Investigaciones

INSTITUTO MEXICANO DE LA PAREJA.

ATLANTIC INTERNATIONAL UNIVERSITY

 

"ASERTIVIDAD EN EL ESTABLECIMIENTO DE LIMITES EN LA PAREJA": UNA PROPUESTA PSICOTERAPEUTICA.

TESIS

QUE PARA OBTENER EL GRADO DE DOCTORADO EN PSICOTERAPIA

P R E S E N T A

ANA MARÍA DEL CARMEN SÁNCHEZ MORENO

INTRODUCCION

El valor de la Asertividad en la Comunicación Interpersonal es un tema que ha sido estudiado ampliamente por psicólogos y comunicólogos durante los últimos 30 años.

El individuo a lo largo de la historia ha sido socializado de tal manera que en la mayoría de los casos se ha descuidado el que aprenda a ser Asertivo. La Asertividad permite a la persona hacer valer sus derechos, expresando lo que se cree, siente y quiere en forma directa, honesta y de manera apropiada respetando los derechos de la otra persona (Smith, 1983).

Dentro de los últimos 10 años se ha puesto de moda el entrenamiento en Asertividad para parejas, con el objeto de facilitar la comunicación entre los cónyuges.

En el establecimiento de Límites en la pareja comúnmente se enfrentan situaciones problemáticas que requieren solución y la forma de lograr solucionarlas variará de acuerdo con la personalidad de cada individuo. De ahí que algunas personas enfrenten sus problemas de manera asertiva, agresiva o pasiva.

La comunicación Asertiva presenta una forma de marcar Límites en la pareja en forma más adecuada ya que no implicaría dañar a otras (agresividad) ni de que otros dañen al individuo (pasividad).

El propósito de la investigación es ver cómo influye la Asertividad en el establecimiento de límites en la pareja en sus primeros cinco años de matrimonio.

El reporte de la investigación se presenta en cuatro partes. En la primera parte se describen algunos lineamientos metodológicos con la finalidad de que el lector se vaya adentrando en el objeto de estudio de esta investigación y el segundo y tercer capítulo se refiere a la revisión teórica sobre los temas, sus definiciones existentes, teorías que abordan la Asertividad, Pareja y Asertividad, disfunciones y Límites en la pareja.

En el cuarto capítulo se realiza una descripción breve de algunos conceptos importantes para el entendimiento del proceso piscoterapéutico.

En el quinto capítulo se presenta la Metodología correspondiente, la muestra, el tipo de estudios, definición de Variables, diseño, Instrumentos y Procedimiento.

En el sexto capítulo se presenta la discusión de los resultados obtenidos y finalmente en el séptimo capítulo se describen las conclusiones de este estudio.

Planteamiento del Problema

Los problemas a contestar en este estudio son:

¿Qué relación existe entre el grado de Asertividad de la pareja en sus primeros años de vida y la capacidad para establecer límites en su relación?

A partir de los resultados obtenidos:

¿Es factible proponer algunos lineamientos psicoterapéuticos para elevar la asertividad y hacer más funcionales el establecimiento de los límites?

Objetivos

Objetivo General

Analizar si existe una relación entre la Asertividad de los miembros de la diáda y su capacidad para establecer límites durante sus primeros años de matrimonio.

Establecer algunos lineamientos psicoterapéuticos que mejoren la relación diádica en cuanto a la asertividad y los límites.

Objetivos Específicos

  1. Describir teóricamente el concepto de Asertividad enfatizando su importancia dentro de la conducta del ser humano.
  2. Anotar lo esencial del establecimiento de límites durante los primeros años de matrimonio.
  3. Visualizar teóricamente la psicoterapia como un promotor de los límites y la Asertividad.
  4. Evaluar a un grupo de parejas con pocos años de casados, en cuanto a su grado de Asertividad y su capacidad de establecer límites en su relación.
  5. Relacionar estadísticamente las evaluaciones de esos dos constructos teóricos.
  6. Determinar si a mayor Asertividad se favorece el establecimiento de límites en la relación.
  7. Sistematizar la información obtenida con la finalidad de que el profesional en la salud, y en especial psicoterapeuta de pareja, cuente con la información objetiva que facilite su labor profesional.

Antecedentes de la Investigación

Hafner y Spencer (1988) reportan en el estudio que llevaron a cabo que en parejas de entre 1 y 6 años de casados el predictor más importante para que no se dé satisfacción es de índole psicológica, como la ansiedad fóbica en las mujeres y la depresión en los hombres.

Christiensen y Wallace (1976) encontraron que los miembros de las parejas que se auto-reportan como satisfechas tienen una habilidad mayor para entender las necesidades que satisfacen a su pareja por lo que presumen que esta habilidad le brinda a cada miembro la posibilidad de interactuar con más efectividad dentro de la pareja.

Fitzpatrick (citado en Reis 1988) sostiene que en el matrimonio una vez que los cónyuges se conocen el uno al otro "la comunicación de los sentimientos, más que de los hechos es la clave determinante de una relación satisfactoria".

