el mundo. Todos los animales se adaptan al mundo que encuentran. Los seres humanos también lo hacemos pero, además, cambiamos el mundo en nuestro propio beneficio. Hemos alterado la naturaleza de la vida de las plantas, la vida misma de los animales, los refugios nos permitieron vivir donde ningún ser humano había podido habitar y ahora la tecnología nos permite hacer cosas que resultaban imposibles hace muy pocos años.

Todos los seres humanos tienen en su interior adaptaciones absolutamente inigualables, adaptaciones nuevas que requieren ser fomentadas en nuestros colegios, en nuestra formación y en nuestras vidas. El cambio consciente no puede hacerlo todo, pues los movimientos automáticos inherentes a la mente existen por una buena razón, pero con un pequeño cambio en nuestras prioridades podremos adaptarnos mucho más de lo que creemos y lo haremos en la dirección debida.

Nuestra educación normal, que se centra en la mente y las prioridades individuales, puede actuar en contra, no a favor, de una solución. Si modificamos nuestra visión de la humanidad y la consideramos como un solo animal, abandonando la actitud de «cada cual para sí», podríamos dar esos pasos «no egoístas» que empezarían a resolver nuestros problemas colectivos. En este momento, los seres humanos han aumentado enormemente su capacidad de controlar y manipular la tierra, capacidad que va mucho más allá de lo que pudimos hacer durante los largos milenios de evolución biológica.

Ahora necesitamos un nuevo plan de estudios de la naturaleza de la mente humana y debemos exigir a nuestros políticos que presten atención a las consecuencias que sus acciones pueden tener a largo plazo. Debemos actualizar la educación constantemente, en los colegios, la casa y los medios de información, y proporcionar una formación nueva. Necesitamos planes de estudios que enseñen por qué la mente está adiestrada para "coger el toro por los cuernos", es decir, para reaccionar con rapidez ante las emergencias, cuando, en realidad, las auténticas amenazas son los cambios pequeños y lentos que se producen en el mundo. La humanidad, su desarrollo y sus limitaciones deberían ser las primeras materias que se enseñasen, junto con la geografía y otras semejantes.

Aunque nuestro futuro nos exija siempre adaptarnos a un mundo sin precedentes, si nos tomamos la molestia de comunicar los principales cambios, la mente en desarrollo «captará» buena parte de la información necesaria. En lugar de formar a los niños para que se identifiquen con tribus o familias, deberíamos enseñarles a identificarse con la humanidad global. En lugar de concentrarnos en determinados países, tenemos que comprender que vivimos en un mismo planeta e informar a nuestros niños y adolescentes acerca del papel que desempeñan en la cultura. Necesitamos un patriotismo internacional y planetario, no localista. Si los medios de información, en lugar de prestar atención a determinadas historias estimulantes, se ocuparan de difundir los problemas permanentes, se podría cambiar la mentalidad de las personas.

¿Como podemos transmitir el mensaje acerca de lo que estamos haciendo con la tierra?'. Esto implicará cambios en nuestra forma de comunicarnos. Necesitarnos encontrar una nueva manera de percibir los cambios lentos y debemos formar a nuestros niños para que aprendan a observar las modificaciones que se van acumulando gradualmente. Debemos pedir a los medios de información que se ocupen de las historias que escapan al ojo individual en lugar de resaltar los atentados sensacionalistas.

También debemos comprender que es necesario atender a los distintos simplones, los circuitos que están a medio desarrollar pero que ya lo tenemos dentro. Debido a nuestra preferencia innata por los acontecimientos nuevos y los escándalos, la gente siempre necesitará conocer historias emocionantes. Pero los medios de información pueden elegir relatos de este tipo que registren al mismo tiempo los principales cambios que se producen en el mundo.

Cuando la gente sufre por la contaminación ambiental, se pueden explicar historias sobre las consecuencias de la contaminación en los individuos. Hacer hincapié en los individuos es un elemento clave porque la mente responde mejor a los ejemplos representativos. Las aldeas rumanas pudieran ser prototipos de lo que podría suceder en el resto de la tierra y conviene que sepamos qué fue lo que sucedió allí. Quien muere por culpa de la lluvia ácida o un cáncer de piel puede ser objeto de la misma compasión que un individuo acribillado en la calle durante un tiroteo. Es necesario que dramaticemos y nos ocupemos más de las tragedias constantes de nuestro tiempo que de las historias aisladas del tipo «ballena atrapada por el hielo». Pero también debemos reconocer que siempre hay algún simplón que quiere oír hablar del rehén asesinado, de las ballenas atrapadas en Alaska o de la niña que se ha caído al pozo. No debemos luchar contra esa necesidad, sino aprender a comunicar el mensaje de manera que obtengamos una respuesta por parte del oyente, el animal humano. Ésta es la razón por la cual resultaría beneficiosa una alianza entre psicólogos y especialistas del medio ambiente.

Durante milenios, los individuos se han sentido atraídos por ideas como los «seres superiores» o las «experiencias místicas». Ahora debemos reconocer que esas experiencias son importantes para nuestro futuro y reconocer que están al alcance de todos.

Podemos rehacer nuestra mente sustituyendo a la mente emplazada. El término tradicional para designar el dominio y el autodominio es voluntad, palabra que no está de moda actualmente. Si existe una voluntad, ésta residirá en la selección de las distintas mentes que podemos convocar. La paradoja de las mentes que se sustituyen se resuelve de la siguiente manera: el control consciente es una fuerza pequeña y débil en la mayoría de las mentes, una fuerza que podemos desarrollar mediante la autoobservación.

El desarrollo de la conciencia no se encuentra en ningún lugar lejano, propio de un trance místico ofuscado, sino en la selección consciente. Éste es el tercer tipo de evolución que poseemos. La selección natural empieza a ciegas. La selección neurológica de la juventud es más o menos una transferencia automática del mundo a la mente. La selección consciente es la forma en que podemos gobernar la evolución mediante el desarrollo de la habilidad de seleccionar partes de la mente.

La percepción de la individualidad era una gran ventaja cuando la supervivencia amenazaba la existencia del individuo: se podía localizar y aislar a un animal enemigo y usarlo como comida. Esta necesidad básica de supervivencia individual ya no resulta tan fundamental para muchos de los habitantes de occidente. La mayoría de nosotros compramos la comida; ya no necesitamos cazarla. Éste es un momento en el que la necesidad de evolución consciente se está convirtiendo en una necesidad para toda la humanidad, no sólo para algunos individuos aislados que ayunan y rezan en un monasterio en la cima de una montaña. Las frases tradicionales, que dicen que la humanidad está ciega o dormida, o que es automatización, hacen referencia a la idea de que normalmente somos prisioneros de nuestras rutinas automáticas de selección.

Existe un conflicto permanente entre quienes defienden la razón y quienes defienden la intuición, entre abogados y bailarines, generales y poetas. Creo que podemos llegar a entender estas capacidades como partes distintas de las mil formas de la mente, tal como señalaba Rumi (1992).

Hay un objetivo mucho más fácil de alcanzar, más vital: organizar las distintas identidades humanas y comprender que lo que, según la terminología clásica y algo anticuada, se denomina «sagrado» y «profano» son simplemente componentes distintos de la herencia humana, las rutinas básicas y las que son más abstractas y de mayor alcance.

En consecuencia, en lugar de suponer que debe existir un conflicto o una lucha continua, podríamos considerar que el grupo de simplones que hay en nuestro interior son partes de la mente con roles diferentes que cumplir en la vida. No hay duda de que los «yoes» inferiores y «profanos» existen. Los seres humanos comparten con los demás animales necesidades biológicas fundamentales para la supervivencia: sed, hambre y regulación de la temperatura, ira y excitación. Pero los seres humanos no viven sólo de pan y circo. La relación entre estos yoes no es como nosotros suponemos.

No todas las cosas desaparecen en una transformación maravillosa: todavía seguimos teniendo el resto de nuestros yoes evolucionados. Si nuestro conjunto normal de mentes evolucionaron para la supervivencia, debemos saber que nuestros juicios siempre manifestarán esa inclinación: el sexo y la familia son prioridades muy importantes y ocupan buena parte de la mente. Este sistema incorporado de adaptación principalmente orientada hacia la supervivencia -conseguir comida, seguridad, sexo- explica por qué la adaptación consciente parece oponerse a los movimientos de la mente que ha evolucionado bien. Muchos de los métodos «místicos» clásicos se dedican a combatir las necesidades corporales con el fin de aflojar los lazos que unen la mente con el cuerpo: un alma encerrada en un «lazo mortal». Hay muchísimos sistemas sociales que tratan de liberar a la mente consciente para que vaya a otra parte: los monasterios hacen hincapié en la liberación de todos los deseos mundanos y a menudo imponen una restricción en la dieta y en la estimulación. La abstinencia, los cánticos, las privaciones, la destrucción son métodos para debilitar los movimientos mentales automáticos que están profundamente arraigados para la adaptación biológica. Esta tortura poco sofisticada y sin fundamento no resulta necesaria.

Los acólitos turcos de la Edad Media giraban en círculos; los budistas se concentran en la respiración; los yoguis pueden contemplar un mándala o una vasija, pensar en una frase sin sentido como «Enséñame la cara que tenías antes de que tu padre y tu madre se conocieran». ¿Cuál sería el estado de la «mente en blanco» o la «oscuridad misteriosa»? Estas meditaciones dirigen a la conciencia hacia los sucesos internos con el fin de que uno pueda separarse durante un breve periodo del flujo de la vida cotidiana y «desactivar» las rutinas de selección mental. Casi todas quieren separar al discípulo de las actividades diarias y continuas. El individuo normalmente se sienta solo o con un grupo pequeño en un lugar especial, dentro de una zona naturalmente aislada y, a veces, cerca de una cascada.

Y la autoobservación, como un grupo neural en desarrollo que fortalece las conexiones, aumenta la capacidad de cambiar la mente. Se puede hacer asociaciones entre los actos voluntarios y sus consecuencias. Mediante la autoobservación llegamos a conocer nuestro propio pelotón de simplones, a pesar de que pueden resultar embarazosamente contradictorios, conflictivos, vagos, automáticos, brillantes, generosos, ambiciosos y cosas por el estilo. Este conocimiento puede conducir a un debilitamiento de la selección automática de las «mentes emplazadas» y al fortalecimiento de la selección consciente.

Y necesitamos superar nuestros cambios mentales inconscientes. La intuición consciente es la facultad de seleccionar la parte de la mente adecuada para una tarea. Esta capacidad para comprender instantáneamente y para dirigir el sistema mental constituye el objetivo, a menudo no logrado, del «desarrollo consciente».

Los problemas de supervivencia a que debemos hacer frente en la actualidad son más colectivos que individuales: evitar la destrucción de la tierra; relacionar y comprender ideas, doctrinas y pueblos diferentes y divergentes, todos los cuales poseen su propia «realidad». Lo que se ha dado en llamar percepciones espirituales o conciencia superior se refiere a una concepción de la realidad en que las acciones individuales se combinan para formar algo más organizado.

