LOS CELOS Y LA ENVIDIA
DURANTE EL CICLO VITAL DE PAREJAS MEXICANAS
UNA COMPARACIÓN ENTRE HOMBRES Y MUJERES:
UNA PROPUESTA PSICOTERAPÉUTICA.
T E S I S
QUE PARA OBTENER EL GRADO DE
DOCTORADO EN PSICOTERAPIA
P R E S E N T A
MARGARITA SASSON CHAYO
Introducción.
En este capítulo se presentan algunos lineamientos metodológicos que rigen a esta investigación con la finalidad de que el lector se vaya adentrando en el objeto de estudio.
Planteamiento del problema.
Los problemas a contestar en esta investigación son:
Objetivos de la investigación.
Los objetivos a lograr en esta investigación, son:
Objetivo general.
Analizar si las vivencias y crisis de las diversas etapas del ciclo de la pareja ejercen un impacto sobre los sentimientos de envidia y celos y en caso de ser necesario, proponer algunos lineamientos psicoterapéuticos que ayuden a la pareja a integrar dichas emociones y sigan en su proceso de desarrollo sin un obstáculo mayor que pudiesen representar tales afectos.
Objetivos específicos.
Antecedentes de la investigación.
Celos y envidia, dúo de emociones "negativas" que alimentaron la creación de diez mandamientos y miles de leyes en todo el mundo que ningún poder judicial logra que se cumplan finalmente.
Sentimientos que habitan en el origen de la vida, y en la concepción mítica del mundo que los propios hombres escribieron en los relatos religiosos y en los artísticos. Aún dentro de su oculta simbología en nuestro pasado lejano hay un Caín que mata a un Abel, o un Yago que induce a 0telo al homicidio a través de una calumnia porque desea su puesto, o una madrastra que inútilmente pregunta "espejito, espejito ¿quién es la más linda del reino"? y ante la respuesta que certifica la falta, se instala ella la idea de regalar a su rival una manzana envenenada.
Los celos y la envidia son afectos constitutivos de nuestras más pequeñas células narcisísticas, y no hay ser viviente que en alguno de los ámbitos de su existencia no los haya sentido alguna vez.
Y la pregunta que se ha planteado es sí dichos sentimientos interfieren o no con la felicidad del ser humano.
En ese sentido, diversos estudios se han realizado al respecto a que es la felicidad. Erreguerena opina que "es la suma de pequeños momentos de grandes alegrías" y ver felices a los que se quiere. Ithurburu Isola estima que "la felicidad es poder pasar más tiempo con la familia, gozar de buena salud y aprender a disfrutar de las pequeñas y cotidianas cosas de la vida, como la conversación, el descanso, la amistad, el trabajo". Oneto llegó a la conclusión de que "es un estado de la mente que va más allá de tener dinero, hijos, casa o marido". Por su parte, Ponce contesta sin vueltas: "Lo que me hace feliz es el dinero y comprar cosas" (citados por Alberoni, 1991).
Como se puede observar, la felicidad multifactorial y por lo tanto se puede presuponer que se ve influenciada por factores intrapsíquicos como interpersonales, siendo que la finalidad de esta investigación es determinar si las vivencias propias de diversas etapas del ciclo de la pareja afecta en la vivencia de los sentimientos de envidia y celos y a su vez, esto nos lleve a presuponer que tenga un impacto en la felicidad de los que constituyen la díada matrimonial.
Siendo importante aclarar, que hasta este momento no se han encontrado investigaciones que directamente se relacionen con este tema de estudio.
Importancia y Justificación de la investigación.