En el estudio llevado a cabo por Aguilar (1990) en parejas mexicanas, se encontró que las parejas que se encuentran en una etapa de Transición según Levinson, entre 0 y 3 años de casados, reportan la existencia de problemas con respecto a la adaptación de la pareja y hay poca satisfacción marital. En la etapa de Reafirmación entre 3 y 8 años de casados las parejas reportaron un aumento en la satisfacción marital, debido a que las dudas presentadas en la etapa anterior se ven superadas y dominan los valores que la pareja ha establecido, la relación y el amor.

Koch (1998) en su investigación encontró que existe una asociación indirecta entre el tiempo de casados de una pareja y el nivel de asertividad de la misma y una diferencia significativa marginal entre el Estilo de Comunicación abierta y el tiempo de casados.

Sea como fuere, se puede observar que no existen estudios en nuestro país que relacionen directamente la Asertividad con el establecimiento de Límites, que son las reglas que definen quiénes participan en una relación y de qué manera, lo cual se constituye como punto central de esta investigación.

Importancia y justificación de la Investigación.

La investigadora tomo como punto de partida los muchos casos de parejas con las que trabajó y tuvo dificultades para establecer límites en su relación de pareja, especialmente en los primeros años de casados.

En el análisis de estos casos el principal factor que provoca problemas en la pareja ha sido la de comunicación inadecuada y sobre todo la imposibilidad de la pareja de decir con honestidad lo que se piensa y siente.

Tomando en cuenta que la interacción diaria de la pareja surge de la necesidad de emplear un estilo de comunicación específica que permitirá o no establecer límites, la investigadora considera que algunos de estos estilos son más efectivos que otros. Es aquí donde se puede encontrar que la asertividad puede ayudar a la pareja a establecer límites que le permitan relacionarse en forma más adecuada.

La investigación puede llevar a los psicoterapeutas de pareja a encaminar sus procesos terapéuticos en parejas muy jóvenes, al aprendizaje de la comunicación abierta y honesta entre ellos. El objetivo de esto es crear un estilo más adecuado para trasnmitir sus necesidades o pensamientos y de esta manera resolver sus problemas, ya que al mejorar la expresión de sentimientos y pensamientos el individuo se vuelve más funcional al individuo.

Limitaciones Metodológicas

Entre las limitaciones metodológicas con que cuenta esta investigación están:

  1. Recientemente, en nuestro país se ha extendido el estudio de los fenómenos que ocurren en la pareja a lo largo de su ciclo vital, pero muchos de ellos se quedan en el análisis de una variable o intentan ser estudios multifactoriales, siendo pocos los que intentan ser investigaciones relacionales.
  2. Esta carencia es mayor cuando las variables son la Asertividad y los Límites. Así la configuración de este trabajo estará basada en gran parte en la perspectiva de autores extranjeros.
  3. Al estar basada en un instrumento escrito se tiene la limitante de que se saca al sujeto de su contexto real, lo que puede provocar que conteste en forma socialmente aceptable y no de manera verdadera.
  4. El número de muestra considerada en este estudio si bien es significativa, en cantidad no es representativa del fenómeno a estudiar.
  5. La selección de sujetos no es aleatoria no azarosa por lo que se puede constituir como una muestra sesgada, es decir, que posean características que incidan sobre los resultados.

Por estas limitaciones, y otras que pudieron haber aparecido, las conclusiones a las que llegué en este estudio no pueden ser desligadas de estos hechos ni ser excesivamente generalizadas.

Definición de términos.

PSICOTERAPIA

- Tratamiento cuyo objetivo es facilitar al paciente el reencuentro con sus recuerdos traumáticos y aparentemente ocultos, mediante un análisis de las manifestaciones inconscientes de la personalidad (Pinel, 1996).

- Psique es una palabra griega que significa alma. Por tanto, el "tratamiento psíquico" Psicoterapia, ha de llamarse tratamiento del alma. Tratamiento psíquico denota el tratamiento desde el alma, un tratamiento –de los trastornos anímicos tanto corporales- con medios que actúan directa e inmediatamente sobre lo anímico del ser humano. (Freud, 1905).

PAREJA

Conjunto de dos personas que tienen alguna correlación o semejanza. Cada una de estas personas es considerada en relación con la otra. (Diccionario de la lengua Española, 1970).

ASERTIVIDAD

Desde el punto de vista etimológico, aserción proviene del latín assertio-tionis, que es la acción y efecto de afirmar la verdad de alguna cosa. Preposición en la que se afirma o da por cierto alguna cosa (Diccionario Enciclopédico Ilustrado Sopena, 1980). Asertividad es la propensión a ser afirmativo y asertivo es aquella persona afirmativa.

LÍMITES

Por Límites se entiende las actitudes y conductas que se permiten y que se restringen en la dinámica del espacio interior de la pareja, así como en su manejo hacia el mundo exterior (Levinson, 1974).

CORRELACIÓN

Correlación es la relación que existe entre dos conjuntos que forman un conjunto de pares ordenados (Kerlinger 1991).