Y esto también sucede en las experiencias corrientes. Los jugadores de un equipo crean algo superior a sus hazañas individuales; los miembros de una empresa pueden hacer otro tanto. En realidad, el concepto de estos «niveles» de realidad humana no debería parecer tan extraño. Estamos acostumbrados a actuar según esta idea cuando decimos: «Hace veinticinco años que soy hincha de ese equipo».

Del mismo modo, hay otro nivel de comprensión de la realidad del cual todos formamos parte ya. Para progresar no es necesario destruir toda la mente, todos esos simplones que nos ayudan. Lo que debemos hacer, mediante la autoobservación, es cambiar con suficiente frecuencia los simplones que necesitamos. No tenemos por qué sacrificar a los simplones, pero sí tenemos que reciclar a los indicados cuando los necesitemos.

La mente manipula esta indisciplinada concatenación de yoes de manera que nunca podemos hacer que trascienda nuestro conjunto evolucionado de mentes con fines especiales.

Esto nos confiere nuestra naturaleza mixta de «bestia y ángel». Debemos cargar con todos los yoes. Si estuviéramos «iluminados», seguiríamos siendo la misma persona, no una especie de asceta desinfectado y vestido de blanco. Entenderíamos que debemos cumplir muchos programas al mismo tiempo y sabríamos qué rutinas resultan útiles en cada momento. De este modo, seguiríamos sobresaltándonos al oír un ruido fuerte, saboreando una buena cena y disfrutando de la vida familiar al mismo tiempo que añadiríamos una organización diferente de nuestros propios yoes. Es posible que algunos de los simplones del equipo que quizá algún día dirijamos no sean amables y es posible que otros tengan necesidades contradictorias, pero necesitan que se les dirija, conscientemente, en una misma dirección.

Ésta es la razón por la que la comprensión de la naturaleza automática del sistema mental permite adoptar un enfoque diferente del futuro. Es imposible revisar las pruebas sin percibir que cada cual actúa de la misma manera rutinaria que todos los demás, que las posibilidades para la improvisación son mínimas, que todos estamos atrapados por nuestras antiguas adaptaciones durante la mayor parte de la vida, por muy elevado que sea nuestro nivel cultural y por muy intenso que sea nuestro deseo de cambiar.

Jamás podremos eliminar totalmente nuestra «naturaleza inferior», como tampoco podemos librarnos de los latidos del corazón. Parte de la humildad que supuestamente se aprende con el ascetismo, la negación de uno mismo, también se puede descubrir examinando las experimentaciones científicas modernas sobre los distintos simplones que hay en la mente.

Independientemente de lo mucho que valoremos nuestra individualidad, casi todos los seres humanos actuamos automáticamente de la misma forma. Nuestra motivación para actuar responde a la misma estructura. Todos pensamos que somos únicos, pero todos experimentamos los mismos sentimientos magníficos e inexpresables cuando contemplamos la salida del sol, cuando nos enamoramos, tenemos a nuestro hijo en brazos por primera vez o perdemos repentinamente a un ser querido. Todo ello compone el pelotón de la mente. Todos queremos más de lo que tenemos, recordamos los buenos tiempos con cariño, nos dejamos embaucar por lo dramático. Pensamos de manera semejante. Nos enfadamos de la misma manera, sentimos amor de la misma manera, experimentamos odio de la misma manera y percibimos colores y formas de la misma manera.

Si consideramos la humanidad como un animal, la imagen es diferente de la común, la exigencia es diferente y también lo son las posibilidades. Este animal humano creció en tamaño más de quinientas veces desde la época de Moisés y creció en poder varios millones de veces. Sin embargo, el control consciente que ejerce el género humano sobre ese mayor poder no ha aumentado de manera mensurable. Como cualquier organismo en proceso de maduración, las facultades de la humanidad se desarrollaron en distintas proporciones y en eras diferentes. La humanidad creció en tamaño, fuerza y dominio, pero no en conciencia.

Los grupos religiosos no necesitan preocuparse, como lo han hecho históricamente, por los procesos de adaptación biológica: cultivo y producción de alimentos, reproducción y multiplicación, vivienda, organizaciones sociales, servicios de todo tipo para una comunidad específica. En la actualidad, los consejos como con quién y cómo casarse, cómo organizar la sociedad, cómo relacionarse con parientes directos y consanguíneos interfieren en la evolución. Ahora los líderes religiosos proponen ideas como «Dios está en tu interior» para justificar una vida anclada en la pobreza.

Espero que podamos empezar a unir las percepciones de lo racional, lo emocional, lo intuitivo y lo espiritual. «El reino de los cielos está dentro de nosotros» y «Los ángeles son las facultades escondidas dentro de la mente del hombre» son formas de describir esta unidad. Elevar el nivel de conciencia significa hacerse consciente de los distintos yoes internos y de su carácter parcial, al mismo tiempo que uno se mantiene informado de los terrenos más amplios que abarca la percepción.

Quien ha trabajado de forma más significativa para adaptar el pensamiento espiritual clásico al mundo moderno es el autor afgano Idries Shah. Shah ha traducido y escrito relatos de la tradición sufí que muestran cómo pueden actuar las distintas «mentes» interiores y expresan nuestro dilema actual.

Muchos de esos relatos tratan sobre un personaje burlesco, Nasrudin, cuyas bufonerías son el reflejo de la humanidad. Nasrudin nos permite ver nuestra situación a través de la lente del humor, resumiendo muchos de los conocimientos acerca de la inflexibilidad de la conciencia humana y la necesidad actual de cambiar la forma de pensar. En un relato que he citado con frecuencia, Nasrudin, acompañado por su grupo de seguidores, toma el avión de Londres en un país de Oriente Medio. El cuatrimotor despega y todo marcha bien durante un rato. Luego, uno de los motores falla y el comandante dice: «No se preocupen. Llegaremos a Londres con media hora de retraso». Todo el mundo mantiene la calma. El segundo motor falla y los seguidores de Nasrudin se empiezan a inquietar. El comandante les comunica que llegarán con dos horas de retraso. Nasrudin les tranquiliza; todo está en orden. Luego falla el tercer motor y el comandante dice que el avión volará con dificultad y habrá varias horas de retraso. Nasrudin, que en este relato representa la fuente del pensamiento convencional, dice: «Recemos para que el avión no se caiga. ¡Porque si se cae, estaremos aquí todo el día!»

Hasta hace poco, estas fábulas se veían como simples relatos morales o sociales, incluso como cuentos folklóricos. Sin embargo, como versión moderna del enfoque de Rumi (1992), son un calco de los distintos yoes internos. Shah indica que los componentes básicos de los sistemas espirituales anteriores se han transferido a la economía moderna: seguridad, pertenencia a un grupo, control de la dieta y cosas semejantes. Uno debería sacar todo el provecho posible del desarrollo de la sociedad moderna y, en una época de especialización, concentrarse en lo que resulta importante. Las personas contemporáneas, preocupadas por comprenderse a sí mismas, están libres de las limitaciones propias de épocas pasadas.

Sin embargo, el desarrollo de la comprensión instantánea, paradójicamente, requiere tiempo y es un proceso demasiado sutil para quienes exigen resultados inmediatos. En este punto, no se diferencia demasiado de la capacitación profesional: uno no se convierte en físico nuclear simplemente por desearlo y por observar estrellas que estallen. Se necesitan años de preparación y esfuerzo. ¿Es razonable pensar que el desarrollo de una facultad mental semejante al lenguaje puede resultar más fácil?

Mover las mentes emplazadas y hacer que nuestras pautas de acción corrientes dejen de funcionar temporalmente constituye un procedimiento sutil pero también bastante difícil. Y se diferencia de los conceptos que postulan los grupos eclesiásticos, líderes religiosos y demás porque depende de una visión que considera que la mente es una adaptación, no una jerarquía de funciones, es muy posible que la comprensión de la mente nos libere de los diferentes compartimentos de la sociedad que han mantenido en custodia a nuestros yoes. Ahora debemos desarrollar nuestra propia evolución, movernos a partir de las operaciones evolucionistas detectadas por Darwin hacia las propuestas por Rumi. Dentro de nuestro enorme cerebro, no especializado en la infancia, poseemos reinos de posibilidades no desarrolladas que están más allá del mundo en que hemos nacido.

En este momento, resulta vital cambiar nuestro enfoque normal de la vida. Nuestras mentes han crecido con la idea de que el mundo se limita a unos cuantos kilómetros y a unas docenas de individuos. Ahora nuestro mundo es el mundo de miles de millones de personas, de los viajes espaciales, de las armas de destrucción masiva, un mundo en el que todos los pueblos pertenecen a la misma tribu porque todos compartimos la misma suerte.

Se han propuesto innumerables soluciones técnicas y sociales para los problemas constantes de la vida moderna y no rechazo ninguna. Necesitamos todas las regulaciones posibles para combatir la contaminación, los controles de armamento, las iniciativas de paz, la tecnología adecuada, el reciclaje y pre-ciclaje que podamos desarrollar.

No obstante, es muy probable que las claves para quienes quieran producir cambios procedan de la comprensión de nuestro sistema mental, pues poseemos algunas habilidades extraordinarias además de las limitaciones acumuladas durante millones de años. ¡Por lo menos ahora sabemos algo más sobre nuestras limitaciones mentales!

Debido a los cambios profundos que hemos efectuado en el mundo, como sociedad debemos elaborar conscientemente nuevos tipos de adaptación en todos los periodos de la vida, en la infancia, la juventud, la sociedad en su conjunto, el planeta y el espíritu. No puedo decir que la humanidad lo logrará, pero está claro que no hay esperanza alguna para el cambio a menos que comprendamos nuestras raíces en los mundos ancestrales, nuestra adaptación a ese mundo y de qué manera esas adaptaciones se han convertido en una carga. La vida no tendrá ningún futuro si no gobernamos nuestras mentes y tomamos la dirección debida.

La mente humana, cuyas raíces más profundas están clavadas en antiguas rutinas elaboradas para analizar señales sencillas, evolucionó para responder a peligros como los cuernos del toro y, más recientemente, como producto de un cerebro en rápida expansión, puede y logrará adaptarse aún en mayor medida, internándose en niveles más profundos hasta llegar a las múltiples adaptaciones que la humanidad siempre ha poseído.

Haciéndome eco de lo que dicen los evolucionistas Darwin y Rumi, hay grandeza en este enfoque de la mente, poseedora de infinitas y posibles capacidades que esperan ser llamadas para responder a las nuevas necesidades del mundo nuevo que hemos creado. La tarea de emprender la evolución consciente comprendiendo la complejidad de nuestras innumerables mentes interiores puede ser más fácil, más cercana y más liberadora de lo que podríamos creer. (citado por Ornstein, 1994).

