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INSTITUTO MEXICANO DE LA PAREJA ATLANTIC INTERNATIONAL UNIVERSITY
ESTUDIO ANALÍTICO DE MUJERES CON CARACTERÍSTICAS MASCULINAS EN LA SEGUNDA MITAD DE SU VIDA: UNA PROPUESTA PSICOTERAPÉUTICA T E S I S
QUE PARA OBTENER EL GRADO DE DOCTORADO EN PSICOTERAPIA P R E S E N T A ANA LUISA NAVA BACCA.
RESUMEN.
Son diversas las investigaciones que se han hecho en cuanto a la mujer tomando como base diferentes modelos teóricos. La finalidad de este trabajo es investigar a las mujeres con características masculinas en la segunda etapa de la vida, para lo cual se estudiaron a seis pacientes. Se encontró a través de sus historias clínicas y del análisis que se hizo de estas características comunes, que poseen el tipo psicológico ESTJ (Extroversion Sensación Pensamiento Juicio), siendo dominadas por su parte masculina (Ánimus), con poco contacto con la parte femenina, poseídas con muchas características de la diosa Atenea y siendo generalmente lo que podría considerarse la Hija del Padre. Es indudable que todas estas características fueron adoptadas con la finalidad de consolidar un Ego, pero de una forma u otra en estos momentos causan incomodidad, como un aviso de integración del Self También se propone en el caso de estas mujeres algunos aspectos esenciales de su proceso terapéutico que son:
LINEAMIENTOS METODOLÓGICOS. Con la finalidad de que el lector se vaya adentrando en el objeto de estudio de esta investigación, en este capítulo se describen algunos lineamientos metodológicos.
Planteamiento del problema. Los problemas a contestar en esta investigación son:
Objetivos. Los objetivos a lograr en esta investigación son:
Analizar las vivencias psicológicas que conllevan a la mujer durante sus primeros 35 años de vida, a fortalecer su Ego por medio de desarrollar su parte masculina, olvidándose de su polo femenino. Esto tiene la finalidad de determinar cómo es el sustrato psico-histórico, que la conduce a que en la segunda mitad de su vida tenga conflictos no resueltos que pueden obstaculizar su proceso de individuación. También se pretende proponer algunos lineamientos psicoterapéuticos que favorezcan el crecimiento emocional y espiritual de dichas mujeres.
Antecedentes de la investigación. Después de muchos siglos de lucha para que las mujeres tuvieran los mismos derechos que los hombres en la sociedad, actualmente nos encontramos en una etapa donde las mujeres pueden tener las mismas oportunidades de estudiar, la capacidad de conseguir empleos en igualdad de circunstancias, pueden controlar su fertilidad, y tener éxito en su vida externa; es decir, que se ha conseguido, que sean autosuficientes, fuertes, competitivas; se ha obtenido el sueño de libertad, devaluando los atributos femeninos; pero este cambio necesariamente, conlleva a consecuencias no todas favorables, que hasta hoy empiezan a verse. Esta investigación trata de ver como estos cambios impactan en su vida personal y en sus relaciones. Aunque los estudios de género para el desarrollo femenino tradicional son múltiples, son muy pocos aquellos que enfocan a mujeres con características masculinas; es decir, a aquellas que por lo general han tenido éxito en la primera mitad de su vida. En la sociedad de hoy, en la que la mujer adopta roles masculinos, es importante enfatizar las investigaciones que expliquen el efecto que estos cambios producen en la psique femenina, ya que, como plantea Jung "necesariamente al adherirse a uno de los polos el otro se manifiesta de manera inconciente y oscura" (Baudoín, 1967). Así, para evitar que la sobre valoración de los roles masculinos de hoy se conviertan en crisis, es necesario manejarse de una forma nueva que permita restaurar los valores femeninos. De acuerdo con Singer (citado por Zweig, 1992), "Ni el principio Masculino, ni el principio Femenino pueden crear un orden armonioso por sí solos". De los estudios que hay en este sentido, se puede concluir que las mujeres con características masculinas están agotadas de tanto esforzarse por ser como los hombres. A pesar de que, en general, se complacen de sus importantes éxitos en el ámbito profesional y económico, expresan una profunda sensación de aislamiento: ellas han seguido con gran cuidado las reglas y las instrucciones de la cultura patriarcal y como resultado, sus vidas interiores están sumidas en la confusión y el desorden; por ello, no se sienten a gusto con ellas mismas como mujeres (Williamson, 1994). En 1994, Murdock planteó que desde los albores del feminismo contemporáneo, las mujeres han luchado por la igualdad tanto en la política, los negocios y la economía, sectores claramente dominados por los hombres. Sin embargo, muchas mujeres siguen sin percatarse de hasta qué punto continúan identificándose con los valores patriarcales que aún reflejan. Las mujeres y los valores femeninos han sido sacrificados por lo masculino y lo viejos mitos a favor del patriarcado y están profundamente arraigados en nuestra conciencia colectiva. La identificación de las mujeres con el control patriarcal debe desaparecer para que tomemos conciencia de nuestra propia naturaleza femenina. Continuado sus investigaciones, años más adelante Murdock (1999) concluye: "La heroína empieza a desarrollar habilidades masculinas y a encontrar aliados masculinos que la ayudan a esculpir su nicho en su entorno competitivo y con una clara orientación hacia la productividad. Una vez que encuentra ese tesoro del éxito dentro de un mundo de varones, o tras haber empleado hasta la propia sangre en el intento, la heroína experimenta un profundo sentimiento de aridez espiritual. Ha conseguido todo lo que se había propuesto y busca el siguiente obstáculo que debería saltar; la heroína se pregunta entonces: ¿Qué he perdido?. Lo que ha perdido es la relación íntima consigo misma ... merodea buscando los pedazos perdidos de sí misma para encontrarse con la Sombra femenina". Por su parte Roy (citado por Zweig, 1992) expresa esto de la siguiente manera: "Me he encontrado con mujeres que son altamente inteligentes y profesionales de éxito, pero que están deprimidas y son muy infelices. A pesar del éxito externo, estas mujeres sufren de una autoestima baja, a causa de la pérdida de su yo femenino en alguna parte de su vida. Han vendido su alma al Ánimus que les ayuda a ser "hombres". Se puede apreciar que este tipo de mujeres son inteligentes en la conversación y lógicas, incluso cuando hablan de amor y de relaciones, y rara vez traicionan sus sentimientos como mujeres que necesitan o aprecian tales experiencias. Dan la impresión de una existencia superficial sin profundidad, camuflada por una persona muy cultivada". Como se puede observar, este campo de la psicología femenina es amplio, por lo que se debe seguir investigando.