COMUNICACIÓN EN LA PAREJA

La Comunicación en la pareja tiene una gran complejidad ya que en ella hay una multiplicidad de canales a través de los cuales se pueden dirigir los mensajes. Éstos pueden ser la comunicación analógica (es el lenguaje de la vida afectiva sin sintaxis precisa), los canales corporales que son por los que pasa parte de la expresión de los afectos –gestos, mímica, sexual, mirada, etc.-, el lenguaje verbal.

Todos estos canales necesitan ser interpretados por la pareja y la díada que forman están sometidos a las presiones del grupo social donde viven, el cual desde el comienzo de su existencia les "informa" sobre el lenguaje y las leyes expresas o tácitas que rigen en él, y les da acceso a ellos (Lemaire, 1990).

PAREJA FUNCIONAL

Es aquella que promueve un desarrollo favorable a la salud para ambos, para lo cual es imprescindible que tengan: jerarquías claras, límites claros y definidos, comunicación abierta y explicita y capacidad de adaptación al cambio (Arés, 1990).

PAREJA DISFUNCIONAL

Es aquella que no tiene la capacidad para promover un desarrollo favorable para ambos ya que no establecen límites claros y su comunicación es mediocre y esto provoca interpretaciones muy diferentes en los mensajes. Y desde luego su capacidad para el cambio es muy limitada (Arés, 1990).

METODOLOGÍA

En este capítulo se describen los lineamientos metodológicos que configuran a esta investigación como son: el tipo de estudio, el diseño a seguir, la hipótesis, etcétera.

TIPOS DE INVESTIGACIÓN

La presente investigación es de tipo correlacional la cual Kerlinger (1988) define como aquella en la que al investigador le interesa la interrelación de dos variables.

Una correlación es positiva cuando al aumentar una directamente proporcional aumenta la otra y es negativa cuando al aumentar una proporcionalmente disminuye la otra.

Específicamente en esta investigación se espera demostrar una correlación positiva, de tal forma que al aumentar la Asertividad de los miembros de la pareja aumente su capacidad de establecer límites.

También por sus características esta investigación es transversal, exploratoria de campo.

DISEÑO DE LA INVESTIGACIÓN

El diseño a utilizar es de tipo correlacional, que de forma gráfica se representa de la siguiente manera:

MR CORR X Y

En donde:

MR = sujetos no asignados aleatoriamente

CORR = correlación

X = primera variable (Asertividad)

Y = segunda variable (Establecimiento de Límites)

 

HIPÓTESIS

Las Hipótesis a contestar en la siguiente investigación son:

Hipótesis General

H1 Existe una correlación positiva estadísticamente significativa entre la Asertividad y el establecimiento de Límites que manifiesta un grupo de parejas en los primeros años de su matrimonio.

H0 No existe una correlación positiva estadísticamente significativa entre la Asertividad y el establecimiento de Límites que manifiesta un grupo de parejas en los primeros años de matrimonio.

Hipótesis Específica

H2 Existe una correlación positiva estadísticamente significativa entre la Asertividad y el establecimiento de Límites que manifiestan las mujeres en los primeros años de casados.

H0 No existe una correlación positiva estadísticamente significativa entre la Asertividad y el establecimiento de Límites que manifiestan las mujeres en los primeros años de casados.

H3 Existe una correlación positiva estadísticamente significativa entre la Asertividad y el establecimiento de Límites que manifiestan los hombres en los primeros años de casados

.

H0 No existe una correlación positiva estadísticamente significativa entre la Asertividad y el establecimiento de Límites que manifiestan los hombres en los primeros años de casados.

5.4 DEFINICIÓN DE VARIABLES

La primera variable es la asertividad.

Definición Conceptual.

"La conducta asertiva se define como la expresión adecuada dirigida hacia otra persona, de cualquier emoción que no sea respuesta de ansiedad (Wolpe, 1969).

Definición Operacional.

Esta variable fué medida a través del puntaje obtenido por el sujeto en la prueba MERA (Flores 1989).

Definición Conceptual.

Establecimiento de Límites en la pareja es el proceso de resolución de tres tareas fundamentales: 1) Preparación personal para asumir el rol de esposo o esposa, 2) Separarse o cuando menos modificar la liga con relaciones cercanas que interfieren con el compromiso requerido para la formación de la pareja y 3) Acomodo de patrones de gratificación e interacción marital. (Glick y Kessler 1992)

Definición Operacional.

Esta variable fué medida por el puntaje obtenido por el sujeto en la prueba "Los límites en la pareja" (1989).

SUJETOS

La muestra de esta investigación es de tipo accidental la cual Kelinger (1991) define como aquélla en la que el investigador utiliza sujetos a su disponibilidad.

Se empleó una muestra constituida por 50 parejas (50 hombres y 50 mujeres).

Criterios de Inclusión.