Los cambios sufridos por la sociedad contemporánea, consecuencia de movimientos políticos y/o sociales, como las grandes revoluciones del siglo XX, los movimientos de liberación de la mujer, el feminismo entre otros, pueden hacer que la envidia se tienda a sentir en mayor magnitud y referida a campos o áreas en las que anteriormente no se daba. En el momento en que la mujer lucha por una posición de igualdad respecto al hombre, y que los papeles de ambos se ven seriamente modificados, surge un sinnúmero de situaciones en las que se puede fácilmente provocar la envidia en uno de los miembros de la pareja en función de los logros, atributos o posesiones que el otro pueda alcanzar en esta nueva fórmula social.
Además, la crisis y tareas de cada etapa del ciclo vital, pueden aumentar esa envidia, por ejemplo, en un determinado momento, que uno de los cónyuges vaya perdiendo atractivo físico, según los cánones sociales, puede experimentar celos y envidia, y esto influye en la vida marital.
De tal forma, se considera que es importante estudiar dichos sentimientos ya que pueden llevar a una fuerte insatisfacción marital o a la desavenencia y ruptura de la pareja; sobre todo si las situaciones actuales provocan en alguno de los miembros una sensación de ineficacia, minusvalía o atacan al concepto de sí mismo y por lo tanto la autoestima.
Además, este trabajo de investigación no solo pretende evaluar el grado de envidia y celos que se experimenta durante las diferentes etapas del ciclo vital, sino también tiene como finalidad plantear algunos lineamientos psicoterapéuticos que se pudiesen seguir para el tratamiento de dichos sentimientos, cuan do pudiesen hacer su aparición.
Limitaciones metodológicas.
Entre las limitaciones metodológicas con que cuenta esta investigación, están:
Por todas estas limitaciones, y otras que pudieron aparecer, las conclusiones a las que se llega en este estudio, no pueden ser excesivamente generalizadas ni desligadas de estos hechos.
Definición de conceptos.
Entre los conceptos importantes para esta investigación, están:
Envidia: Consiste en colocar impulsos destructivos y partes malas dentro del objeto, con el fin de dañarlo, destruirlo y controlarlo. Identificación proyectiva destructiva, fundamentalmente sobre objetos parciales. Tiene un componente libidinal menos intenso que la voracidad y está impregnada del instinto de muerte (Segal, 2000).
Celos: Se basan en la envidia, comprenden una relación de al menos dos personas y conciernen principalmente el amor que el sujeto siente que le es debido y le ha sido quitado o está en peligro de serlo, por un rival. Son necesariamente una relación de objeto total (Liberman, 2001).
Ciclo vital: Por este concepto se entiende una secuencia de diversos momentos, que cada pareja atraviesa, altamente significativos por las expectativas, la tensión y los cambios que desde ellos se plantean (Pittman, 1990).
Metodología.
En este capítulo se describen los lineamientos más importantes que rigen a esta investigación, como es el tipo de estudio, el diseño seguido, el instrumento empleado, las características de los sujetos, etc.
Tipo de investigación.
Este trabajo es una investigación de tipo ex post facto, la cual Kerlinger (1988) la define como una búsqueda sistemática en la que el investigador no manipula la variable independiente por ser intrínsecamente no manipulable o porque ya aconteció su manifestación, de tal forma que solo observa una variación concomitante sobre la variable dependiente.
También por su naturaleza es un estudio transversal y descriptivo.
Diseño de la investigación.
Debido a la naturaleza de este estudio, se decidió elegir un diseño factorial 5x2; en forma gráfica se representa de la siguiente manera:
| ETAPA CICLO VITAL | MUJER | HOMBRE |
| I | ||
| II | ||
| III | ||
| IV | ||
| V |
Pick (1986) manifiesta que este diseño es apropiado cuando se presupone que la conducta se debe a mas de una variable independiente, siendo que este diseño permite no solo estudiar diversos valores de las variables, sino la interrelación que puede existir entre ellas.
Hipótesis.
Las hipótesis a contestar en esta investigación son:
H1: Existe una diferencia estadísticamente significativa en el grado de envidia y celos de los cónyuges, según los años de relación matrimonial que llevan.