Lo importante entonces es entender la gran necesidad de la evolución conciente. Dentro de estos parámetros, uno tendría que entender sus carencias para poder liberarse de ellas en vez de creerse ya libre, esto es primordial! Podríamos mirar el arte de este desarrollo, bajo el prisma de estas sabidurías milenarias y que cada vez más vemos la ciencia avalar, como resultado de sus investigaciones en el campo de la mente humana. De los más conocidos dentro de la enseñanza SU-FI, tenemos a Idries Shah, y a Reza Aresteh. Cada uno dentro de su tecnología. Ellos siguen la visión Evolucionista, en el sentido que hasta ahora estamos viendo, y esto quiere decir que la motivación básica del ser humano es en si su evolución hasta llegar a la plenitud de su potencial de ser y de conciencia. Sin esta evolución toda la existencia del ser humano simplemente se torna sin sentido y llena de extrañezas, y falsas interpretaciones de lo que realmente le hace falta. Todos estos factores están muy claros en este cuento que sigue.

La leyenda de Nasrudin

A cierto villano ladino le fue confiada la educación de un número de huérfanos. Al observar que los niños tienen ciertas fuerzas y ciertas flaquezas, decidió aprovecharse de este conocimiento. En vez de enseñarles como adquirir la habilidad de aprender, les dijo que ya la poseían. Luego insistió en que hicieran algunas cosas y se abstuvieran de hacer otras; y así mantuvo a la mayoría de ellos sujetos ciegamente a su dirección. El nunca les revelo que su encargo original había sido enseñarles a enseñarse a si mismos.

Cuando estos niños crecieron, el viejo observo que, a pesar de todos sus esfuerzos, algunos niños se habían des-prendido de su autoridad, mientras que otros seguían sujetos a el.

Más tarde le confiaron una segunda escuela de huérfanos. A estos no les exigió directamente obediencia y respeto. En cambio, los esclavizo a su voluntad, diciéndoles que la cultura mental era la única meta de la educación, y también apelando al amor propio de los niños.

-La mente -les dijo- os dará la comprensión universal.

«Esto debe ser cierto - pensaron los niños-. Después de todo, ^por que no deberíamos ser capaces de resolver por nosotros mismos todos los problemas?»

El viejo sostenía su doctrina con demostraciones.

-Este hombre esclavizado por sus emociones -decía -, que caso tan desastroso! Solo el intelecto puede controlar las emociones. Ese otro hombre, sin embargo, es gobernado por su intelecto. Cuanto mas feliz es el, libre del frenesí emocional!

Nunca permitió que los niños adivinasen que, en la elección entre emociones e intelecto, había una alternativa: la intuición, la cual, no obstante, podía ser vencida o embotada por cualquiera de aquellas; y siempre que esta aparecía, la descartaba como una coincidencia irrelevante o una casualidad. Existen dos clases de hábitos: uno deriva de la mera repetición; el otro resulta de la intuición, apareada a las emociones y el intelecto. Pero, ya que el hábito intuitivo esta asociado con la verdadera realidad, aquel viejo villano simplemente lo abolió en favor del hábito repetitivo.

Sin embargo, algunos de los niños sospecharon que ciertos aspectos milagrosos de la vida no encajaban dentro de este esquema parcial. Le preguntaron, pues, al viejo, si no existía alguna otra cosa oculta, algún poder secreto. A un grupo de ellos les contesto:

-Por supuesto que no! Tal noción es supersticiosa y se debe a procesos mentales defectuosos. No les deis ningún valor a la coincidencia. «Coincidencia» no significa más que accidente, el cual, aunque tal vez pueda tener algún interés emocional, carece de todo significado intelectual.

A otro grupo le dijo:

- Si, en la vida hay mas de lo que nunca llegareis a saber: porque no puede adquirirse por la mera extensión de la información científica que os he dado, o la que vosotros logréis reunir bajo mi dirección.

Pero se cuido mucho de que los dos grupos no comparasen estas informaciones, para que no se dieran cuenta de que les había dado dos respuestas contradictorias. Cuando los niños, de cuando en cuando, le relataban sucesos inexplicables, el los relegaba al olvido por carecer de relevancia científica. Sabia que, si los niños no se percataban de la intuición, jamás escaparían de la red invisible en la que los había apresado, y que el conocimiento intuitivo de los secretos que el había excluido de su educación, solo podrían obtenerlo cuando lograsen cierta armonía entre su mente y sus emociones. Por eso les enseño a ignorar las variaciones de su condición mental, pues cuando descubriesen que los poderes de comprensión varían de hora en hora, podrían adivinar lo mucho que les había ocultado el viejo. Su entrenamiento confundió el recuerdo de las intuiciones con las que los niños habían sido dotados, y estaban dispuestos a pensar siguiendo los procesos lógicos que el les había preparado.

Los niños a quienes este villano había enseñado mal en su primera escuela ahora eran mayores, y, como él les había permitido acercarse mas a la comprensión de la verdadera naturaleza de la vida, ciertos comentarios casuales que estos hicieron a los miembros de la segunda escuela quebrantaron su fe en la verdad científica. Así que el villano reunió rápidamente a los miembros de la primera escuela que aun le permanecían fieles y los mandó a predicar doctrinas incomprensibles que pretendían explicar el mecanismo oculto de la vida. Luego dirigió la atención de la segunda escuela hacia estos maestros, diciéndoles:

-Escuchad cuidadosamente, pero jamás dejéis de utilizar vuestro intelecto.

Los niños intelectuales encontraron pronto que nada había que aprender de estas doctrinas y dijeron:

-Contradicen la lógica. Solo con la lógica estamos en terreno firme.

Sin embargo, algunos miembros de la primera escuela que habían escapado de las enseñanzas del viejo villano les increparon, diciendo:

-También nosotros rechazamos estas doctrinas, pero el hecho de que ellas no puedan explicar el mecanismo secreto de la vida que buscáis no niega la existencia de este.

Ellos contestaron:

- Entonces, vosotros podéis exponer el secreto en términos lógicos?

Pero los primeros les dijeron que hacerlo así seria negar su propia verdad.

Así que ellos protestaron:

-Nada que no pueda sostenerse ante la fría luz de la razón es cierto.

Unos pocos, no obstante, exclamaron:

-Estamos dispuestos a creer cualquier cosa que nos digáis. Pensamos que vosotros sois maravillosos!

Pero estos estaban tan irremediablemente perdidos como los niños intelectuales y los maestros de la doctrina incomprensible, porque solo confiaban en una credulidad servil, no en el hábito de la intuición.

Sobrevino un estado de caos educativo. Había tantas vías diferentes de pensamiento que era corriente decir: «No puedo confiar en nadie. Debo descubrir por mi mismo, mediante el ejercicio de mi suprema voluntad».

El viejo villano que había engendrado esta confusión se regocijaba con ella como un loco se regocija con sus actos de violencia. Su culto del intelecto alentaba especialmente el egoísmo y la discordia. Y a aquellos que aun sentían una incertidumbre interior, una sensación de vacío, o un anhelo de algo total y verdadero, les dijo:

- distraed vuestras mentes con la ambición!

Y les enseñó a codiciar honores, dinero, posesiones, conquistas sexuales, a competir con sus vecinos, a sumergirse en pasatiempos y diversiones.

Se dice que, cuando un caballo no puede encontrar hierba, aceptara la paja. Por falta de la hierba verde de la Verdad, ellos aceptaron la paja seca con la que el viejo lleno sus pesebres.

El viejo discurrió más y más distracciones para ellos: modas, caprichos, loterías, estilos de arte, música y literatura, competiciones deportivas y todo tipo de actividades que les ofrecían un alivio temporal a esta sensación de carencia. Ellos eran como un paciente que acepta paliativos de su medico porque este le asegura que su enfermedad es incurable. O eran como el mono y la manzana silvestre: el mono agarro la manzana que estaba dentro de la botella, pero el cuello de este era demasiado angosto para que pudiese retirar su mano junto con la manzana. Incapaz de escapar porque se lo impedía la botella, pronto fue capturado y metido dentro de un saco. Pero el gritaba orgullosamente:

- todavía tengo la manzana!

Fue aceptada la visión fragmentaria de la vida impuesta sobre la humanidad por el viejo villano, y las pocas personas que intentaron señalar donde estaba realmente la Verdad eran consideradas locas y prontamente refutadas por el viejo argumento: «jSi lo que dices es cierto, entonces pruébalo lógicamente!».

Solo se acepta la moneda falsa porque existe la moneda verdadera y en lo profundo de sus corazones mucha gente lo sabia. Pero eran como niños nacidos en una casa de la que nunca se les había permitido salir, condenados a caminar de un cuarto a otro, sin saber que podría haber otra casa, en otro lugar, amueblada de otra manera y con una vista diferente desde sus ventanas.

A pesar de todo, la tradición de que la moneda verdadera existe, de que hay otra casa, y de que ciertos caballos comen hierba, no paja, sobrevivió en un libro que no era un libro, entregado en sucesión directa por un antiguo sabio a uno de sus descendientes llamado Hussein. Hussein escudriño el mundo hasta que encontró al hombre que, con habilidad y sutileza, habría de dar una adecuada expresión a la enseñanza de este libro: el Incomparable Mula Nasrudin. Por lo tanto, este libro que no era un libro fue interpretado por las acciones de un Mula que no era un Mula, quien era tanto un sabio como un tonto, quien era tanto un hombre como muchos hombres. Y así la enseñanza fue mostrada a los niños que se habían extraviado.

Mula Nasrudin se escapó de la red que había colocado el viejo villano. Pues cómo puede uno quemar un libro que no es un libro? Como puede uno llamar tonto a quien no es un tonto?¨ Como puede uno castigar a un hombre que es una multitud? cómo puede uno golpear a un hombre que es uno mismo?

Estudia las aventuras de Mula Nasrudin, sumérgete en las profundidades de sus sutilezas! El es como un árbol que tiene alimento en sus raíces y una savia comestible; cuyas hojas son hierbas olorosas, cuyas flores, frutos, ramas y semillas son todos, en su variedad, lo mismo!

¿Puede un árbol ser un hombre, o un hombre ser un árbol?¨ (citado por Shah, 1990).

Otro de los grandes estudiosos de este sistema fue el profesor Ouspensky, que escribe en su libro Psicología de la Posible Evolución del Hombre (2004), lo siguiente:

¨Os hablaré del estudio de la psicología, pero debo preveniros que la psicología a que me refiero es muy distinta de cuanto podáis conocer con este nombre.

Debo decir ante todo que en el curso de su historia la psicología nunca se ha hallado a un nivel tan bajo como actualmente. Ha perdido todo contacto con su origen, y todo su sentido, a tal punto que es difícil definir hoy el término "psicología", es decir, precisar qué es la psicología y qué estudia. Y eso a pesar de que jamás se han visto tantas teorías psicológicas ni tantos libros sobre psicología como hoy se ven.

La psicología es llamada a veces una ciencia nueva. Nada más falso. La psicología es tal vez la ciencia más antigua, y desgraciadamente, en sus aspectos esenciales, una ciencia olvidada.

¿Cómo definir la psicología? Para comprenderlo hay que darse cuenta de que, excepto en los tiempos modernos, la psicología jamás existió bajo su propio nombre. Por una u otra razón siempre fue sospechosa de tendencias falsas o subversivas, de carácter religioso, político o moral, y tuvo que usar diferentes disfraces.