JUSTIFICACIÓN E IMPORTANCIA DE LA INVESTIGACIÓN. Es común en la práctica clínica observar que la mujer está buscando nuevos roles que le ayuden a definir su identidad, que no se esta conformando con los roles socialmente preestablecidos, como son los de la maternidad, el hogar y la crianza de los hijos. El censo del año 2000 (INEGI, 2003) manifiesta que casi cinco millones de mujeres realiza una actividad económicamente remunerada (véase el siguiente cuadro).
Por lo cual, se puede suponer que en muchos casos la mujer debe desempeñar un doble rol. Esto puede causarle insatisfacción, lo que la lleva a que se le dificulte a encontrase como persona y lograr un desarrollo integral, caracterizado por tranquilidad, paz y agrado. Además, en esta sociedad falocrática se impulsa a la mujer a la competitividad, empujándola a que desarrolle más sus aspectos masculinos y por lo tanto olvidarse de los femeninos. Esta es la razón por la cual esta investigación intenta concientizar el momento y las vivencias que esta pasando la mujer en la segunda etapa de su vida.
Limitaciones metodológicas. Entre las limitaciones que presenta esta investigación están:
Definición de términos. Para los fines de este trabajo, se han empleado las siguientes definiciones: Psicología analítica El enfoque de Jung es prospectivo en el sentido en que mira hacia delante, hacia la línea futura de la evolución del individuo y retrospectivo en el sentido de que toma en cuenta al pasado. El individuo vive tanto por sus objetivos como por sus causas. Hay un constante desarrollo, a menudo creador en la búsqueda de la totalidad y de plenitud y el anhelo de renacer (citado por Bennet, 1970). Según Jung (1983c) la personalidad individual es el producto y la síntesis de su historia ancestral; es decir que el hombre nace con una gran cantidad de predisposiciones – que le han sido transmitidas por sus antepasados- que orientan su conducta y parcialmente determinan de qué tendrá conciencia y a qué responderá en el mundo de su propia experiencia. El análisis junguiano de la naturaleza humana comprende investigaciones de las religiones orientales y occidentales, tradiciones espirituales de la India, chinas y tibetanas, la alquimia, la parapsicología, el gnosticismo (corriente religiosa y filosófica que data de la era helenística) y la mitología (Jung, 1990b). Etapa solar Sucede durante la primera mitad de nuestra vida; desde el nacimiento hasta aproximadamente los 35 años. En esta etapa se forma y se consolida el Ego. Es una etapa de realización individual, de logros exteriores y consecución de las metas del yo. Se caracteriza mas por el Hacer que el Ser, por un modo de pensar de rechazo a lo distinto y diferente, predominan la razón y el intelecto, fijado en las normas y metas externas, en la forma. Se ordena el mundo en base a las polaridades excluyentes y se adhiere a un polo (Jung 1990 a). En un principio la energía es utilizada para la supervivencia, en la juventud y en la segunda y tercera década de la vida, tanto los instintos como los procesos vitales básicos experimentan un definido ascenso. El adulto joven es en general un individuo enérgico, vigoroso, impulsivo, apasionado y dependiente en gran medida de los otros, durante este período de su vida aprende un oficio, contrae matrimonio, tiene hijos y se establece dentro de la vida de la comunidad (Jung, 1983c). Etapa lunar Las personas que han alcanzado las metas en mayor o menor medida, de la etapa solar, suelen plantearse objetivos diferentes: de integración en vez de los logros personales y de armonía con la totalidad de la psique. Esta es la expansión de la percepción conciente (Jung 1990a). Se produce una radical transmutación de los valores, los intereses y propósitos juveniles pierden su valor y son reemplazados por otros cuyo carácter es mas cultural y menos biológico: el individuo adulto se torna más introvertido y menos impulsivo, la prudencia y la sagacidad ocupan el lugar del vigor físico y mental, sublimados sus valores en símbolos sociales, religiosos, cívicos y filosóficos; se transforma en un individuo espiritual (Jung, 1983c). Arquetipo Los arquetipos son tendencias o predisposiciones heredadas para responder al mundo de forma determinada. Son imágenes primordiales, representaciones de las energías instintivas del inconciente colectivo. Los arquetipos representan el pasado, lo heredado, la historia y también lo colectivo. Pertenecen por su naturaleza al orden de lo real; es decir, a ese orden de las cosas que no pueden acceder a nuestro conocimiento directo mas que por medio de sus efectos (Grecco.1995). Los arquetipos conforman la estructura de la psique, solo una parte del contenido del arquetipo se incorpora a la conciencia. El arquetipo mismo es un patrón que se encarga de canalizar la energía psíquica, y nunca se cobra una conciencia plena de este patrón básico. Los arquetipos presentan una especie de disposición a producir una y otra vez las mismas y similares ideas míticas, es decir, se manifiestan con ciertas pautas y esquemas, como situaciones y figuras recurrentes que dominan tanto las fantasías individuales como las mitologías de toda la cultura. El contenido de la psique de cada persona al igual que sus experiencias, son únicas e irrepetibles; sin embargo, las pautas generales en las que se encuadran estas experiencias