HO: No existe una diferencia estadísticamente significativa en el grado de envidia y celos de los cónyuges, según los años de relación matrimonial que llevan.
H2: Existe una diferencia estadísticamente significativa entre los hombres y las mujeres en el grado de envidia y celos, según la etapa del ciclo vital familiar en que se encuentran.
HO: No existe una diferencia estadísticamente significativa entre los hombres y las mujeres en el grado de envidia y celos, según la etapa del ciclo vital familiar en que se encuentran.
H3: Es factible proponer algunos lineamientos psicoterapéuticos para el manejo de la envidia y los celos que pudiesen experimentar uno o ambos miembros de la díada marital, según la etapa del ciclo vital que estén atravesando.
H0 No es factible proponer algunos lineamientos psicoterapéuticos para el manejo de la envidia y los celos que pudiesen experimentar uno o ambos miembros de la díada marital, según la etapa del ciclo vital que estén atravesando.
Definición de variables.
Esta investigación cuenta con dos variables independientes, a saber:
A) Ciclo vital familiar:
Definición conceptual:
El ciclo vital se define como las diferentes etapas por las que atraviesa el individuo y la pareja en el proceso de desarrollo. En cada una de las etapas el núcleo familiar sufre modificaciones y debe adaptarse a ellas, ya sea en forma sana y funcional o patológica y disfuncional (Estrada, 1987).
Siguiendo la propuesta de Barragán (1976) se consideran cinco estados:
1. Etapa de transición y adaptación temprana: Surge con el rito del matrimonio y la tarea fundamental es adaptarse a un nuevo sistema de vida, con hábitos, demandas y satisfacciones con su cónyuge, diferentes a los que tenía en su familia de origen.
2. Reafirmación como pareja y paternidad: Se caracteriza por un proceso de diferenciación que se inicia con la consolidación de la estabilidad del matrimonio.
3. Diferenciación y realización: Se caracteriza por un proceso de diferenciación que se inicia con la consolidación de la estabilidad del matrimonio.
4. Estabilización: Se presentan en ambos miembros las etapas de transición de la mitad de la vida, cristalizándose en la mayor parte de los casos un proceso de re arreglo de prioridades, que finalmente conduce a una estabilización de ambos y de la familia.
5. Enfrentamiento con la vejez y la soledad: Los temas principales son la vejez, con la pérdida de capacidades físicas e intelectuales, con la soledad por la partida de los hijos y la muerte de parientes y amigos.
Definición operacional:
Para la cuantificación del ciclo vital de la pareja se toman los siguientes parámetros:
1. Etapa de transición y adaptación temprana: Cuando la pareja manifiesta tener máximo tres años de unión.
2. Reafirmación como pareja y paternidad: Cuando la pareja manifiesta tener entre tres y ocho años de unión.
3. Diferenciación y realización: Cuando la pareja manifiesta tener entre ocho y quince años de unión.
4. Estabilización: Cuando la pareja manifiesta tener entre quince y treinta años de unión.
5. Enfrentamiento con la vejez y soledad: Cuando la pareja manifiesta tener mas de treinta años de unión.
B) Sexo:
Definición conceptual:
El sexo se define como la combinación de las características físicas, internas y externas que distinguen al hombre de la mujer, así como las expectativas y estándares conductuales y cognoscitivos que el grupo al que pertenecen aplica a cada uno de los papeles que le corresponden (Eysenck citado por Reidl, 1985).
Definición operacional:
Se cuantifica esta variable a partir de que el sujeto se autodefina como hombre o mujer.
Por otro lado, la variable dependiente son los celos y la envidia.
Definición conceptual:
Los celos se experimentan ante la pérdida potencial o real de una persona amada ante un rival real o imaginario. La envidia se experimenta como un intento de proteger la concepción de uno mismo, ante la amenaza que representa el que el otro, con el que uno siente que se puede comparar posea cosas o atributos, que se desearía tener, disminuyendo la importancia del éxito del otro o devaluándolo (Reidl, 1985).