Durante milenios la psicología existió bajo el nombre de filosofía. En la India todas las formas de Yoga, que son esencialmente psicología, se describen como uno de los seis sistemas de filosofía. Las enseñanzas sufíes, que son primordialmente de orden psicológico, son consideradas en parte religiosas, en parte metafísicas. Y aunque casi todas las subdivisiones de la filosofía, tales como la lógica, la teoría del conocimiento, la ética y la estética, conciernen al trabajo del pensamiento humano o de los sentidos, se consideraba la psicología como inferior a la filosofía y relacionada sólo con los aspectos más bajos o más triviales de la naturaleza humana.

Paralelamente a su existencia bajo el nombre de filosofía, la psicología existió durante mucho tiempo asociada a una u otra religión. Esto no significa que religión y psicología hayan sido jamás una sola y misma cosa, ni que la relación entre religión y psicología siempre haya sido reconocida. Pero es indudable que casi todas las religiones conocidas -no hablo, evidentemente, de las seudo religiones modernas- desarrollaron tal o cual especie de enseñanza psicológica, acompañada a menudo de cierta práctica, al punto que con frecuencia el estudio de la religión comportaba por sí mismo el de la psicología.

En la literatura religiosa más ortodoxa de diferentes países y diversas épocas se hallan excelentes obras sobre psicología. Por ejemplo, esa compilación de autores que datan de los primeros tiempos del cristianismo y que se conoce bajo el titulo general de Philokalia.' usada todavía en nuestros días en la iglesia oriental, especialmente para instrucción de los monjes.

Hubo el tiempo en que la psicología existía también bajo la forma de Arte. Poesía, Tragedia, Escultura, Danza, la Arquitectura misma, eran medios de transmisión del conocimiento psicológico. Las catedrales góticas, por ejemplo, eran esencialmente tratados de psicología. En la antigüedad, antes que la filosofía, la religión y el arte adoptaran las formas independientes bajo las cuales las conocemos hoy. La psicología hallaba su expresión en los Misterios, tales como los del Egipto y la Grecia antiguos.

Más tarde, desaparecidos los Misterios, la psicología sobrevivió bajo la forma de enseñanzas simbólicas, que ora se hallaban ligadas a la religión de la época, ora no lo estaban, tales como Ia Astrología, la Alquimia, la Magia, y entre las más modernas, la Masonería, el Ocultismo y la Teosofía. Aquí es indispensable observar que todos los sistemas y doctrinas psicológicos, tanto los que existieron o existen abiertamente como los que permanecieron ocultos o disfrazados, pueden dividirse en dos categorías principales

Primero: las doctrinas que estudian al hombre tal como ellas lo encuentran, o tal como lo suponen o imaginan. La "psicología llamada científica" moderna, o lo que se conoce con este nombre, pertenece a esta categoría.

Segundo: las doctrinas que estudian al hombre no ya desde el punto de vista de lo que es, o de lo que parece ser, sino desde el punto de vista de lo que puede llegar a ser, es decir, desde el punto de vista de su evolución posible.

Estas últimas son en realidad las doctrinas originales, o en todo caso las más antiguas, y sólo ellas permiten comprender el olvidado origen de la psicología y su significado.

Cuando hayamos reconocido cuan importante es, en el estudio del hombre, el punto de vista de su posible evolución, comprenderemos que la primera respuesta a la pregunta: ¿qué es la psicología? debiera ser: la psicología es el estudio de los principios, leyes y hechos relativos a la posible evolución del hombre.¨

Shah (1988), escribe la siguiente historia, que nos refleja mucho de todo esto que estamos estudiando:

Se cuenta que a Bahaudin Naqshband se le pregunto acerca de los diferentes tipos de gente que buscaban cocimiento superior.

El dijo:

-Os contestare por medio de una alegoría, que no se puede tomar como literalmente cierta, pero que refleja la condición del ser humano.

Entonces contó esta historia:

- Está registrado en las tradiciones de los Amantes de la Verdad que cuando las almas fueron creadas, antes que los cuerpos, se les preguntó qué es lo que querían como medio para viajar en este mundo.

Había cuatro grupos entre ellas. El primero deseó viajar a pie, como el método más seguro. El segundo deseó caballos, porque esto significaría menos trabajo para ellos. El tercero deseó viajar con el viento, para sobrepasar limitaciones. El cuarto grupo escogió la luz, por medio de la cual podrían comprender al mismo tiempo que moverse.

Estos tres grupos aun existen, y toda la gente se rige aun por una de estas características. Aquellos que son los pedestres están limitados en espacio y velocidad; son los imitadores. Los jinetes son los que confían en libros, y de este modo son conducidos por el caballo de las creencias del autor. Los de la tercera categoría son barridos de un lugar a otro como el viento; y los cuartos son la gente, SU-fi.

En términos de estudio, el primer grupo se adhiere a cultos menores y excitantes; el segundo a propagar ideas entusiasticamente; el tercero a sistemas que han escogido o ideado, tomando algo de aquí y algo de allá; el cuarto es lo SU-fi.

Podemos juzgar la habilidad de la gente por la elección que han hecho para viajar. El primer grupo está interesado en lo que ellos creen que son técnicas; el segundo en pensamientos excitantes e informes; el tercero en una cosa tras otra - y el cuarto reconoce la verdadera realidad SU-fi.

En la visión de Reza Aresteh, tenemos toda la gama de estudios y técnicas proveniente de la actividad evolucionadora para el ser humano desde la sabiduría de los maestros de Asia Central, en especial de Jalaludin Rumi. Stuart Litvak (1980), cita a Reza Aresteh, y dice lo siguiente:

One system of psychotherapy, less well known than any of those described above, is far more comprehensive and bypasses the shortcomings just mentioned. This is the "new psychology of man," or normative psychoanalysis, developed by a Persian-American psychologist, A. Reza Arasteh. Arasteh's system is transcultural, and challenges the Freudian assumption that in every adult there is a child who is responsible for his behavior. He changes this assumption to, "In every child there is a mature adult who is unfolding."

According to Arasteh, most of our anxieties, depression and stress are due to a failure to fulfill ourselves as complete human beings - to fulfill our human destiny.

For Arasteh, development is the key to life, and development must not stop at any time. Following physical maturation, psychological maturation must continue. If it does not (as is usually the case) the result is unhappiness, distress and a general lack of fulfillment. No other goal (money, power, sexual, familial, achievement, etc.) can function as an adequate substitute for the fulfillment of this inner evolutionary need.

Arasteh's system aligns itself with that of Carl Jung, the psychoanalyst. Both maintain man's basic drive is not sexual, but evolutionary. Both Arasteh and Jung claim this evolutionary drive is universal, shared by all humans in all cultures.

Normative psychoanalysis draws from the ancient psycho-spiritual disciplines such as Zen Buddhism, Taoism and Sufism. Like these psycho-spiritual systems, normative psychoanalysis stipulates that all the principles of accomplishing final integration are hidden within our own self. The objective of normative psychoanalysis is to assist you in gaining wider insight into the nature of these principles, and to progress along the path of continual growth and the experience of rebirth and fulfillment.

Arasteh's normative psychoanalysis is the most comprehensive and ambitious system of psychotherapy available. And while it does make sense and, on the surface, has a great deal of appeal, there is yet some question as to whether it can provide, or assist in providing you, with fulfillment of all the goals which it advocates are essential.

Inner evolutionary development is a subtle and sophisticated endeavor, and one which has been the object of attention for seekers for centuries. Even while studying under great spiritual masters, within the framework of Sufism, Zen Buddhism, Confucianism or Taoism, many have failed to attain this goal.

Arasteh describes the psycho-spiritual rebirth of the great Sufi saint, Jalalludin Rumi, and it is made clear that personal growth exceeds the relatively limited range of psychotherapy.

Shah (1988), describe un cuento muy interesante que nos habla sobre la importancia de tener una visión integradora y unificadora a fin de encontrar la verdad. Hay que usar todas nuestras facultades perceptivas para conocer la totalidad, y no quedarnos en el autoengaño con una visión ¨partida¨ y ¨entubada¨ que nos limita y distorsiona la visión de la realidad.

¨Más allá de Ghor había una ciudad. Todos sus habitantes eran ciegos. Un rey con su cortejo llegó cerca del lugar, trajo su ejército y acampó en el desierto. Tenía un poderoso elefante que usaba para atacar e incrementar el temor de la gente.

La población estaba ansiosa por ver al elefante, y algunos ciegos de esta ciega comunidad se precipitaron como locos para encontrarlo. Estos eran los "sabios" de esta ciudad, y estaban compitiendo todo el tiempo, para lograr el respeto máximo de la gente local.

Como no conocían ni siquiera la forma y aspecto del elefante, solo pudieron tantear ciegamente, reuniendo información a través del tacto, palpando alguna parte de su cuerpo, e imaginando con los datos que tenían en mente lo que era que estaban percibiendo.

Cada uno pensó que sabía algo sobre este particular animal, solo por haber podido tocar una parte de él.

Cuando volvieron junto a sus conciudadanos, estaban llenos de orgullo por su experiencia, y sabiduría, y los impacientes grupos de ciudadanos, se apiñaron a su alrededor. Todos estaban ansiosos, buscando equivocadamente la gran y única verdad acerca de lo que percibieron, de boca de aquellos que se hallaban limitados tal y como ellos, y por ende con un veredicto también equivocado.

Preguntaron por la forma y aspecto del elefante, y escucharon todo lo que aquellos dijeron.

Al hombre que había tocado la oreja le preguntaron acerca de la’Naturaleza’ del elefante. El dijo:

-Es una cosa grande, rugosa, ancha y gruesa como un felpudo de hecho como el gran pez de nuestro museo.

Y el que había palpado la trompa dijo: Yo solamente conozco los hechos reales, mi amigo miente, el elefante es como un tubo recto y hueco, horrible y destructivo.
El que había tocado sus patas dijo: Mis amigos, les están intentando engañarles, ellos nunca dirían todo esto si realmente hubiesen experimentado dicho animal. La realidad es que el elefante es poderoso y firme como un pilar.

Cada uno había palpado una sola parte de las muchas. Cada uno lo había percibido desde el tacto, e imaginado lo que tocaron y sus conclusiones eran por supuesto erróneas. Ninguno conocía la totalidad del elefante, y tampoco con todos sus órganos perceptivos: el conocimiento de lo real no es compañero de los ciegos. Todos imaginaron algo, algo lejos de la verdad.

La criatura humana no está informada acerca de la divinidad que reside en él. No existe Camino en esta Ciencia por medio del intelecto ordinario.

Entonces apareció un Medico (Hakin), especialista en los órganos de percepción. Había llegado a esta ciudad justamente por que intentaba servirles con su arte.

Encontró el pueblo en un gran desorden, y una gran discusión casi llegando a las agresiones físicas, habiendo ya formados más de cinco bandos, que se habían unido en apoyo a una u otra de las teorías de los supuestos sabios.

Cuando el medico pudo calmarlos un poco, les intentó convencerlos de que les podía ayudar a ver, y que esto resolvería su embate.

La mayoría de ellos se rieron del medico, y también se enojaron, por que el estaba impidiendo su grandiosa discusión, con estas estupideces, y hasta ofensas, una vez que quien creía él eran estas personas, tontas? Nadie estaba ciego en esta ciudad!