  1. Residentes del D. F. o área metropolitana
  2. Con un tiempo máximo de 5 años de casados
  3. Estado civil casado civil y/o religiosamente
  4. Nivel socioeconómico mínimo medio
  5. Escolaridad mínimo secundaria
  6. Edad mínima de 20 años

Criterios de Exclusión.

  1. Que estén en psicoterapia de pareja más de 3 meses
  2. Que estén en proceso de separación y o divorcio
  3. Que estén bajo un tratamiento psicofarmacológico
  4. Que estén en situación de crisis actualmente (muerte de algún pariente cercano, pérdida de trabajo, etc.)

Criterios de Eliminación.

  1. Que uno o ambos miembros de la pareja dejen de contestar 3 o más reactivos en cualquiera de los instrumentos empleados.
  2. Que uno o ambos miembros de la pareja notoriamente hayan contestado azarosamente uno de los instrumentos (que hayan elegido la misma opción para todo el instrumento).

INSTRUMENTOS

- Se empleó la Medida de Rasgos Asertivos (MERA) (Flores, 1989, 1994) que consta de 53 reactivos, en los cuales el sujeto se sitúa en una de cinco opciones.

(completamente de acuerdo, de acuerdo, ni de acuerdo ni en desacuerdo, en desacuerdo y completamente en desacuerdo) que mejor lo caracteriza o describe.

Son tres los factores que se miden: Asertividad en Situaciones Cotidianas, Asertividad por Medios Indirectos y No Asertividad.

La Asertividad en Situaciones Cotidianas, "capacidad del individuo para hacer valer sus derechos en situaciones de consumo o de servicio", está constituida por 10 afirmaciones. La Asertividad por Medios Indirectos "capacidad del individuo para hacer valer sus derechos, por medios indirectos tales como cartas, teléfono, etc." (Flores, 1989) está constituida por 8 afirmaciones, La No Asertividad, "incapacidad del individuo de hacer valer sus derechos, de decir no, de negarse a realizar alguna actividad en la interacción social" (Flores, 1989), está constituida por 15 afirmaciones.La contabilidad obtenida en la validación del instrumento fua para la Asertividad en Situaciones Cotidianas SC=0.74, para la Asertividad por Medios Indirectos MI=0.78 y para la No Asertividad NA=0.85; esa contabilidad se obtuvo por medio de Alpha de Cronbach, según reporta Flores (1989). Se incluyó en el instrumento el sexo, edad, años de casados, ocupación y escolaridad.

    • Como instrumento para ver el establecimiento de Límites se empleó "Los Límites en las Pareja", instrumento que consiste en 50 reactivos basados en una escala Likert. Las preguntas están divididas de la siguiente forma, considerando como factores esenciales del establecimiento de los límites en la pareja, de acuerdo con los antecedentes de la investigación, los siguientes agentes:
    • Equidad Marital; comprende el manejo de límites en las relaciones sexuales, en la expresión de la afectividad, y en cómo enfrentan los desacuerdos maritales.
    • Comunicación y Resolución de Conflictos comprende el manejo de límites en la toma de decisiones, la competencia, la responsabilidad con los hijos y cómo enfrentan la solvencia económica.