Definición operacional:
La cuantificación de esta variable esta dada por el puntaje obtenido por los sujetos en el cuestionario de celos y envidia.
Sujetos.
Se puede definir a la población como el conjunto de individuos que forman el grupo de interés para una población determinada (Pick, 1986). Específicamente para esta investigación, serán todas las personas mexicanas que formen una vida de pareja.
Como se puede observar, por su propia naturaleza, no se puede obtener una muestra tan fácilmente. Por lo que se decide elegir una muestra no probabilística.
Pick (1986) define este tipo de muestra por el hecho de que todos los miembros de una población determinada no tienen la misma probabilidad de ser seleccionados y de formar parte de la muestra, basándose en la apreciación del investigador y utilizándose por consideraciones de costo y/o tiempo.
Específicamente, se sigue un muestreo no probabilístico accidental, el cual Kerlinger (1988) define como aquel en que se utilizan sujetos que están disponibles para el investigador.
Para este estudio la muestra esta compuesta por cien parejas (100 hombres y 100 mujeres) que conforman los siguientes grupos:
Grupo I: 20 parejas con tres años máximo de relación.
Grupo II: 20 parejas de tres a ocho años de relación.
Grupo III: 20 parejas de ocho a quince años de relación.
Grupo IV: 20 parejas de quince a treinta años de relación.
Grupo V: 20 parejas con mas de treinta años de relación.
Criterios de inclusión:
Criterios de eliminación:
Criterios de eliminación:
1. Que dejen de contestar más de tres reactivos en el instrumento.
Para el control de estos criterios, así como para determinar la etapa del ciclo vital en que se encuentra la pareja, se aplicó un cuestionario de datos personales.
Instrumento.
El instrumento a utilizar es el cuestionario de celos y envidia presentado por Reidl (1985).
Se establecieron 200 reactivos (Hupka 1993), que reflejan actitudes, creencias, emociones y respuestas instrumentales de individuos amenazados por situaciones de envidia y celos en la pareja. Los reactivos se desarrollaron sobre la base de su validez de "fase", entrevistas informales y el uso de los conceptos de celos y envidia tanto en la literatura de ficción como en la especializada, americana y europea occidental. Al revisar los reactivos se eliminaron aquellos que eran redundantes, inapropiados o poco claros. Quedaron así 90 reactivos.
El instrumento final surgió de la administración de dichos reactivos a 500 estudiantes americanos. Las respuestas fueron sometidas a análisis factorial (método de los componentes principales, rotación ortogonal, criterio varimax, con un punto de corte de valor eigen igual a 1.00). Se desecharon aquellos reactivos que tenían cargas factoriales menores a 0.40 y se introdujeron nuevos reactivos con la intención de purificar los factores. Se eliminaron los reactivos con sesgo (bias) sexual. La versión revisada consistió de 69 reactivos, y es la que se emplea en el presente estudio.
Cada reactivo de la escala se evalúo en una escala de 7 puntos (con el punto intermedio 4 eliminado) que va de "totalmente de acuerdo" a "totalmente en desacuerdo" (1 punto). La mayoría de los reactivos están escritos de tal manera que el estar de acuerdo con ellos indica sentimientos de amenaza en situaciones de celos o envidia. Dieciséis reactivos (4, 6, 9, 12, 15, 21, 29, 31, 35, 41, 47, 50, 51, 52, 61 y 62) están escritos en dirección contraria para reducir la posibilidad de establecer una predisposición a la respuesta.
El instrumento se califico dando el peso de 7 a la opción de respuesta que indica la mayor cantidad de celos o envidia en cada reactivo; se dio el peso de 1 a la opción que indica la menor cantidad de las variables estudiadas. Con un punto intermedio de 4 inexistente y graduadas en el resto de las opciones, tal y como lo señala Hupka (1993), invirtiendo este sistema de calificación en los reactivos señalados por ellos y reportados en la parte correspondiente a características del instrumento en el presente trabajo.