Si acaso esto fuera una broma, no era ora para tal tontería cuan algo tan importante se estaba discutiendo, si el medico no estaba bromeando, entonces era un embustero que debería ser punido por tal intento.

El medico viendo lo imposible de la situación, se calló, y se retiró, todos dejaron de ponerle atención y continuaron con su griterío, y amenazas. Pero algunos ya no pudieron continuar atendiendo a esta plática , y intentado a percibir donde estaba aquel forastero, salieron en dirección hacia donde sentían por el olfato, hacia donde podría provenir este olor, ya que su oído estaba impedido gracias a los gritos de los otros que para entonces habían aumentado mucho.

El médico, viendo el deseo y esfuerzo de estas personas para encontrarlo, se detuvo y les habló:¿Por que me intentan seguir?

Ellos respondieron: Lo que nos dijiste es algo que hemos pensado y algo dentro de nosotros sabe que no estamos completos, que no podemos saber y percibir lo que parece es mucho mayor de lo que creemos.

Los sabios de la aldea nos dicen que estamos locos y que ellos saben que lo único es desarrollar bien el tacto, y que esta facultad, el de la visión, es solo superstición, que en el pasado los primitivos creían posible pero engañaban a los otros, para sacarles ventajas. Pero que ellos no eran tontos y mucho habían estudiado sobre ser humano y sabían exactamente como era todo esto, por ende nadie los engañaría, y si nosotros quisiéramos ser sabios como ellos era solo seguirlos.

Pero algo en nosotros no queda en paz, y queremos saber más de lo nos dijiste.

El medico, les habló de su enfermedad, y les dijo que era curable. Que la cura era una mezcla de cirugía y algunos ejercicios oculares, preparativos, pero también pós quirúrgicos, por que como hacia muchas generaciones que no usaban este sentido, no solo tenían una capa, como la catarata, pero también estaban latentes muchas de sus habilidades.

Habiendo hecho el contracto con los que aceptaron confiar en él, procedió a enseñarles los ejercicios, luego de un tiempo, a los que se mantuvieron firmes en su propósito de ver, y lo mostraron practicando los ejercicios, con disciplina amorosa solo por la esperanza de ver, se les aplicó la cirugía extrayendo el pedazo de piel que velaba su visión.

Luego después, les enseñó los ejercicios que seguían, para que pudieran activar estas funciones latentes estimulándolas con impactos precisos, de acuerdo a cada función.

Cuando los estuvieron listos, el Médico, les sacó la venda, justo en frente del elefante, y con la luz suficiente para ver pero no lastimar los ojos recién abiertos.

El asombro fue absoluto, el entusiasmo les invadió, y llenos de deseo intentaron correr en dirección a la multitud, para explicaren que es lo que les había pasado y lo que habían visto, y que para entonces no era solo el elefante, sino todo lo demás a su alrededor.

Pero, más asombro tuvieron cuando vieron la verdadera situación de la gente del pueblo , los estaban tomando con gran hostilidad, casi los agarraron para condénalos como herejes a la horca, o expulsarles del pueblo, y cuando intentaron defenderse , ningún argumento era posible por que su experiencia no era comunicable , una vez que venía de otra dimensión perceptiva, y esta no existía para ellos , sólo podían hablar en metáforas, y ofrecerles aplicar en ellos el proceso quirúrgico que habían vivido.

La resistencia fue mayor, y mientras unos pedían que les convencieran, otros ya habían interpretado todo esto como un truco para mientras hacia la cirugía los matara, para quedarse con sus pertenencias.

La situación fue degenerándose a tal punto que tuvieron que esconderse, lo que no fue muy difícil dado a los desventajas que la gente del pueblo tenia, y los ventajes que ellos habían adquirido con el órgano nuevo.

Algunos removieron dedicar sus vidas a intentar servir este pueblo estando presente pero invisibles hasta poder encontrar gentes con verdadera necesidad, de ver, y que no están complacidos en la ceguera.

Otros siguieron su camino, y no sabemos cual es su situación en el Gran Diseño, sólo sabemos que son parte activa en el.

Por esto existe la frase: Si eres ciego nunca aceptes que te lleven adonde quieres ir, por que no sabes si el otro es o no un ciego como tu. Recuerda, que alguien que ve siempre intentara hacerte ver por ti mismo, y entonces podrás libremente ir donde quieras.¨

A través de este cuento, podemos percibir como la educación de la mente en relación a como percibimos en forma selectiva y como construimos los contenidos experimentados con diversas distorsiones, donde se sobre-enfatizan algunos aspectos y se excluyen otros. Este sistema condicionado de percepción, podría contaminar todas nuestras inferencias en la búsqueda de una verdad mayor.

La búsqueda de una percepción más integra del ser humano ha sido la base de los movimientos intelectuales, místicos y filosóficos en la historia, y en forma selectiva el ser humano ha buscado como en el cuento, "entender como un todo solo lo que palpó", generando así un aparente conflicto entre teorías, que infelizmente, una vez adoptadas por los diversos "bandos" se vuelven , más que una búsqueda de lo verdadero, o sea una ciencia, se vuelve un dogma, casi con las características de las sectas, o sea, con un paradigma extremadamente fijo, que impide cualquier investigación descontaminada de los preconceptos adquiridos , y por ende una investigación que es más para mantenerse, en lo dicho confirmando, las mismas ideas que una investigación que trae más luz a la verdad integral.

Podemos ver este punto en el comentario expresado por Litvak (1980) sobre este mismo cuento:

¨In the total analysis, all therapies appear to have something to offer, each emphasizing certain aspects of the mind, behavior and life as more important than other aspects.

It is like the situation of the "elephant in the dark" story, first told by Rumi, the thirteenth century Persian saint. As this ancient tale unfolds, there is a town of blind inhabitants, and a circus is passing through with an elephant which the townspeople had never heard of before. They commission the three wisest blind men to investigate, and then report back in a public meeting.

Upon meeting the elephant, one blind man got to feel the elephant’s tail, the other touched its leg, while the other blind man touched its ear. Upon being asked by the townspeople what an elephant was, the first blind man claimed an elephant was long and thin, like a snake. The second man said that it was tall and thick like a pillar, while the third blind man said these men were both wrong, that it was more like a rug which fanned back and forth. Each was right, but each was wrong - none had experienced the whole elephant.

With all the various systems of psychotherapy, we have an example of the "elephant in the dark" phenomenon. An eclectic therapist is one who tries to see more of the "elephant," by becoming familiar with all or most all systems of psychotherapy, operating selectively by drawing from each, when and where applicable.

In addition to the system of psychotherapy, several other aspects of counseling are important in assisting clients and patients. Possibly the most important factor is the therapist him-self - his experience and qualities. If you are going to get counseling or psychotherapy, it is important to feel comfortable with your therapist (at least after a couple sessions), to trust and have faith in him and feel he is concerned, empathetic and supportive towards you.

Since psychotherapy is as much an art as a science, some of the better therapists are highly observant and sensitive, utilizing their intuitive capacities to a larger extent than less sensitive therapists.

Other features of psychotherapy which tend to influence the therapeutic process include: the provision of undivided attention by the therapist, the expectations of the patient and therapist, the stability of the therapist, the physical setting or therapeutic environment, as well as the counselee's desire to be open and honest. Most important, you-the client-must want to change for the better.

Each of the above described schools of psychotherapy are interesting and useful in their own right, but as indicated, each are incomplete in certain respects. A major deficiency (except possibly is the normative psychoanalysis, of, Reza Aresth)) is that they are culture-bound - that is, they are primarily confined to the values, standards and goals of the Western-American world. If you are willing to realize that possibly some of our Western-American materialistic values and standards may be unhealthy, then the therapy of choice may only assist in reinforcing this unhealthiness.¨

Shah (1964), también hace la siguiente observación del cuento del elefante:

¨Within mankind is a "treasure," and this can be found only by looking for it. The treasure is, as it were, inside a house (fixed thinking-patterns) which has to be broken down before it can be found. In his "elephant in the dark" house, Rumi teaches that "if there had been a light in the house," multiplicity would be seen to be in fact unity. Man sees only pieces of things because his mind is fixed in a pattern designed to see things piecemeal.

A function of the teacher is to establish this fact to the disciple. Rumi has made this a subject of a poem:

¨Destroy your house, and with the treasure hidden in it
You will be able to build thousands of houses.¨
The treasure lies under it; there is no help for it;
Hesitate not to pull it down; do not tarry!
That prize is the wages for destroying the house:
"Man gets nothing he has not worked for."
Then you will bite your finger, saying, "Alas!
That bright moon was hidden under a cloud.
I did not do what they told me for my good;
Now house and treasure are lost and my hand is empty."

La posibilidad de llegar a una visión más unificada , tal como lo hicieron los ex-ciegos , al poder ver realmente al elefante, principalmente en lo relativo a la verdad del ser humano, y en este caso en especial relacionado con las "motivaciones y emociones humanas", es lo que los Grandes Maestros Místicos, nos han enseñado a través de los tiempos.

Muy diferente de lo que podrían pensar la gente, la mística, nada tiene que ver con gentes raras, gentes desadaptadas o hippies, rebeldes, usando drogas para tener "estados alterados", aun que no "enterados". De hecho es todo lo contrario. Hablamos de místicos cuando vemos el sentido de la palabra en sí, o sea "mist" de misterio. El místico es el que intenta desarrollar sus facultades de percepción en primero lugar para entonces dedicarse a la búsqueda y al conocimiento de la verdad, o sea, de los misterios que podrían ser revelados a cualquiera desde que pasara por el proceso preparativo del "aprender a aprender".

Estos, Maestros nos han mostrado como los seres humanos se desarrollaron a través del tiempo, desde el ángulo de la evolución biológica, que hoy se puede ver en el cerebro humano, como marcas estructurales que compartimos con los animales, y que son la base de la supervivencia. Muchas de estas estructuras son las responsables de nuestras conductas, motivaciones, deseos y emociones, y que hoy son claramente estudiadas en la Neurociencia y en la Teoneurología, y en las ciencias que estudian, desde el enfoque evolucionista, el como el ser humano llegó a ser lo que es desde de el ángulo de la "maquina humana", que es nuestro cuerpo, así como nuestro cerebro. Justamente lo que podemos captar en la Génesis, cuando se describe que Dios hizo a Adam (que en la lengua semita quiere decir humanidad) su imagen y semejanza, hizo su cuerpo de un barro muy especial, lo amazo con Sus dos Manos (la del Poder y la de la Belleza), y soplo su Alma Misericordiosa (RUH-RUHUA-RAHMA), para darle la vida de Él mismo.

Esta herencia biológica (el barro) a lo que llamaremos el primer factor (cuerpo) y el segundo factor (cerebro), es lo que en muchos casos fue observado y normalmente desde afuera y desde una gran cantidad de preconceptos que influenciaran fuertemente el resultado de estas investigaciones, generando la creencia de que este ¨Gran Elefante, que es el SER HUMANO" es solo un ¨animal racional¨, y o cuando mucho, ¨social¨. Desde esta perspectiva, y por falta de un estudio más profundo de si mismos y en si mismos, muchos de los "estudiosos" solo pudieron estudiar a los seres humanos que ellos consideraban patológicamente enfermos, y que presentaban rasgos de esta herencia animal, en estado de "fuera de lugar y proporción" o sea de algún grado de desequilibrio, llegándose a creer que todos están enfermos o muy defectuosos, y que el ser humano sano es una utopía.