Distribución de Reactivos

  • Las preguntas del instrumento están divididas de la siguiente forma, considerando como factores esenciales del establecimiento de los límites en la pareja, de acuerdo con los antecedentes de la investigación, los siguientes agentes:
  • Equidad Marital
  1. De común acuerdo compartimos las labores del hogar (3).
  2. Mi pareja me ayuda en las responsabilidades de la casa (4).
  3. Permito que mi pareja frecuente amistades propias (40).
  4. Juntos decidimos compartir los deberes con los hijos de forma equitativa (22).
  5. Siento el apoyo de mi pareja en las responsabilidades del hogar (41).
  6. Considero de igual importancia las responsabilidades que no son compartidas (20).
  7. Mi pareja siempre me da mi lugar y respeta mis puntos de vista (24).
  8. Las relaciones sexuales con mi pareja son satisfactorias (11).
  9. Acepto tener relaciones sexuales con mi pareja cuando ésta lo desee (47).
  10. Me siento con libertad para hablar de sexualidad con mi pareja (15).
  11. Mi pareja acepta tener relaciones sexuales cuando yo lo deseo (5).
  12. Mi pareja y yo decidimos juntos el método anticonceptivo más conveniente (33).
  13. Decidimos juntos el número de hijos que íbamos a tener (16).
  14. El mayor problema con mi pareja es su falta de afectividad (13).
  15. Mi pareja se muestra comprensiva conmigo ante alguna dificultad (17).
  16. Mi pareja no se muestra expresiva en cuanto al afecto (43).
  17. La base de nuestra relación es el amor (34).
  18. El distanciamiento de mi pareja ha ocasionado fuertes fricciones (37).
  19. Cuando necesito sentirme amado (a), al pedírselo a mi pareja, terminamos en fuertes discusiones (6).
  20. Para evitar una discusión prefiero ceder ante mi pareja aún y cuando no esté de acuerdo (12).
  21. Tenemos algunas discusiones importantes debido a la intervención de mi familia (44).
  22. Me molesto porque los familiares de mi pareja intervienen en nuestras decisiones (48).
  23. Mi pareja ignora mis puntos de vista cuando tenemos alguna diferencia (25).
  24. Cuando mi pareja se disgusta por alguna falta mía, pierde el control (45).
  25. La respuesta de mi pareja es agresiva cuando diferimos en algún punto de vista (29).
  • COMUNICACIÓN Y RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS
  1. Cuando nos enfrentamos a un problema, discutimos juntos la solución (1).
  2. Cada vez que intento hablar con mi pareja terminamos riñendo (42).
  3. Es muy difícil llegar a un acuerdo con mi pareja (28).
  4. Me cuesta mucho trabajo comunicarme con mi pareja (46).
  5. Es muy poco el tiempo que destinamos a platicar sobre los asuntos familiares (19).
  6. La mayor parte de las decisiones que se toman son de común acuerdo (8).
  7. Cuando tengo que decidir algo, pienso en el bienestar de mi pareja (49).
  8. Como mi pareja tiene más responsabilidades, él (ella) es quién toma las decisiones más importantes (59).
  9. Consulto hasta los detalles más pequeños con mi pareja (35).
  10. Si tomo alguna decisión, la respuesta de mi pareja es una crítica (31).
  11. Siento que mi pareja no valora mi trabajo (14).
  12. Siento que mi pareja no comprende mi desgaste por dedicarse a las labores domésticas (7).
  13. La mayor parte de las decisiones las tomo yo porque mi pareja tiende a equivocarse (38).
  14. Me siento orgulloso (a) de mi pareja por sus logros (39).
  15. Siempre alguno de los dos tratamos de imponer nuestro punto de vista sobre el del otro (1).
  16. Cuando cruzamos alguna dificultad económica la responsabilidad es exclusivamente de mi pareja (26).
  17. Tomamos de forma equitativa las responsabilidades económicas del hogar (27).
  18. Contribuyo activamente en la solvencia de los gastos del hogar (2).
  19. Tenemos discusiones constantes por los gastos en el hogar (9).
  20. Mi pareja no comprende mi esfuerzo al aporte económico (32).
  21. Mi pareja no comprende mis decisiones en la educación de nuestros hijos (o en la organización del hogar) (23).
  22. Ambos dedicamos el mismo tiempo a la educación de nuestros hijos (36).
  23. Constantemente discutimos sobre las decisiones con respecto a la mejor educación para los hijos (o temas importantes) (18).
  24. Siento que mi pareja compite conmigo por el cariño de nuestros hijos (10).
  25. Mi pareja evade tomar decisiones en la disciplina establecida con los hijos o en la organización de la casa (21).

(el número entre paréntesis corresponde a su ubicación en el cuestionario que se le entregó a los sujetos, ya que los reactivos fueron seleccionados al azar).

Por lo tanto, el instrumento consiste en 50 reactivos basados en una escala Likert donde el sujeto tiene cinco posibilidades de contestar:

1 = totalmente en desacuerdo

2 = desacuerdo

3 = indiferente

4 = de acuerdo

5 = totalmente de acuerdo

Confiabilidad y Validez del Instrumento

Número de reactivos Correlación
49 0.90

Este resultado significa que el cuestionario resulta ser una medida adecuada, es decir todos los reactivos tienden a medir un mismo aspecto: límites en la relación de pareja.

Para medir la validez del instrumento se utilizó el análisis factorial, cuyo resultado señala que el 69.91% de la varianza total es explicada por este instrumento.

Este resultado significa que en buena porción el instrumento es fino para medir límites de la relación de la pareja.

Teóricamente, el instrumento fue realizado para evaluar dos áreas:

  • Equidad Marital; comprende satisfacción en las relaciones sexuales, falta de afectividad, desacuerdos maritales.

Comprendido por las preguntas :

3,4,5,6,11,12,12,15,16,17,20,22,24,25,29,33,34,37,40,41,43,44,45,47 y 48.

  • Comunicación y Resolución de Conflictos comprende toma de decisiones, competencia, responsabilidad con los hijos y solvencia económica.

Comprendido por las preguntas:

1,2,7,8,9,10,14,18,19,21,23,26,27,28,30,31,32,35,36,38,39,42,46,49 y 50.