D) Características psicométricas:
Confiabilidad:
Se determino la confiabilidad de consistencia interna por medio del Coeficiente Alpha de Cronbach, para cada conjunto de reactivos que forma cada uno de los factores obtenidos por medio del análisis factorial.
Para México se encontraron estos datos:
| FACTOR | COEFICIENTE ALPHA | GL | P |
| I | 0.74 | 178 | O.O1 |
| II | 0.72 | 182 | 0.01 |
| III | 0.79 | 185 | 0.01 |
| IV | 0.68 | 195 | O.O1 |
| V | 0.26 | 185 | O.01 |
| VI | 0.44 | 192 | 0.01 |
| VII | 0.56 | 168 | 0.01 |
| VIII | 0.53 | 194 | 0.01 |
| IX | 0.68 | 184 | 0.01 |
| X | -0.02 | 183 | 0.05 |
Como se puede observar todos los factores con excepción del X de México, obtuvieron coeficientes de consistencia interna significativos.
Se observa también que para México, el coeficiente mas alto corresponde al factor III, el mas bajo al V, con valores de 0.79 y o.26 respectivamente.
En términos generales, los coeficientes de consistencia encontrados en dicho estudio, con excepción del correspondiente al factor X de México, son todos significativos a un nivel de 0.01, y comparables a los obtenidos en otros estudios que han empleado otras escalas para medir celos, envidia y variables relacionadas con estas.
Validez:
La validez del instrumento empleado en el presente estudio se definió por la proporción de la varianza total de la escala que quedo explicada por la varianza de los factores comunes. La varianza de los factores comunes se denomina en la teoría factorial, comunalidad (h) y es el resultado de sumar las cargas factoriales elevadas al cuadrado que cada variable tiene en los factores obtenidos.
En el caso de México, los diez factores extraídos que obtuvieron valores eigen mayores a 1.0 tuvieron las siguientes comunalidades promedio. El 24.8% de la varianza total. El factor II, con siete reactivos, tuvo una h =0.54, explicando el 17.1% de la varianza. El factor III con ocho reactivos. Obtuvo una h =0.58 y explico el 8.5% de la varianza. El factor IV, con cinco reactivos y una h =0.61 explico el 7.5% de la varianza. El factor V, con cuatro reactivos, tuvo una h =0.61% explicando el 5.4% de la varianza. El factor VI, con cuatro reactivos y una h =0.61, explico el 4.7% de la varianza. El factor VII, con cinco reactivos, tuvo una h =0.49 y explico un 4.4% de la varianza. El factor VIII, con dos variables y una h =0.52, explico el 4% de la varianza. El factor IX, también con dos reactivos, obtuvo una h =0.61 y explico el 3.9% de la varianza. El factor X, con tres reactivos y una h =0.48, explico el 3.3% de la varianza total. En total, la cantidad de la varianza total explicada por los factores comunes para México, fue de 83.7% con lo que se puede decir que la validez del instrumento en estos términos, es bastante adecuada.
Procedimiento.
Para la conformación del marco teórico, se recurrió a los acervos bibliográficos y hemerográficos de diversas instituciones como son: la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Iberoamericana, la universidad Anáhuac, la Universidad de las Américas, etc.
A los sujetos se les solicito su valiosa cooperación, asegurándoles la más absoluta confidencialidad y anonimato de la información proporcionada.
También, el instrumento se aplicó a la muestra (conforme los criterios previamente descritos), explicándole brevemente a los sujetos la finalidad de este estudio.
Para obtener dicha muestra, se utilizó una técnica de red, es decir, la investigadora solicitó la ayuda de personas conocidas que pudieran a su vez aplicar el instrumento; en forma gráfica este procedimiento consiste en:

Así mismo, fue necesario recurrir a diversas instituciones para que colaborarán en esta investigación, como: El Departamento de Psicología-Psiquiatría del Hospital Español, solicitando a las autoridades correspondientes su valiosa ayuda.