están determinadas por parámetros universales y principios generadores (Jacobi .1983). Los arquetipos son transmisores de energía, cuando se activa un arquetipo, desencadena una gran cantidad de energía; toda actividad creativa posee un elemento arquetípico (Jung, 1970). En el libro "El Héroe De Las Mil Mascaras", Campbell (1984) expone las pautas y los temas arquetípicos básicos en los mitos y leyendas heroicas de numerosas culturas de la historia. Cada una de las grandes estructuras de la personalidad es un arquetipo, el Ego, la Personna, la Sombra, el Ánima etc. Ego El Ego ocupa un lugar central en la conciencia y es uno de los arquetipos más importantes de la personalidad. Proporciona un sentido de coherencia y cohesión en la vida conciente. Según Jung (1982a), la psique no es al principio más que inconciente. El Ego proviene del inconciente y reúne diversas experiencias y recuerdos, con lo que establece la división entre el conciente e inconciente. La función del Ego es coordinar las relaciones intra y extrapsiquicas del sujeto. El Ego es el que habla, siente, piensa, decide y obra; pero en el plano de la conciencia. Funciona en términos de las categorías de espacio, tiempo y causalidad, y es el receptor de los estímulos ambientales del psiquismo. Es la función interna que intenta dar continuidad, coherencia y unidad a la conducta (Grecco.1995). No hay elementos inconcientes en el Ego, solo un contenido conciente derivado de la experiencia personal.
Self Es el arquetipo más importante y al mismo tiempo el más difícil de entender. Para Jung (1990b) es el arquetipo central, la totalidad de la personalidad. El Self es el arquetipo de la centralidad, la unión del conciente y el inconciente que incorpora el equilibrio y la armonía de los elementos antitéticos de la psique. El Ego recibe la luz del Self. El Self es un factor de orientación profundo, interno que puede parecer diferente, incluso ajeno al Ego y a la conciencia (Fadiman y Frager, 2002). Representa el esfuerzo del hombre por alcanzar la unidad; este arquetipo se representa a través de diferentes símbolos, el más importante de los cuales es el Mándala o círculo mágico (Jung, 1989b). El logro de una personalidad sana e integrada requiere que cada sistema posea la libertad de alcanzar el grado mas completo de diferenciación y desarrollo y esto se lleva a cabo por medio del llamado proceso de individuación (Hall y Lindzey, 1974). Une los opuestos, lo interior con lo exterior, el Yo con el No-Yo; es la meta; todo lo que el sujeto puede llegar a Hacer y Ser; es la fuente de la energía de la curación y el amor (Grecco.1995). El Self es la finalidad de la vida; las figuras de Cristo y Buda son las expresiones más altamente diferenciadas del arquetipo. Antes de que este arquetipo aparezca es necesario que los diversos componentes de la personalidad estén completamente desarrollados e individualizados, por lo que este arquetipo se manifiesta hasta que la persona ha alcanzado la edad adulta, momento en el cual comienza a esforzarse por trasladar el centro de su personalidad desde el yo conciente hasta una región que se halla a mitad del camino entre la conciencia y lo inconciente (Jung, 1986). Sexo genérico El género se define como la red de creencias, rasgos de personalidad, actitudes, sentimientos, valores conductas y actividades que diferencían a las mujeres y a los hombres, como producto de un proceso histórico de construcción social (Benería y Roldán, citados por Urbina, 1994). Esto último implica la transmisión y aprendizaje de normas que informan a la persona acerca de lo obligado, lo prohibido y lo permitido. La asignación o rotulación de género se hace a partir de la diferencia sexual biológica (genitales externos del recién nacido) pero deriva o se traduce en una serie de inequidades sociales (Bustos, citado por Urbina, 1994). La identidad sexual, con sus componentes -la asignación de género, identidad de género, y rol de género - se construyen a lo largo de toda la vida del individuo. El género alude a una construcción sociocultural, mientras que el sexo se refiere a las características derivadas de la biología (cuestiones anatómica fisiológicas, hormonales y cromosómicas) (Bleichenmar, 1985). La asignación de género se realiza en el momento del nacimiento a partir de la apariencia de los genitales. La identidad de género que se establece cuando el niño a los dos o tres años la establece a partir del género al que pertenece. Este no se consolida hasta que el niño comprende cabalmente la forma en que sus padres desean verlo expresar su masculinidad o femineidad:. Por ultimo, el rol de género se refiere al conjunto de prescripciones, proscripciones y expectativas acerca de cuales son los comportamientos adecuados esperados según el género (Lara, citado por Urbina, 1994). La incorporación de la categoría de género ha sido de especial importancia y utilidad para comprender y analizar los comportamientos y los problemas que tradicionalmente se han considerado "típicos" o "inherentes" a las mujeres y a los hombres. Esto ha permitido el planteamiento de estrategias para incidir en estas cuestiones, así como la posibilidad de mejorar las relaciones entre los géneros masculinos y femeninos. A partir de lo anterior se ha formulado el cuestionamiento de que los comportamientos de hombres y mujeres más