Esta visión nos alejó mucho de la realidad trascendental del ser humano y nos llevó a una gran cantidad de diagnósticos defectuosos, y hasta peligrosos, para la integridad de los poderes evolutivos del ser humano, así como a intentos fallidos para servir al ser humano en su búsqueda de sentido real.

La percepción de base en cada una de las estrategias terapéuticas, están propuestas a partir de los paradigmas que se forjaron en estas "investigaciones" creando una gran confusión y mucha imprecisión. El ser humano con una idea equivocada de si solo puede creer que sus motivaciones no pasan de procesos de supervivencia del animal racional-social, pero animal!

Del manantial del conocimiento, del Gran maestro Su-Fi Jalaludin Rumi (1992), podemos leer de su propio puño o letra:

¨La finalidad de toda enseñanza espiritual es hacer acceder al discípulo a la conciencia de su eminente dignidad, hacerle llegar a lo que es y que ignoraba hasta entonces.

El hombre es en efecto "el astrolabio de los atributo de la
sublimidad divina; su naturaleza es el lugar de las revelaciones de Dios".
Todo lo que aparecía en El (Adán) es, su reflejo, a la manera de la luna cuando se refleja en las aguas del río...

Las figuras representadas sobre el tablero de este astrolabio se encuentran en El a fin de manifestar los atributos eternos.
De tal manera que este tablero pueda dar lecciones revelando el cielo invisible y el sol del espíritu. .

El hombre es misterio, y es Dios quien es su misterio: colocado en el centro de la creación "como un istmo entre la luz y la oscuridad", "sentado sobre el umbral de dos mundos", es la sola criatura que ha aceptado el "deposito’ divino, el AMANAH del Corán: "en verdad, nosotros hemos ofrecido el depósito a los cielos y a la tierra y a las montañas, más ellos huyeron del contenerlo. Y el Hombre lo aceptó. Pero, él se ha mostrado injusto e ignorante con el mismo".
Este "depósito", dijo Sultán Walad, es el mandato de Dios, que el hombre creado puede aceptar o rehusar: Dios ha dado a cada ser un cierto papel a representar, "salvo al Hombre, a quien El ha dado una libre elección. Si el hombre guarda este depósito, encuentra en sí mismo el Trono divino y el cielo. Que digo yo el ‘trono? El ve la luz de la majestad divina."

El Sheik Yusuf iba Abmad al-Mawlawj cita un comentario de este versículo por Najnu’din Kubra:

" En verdad, el AMANAH es lo que esta descrito como la "Gran felicidad» (al-fawznl-’azim: Corán IV, 17)es decir (ea-fana fillha al-baqa bi-l1.h), que designa la recepción inmediata de la gracia divina (al-fayd al jlhi) , y que es llanada "el deposito de ALLAH, al manah porque es un atributo divino otorgado solamente al hombre - es decir "al hombre Perfeccionado que se vuelve el corazón del universo" y comunicado por él a la creación toda y entera. Está ahí el misterio de la vice-regencia (kalifah) que fue conferida al hombre solamente.

El hombre es ¨injusto¨ (zalum), porque él se ha hecho mal a si mismo aceptando un "depósito" que implicaría una gran responsabilidad, ignorante porque él piensa que es un simples animal racional o social (bahimah) que se acopla, come y bebe, y que su único objetivo es la felicidad, como cualquier otro animal, no sabe que su meta es la Verdad Sublime, y no sabe que su forma animal no es mas que un cascarón del cual su interior es el espíritu y que este espíritu también es una cáscara cuya nuez es el Amor; pues él es el bienamado de Dios y el amoroso de Dios. Cualquiera que ame otra cosa que no sea Dios es ignorante del si mismo. Y aquél que se Conoce él mismo, conoce a su Señor en una unión (tawhid) que trasciende toda asociación (shirc). Esta capacidad de conocimiento (capacidad para la conciencia que puede desarrollarse sin fin) y de amor es comparada por Rumi a un embrión que Dios ha colocado en el corazón y que como embrión puede desarrollarse infinitamente.

"Las indicaciones de los profetas y santos, dijo él, son comparables a lo que hace alumbrar al embrión espiritual".

Algunos maestros señalan la importancia de las técnicas de purificación que tiende a liberarnos de los juegos fugaces de la comedia de la mente con el fin de permitir la reintegración del Yo esencial. Siendo un místico perfecto, Rumi (1992) era extremadamente sensible cuando sentía la distancia de sí a si, lo que el llamaba el exilio interior.

La disciplina del camino (tariqa), tiene por objeto predisponer y preparar al discípulo para recibir ese don incalculable de la Gracia Divina, o sea, la baraka, la cual no es ganada o perdida en razón de lo que un hombre haga en términos de premio y castigo, sino que le viene proporcional en la medida o a los grados de capacidad espiritual para la cual él ha sido creado...( la función de canal del ser Único, o sea el de ser un médium para la manifestación de los atributos, el cuerpo y el cerebro como sirvientes concientes del Único Señor).


Es suficiente hacer el esfuerzo que lleva a la regeneración espiritual, el de la metanóia, o sea el cambio conciente de metas. Por haber comprendido su verdadera búsqueda, entendiendo el adagio evolucionista de que la necesidad provoca, o evoca potencial, o uno más claro que es el de que EL PROMUEVE LOS MEDIOS, EVOCANDO EL POTENCIAL LATENTE. Entonces, liberándose de los deseos innecesarios, reconociendo su verdadera necesidad, permite entonces que la gracia haga el resto, dotando y activando al alma con sus cinco sentidos espirituales, latifas o hawas-e-dil, que le permitirán percibir y manifestar las Luces de la Esencia Única en forma directa Intuitivamente. La esencia de la santidad musulmana, como la de la profecía, no es nada menos que la Iluminación Divina, la visión inmediata directa infusa de la realidad esencial, es el desarrollo de las capacidades intuitivas lo que hace que esta percepción ocurra sin intermediación de las actividades más primitivas del cerebro que son las áreas de las cogniciones construidas mecánicamente. (Rumi, 1992).

Una de las explicaciones más claras de este poema esta hecha por el Maestro su-fi, Massud Farzan:

El cuento de la Flauta de Cana

Quizás la contribución más valiosa del Oriente Islámico al pensamiento y la experiencia humana, es el camino SU-FI, que no es una filosofía, religión, doctrina, ni incluso misticismo, tal como se comprende normalmente el misticismo. En lugar da ello, el Sufismo es una especial fenomología da la Realidad. La psicología del Sufismo, es el Sufismo mismo; el arte y la ciencia del Sufismo, es la practica misma del Sufismo.

La primera fuerza motivadora de la vida, según los Sufís, no es el Instinto sexual, el deseo de poder, ni nada parecido, sino un Amor primordial, tan viejo como el hombre mismo. Esto no es "místico", abstracto, sentimental, ni idealista ("ama a tu prójimo"), sino una realidad no volitiva en el sentido de que no depende de que el hombre crea o no es de hecho lo mas palpable en la vida misma. Es el secreto da la vida misma y la causa del universo. El hombre, de acuerdo con los Sufís, estuvo una vez en total armonía y unidad con el Universo, con lo Absoluto, El Uno, El Todo y la Verdad; pero ahora se percibe separado, lejos de algo, insatisfecho. Intenta olvidar el dolor y, la soledad de esta separación con incontables actividades, creencias, adiciones, y evasiones".

Quizás habría tañido éxito en su huida sí sólo fuese una cuestión de dolor. Sin embargo, también tiene una memoria profunda, colectiva de su unión, de su armonía, totalidad, fuerza y libertad interna.

De aquí viene el vago anhelo y el vivo deseo subconsciente aun que sea por que surge de un profundo y vasto ser incomprensible en el actual estado de conciencia que nos lleva a buscar y a viajar hacia la conciencia de la unión con la realidad y hacia la reunión de los fragmentos de su existencia en una realización realmente significativa.

Freud consideraba las tendencias religiosas del hombre como una inclinación regresiva, lejos de la realidad pero los Sufís mantienen un punto de vista totalmente diferente. Es hacia la realidad y lejos de las ilusiones del yo secundario dominante o sea el egoísmo crónico que la psique se siente atraída, enamorada.

Entre los pensadores occidentales, Karl Jung reconoció la importancia de los deseos religiosos (principalmente a través de los sueños y de los arquetipos), pero no penetró tan profundamente como los Sufís. Siendo un científico Occidental (incluso con todas sus exposiciones devastadoras sobre las limitaciones del pensamiento científico occidental y la psicología académica) no pudo, sin embargo, resistir las tentaciones de la tipologisación y la sobre clasificación, y por supuesto de la "seudo objetividad" científica. Esto no intenta negar el inmenso valor de sus descubrimientos y percepciones profundas, sino simplemente dudar de la eficiencia y posibilidad de la psicología analítica, basada en sus teorías.

Es el sentir profundo desde la real percepción del anhelo, es, lo que los Sufís han tomado prestado del léxico del amor divino. Una frase como nla alegría de ver la cara del Amado", es un ejemplo de lo que intenta transmitir desde sus estados vividos intensamente. (Rumi, 1992).

El poema más oído del Maestro Rumi, es también la introducción de los ejercicios técnicos que el ha desarrollado para hacer que el alma una vez en recuerdo del Verdadero AMADO, vuele en dirección a su objetivo Único. Aquí el amor debe ser entendido como lo que es : revestir el objetivo de los atributos de amo, o sea, que nuestra atención esté todo el tiempo en contacto con Él, manteniendo la intención de hacer Su Voluntad, o sea de que el Amor mismo se exprese a través de nosotros, de que seamos el amor mismo.

¨Escucha la flauta de cana como llora por la separación!. Cómo se queja, Lamentando su destierro del hogar:

"Desde que me arrancaron de mi cama de mimbre, Mis lastimeras notas han hecho llorar a hombres y mujeres. Reventé mi pecho, esforzándome por desahogar los suspiros, Y expresar los dolores súbitos de mi anhelo por mi hogar. Quien mora lejos de su hogar Anhela siempre el día de su regreso. Mi lamento se oye en todas las multitudes, A coro con aquellos que se regocijan y aquellos que lloran. Cada uno interpreta mis notas en acuerdo con sus propias creencias e ilusiones,

Pero ninguno desentraña los secretos de mi corazón. Mis secretos no son ajenos a mis notas lastimeras, Sin embargo no se manifiestan al ojo y al oído sensual. El cuerpo no está velado del alma, tampoco el alma del cuerpo, Sin embargo ningún hombre ha visto nunca un alma."

El lamento de la flauta es fuego, no mero aire. ¡Dejad que quien carezca de este fuego sea

Considerado muerto! Es el fuego del amor lo que inspira a la flauta,1

Es el fermento del amor lo que posee1 el vino.