Análisis estadístico.
Los cálculos estadísticos a utilizar en esta investigación son los empleados por el análisis de varianza (ANOVA), cuya fórmula es:
| FUENTE DE VARIACION | SC | GL | CM | F | P |
| Inter | |||||
| Columnas | |||||
| Filas | |||||
| Interacción | |||||
| Intra | |||||
| Total |
En donde:
SC= Suma de cuadrados
GL= Grados de libertad
CM= Cuadrados medios
F= F de Snedecor
P= Probabilidad
Se decide emplear este procedimiento estadístico dado que el cuestionario de celos y envidia de Reidl (1985) esta construido a partir de una escala de intervalo, además se comparan dos muestras independientes.
Se utilizó un nivel de significancia de 0.05 (error tipo 1). Lo que implica que se tienen 5 posibilidades de 100 de equivocación, de aceptar como válida una hipótesis cuando en realidad es falsa.
Comentarios y conclusiones
La mayor parte de las parejas afirman que la base de la selección es el hecho de estar enamorados (Barragán, 1976) y que dicho "amor" va a durar toda su vida y matizar las diferentes etapas de su vida marital.
Sin embargo, se sabe que durante la vida de casados se dan múltiples conflictos, algunos conscientes y otros inconscientes, otros debidos a las diferencias de género o factores culturales.
Fue Jung (citado por Sanford, 1980) quien tratando de abordar el aspecto psicológico de la naturaleza humana, propone los conceptos de anima y animus, por anima se refiere al componente femenino en la personalidad del hombre y por animus designa al componente masculino en la personalidad de la mujer.
Cuando el anima y el animus se proyectan en otras personas, nuestra percepción de ellos se altera dramáticamente, y es a la vez un hecho indudable que esto ocurre en la vida de la pareja.
Ahora bien, el carácter de estos arquetipos no está determinado solamente por las características sexuales latentes que representan, o por la imagen colectiva de mujer que lleva la psique de un hombre, y la imagen colectiva de hombre que lleva la de una mujer, sino también está condicionado por la experiencia que cada persona ha tenido en el curso de su propia vida con los representantes del sexo opuesto.
De ahí, que esta investigación se centre en analizar la vivencia de los celos y la envidia entre hombre y mujeres a lo largo de su ciclo vital.
Se decidió incluir las diferentes etapas del ciclo vital de la pareja, ya que como lo estipula Schulz (1976) las tareas de desarrollo están en relación con las diferencias individuales, es decir, con el momento de desenvolvimiento de cada miembro de la pareja.
También se eligieron dichos sentimientos, los celos y la envidia, porque por una parte son afectos que sé vivencian con relación al otro, en este caso, son fácilmente experimentados hacia el cónyuge y por otra parte, pueden ser relacionados con los roles sexuales, y por lo tanto con el concepto de anima -animus.
Así, la envidia puede ser definida como el deseo producido por el lacerante sentimiento de verse privado o desposeído de algo que otro posee, asociándose por lo tanto a un sentimiento de inferioridad.
Mientras que los celos, se pueden entender como aquel sentimiento caracterizado por miedo a la pérdida, desconfianza, ansiedad y cólera (Parrott et al, 1993).
De los datos de este estudio, se puede concluir lo siguiente:
Esto implica que aquellas parejas entre 8 y 15 años de casados son los que experimentan más estos sentimientos.
Así la empatía o la habilidad de sentir profundamente la separatividad y la naturaleza masculina y femenina de la pareja, se convierte en un trabajo arduo en donde se da una lucha de opuestos desde la perspectiva Junguiana, pues por una parte se trata de comprender, apreciar y tolerar la personalidad del otro, y por otra parte, se experimentan fuerte sentimientos de celos y envidia.