Sin embargo el análisis factorial demostró que de hecho, el cuestionario evalúa los límites de la pareja a través de 8 variables, resultados que se muestran a continuación:

Tabla.- Peso factorial de cada uno de los reactivos

Reactivo

Variable

Peso Factorial

Reactivo

Variable

Peso Factorial

5

1

0.45

38

1

0.51

6

1

0.57

39

1

0.50

7

1

0.44

41

1

0.56

8

1

0.45

42

1

0.74

9

1

0.48

43

1

0.52

10

1

0.51

45

1

0.52

11

1

0.52

46

1

0.71

13

1

-0.62

49

1

0.57

14

1

0.66

50

1

0.49

15

1

0.65

2

2

0.51

16

1

0.57

3

2

0.54

17

1

0.44

4

2

0.53

19

1

0.60

12

2

-0.41

21

1

0.58

27

2

0.56

22

1

0.54

35

2

-0.44

23

1

0.60

36

2

0.57

24

1

0.56

44

2

-0.47

25

1

0.47

40

3

0.44

26

1

0.47

34

4

0.52

28

1

0.72

1

5

0.48

29

1

0.65

18

5

0.44

30

1

0.71

31

6

-0.42

32

1

0.55

48

7

0.54

33

1

0.46

20

8

0.45

37

1

0.55

De la tabla anterior se puede inferir lo siguiente:

  1. La variable 1 es evaluada por 34 reactivos, que por el contenido de los mismos, se decidió llamar "comunicación y resolución de conflictos", que comprende las mismas áreas anteriormente descritas.
  2. La variable 2 es evaluada por 8 reactivos y por el contenido de éstos, se considera apropiado denominarlos como "equidad marital".
  3. De la variable 3 a la 8, son mínimos los reactivos que componen a cada una de dichas variables, en un principio se pensó que se podía eliminar del cuestionario, pero al hacerlo se altera significativamente la confiabilidad y la validez, por ello, se decidió que es más apropiado agruparlos en una sola categoría, bajo el rubro de "diversos".

Finalmente, a través de un análisis de contenido se determinó la polaridad de cada pregunta, quedando de la siguiente forma:

  1. Preguntas positivas:
  2. 2,3,4,5,8,11,15,16,17,20,22,24,27,30,33,34,35,36,39,40,41 y 49

  3. Preguntas negativas:

1,6,7,9,10,12,13,14,18,19,21,23,25,26,28,29,31,32,37,38,42,44,45,46,48,50

Esta división implica que al calificar hay que invertir la escala de contestación en las preguntas negativas. De esta forma, a mayor puntaje obtenido por el sujeto mayor es la adecuación de los límites en la relación de pareja (límites claros y flexibles); en cambio si es baja la puntuación, significa límites, disfuncionales, pudiendo ser éstos rígidos o difusos, aclarando que el instrumento no fue realizado con la intención de diferenciar entre estos dos tipos de límites.

Con todo este estudio teórico, se puede afirmar que se cuenta con un instrumento adecuado, preciso y válido, para evaluar los límites en la relación de parejas mexicanas.

PROCEDIMIENTO

La elaboración del marco teórico se realizó consultando los acervos bibliográficos y hemerográficos de las siguientes instituciones:

  1. Universidad Iberoamericana
  2. Tecnológico de Monterrey
  3. Universidad Intercontinental
  4. Universidad Nacional Autónoma de México

A los sujetos se les explicó brevemente la finalidad de esta investigación solicitándoles su valiosa cooperación y asegurándoles la más absoluta confidencialidad y anonimato de los datos que proporcionaron.

La aplicación se hizo de manera grupal en grupos no mayores de 10 con la finalidad de contestar cualquier interrogante que tuvieran de los instrumentos y con el objeto de que los miembros de la pareja no consultaran entre sí sus respuestas.

Posteriormente a la recolección de datos se hizo el análisis estadístico pertinente lo que permitió la elaboración de las conclusiones de este estudio.

ANÁLISIS ESTADÍSTICO

Para el análisis estadístico de los datos se utilizó el paquete estadístico para ciencias sociales (SPSS) versión 10.0 para Windows.

COMENTARIOS Y CONCLUSIONES

En éste capítulo se discuten los resultados obtenidos en la investigación realizada considerando tanto los objetivos que guiaron a ésta como los hallazgos encontrados y los conceptos teóricos expuestos en los primeros capítulos.

De tal forma se puede considerar que el estudio de los límites en los primeros años de matrimonio es de suma relevancia ya que como lo afirma Ciompi(2005) los fracasos en el desarrollo de territorio e identidad como pareja resultan frecuentemente por la intromisión excesiva de los padres en la dinámica de la nueva pareja; es decir, la inhabilidad para establecer límites conlleva a presentar conflicto.

Los resultados en esta investigación señalan que tanto las mujeres como los hombres en los primeros años de su relación consideran que sus límites ni son funcionales ni son disfuncionales, lo cual es esperado, pues apenas se están ajustando a la vida matrimonial. Por esto todavía se pueden observar carencias de reglas o negociación de las mismas; es decir, no hay parámetros relacionales fijos y estables.

Lo anterior puede ser considerado positivo en el sentido de que permite la renegociación, pero también tiene un aspecto negativo debido a que no se tiene claro lo que uno espera del otro y ello favorece que otros puedan ejercer una influencia sobre la vida de pareja.

A la vez es importante señalar que toda la vida de pareja parece estar matizada por aspectos de género; es decir, algunos aspectos son vivenciados de diferente forma desde lo femenino y desde lo masculino.

Por ejemplo, la mujer considera que el área donde los límites tienden a ser más disfuncionales es en la comunicación y en la resolución de conflictos, señalando con ello que la comunicación y el diálogo lo consideran de suma importancia en la vida matrimonial, aspecto que parece no ser relevante para los hombres.