que a una base biológica natural e invariable, se deben a una construcción social que alude a los aspectos culturales y psicológicos asignados de una manera diferenciada a unos y otros, por medio de los cuales adquieren y desarrollan ciertas pautas de comportamiento características y atributos que hacen posible la feminidad y la masculinidad, derivándose de éstos los llamados roles de género (Bustos, citado por Urbina, 1994). La dicotomía masculino-femenino marca estereotipos las más de las veces rígidos, condicionando roles; incluso la mayoría de los instrumentos para medir rasgos de personalidad masculinos y femeninos incluyen esta bipolaridad. Tal es el caso de las escalas de Actitudes e Intereses de Terman y Miller, la de Interés Vocacional de Strong, la de Masculinidad-Feminidad (MMPI) de Minnesota, la Escala de feminidad de Gough y la de Masculinidad de Guilford. Esta bipolaridad supone que a mayor masculinidad, menor feminidad, y viceversa. Recientemente estos conceptos se plantearon como dimensiones ortogonales haciendo posible que un sujeto pudiera ser clasificado según su balance relativo en ambos aspectos, es decir que pudiera presentar rasgos tanto masculinos como femeninos y aparecieron nuevos instrumentos que incorporaron esta visión, como son el Inventario de Papeles Sexuales de Bern (1974), el cuestionario de Atributos Personales de Spence, et al (1974), su versión mexicana hecha por Díaz-Loving et al, (1984) y el Inventario de Masculinidad-Feminidad hecho en México en 1993 por Lara-Cantú. En este último tipo de instrumentos se observó que los sujetos podían comportarse tanto de manera masculina como femenina dependiendo de lo apropiado de la situación.
Ánima- Ánimus Jung (citado por Jacobi, 1963), postuló la estructura inconciente que actúa como complemento de la persona a la cual le dio en llamar Ánima en los varones y Ánimus en las mujeres. Mientras el Ánima o el Ánimus permanezcan en estado inconciente, esto es, no aceptado como parte del Ego, se proyectará al exterior sobre las personas del sexo opuesto. El padre del sexo opuesto al del hijo representa una influencia decisiva sobre el desarrollo del Ánima o del Ánimus. Todas las relaciones con el sexo opuesto, incluyendo los padres, están determinadas en gran medida por la proyección de las fantasías del Ánima o del Ánimus. Si se tuviera que expresar en unas cuantas palabras la diferencia entre estos dos, se puede decir que el Ánima produce estados de ánimo y el Ánimus opiniones; así como los estados de ánimo del hombre surgen de oscuros trasfondos, así también descansan las opiniones en presupuestos no menos inconcientes y apriorísticos de las mujeres (Grecco.1995). Este arquetipo es uno de los mayores reguladores de la conducta. Ánima Todo hombre lleva en sí la imagen interna de la mujer, no la imagen de esta o aquella mujer determinada, sino una imagen femenina definida. Esta imagen es una impronta de todas las experiencias ancestrales de mujer; es una especie de depósito de todas las impresiones producidas por todas las mujeres. Puesto que se trata de una imagen inconciente, siempre se le proyecta inconcientemente sobre la persona amada, de ahí que sea una de las principales razones de la atracción apasionada o la repulsión exacerbada (Jung, 1990 a). El Ánima representa la imagen colectiva de la mujer, de lo femenino, lo creativo, lo vidente lo receptivo. Es uno de los lados de la adaptación sexual que hace de la necesidad de protección un motivo en su modalidad vincular. En el hombre el Ánima se expresa por la emergencia de estados de ánimo inexplicables; es la fuente de creatividad e intuición y posee una orientación nutritiva y protectora. Guía las corrientes psíquicas regresivas ontogénicas del sujeto (Grecco.1995). Ánimus Para la mujer el proceso de desarrollo implica el establecimiento de un diálogo entre el Yo y el Ánimus. Al principio éste se visualiza como una personalidad totalmente separada. Cuando se reconoce su influencia sobre el sujeto, el Ánimus asume el papel de enlace entre el conciente y el inconciente hasta que de manera gradual se integra al Self. Jung percibe en tal unión de contrarios el principal determinante funcional de la personalidad femenina (Jung, 1990 a). El Ánimus representa la imagen colectiva del hombre, lo masculino, lo penetrante, lo activo, lo lógico, objetivo y racional. Es el costado de la adaptación sexual que hace de la acción de proteger y defender al débil una modalidad vincular. En la mujer el Ánimus se expresa por la emergencia de comportamientos obstinados y poco influibles por estímulos externos. Las opiniones del Ánimus tienen muy a menudo el carácter de convicciones sólidas, que no se quebrantan con facilidad, de principios que en apariencia tienen una validez indiscutible (Fadiman y Frager, 2002). El Ánimus actúa de acuerdo a una estructura lineal y crítica, estrechamente ligada a todo lo que en el sujeto son aspectos lógicos y normativos. Es el generador de juicios y opiniones, cumple el rol de instancia crítica y normativa; de allí deriva su capacidad de orden, diferenciación y discriminación. Posee una orientación lógica y objetiva. Guía las corrientes psíquicas, progresivas ontogénicas del sujeto (Grecco.1995) METODOLOGÍA. En este capítulo se describen los principales lineamientos metodológicos que rigen a esta investigación.