Por otra parte, son las parejas en la etapa de enfrentamiento con la vejez y la soledad, las que viven mínimamente celos y envidia en su relación.
Quizá esto se deba a que al "final de la etapa lunar", las personas han logrado integrar los diferentes aspectos de su personalidad, por lo que los cónyuges ya no necesitan proyectar su anima o animus, logrando una plena aceptación de sí mismos y del otro. Lo cual puede implicar la posibilidad de que la persona de la tercera edad no se deje dominar por la angustia ante la muerte, sino seguir disfrutando de la vida de pareja "por el tiempo que dure".
Así mismo, Barragán (1976) sostiene que los conflictos de esta etapa son bastante menos frecuentes, ya que la mayoría de las parejas se han estabilizado en líneas de poder e intimidad, y el tipo de relación se ha definido de manera clara.
Esto puede señalar el hecho de que al principio a la mujer le resulte más difícil adaptarse a la vida matrimonial, debido a las "pérdidas" que puede experimentar, pues el hombre si bien adquiere diversas responsabilidades, su vida laboral y muchas veces social continúa sin alteraciones significativas; en cambio la mujer es la base del hogar, lo que la lleva en ocasiones a renunciar o modificar su vida de trabajo, profesional o social y por eso no trata de separarse del esposo (celos) o quiere lo que él tiene (envidia).
Sin embargo, parece que se va adaptando a su situación, mientras que el hombre al paso de los años se va volviendo más inseguro, por lo que se vuelve más celoso y envidioso de su pareja.
La explicación de esto puede ser que el hombre va perdiendo capacidades varoniles, culturalmente valoradas en nuestra sociedad, por lo que ahora trata de someter a su pareja y envidia el ajuste que ella ha logrado.
Ahora bien, el hecho de que en la etapa de diferenciación sea cuando el hombre empiece a experimentar mayores celos y envidia, puede deberse a que es frecuente que en la etapa anterior, la de reafirmación como pareja y en el rol paterno, por presión social o intrapsíquica haya "caído en la tentación de la infidelidad" o bien, que la "elección de pareja no haya sido la adecuada", y por lo tanto ahora no quiere que su cónyuge pase por lo mismo, volviéndose más celoso y envidioso de ella.
Sea como fuere, queda demostrado que los celos y la envidia son sentimientos que frecuentemente son experimentados en la vida de pareja, que fluyen en la dinámica de esta, aspecto que se comprueba en los estudios de Mander (1991) y Lane (1995).
De tal forma, el profesional de la salud y en particular el terapeuta de pareja, debe atender a estos dos sentimientos en la psicoterapia marital.
Siendo que otra finalidad de este estudio era proporcionar algunos lineamientos psicoterapéuticos para su manejo, en ese sentido se puede concluir lo siguiente:
En "El yo y el inconsciente" Jung (1964) da algunos apuntes sobre la técnica de diálogo con los arquetipos del Anima y del Animus. El diálogo es, por supuesto, una de las modalidades expresivas más recomendables en la técnica de la Imaginación Activa, que implica dejar a un lado los escrúpulos racionales y hablar con tales figuras como si fueran reales. Esto es lo que señala en "El yo y el inconsciente" respecto al diálogo con el Anima (1964):
- "Puesto que la psique no es modo alguno una unidad, sino una pluralidad de complejos contradictorios, no nos resulta muy difícil la disociación necesaria para un diálogo con el anima. El arte solo consiste en prestar voz a la invisible anima, poner a su disposición, por unos momentos, el mecanismo de la expresión, sin dejarse vencer por la repugnancia naturalmente experimentada ante tan absurdo juego consigo mismo ni por la duda de la "legitimidad" de la voz de la interrogada anima (...) Partiendo del hecho de que, en momentos de afecto, muchas veces se revelan las verdades del otro lado, es aconsejable aprovechar precisamente un momento de afecto para darle ocasión de expresarse. Podríamos decir igualmente que deberíamos ejercitarnos en el arte de hablarnos a nosotros mismos desde un afecto y dentro del marco de él, como si estuviese hablando el afecto, sin tener en cuenta para nada nuestra crítica razonable. Mientras hable el afecto, se ha de reprimir la crítica. Pero una vez que el afecto haya expuesto el caso, se ha de ejercer la crítica tan concienzudamente como si el interrogado fuese un individuo real que nos importara mucho. Y no ha de terminar aquí el diálogo, sino que las afirmaciones y réplicas deben sucederse todo el tiempo que sea necesario para llegar a un final satisfactorio en la discusión.