La flauta es confidente de los amantes desdichados;

Sí, sus compases ponen al descubierto mis más íntimos secretos.

¿Quién ha visto un veneno y un antídoto como la flauta? ¿Quién ha visto un confortador compasivo como la flauta? La flauta cuenta la historia del sendero ensangrentado del amor,

Cuenta la historia de las penas del amor de Layla y Majnun. Nadie está privado de estos secretos salvo el demente, Mientras la oreja se inclina a los susurros de la lengua. A través del dolor de la insatisfacción, mis días son trabajo y anhelo, Mis días pasan, mano a mano con el ansia. Sin embargo, aunque mis días así se desvanezcan, no importa, ¡Tú permaneces, Oh Incomparable y Puro!3

Pero aquellos que no son peces pronto se cansan del agua; Y quienes no tienen el pan diario encuentran el día muy largo; Así pues el "Crudo" no comprende el estado del "Maduro";4 Por ello me incumbe acortar mi discurso.

¡Levántate, Oh hijo! ¡rompe las cadenas y sé libre! ¿Hasta cuándo estarás cautivo de la plata y el oro? Hasta cuando confundirás lo absoluto con lo relativo, la forma con la esencia, lo primario con lo secundario? Aunque viertas el océano en tu cántaro, Este no puede contener más que la reserva de un día. El cántaro del deseo de los codiciosos (los que no conocen sus verdaderos deseos) nunca se llena, La concha de ostra no se llena con perlas, está contenta una sola perla;

Sólo aquél cuyas ropas han sido desgarradas por la violencia del amor Está completamente puro de la codicia y del desviarse.

¡Hola a ti, pues, OH AMOR, dulce locura! ¡Tú que curas todas nuestras enfermedades! ¡Qué eres el médico de nuestro orgullo y vanidad! ¡Qué eres nuestro Platón y nuestro Galeno!

¡El amor exalta a nuestros cuerpos terrenales hasta el paraíso los hace girar y girar, Y hace que las mismas colinas salten de alegría!

Oh amante, fue el amor lo que dio vida al Monte Sinaí, Cuando "tembló, y Moisés cayó desmayado."

Sólo con que el Amado me tocara con sus labios, Yo también, como la flauta, estallaría en melodía.

Pero el que se aparta de aquellos que hablan su lengua, Aunque posea un centenar de voces, está forzosamente mudo.

Cuando la rosa se ha marchitado y el jardín está seco, La canción del ruiseñor ya no se oye.

El AMADO es todo en todo, la creencia del amante sólo Le vela; 2 El AMADO es todo lo que vive, el amante una cosa inexistente.

Cuando el amante ya no siente la viveza del AMOR, Se vuelve como un pájaro que ha perdido sus alas. ¡Ay!

¿Cómo puedo conservar mi juicio Cuando el AMADO no muestra la luz de Su rostro?

El AMOR desea que este secreto sea revelado, Porque si un espejo no refleja, ¿de qué sirve?

¿Sabes tú por qué no refleja el espejo de tu corazón? Porque no ha sido limpiado el orín que adquiristeis y que se fijo en su superficie.

Si estuviera purificado de todo orín y suciedad, Reflejaría el brillo del SOL de DIOS.

Oh amigos, ahora ya habéis oído este cuento, Que expone la misma esencia de mi caso. (Rumi, 1992).

1 Amor significa la poderosa atracción, INTENCION, ANELO, EL VERDADERO MOTOR DEL UNIVERSO, que arrastra a todas las criaturas a BUSCAR RECORDAR Y RECONOCER SU UNIDAD con su Creador

2. Todas las existencias fenomenales (el hombre incluido en el sentido de sus creencias sobre si) no son sino "velos" que oscurecen el rostro del Divino Noúmeno, la única existencia verdadera, y en el momento en que Su presencia sustentadora se retira, recaen de inmediato en su original nada.

3. La auto-aniquilación (la aniquilación de las creencias sobre lo que eres, las ilusiones aprendidas en este proceso del sobrevivir) conduce a la vida eterna en Dios.

4. "Crudo" y "Maduro" son términos técnicos sufis, que indican los "Hombres de la exterioridad" y los "Hombres del corazón" o Místicos, respectivamente.

Idries Shah (1964), nos explica el como seria la visión del Maestro Rumi, en relación a la forma de mirar de los investigadores de nuestra psicología.

¨He is enlightened whose speech and behavior accord, who repudiates the ordinary connections of the world, not all connections.

(Dhu'l-Nun, the Egyptian)

The regeneration of an essential part of humanity, according to the Sufis, is the goal of mankind. The separation of man from his essence is the cause of his disharmony and unfulfillment. His quest is the purification of the dross and the activation of the gold. The means of achieving this is found within man-it is the Philosopher’s Stone. The Arabic word for stone is associated with the word for "hidden, forbidden." Hence, the stone symbol was adopted in accordance with the normal rule of assonance in use among Sufis.
The stone, the hidden thing, so powerful, is also called the Azoth in the West. Azoth is traced by Orientalists to one of two words-el-dhat (or ez-zat), meaning essence or inner reality; or else to zibaq, mercury. The stone, according to the Sufis, is the dhat, the essence, which is so powerful that it can transform whatever comes into contact with it. It is the essence of man, which partakes of what people call the divine. It is "sunshine," capable of uplifting humanity to a next stage.

We can go much further than this. Three elements went toward the production of the dhat, after being submitted to the "work," which is a translation of the word amal. These elements are sulphur (kibrit, homonym of kibirat, "greatness, nobility"); salt (milk, homonym of milk, "goodness, learning"); and mercury (zibaq, sharing the radix for "to open a lock, to break").2

Numerous Sufi commentators of Rumi’s evolutionary poems ("Man first of all appeared in the mineral domain") say, "The human metal must be refined and expanded."
The attitude toward ordinary conventions of life undergoes an examination. The question of humanity's inner yearnings is seen, not as a Freudian need, but as a natural instrument inherent in the mind in order to enable it to attain to truth. People, Rumi teaches, do not really know what they want. Their inner yearning is expressed in a hundred desires which they think are their needs. These are not their real desires, as experience shows. For when these objectives are attained, the yearning is not stilled. Rumi would have seen Freud as someone who was obsessed by one of the secondary manifestations of the great yearning; not as someone who had discovered the basis of the yearning.

The fact that the non-Sufi has so little in common with the Sufi means that the Sufis have to use the basic elements which exist in every human being, and which are not entirely killed by any form of conditioning. And these elements are precisely those which under-the Sufi development. Of these the first and permanent one is love. Love is the factor which is to carry a man, and all humanity, to fulfillment:

"Mankind has an unfulfillment, a desire, and he struggles to fulfill it through all kinds of enterprises and ambitions. But it is only in love that he can find fulfillment."

But love is itself a serious matter; it is something which pace with enlightenment. Both increase together. The full potential fire of illumination is too powerful to be endured all at once:

"The heat of a furnace may be too great for you to take advantage of its warming effect; while the weaker flame of a lamp may give you the heat which you need."

The false teacher will pay great attention to appearance, and will know how to make the Seeker think that he is a great man, that he understands him, that he has great secrets to reveal. The Sufi has secrets, but he must make them develop within the disciple. Sufism is something which happens to a person, not something which is given to him.

The false teacher will keep his followers around him all the time, will not tell them that they are being given a training which must end as soon as possible, so that they may taste their development themselves and carry on as fulfilled people.

The five inner senses begin to function as the inner life of the individual is awakened. The food which is not a palpable food, spoken of by Rumi, starts to exercise a nutritious effect. The inner senses resemble in a way the physical ones, but "they are to them as copper to gold."

As individuals all vary in their capacities, the Sufis at this stage are developed in some ways and not in others. It is usual for a number of inner faculties and special abilities to develop concurrently and harmoniously. Changes in mood may occur, but they are not at all like the changes in mood which undeveloped people feel. Mood becomes a part of real personality, and the crudeness of ordinary moods is replaced by the alternation and interaction of higher moods, of which the lower ones are considered to be reflections.

"The book of the Sufis is not the darkness of letters. It is the whiteness of a pure heart."

Now the Sufi attains some of the insights which are associated with the developing of an infallible intuition. His feeling for knowledge is such that he can, by reading a book, often sift the fact from the fiction, the real intention of the author from other elements. Especially threatened by this faculty are the imitators, who claim to be Sufis, and whom he is able to see through. Yet his sense of balance shows him how far the imitator may be of value in the cause of Sufism. Rumi comments upon this function in the Mathnawi, and this teaching is faithfully passed on by Sufi teachers when they find that the student has reached this stage: "The imitator is like a canal. It does not itself drink, but may transit water to the thirsty." The Sufis oppose the pure intellectuals and scholastic philosophers partly because they believe that such training of the mind in obsessive and one-track thinking is bad for that mind and for all other minds as well. Equally, those who think that all that matters is intuition or asceticism are strongly combated by Sufic teaching. Rumi insists upon the balance of all the faculties.

The union of mind and intuition which brings about illumination and the development which the Sufis seek is based upon love, always love-this insistent theme of Rumi is nowhere better expressed than in his writings, unless it be within the actual walls of a Sufi school. Just as intellectualism works with palpable materials, Sufism works with both perceptible and inner ones. Where science and scholasticism ever narrow their scope to take in smaller and smaller areas of study, Sufism continues to embrace every evidence of the great underlying truth, wherever it may be found.

Certain chacteristics of life as we know it-the predatory and selfish ones, the many others which are barriers to progress-most be outbalanced by benign factors.

Thought, not pattern-thinking, is the method. Thought must be for all life, not for small aspects of it. Man is like someone who has the choice of traversing the earth, but has fallen asleep in a prison. The complications of misplaced intellectualism hide the truth. Silence is a prelude to speech, real speech. The inner life of the world is gained by ignoring the fragmentation implied by "life" and "world." This the poem in which Rumi speaks of the attaining of the rapport with the various faiths, and his reaction to them:

Cross and Christians, end to end, I examined. He was not on the Cross. I went to the Hindu temple, to the ancient pagoda. In neither was there any sign. To the heights of Herat I went, and Kandahar. I looked. He has not on height or lowland. Resolutely, I went to the top of the Mountain of Kaf. There only was the place of the 'Anqa bird. I went to the Kaaba. He was not there. I asked of his state from Ibn Sina: he was beyond the limits of the philosopher Avicenna. ... I looked into my own heart. In that his place I saw him. He was in no other place. . . .

This "he" (which, in the original, could be either he, she or it) is the true reality.

Es casi imposible terminar una explicación así, por el manantial de información y aspectos que tiene el SU-FI, para aportar en esta empresa que el considera "EL MOTIVO UNICO Y SUFICIENTE DE LA EXISTENCIA DEL SER HUMANO", o sea su auto conocimiento y auto cultivo, que de hecho es lo UNICO que lo podría llevar a ser con sus congéneres un ser verdaderamente de Luz y Amor reales. Su psicología llega tan lejos cuanto sea necesaria, para adaptarse a las verdaderas necesidades del ser humano de acuerdo a tiempo lugar y personas, o sea sistemas altamente flexibles que están para servir a al ser humano y no para servirse a si mismos.