Es viable suponer que en esos momentos la mujer se vuelve más asertiva; es decir, trata de encontrar la expresión adecuada dirigida hacia el cónyuge de cualquier emoción que no sea la respuesta de ansiedad, ello con la finalidad de defender sus puntos de vista sin violar los derechos del cónyuge. Así, sus creencias, sentimientos y necesidades de ella misma son expresados de manera directa, honesta y adecuada.

Es muy posible suponer que según la clasificación de Jakubowski y Lange (1984) la mujer utilice más asertividad empática deseando participar con cierta sensibilidad, la que transmite a la otra persona a través de sus sensibilidades y sentimientos.

Pero, no lo logra del todo, pues por una parte se le ha enseñado a no cuestionar y a quedarse callada pero, por otra, a ser la que hable de aspectos emocionales y sea el sostén de la familia.

Así mismo mientras al hombre parece no preocuparle la comunicación ni la resolución de conflictos por haber sido educado a centrarse en aspectos de productividad y no de relación.

Por ello, los mayores y menores puntajes de los hombres se dieron en reactivos no directamente relacionados con situaciones interpersonales. Así por ejemplo, estuvieron de acuerdo en que sí titubeaban en hacer llamadas telefónicas a negocios e instituciones, pero se muestran asertivos cuando un artículo no es de la calidad que solicitaban regresándolo inmediatamente.

Por otra parte, se observó en el cuestionario de Asertividad que las mujeres en general presentan una actitud no asertiva; prefieren no cuestionar y quedarse calladas y en general utilizan medios indirectos para expresar su asertividad.

En su vida cotidiana les cuesta trabajo ser asertivas y aprendieron a enfrentar la solución de sus problemas en formas ambiguas; en ocasiones son no asertivas y en otras asertivas.

Así por ejemplo, la mayoría de ellas específica que si su jefe las regaña injustamente se quedarían calladas, pero por el contrario también aclaran que cuando algo no les queda claro prefieren preguntar que quedarse con la duda, lo cual refleja la ambivalencia de su asertividad.

Sea como fuere, a pesar de estas diferencias de género se observa que para los sujetos estudiados existe dificultad para ser asertivos en los aspectos cotidianos de su vivir; pareciese por lo tanto que las crisis en las vivencias en esta primera etapa del matrimonio son solucionadas más por una tendencia de ensayo y error, que por asertividad o establecimiento de límites.

Esto confirma lo que Aguilar (1990) encontró en parejas mexicanas; dice que en los primeros años de casados entre 0 a 3 años hay una etapa de transición, en la que hay problemas con respecto a la adaptación de la pareja y hay poca satisfacción marital.

Por ello, no es raro que en estos momentos del matrimonio se dé una lucha por el poder pues se están ajustando y estableciendo normas y principios para el comportamiento de cada uno de ellos. Esto no necesariamente es una señal de mal funcionamiento en la pareja. El peligro reside en que la lucha que se origina desencadena tensiones que provoquen stress excesivo o un deterioro de otros niveles de interacción de la pareja.

Sin embargo, se puede presuponer que por lo menos en las parejas estudiadas, no se ha establecido una plena lucha por el poder en tanto que en la subescala de equidad, tanto hombres como mujeres consideran que sus límites ni son enteramente funcionales ni enteramente disfuncionales.

Quizá por su educación la mujer en el área de diversos establece límites más funcionales aunque en la misma área los hombres no muestran una tendencia clara.

Sea como fuere, para la mujer queda demostrado que a mayor disfuncionalidad de los límites menor asertividad manifiesta. Quizá lo anterior se deba a que con este comportamiento la mujer trata de evitar mayores conflictos.

Esto explicaría la sumisión femenina característica de la mujer mexicana en ciertos estratos socioeconómicos.

Recuérdese que como lo estipula Flores (1989) la conducta sumisa es una forma para resolver conflictos.

Las personas cuando responden sumisamente suelen justificar su conducta diciendo que no quieren crear problemas o participar en situaciones desagradables; sin embargo se sabe que cuando los individuos sienten que debían afirmarse, pero reaccionan sumisamente, pierden estimación por sí mismos.

Estas dos perspectivas podrían explicar el porqué en años subsecuentes la mujer deja de obtener satisfacción en su vida matrimonial.

Aparentemente esta regla se rompe, y entonces cuando los límites son extremadamente disfuncionales la mujer se puede manifestar mayormente asertiva, pero sólo cuando se refiere a los aspectos cotidianos que vivencia.

Este dato señala que quizá lo que no hacen en casa en aspectos esenciales pueda ser ejercitado en otros ámbitos cuando la mujer cree o supone que el ser asertiva no la conllevará a generar mayores conflictos.

Paradójicamente en los hombres entre más perciban los límites disfuncionales mayor asertividad expresan, sobre todo en el ámbito de la comunicación-resolución de conflictos y en el área diversos de los límites.