TIPO DE INVESTIGACIÓN. Esta investigación es del tipo fenomenológica, la cual Rodríguez et al. (1999) definen como aquella en que se destaca el énfasis sobre lo individual y la experiencia subjetiva. La fenomenología es la investigación sistemática de la subjetividad. Así, se busca conocer el significado que los individuos dan a su experiencia, lo importante es aprender el proceso de interpretación por el que la gente define su mundo y actúa en consecuencia.
MÉTODO Esta investigación estará basada en un estudio de casos. Los datos en un estudio de casos son, característicamente, comunicaciones u observaciones de eventos que el investigador no planeó o alteró de manera intencional con propósitos de investigación (Bolgar, citado por Phares, 1997). Así, bajo el encabezado de estudio de casos se tiene material de entrevistas, respuestas a pruebas, informes de tratamiento y similares. También puede haber datos biográficos y autobiográficos, cartas, diarios., historias clínicas, historias médicas, etc. Entonces, los estudios de casos implican el estudio y descripción a fondo de una persona. Estos estudios han sido durante mucho tiempo los métodos más importantes en el estudio de la conducta anormal y en la descripción de métodos de tratamiento. Su gran valor reside en su riqueza como fuentes potenciales de comprensión y como generadores de hipótesis. Pueden servir como preludios excelentes a la investigación empírica. Como lo especifica Lazarus y Davison (citados por Phares, 1997) los estudios de casos han sido de especial utilidad para: (1) proporcionar descripciones acerca de fenómenos poco comunes, extraños o novedosos, métodos característicos de entrevista, evaluación o tratamiento de pacientes; 2) desconfirmar información "universalmente" conocida o aceptada y 3) plantear o generar hipótesis que puedan someterse a prueba..
HIPÓTESIS Las hipótesis a contestar son:
H1 Es factible establecer un perfil psicológico de aquellas mujeres que durante sus primeros 35 años de vida se apegaron al polo masculino y rechazaron su polo femenino. H0. No es factible establecer un perfil psicológico de aquellas mujeres que durante sus primeros 35 años de vida se apegaron al polo masculino y rechazaron su polo femenino.
H2. Es posible describir los conflictos emocionales y psicológicos más importantes que esas mujeres enfrentan en la segunda etapa de su vida. H0. No es posible describir los conflictos emocionales y psicológicos más importantes que esas mujeres enfrentan en la segunda etapa de su vida.
H3. El uso de los arquetipos de Diosas griegas permiten la comprensión del comportamiento de dichas mujeres. H0. El uso de los arquetipos de Diosas griegas no permiten la comprensión del comportamiento de dichas mujeres.
H4. Es factible establecer algunos lineamientos psicoterapéuticos que establezcan la polaridad Ánima-Ánimus en dichas mujeres. H0. No es factible establecer algunos lineamientos psicoterapéuticos que establezcan la polaroid Ánima-Ánimus en dichas mujeres.
SUJETOS. La muestra de este estudio es no probabilística de tipo intencional, la cual Kerlinger (1988) define como aquella en la que el investigador utiliza sujetos cautivos en lugares predeterminados. En el caso específico de este estudio los sujetos son pacientes de la investigadora. Se estudiaron seis pacientes con las siguientes características:
INSTRUMENTOS. Se utilizó el análisis de casos y su proceso terapéutico principalmente También a todas las pacientes se le aplicó el test de Tipos de Myers-Briggs y un test de Diosas Griegas creado por la investigadora a partir de las pruebas existentes. Es importante anotar que dichos instrumentos no se tomaron como medidas de evaluación, sino simplemente como medios de enriquecer la información, pues recuérdese que los estudios de caso, permiten la utilización de entrevistas, pruebas, etc.. COMENTARIOS Y CONCLUSIONES. Es indudable que la situación de la mujer en la actualidad es un tanto ambivalente, pues si bien, por una parte se le exige e impulsa para que logre un mayor desarrollo profesional; por otra parte se le impide tal desarrollo al esperar que continúe con ciertos roles socialmente estereotipados para su sexo genérico (pasividad, dedicarse al hogar, la crianza, la sumisión, etc.). Así se puede apreciar en esta investigación, que si bien la mujer que sobresale en su trabajo puede ser admirada, también tiene que pagar un alto precio por ello. Esto concuerda con Bolen (1993) quien describe que las mujeres con características masculinas están a favor del patriarcado y por lo tanto nunca apoyan a otras mujeres para que puedan sobresalir ya que sólo aceptan o prefieren la autoridad masculina. Con ello se puede observar que en la segunda mitad de su vida se les dificulta la individuación, pues recuérdese que este proceso implica integrar polaridades, integrar conciente e inconciente, infundir unidad a la psique, y esto consiste en rescatar al Self de las falsas envolturas de la personalidad, por una parte, y del sugestivo poder de las imágenes primordiales, por otra (Jung, 1990a). Específicamente este tipo de mujeres tiene dificultad para integrar el arquetipo Ánima - Ánimus pues en gran parte de su vida, su Ego se ha formado a través de la activación del Ánimus, de las características masculinas, olvidándose y menospreciando la parte femenina. De ahí se entiende que las crisis se hayan presentado en: Maternidad
Vida en pareja
Aislamiento de la vida social.
La muerte de un ser querido.