Sólo el sentimiento subjetivo ha de decidir si el resultado es o no satisfactorio. Desde luego de nada sirve engañarse a sí mismo. Son condiciones imprescindibles para esta técnica de educación del anima la escrupulosa sinceridad frente a sí mismo y la abstención de anticipar precipitadamente lo que acaso podría contestar el otro lado".
En cuanto al diálogo del yo femenino con el Animus:
- "La técnica es, en principio, la misma que en el caso del anima, sólo que aquí se trata de opiniones y no afectos. Y estas opiniones, la mujer debería apartarlas de sí con espíritu crítico, no para reprimirlas, sino para investigar su procedencia, a fin de que la investigación le permitiera penetrar en su trasfondo, en donde tropezaría entonces con las imágenes primitivas, igual que lo consigue el hombre al dialogar con el anima".Y Jung, sincero, advertía: "No recomiendo esta técnica, como cosa necesaria o siquiera útil, cuando menos a nadie que no recurra a ella obligado por la necesidad". No se trata de un "juego de salón" ni mucho menos.
También hay que considerar que tanto el ánima como el animus se desarrollan a través de cuatro aspectos, femeninos en el primer caso, masculinos en el segundo. De la primera son aspectos que Jung (2003) llamó con el nombre de mujeres. Eva que fue la primera en aparecer, representa relaciones biológicas y sexuales: es la mujer que se embaraza; la segunda es Elena, la cual como en el segundo Fausto, representa un nivel romántico y estético, pero, no obstante, aún está caracterizada por elementos sexuales; la tercera es María, la virgen, que eleva el amor a alturas de devoción espiritual; la cuarta es Sofía, la sabiduría, que trasciende incluso lo más santo y lo más puro.
Las figuras del animus son: 1) el deportista, personificación del mero poder físico, atlético y musculoso; 2) el ejecutivo que posee capacidad e iniciativa para actuar; 3) el profesor o sacerdote con el don de la palabra convincente, clara y armoniosa; 4) el significado: principio unificador, mediador y resultante en el trabajo analítico del pasaje por todas las formas de presentación anteriores del animus. Va más allá de la experiencia religiosa que en ella misma, da a la vida un nuevo significado, firmeza interior e invisible apoyo interior para acceder a significar el más allá del conocimiento objetivo consciente.
Estos arquetipos jamás ocultan el ser del hombre individual, ya que cuanto más individual es un hombre, tanto mayor es la incongruencia existente entre el portador y la imagen proyectada en él.
La imagen del alma está en relación directa con la condición del hombre en lo que se refiere a su función dominante.
Conciencializados, el ánima y el animus, las proyecciones sobre el otro del sexo opuesto se atenúan para dar lugar a la aceptación del otro real, en su individualidad, se vive entonces la realidad por mezquina que esta sea. No se adjudicarán más al objeto amoroso, cualidades que no posee, pero tampoco culpas que nos pertenecen.
Finalmente, se puede afirmar que queda para posteriores investigaciones seguir ahondando en este tema, por ejemplo: determinar la forma y las áreas que estos sentimientos afectan la relación diaria o su impacto en los hijos; sea como fuere este estudio es una primera aproximación de un fenómeno que presenta varios matices.