¨Y entre las cosas maravillosas existe una gacela velada.
Una sutileza divina, oculta por un estado del Ser.
Refiriéndose a los estados de aquellos dotados de conocimiento.
Incapaces de explicar sus percepciones a otros, sólo pueden
indicarlas a quienes han comenzado a percibir algo similar...¨ (Muhiyyuddin Ibn Arabi).

Las gacelas veladas, o ciervos ocultos (Dhabz un mubarqa’un) a las que se refiere Ibn Arabi son las percepciones y experiencias indicadas por aquellos que las poseen a quienes tienen algún indicio de ellas. «Velar», en terminología sufi, indica la acción del «yo dominante» o subjetivo, el cual, en parte debido a la indoctrinación y en parte a sus aspiraciones inferiores, impide una visión superior.

Las actividades sufis, poesía, literatura y narraciones son los instrumentos que, empleados con conocimiento y bajo prescripción, antes que de modo automático u obsesivo, ayudan a la relación entre sufi y discípulo, cuyo objetivo es la eliminación de los velos. (citado por Shah, 1990).

Hazarat Khwaja Mucinuddin Chishti escribió el siguiente poema:

Ama a todo y odia a nada,

Mero hablar de paz no será de ningún provecho.

Mero hablar de dios y religión no te llevara lejos.

Manifiesta todos los poderes latentes de tu Ser

Y revela la total magnificencia de tu Ser Inmortal

Se pleno, completo de paz y alegría

espárcelos donde quiera que estés y a donde quiera vayas.

Se el fuego abrasador de la verdad, Se el precioso florecer del amor

Y se un bálsamo calmante de paz.

Con tu luz espiritual, disipa la oscuridad de la ignorancia.

Disuelve las nubes de discordia y guerra;

Y esparce buena voluntad, paz y armonía entre la gente.

Nunca busques ninguna ayuda, caridad ó favores

de nadie excepto de Dios.

Y nunca vayas a las cortes de los reyes,

Pero nunca te rehúses a bendecir

y ayudar a los necesitados y a los pobres,

las viudas y los huérfanos, si vienen a tocar a tu puerta.

Esta es tu misión, servir a la gente....

Llévala a cabo responsablemente y valerosamente.

Shah (1964) explica sobre el estudio y visión sufi acerca de la personalidad y la esencia. Sobre los velos y cómo estos funcionan como factores de distorsión en la conducta humana:

¨The doctrine of essence, and its connection with the personality and the self, is a most important part of dervish study. There are, for illustrative purposes, two kinds of essence:The first is the essence of a thing, which is the inner essence (dhat) and the truth (hakikat) of that thing. Truth here means objective reality, the inner meaning. People normally see or perceive only the outward use of a thing, are ignorant of any ultimate function of that thing. A lamp, for example, gives light. It may be used for heating, or for decoration. But other functions of its true reality are imperceptible to the ordinary man. If, by a stretch of imagination, it were found through delicate scientific measurement that the lamp was giving of certain communication rays, this activity might be the expression of the true reality or essence of that lamp.
Then there is the human essence, called the rational essence (the human spirit) which is known as the "luminosity." This is the sum total of the grace (baraka, impalpable qualities) of the individual.

The perceiving of the operation and being of these elements is an extremely sensitive one. True, inner knowledge of the essence is hinted at in the religious life. Hence: "Hints as to the knowledge of essence are found in the links and conditions of the knowledge of God." This assertion shows how all dervish teaching is based not on the concept of God, but on the concept of essence. There is a slogan which summarizes this, and which clearly establishes that the religious context of dervish thinking is merely the vehicle for the self-realization which is aimed at: "He who knows his essential self, knows his God." Knowledge of the essential self is the first step, before which there is no real knowledge of religion. Sufis are accused of paganism because they first apply themselves to this problem, retaining the religious context as a practical working shape, rather than as any indication of final and objective truth.

The means of appreciating the various stages and conditions of the essence and its progressive refinement are themselves an essential part of dervish activity. It is here that the dervish parts company with the mere theoretician. The latter says: "I will think this out;" the dervish: "I will prepare myself to perceive this, without using limited, obstructive thought, a childish process."
The "veiling" or interruption of the correct use of the human spirit (essence) is caused by an unbalanced indulgence in certain coarse sentiments which together constitute a pattern of imprisonment (conditioning) characteristic of most people. These "veils" or "blamable qualities" are listed as ten:


1 Desire. Desires based on ignorance of what should be, and on assumptions as to what is good for the individual. Austerity, correctly used, is the antidote to irrational desire. This is the stage of "I want a lollipop."
2 Separation. This is a type of hypocrisy, when the person uses rationalization to justify thoughts and actions which are centered upon himself, not upon an ultimate reality. The antidote is the practice of sincerity.
3. Hypocrisy. Characterized by self-pride, glorying in possessions, pseudo independence, violence. This is overcome only by the practice of qualities which are reprehensible in the eyes of the people, but laudable in God’s sight. They include submission of the right kind, humility and the poverty of the Fakfr. These qualifies are recognized only by correct assessment of the true worth of their opposites.

4 Desire for Praise and Love. Narcissism, which precludes objective assessment of oneself; lack of a balancing factor which amounts almost to self-contempt.

5. Illusions of almost divine importance Countered only by the glory of the qualities of God.

6. Avarice and Parsimony. Give rise to envy, the worst of all characteristics. This can be dissolved only when the power of certainty (yakina) comes.

7. Greed and the desire for more. This is dangerous because it causes the person to be like the moth, insensately dashing itself against the candle flame. It is countered only austerity and piety.

8 Irresponsability. This is manifested by the desire to attain something which has been conceived in the mind. It is always in motion, like a globe continually turning. It can be made to depart only by patience. .

9. Haste to Fatigue. This is lack of constancy of purpose in its usual manifestation. This is what prevents people from realizing that there is a succession of the objectives which will replace present, crude ones. "From this calamity it is Impossible to escape save by the establishing of the ordered thanks." Exercises are employed to overcome this tendency.

I0. Negligence. Slothfulness of a deep kind is shown by lack of awareness of the needs of a situation or an individual. Alertness is cultivated through remedies applied by the "Physicians of the Essence"-the dervishes.

It will be noted that ordinary, contemporary psychotherapy attempts the treatment of some of these conditions, but only in order to guide the mind into a pattern which the psychological doctrine assumes is normal. According to the dervish, the conditions which have to be treated are due to an inharmonious state of the mind, groping for balance and evolution. It is impossible, from this point of view, to attempt to restore a mere equilibrium without a dynamic forward movement. The psychologist tries to make a warped

Wheel turns smoothly. The dervish is trying to make the wheel turn in order that it may propel a carriage.

A Chinese Sufi, Mr. H. L. Ma, speaking at a meeting of the Hong Kong Metaphysical Association a decade ago, shows how the way of putting ideas can seem to vary with the cultural environment:

With respect to all the Seekers 0f Truth, I must say that Su-fi is hard, to impart. ‘Why? Because new hearers expect the unfolding of a system to follow their accepted pattern of thought. They do not know that this pattern is what is wrong with them. Su-fi is in you al ready. You feel it but you do not know what it is. When you feel certain feelings of kindness, love, truth, wanting to do something with all of you-that is Su-fi. You think of yourself first-that is not Su-fi. You have a strong sympathy for a worthy sage-that is Su-fi.
A master, asked what Su-fi is, hits the questioner. He means by this, "Show me the pain and I will show you Su-fi." You say to master, ‘Where did the Light come from?" He blows it out. He means: "You tell me where it is gone, and I will tell you where it came from." You cannot tell in words what you ask in words.

Como complemento me gustaría agregar que , si observamos la idea que se nos mostró arriba acerca de los diez velos , estaremos viendo como el SU-FI, ve los factores de distorsión , que son para occidente las bases de la conducta humana, pero sin darse cuenta que este no es el ser humano terminado. Solo estamos viendo su animalidad en acción y muchas veces en un gran desequilibrio. El suponer que nosotros somos este ser tan desorganizados, es poco coherente con todo lo que se nos ha dicho que somos como raza humana. Creo que si descubrimos este verdadero anhelo en nuestro íntimo, todas estas fantasías, muchas veces tan poderosas sobre lo pobre que es existir y la falta de sentido que esto implica, podarían ser disueltas sin demora. De hecho las características negativas que vemos en el ser humano no son más que el intento de llegar hacia donde está hecha para llegar, pero en su olvido intenta hacer lo que puede para realizar y satisfacer este anhelo. El estudio de esto es enorme, y solo me queda detenerme. Por ultimo me gustaría agregar un cuento que como todos cuenta nuestra historia interior.

THE HIGHER LAW.

The allegory of alchemy, a traditional Sufi tale in which the great work of transmutation is accomplished, is given a fresh form in the book. The book is full of allegories, and one of the best is a Western adaptation of the "Tale of the Sands," which loses nothing in the form which he gives it:

A bubbling stream reached a desert, and found that it could not cross it. The water was disappearing into the fine sand, faster and faster. The Stream said aloud, "My destiny is to cross this desert, but I can see no way."

This is the situation of the disciple who needs a master, but who cannot trust one, the pathetic human situation.

The voice of the Desert answered, in the hidden tongue of nature, saying, "The Wind crosses the desert, and so can you."

"But, whenever I try, I am absorbed into the sand; and even if I dash myself at the desert, I can only go a little distance."

"The Wind does not dash itself against the desert sand."

"But the Wind can fly, and I cannot."

"You are thinking in the wrong way; trying to fly by yourself is absurd. Allow the Wind to carry you over the sand."

"But how can that happen?"

"Allow yourself to be absorbed in the Wind."

The Stream protested that it did not want to lose its individuality in that way. If it did, it might not exist again.

This, said the Sand, was a form of logic, but it did not refer to reality at all. When the Wind absorbed moisture, it carried it over the desert, and then let it fall again like rain. The rain again became a river,

But how, asked the Stream, could it know that this was true?

"It is so, and you must believe it, or you will simply be sucked down by the sands to form, after several million years, a quagmire." "But if that is so, will I be the same river that I am today?"

"You cannot in any case remain the same stream that you are today. The choice is not open to you; it only seems to be open. The Wind will carry your essence, the finer part of you. When you become a river again at the mountains beyond the sands, men may call you by a different name; but you yourself, essentially, will know that you are the same. Today you call yourself such and such a river only because you do not know which part of it is even now your essence."

So the Stream crossed the desert by raising itself into the arms of the welcoming Wind, which gathered it slowly and carefully upward, and then let it down with gentle firm-ness, atop the mountains of a far-off land. "Now," said the Stream, "I have learned my true identity."

But it had a question, which it bubbled up as it sped along: "Why could I not reason this out on my own; why did the Sands have to tell me? What would have happened if I had not listened to the Sands?"

Suddenly a small voice spoke to the Stream. It carne from a grain of sand. "Only the Sands know, for they have seen it happen; moreover, they extend from the river to the mountain. They form the link, and they have their function to perform, as has everything. The way in which the stream of life is to carry itself on its journey is written in the Sands

BIBLIOGRAFÍA

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