Sentir aridez espiritual A pesar de que se consideran frías y calculadoras es interesante ver que las crisis que las llevan a hacer un alto en su vida tienen que ver con las cosas que desdeñaron antes, como es su parte reproductiva (tener o no poder tener hijos), el dolor por la infidelidad (creían que no dependían del hombre o que este no las podían cambiar por otras mujeres, mucho menos por una débil) después de haberse creído libres pueden entrar en crisis al ver que dependen de un hombre. Si bien cuatro de estas seis pacientes intentaron alguna solución (se casaron o tuvieron hijos) esta no fue la más idónea, pues sus relaciones de pareja se caracterizan por conflictos de dominio-sumisión y/o sus relaciones con sus hijos son matizadas con apego-desapego. En contraste, su valor y su mejor funcionamiento se encontraba en el ámbito laboral que se veía favorecido por su tipo psicológico que se caracterizó como ESTJ (Extroversión Sensación Pensamiento Juicio), que es el tipo que más se presenta en el test de MBTI para directivos, ingenieros y ventas (Briggs y Myers, 1995) y cuyas principales características son: Por pensamiento:
Por Sensación:
El Sentimiento es la función menos desarrollada y puede aparecer en formas destructivas. Debería de ponerse como regla no señalar únicamente lo que debe corregirse sino también lo que ha sido bien hecho para evitar resentimientos; y valorar y entender los sentimientos de los demás. Todas estas características están más asociadas con los hombres que con las mujeres; incluso se distinguen como características del Ánimus. Además hay que considerar que su comportamiento está matizado principalmente por el arquetipo de Atenea; sin embargo, éste no ha sido integrado concientemente a la personalidad, por lo que se puede decir que se vivencia el lado oscuro del arquetipo. Esto da como resultado que en su comportamiento cotidiano se manifieste como complejo. Recuérdese que un complejo es un cuerpo extraño que posee energía propia, integridad y cierto grado de autonomía, que conlleva a que el Ego vea coartada su libertad (Progroff, 1967). A ese tipo de mujeres no les resulta fácil dejar de ser como aprendieron en la primera mitad de su vida (etapa solar), ya que sobresalieron a través del dominio, del control, del empuje, de la asertividad, de la independencia (polo de adherencia) y tuvieron que rechazar lo contrario, convirtiéndose éstos en polo de rechazo. Ahora bien, el hecho de que estas características no se actúen, no quiere decir que no ejerzan influencia decisiva en la vida cotidiana; de alguna forma u otra se le presentan a lo largo de su vida, creándoles conflicto. Pero en lugar de convertirse en situaciones de aprendizaje, por el reforzamiento social a estas características, las han llevado a asirse más al polo de adherencia, por lo que tarde o temprano tuvieron un desajuste emocional significativo que las llevó a psicoterapia. Pero antes de referirse a dicho proceso psicoterapéutico, es necesario seguir comprendiendo su funcionamiento interno. Este tipo de mujeres se afianzó el arquetipo Atenea, desactivando otros arquetipos y como lo especifica Bolen (1993), cuando existe un arquetipo principal de diosa que domina la personalidad de una mujer, su test de tipo psicológico concuerda y tiene sólo una o dos funciones desarrolladas. Cuando esto pasa, la función menos desarrollada es la opuesta. La mujer Atenea es Pensamiento. por lo que la función menos conciente será el Sentimiento. Por ello al ser dominadas por el arquetipo Atenea, les ha sido esencial ser seguras de sí mismas y valientes, de visión clara, fuertes, inteligentes y expertas, sensatas. Tienen la habilidad para aprovechar en cada situación todas las posibilidades y no confundirse con la pasión, dejándose guiar más por la lucha y el desafío. Asimismo, este arquetipo las conlleva a que no dependan emocionalmente de nadie, a que llamen la atención por su éxito en los negocios y no por ser sensuales o agradables ante los ojos de los hombres. Reciben reconocimiento por sus logros externos, no por sus vivencias y valores internos. Ello se ve reforzado por el mundo patriarcal donde los valores que se fortalecen son únicamente las características masculinas, como son:
En cuanto a la elección del tipo de pareja se pudo apreciar que: estas mujeres como verdaderas Ateneas buscan un hombre Zeus que sea exitoso, pero difícilmente un hombre con este arquetipo se fija en ellas como pareja, porque no las encuentra atractivas; polos iguales se rechazan, como señalan Livers y Stassinopoulos, (1995).. Otra posibilidad es buscarse a un hombre de tipo Hefesto, quien se caracteriza por ser inseguro aunque inteligente. Con él, la mujer Atenea cree que va a sentirse segura pues fácilmente se va a dejar dominar. Su otra posibilidad es un hombre de tipo Dionisio, que elige por atracción de opuestos, ya que en él proyecta las locuras y la Sombra que ella no es capaz de manifestar en su propia vida. Recordemos que Dionisio tiene como característica entender a las mujeres y lo femenino. Ahora bien, sea cual sea su elección, no se puede hablar de una verdadera vida de pareja, pues por su miedo a contactar las emociones y los lados negativos de su personalidad; no se compromete, ni tiene una relación de intimidad verdadera. Ya que siguen los principios del patriarcado, viven con mucha culpa sus sentimientos de tipo femenino, como son la sensibilidad, el ser receptiva, la tristeza; pero sobre todo es interesante ver la gran culpa que tienen cuando expresan su sexualidad, ya que en este rubro son mujeres juzgadas por sus propios y estrictos principios masculinos. Llama la atención ver que pueden llegar a cometer grandes sacrificios (como casarse sin amor o hacerse incondicionales del primer hombre de su vida) sólo por el hecho de haber tenido una relación sexual; se auto castigan por dejarse llevar por el momento y no se perdonan el mostrar su debilidad y sentimientos. Así, en conclusión, se puede afirmar que han sido personas que han luchado constantemente, cosechando logros, pero que van a ingresar a terapia cuando la vida las obliga a contactar su polo de rechazo. En la mayoría de los casos estudiados, este proceso inició con mucha resistencia en tanto que no les fue fácil solicitar ayuda, ni confiar, ni abrirse con otro, siendo característico que de una forma u otra retaban el conocimiento del terapeuta. Por lo mismo, otra gran dificultad del tratamiento fue el tratar de que se reconectara con su parte femenina, experimentando temor, ansiedad y rechazo ante cualquier señalamiento en esa dirección. Arquetípicamente a primera vista, Atenea parece no tener infancia alguna, aparece ya crecida de la cabeza de Zeus, vestida como una guerrera, emitiendo un grito de batalla victorioso. Ella resume esa clase de fuerza especial que puede ser producto del rechazo de la infancia y del vínculo materno. Sin embargo, presenta la sensación de que le falta algo, por esto a pesar del éxito profesional se vive insatisfecha y hasta que no pueda conectarse con sus orígenes maternales hay algo unidimensional en ella. Sin estas partes está insatisfecha, así que debe ir en busca de las mismas para descubrir a Metis, su intrépida e inteligente madre, cuya progenie potencial amenazaba a Zeus o al patriarcado. Es necesario reconocer que menospreciar a la madre y sobre valorar las cualidades del padre es estar en desequilibrio. Negar a nuestro niño interno detiene el desarrollo armonioso de nuestra psique, porque como Downing (1999) afirma el niño es el "Arquetipo de la felicidad", un centro que atrae imágenes felices. La infancia permanece en el ser humano como un principio de la vida profunda, de la vida siempre en armonía con la posibilidad de nuevos comienzos. Este arquetipo es una reserva de entusiasmo que nos ayuda a creer en el mundo, amar al mundo, crear nuestro mundo. Específicamente, en la práctica psicoterapéutica, también implica reconectarlas en la relación con la madre, para que obtengan de ella características femeninas y otra forma de enfrentar y conceptuar la vida. En muchos casos de este tipo de mujeres, la relación con la madre era devaluada y rechazada; de ahí que se tuviera que trabajar en los aspectos positivos que proporcionó dicha figura materna, fomentando más el acercamiento y la comunicación con la madre. Se sabe que diferentes proporciones de arquetipos con otras diosas provocan crisis diferentes. El trabajo terapéutico también estuvo encaminado a que contactaran con aspectos de otras diosas. Las diosas nos recuerdan que tenemos muchas posibilidades de vida y que nos limita no ser conciente de todos esos aspectos, por lo que es necesario hacer un equilibrio sano de sus características y de esta manera se estará mejor equipado para enfrentar las diversas vicisitudes de la vida. El objetivo es darse cuenta de las características asociadas a los arquetipos de las diosas que están activas y manejarlas concientemente, activar las características positivas de las diosas que estaban inconscientes y reconocerlas como parte de la personalidad; y por último, manejar a nuestras diosas internas para diferentes roles de nuestra vida: Por ejemplo, ser Atenea en el trabajo, pero ser más sensible en la vida personal, invocando a Deméter para el cuidado de los niños o a Afrodita para la pasión, la creatividad y la energía. Si el objetivo es tomar de cada diosa la parte iluminada, se puede sintetizar que en el proceso de desarrollo, se deberían desarrollar del arquetipo de cada diosa los siguientes aspectos:
Artemisa: Es la reconexión con la naturaleza y las mujeres. Estar con la naturaleza. Las Artemisas construyen y dirigen sus propias empresas, son femeninas, cálidas y emocionales y tienden a proteger a otras mujeres. De tal forma, estas mujeres ya no sólo se relacionarán con hombres; y podrán disfrutar de la compañía de otras mujeres y aprender de ellas. Aprenderán a poner límites a su trabajo y a las exigencias de éste para darle espacio a su vida personal. Además se sentirán parte de un grupo y aprenderán a ser independientes pero a la vez dependientes en otros ámbitos.
Hestia: Implica vivir en el interior y realizar nuestra espiritualidad. La mayoría de las mujeres estudiadas canalizaban mayormente su energía psíquica en el exterior, por lo que la activación de este arquetipo les brindará la posibilidad de entrar en contacto consigo mismas, con sus valores internos, con su propia Alma, con lo cual descubrirán sus necesidades, sus deseos, y su propia espiritualidad. Es la luz que brilla dentro de cada ser humano y conecta con lo espiritual. Acerca a la meditación profunda, la pureza y la integridad. Podrá reconocer su energía interna y alimentarla, y reconocerá el valor de poner su energía al servicio de los demás. Entenderán que lo sagrado y los ritos, no son perdida de tiempo o "cursilerías femeninas" sino que son un medio para llegar a la totalidad, a la unicidad y a la integración (individuación). Afrodita: Proporciona la experiencia de estar viva, alerta con los sentidos conecta con lo instintivo, lo salvaje, con ser mujer sensual. Encontrar el sentido a lo artístico. Reconoce que lo que le da su valor, es lo que ella es y no lo que hace. Con este arquetipo, la mujer aprenderá a no temer ser admirada por los hombres en cuanto a su cuerpo o su belleza, no le angustiara mostrarse sexy o femenina (por lo menos arreglarse abandonando su imagen "formal", "ejecutiva" o "masculina"), además se le facilitará la expresión de su sexualidad y sensualidad. Aprenderá que perder el control en un orgasmo, no es perderse a sí misma, sino vivir la posibilidad de encontrarse profundamente con un otro.
Hera: El valor de la unión. Aprenderá a valorar y admirar a la pareja. A identificarse como esposa sin el sentido de frustración o resentimiento. Existirá lealtad a los vínculos y dará forma a proyectos en el mundo externo que incluyan obras por los demás Es la logística de las instituciones de caridad (por ejemplo: esposas de presidentes, fundadoras y administradoras de centros de ayuda, etc.). Con ello, estas mujeres aprenderán a manejar subalternos, a no hacer todo ellas mismas, y sobretodo a preocuparse por las necesidades y deseos del otro y comprenderán la importancia de ayudar a los demás. En la relación de pareja elegirá sabiamente a hombres que son seguros y no se sienten amenazados por su pareja, además se verán obligadas a encontrar su parte femenina porque tendrán que adaptar su existencia a un varón. Dejarán de actuar el lado masculino porque este rechaza; mientras que el lado femenino atrae y acerca. De esta forma, se espera que se comprometan e intimiden con su pareja, dejando a un lado el control.
Perséfone: Conecta con lo oscuro, lo inconciente y como transformarlo para darle luz. De esta forma, no se le tendrá miedo a la Sombra, a los aspectos o comportamientos que no nos son fáciles de aceptar como propios. Aceptar los aspectos negativos brinda autoridad sobre ellos. Muchas de estas mujeres negaban o rechazaban sus errores por temor a que no lograran lo que se habían propuesto, sin embargo, no se daban cuenta del enorme gasto energético que esto conlleva, por lo que aceptar los errores como parte de la propia vida, libera energía y con ello aumenta la creatividad, la paz, la tranquilidad y por supuesto la felicidad. Además recuérdese que de los errores se aprende, el dolor transforma (proceso alquímico).
Deméter: Es el valor primordial para tocar lo femenino a través de revalorar los valores de la Gran Madre. Se necesita un encuentro lo suficientemente grande y poderoso para guiar los tradicionales esquemas de supervivencia, por eso la maternidad es un camino común en la mayoría de las mujeres. Sentirse poderosa, creadora de vida y se toca con ello la parte más espiritual. Con este arquetipo la mujer aprenderá a vibrar con la vida y abrir sus sentimientos, que en otro momento se limitaban. También este arquetipo implica poder amar sin medida, dar, comprender, percibir, sensibilizarse ante las necesidades de otro ser; esto es tan natural que al integrar este arquetipo se vuelve fácil y todo es espontáneo. Si se recuerda que un gran número de estas mujeres tenía dificultades en la relación con sus hijos o bien, habían evitado de una forma u otra tener hijos, por lo que la activación de este arquetipo mejoraría las limitaciones en esta área. Si se considera a estos sujetos desde la perspectiva de la Hija del Padre y de acuerdo con la teoría de constelaciones familiares, este tipo de mujeres no pudo tomar al padre. Al no poderlo tomar se transformó en él, quedando así atrapada en el círculo mágico de esta figura. Esto la lleva a que en su vida adulta no pueda tener un hombre, porque ella ya lo es en sí; tiene adentro lo que debería buscar afuera. Solo se puede amar lo imperfecto. Este tipo de mujeres renuncia a su capacidad de poder pasar la vida, porque se queda con lo que Hellinger (2001) llama "la pequeña felicidad" al lado del padre. Así, para poseer plena y concientemente una identidad femenina tiene que sacrificar su posición junto al padre y su conexión con la mente masculina lógica. Separar al padre ideal del real, ver sus partes oscuras y luminosas y aceptarlo como es, no como quisiera que fuera. Reconocer lo que su padre le ha dado, es algo que ocurre cuando paradójicamente ya no lo necesita para validar su propia autoridad, y cuando se ha separado lo suficientemente de él para comenzar a honrar su propia sabiduría femenina. Tiene que aprender a soltarse, a no ser tan rígida, a ser libre para pedir ayuda y aceptarla, para dejarse proteger, para ser tierna y suave. Reconocer que no estar conciente de su parte femenina, es estar incompleta. Una manera práctica de lograr esta separación con la figura paterna es a través de fomentar su relación con la figura materna; que ésta la rescate de las garras de padre. En conclusión, se puede afirmar que es necesario que el proceso terapéutico de estas mujeres esté encaminado hacia lo femenino y lo espiritual. Barragán (2002) especifica que el proceso psicoterapéutico debe estar encaminado a religar lo físico con el alma y con ello se evitará realizar una terapia con la que a lo mucho, solo se logrará cierta adaptación del sujeto con su medio ambiente, pero nunca su desarrollo integral. De esta forma, si estas mujeres logran la individuación, pudiéndose afirmar que hasta el momento en que se finaliza esta investigación, iban por ese camino lograrán lo siguiente en el mundo físico:
Más profundamente pueden lograr:
Así, estas mujeres deben seguir en la evolución, en el camino de desplegar todas las potencialidades en estado latente, que habitan dentro de su alma; todo lo que pueden llegar a Hacer y Ser; guiar el camino de aprendizaje hacia la sabiduría simbolizada por las imágenes del Anciano(a), Sabio y la Diosa Magna Mater. Finalmente, a partir de los resultados de esta investigación, se pueden hacer las siguientes recomendaciones para posteriores estudios:
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