Esto puede significar que cuando un aspecto sea contrario a su pensamiento, a su percepción o a sus creencias el hombre trata con mayor frecuencia de ser asertivo y luchar por lo que siente o piensa.

Es factible presuponer que por la educación del hombre y siguiendo los lineamientos de Saltó (2005) el hombre en estos momentos utilice más la oposición asertiva y no la aceptación asertiva, ya que esta última se relaciona con la capacidad para ofrecer y recibir reconocimiento y cumplidos, siendo que en la práctica clínica un gran número de mujeres se queja de la falta de esto.

No implica que lo haga de manera adecuada, productiva o funcional, pero sí señala la tendencia de que trata de luchar más por su propia opinión aunque ello genere cierto grado de conflicto.

Es posible suponer que esto le resulta un poco más fácil ya que ha sido educado hacia las conductas que Lara (1993) denomina como instrumentales, o sea que están dirigidas a una acción básicamente orientada a metas, como agresividad, búsqueda de dominio, autoafirmación, reflexión, razón, respetado por el orden, abstracción y objetividad.

En ese sentido quizá el hombre ha aprendido que la mejor manera para afrontar el conflicto sea a través de la conducta agresiva y como estipula Flores (1989) la gente agresiva suele discutir o tratar de defenderse contra las críticas aún antes de escucharlos, debido a su hipersensibilidad, lo que provoca que reaccione con hipersensibilidad excesiva.

Ahora bien es importante señalar que todos estos datos recolectados hasta este momento en cuanto a la asertividad confirma lo postulado por Jakubowski y Lange (1984) en el sentido de que la asertividad no es una característica de personalidad sino que es una conducta que depende del contexto y/o de la situación.

Además de que no es un concepto dicotómico (todo o nada) sino que puede tener diferentes matices.

Por ello aunque se afirma que como pareja la muestra estudiada parece ser que actúa en base a que a mayor disfuncionalidad de los límites menor asertividad, también son válidas ciertas tendencias que han sido marcadas hasta este momento.

Queda para futuras investigaciones seguir ahondando en estos resultados, como por ejemplo, verificar si esta relación entre asertividad y límites se ve alterada a través del ciclo vital de la familia o se ve influida por factores como la comunicación, número de hijos, nivel socioeconómico, etc..

Existen planteamientos que surgen del contexto informal con los sujetos, ya que la investigadora observó que puede existir una asociación directa entre la posibilidad de responder asertivamente y el nivel de preparación de las parejas, ya que en las parejas con un grado de estudios superior tienden a preocuparse porque la comunicación sea más abierta y se preocupan por discutir las diferencias para llegar a acuerdos.

Así mismo se aprecia que es factible suponer que en el caso de las mujeres tienden a establecer límites en forma más funcional en las relaciones con los amigos de su pareja.

Mientras que en el ámbito del afecto, el establecimiento de límites es más disfuncional lo que podría indicar una conducta más sumisa que de apertura en la comunicación.

Estos puntos confirman lo postulado por Arés (1990) que menciona que el mantenimiento de mitos es un mecanismo de defensa que pone en juego todo en la relación de la pareja. Estos mitos se han adquirido de la familia de origen y aunque los individuos tratan de romper los mitos existentes, éstos son tan fuertes que hacen que en nuestra cultura la mujer tienda a ser más sumisa que asertiva o a presentar una conducta ambigua.

En los hombres también se observó que cotidianamente no suelen ser muy asertivos. Igualmente que las mujeres aprendieron a no ser asertivas ni no asertivas, es decir presentan un tipo de respuesta de acuerdo a lo que viven y sobre todo a lo que creen que es la mejor respuesta.

Se puede concluir que en las parejas sujetas a investigación, debido a que no se aprendió o vivió en un medio que utilizara la asertividad como forma de responder, no se sabe manejar dicha respuesta y difícilmente se establecen los límites en sus primeros años de casados con claridad y asertividad.

Por lo tanto se puede decir que las parejas en los primeros años de su matrimonio tienen como características:

  • Fallas en la comunicación intrapersonal efectiva consigo mismo.
  • Fallas en el valor que se tiene por quien se es.
  • Fallas en sentirse bien por los talentos recibidos y por las cualidades desarrolladas.
  • Fallas en el reconocerse.
  • Fallas en el sentido de igualdad.
  • Fallas en la disposición de lograr lo que se desea manteniéndose consciente.
  • Fallas en asumir riesgos calculados.

La intensidad de dichas fallas ya dependerá de los casos específicos y de la dinámica de relación que se esté estableciendo entre ambos cónyuges.

Sea como fuere, es recomendable que este tipo de parejas asista a un proceso psicoterapéutico que le ayude a lograr una mayor adaptación a estos primeros años de matrimonio.

Es indudable que personal entrenado en diversos campos de la psicoterapia pueden coadyuvar a solucionar problemas específicos de este tipo de parejas o a prevenir conflictos posteriores.

Sin embargo, a opinión muy particular de la investigadora se recomienda que el profesional de la salud que trabaje con este tipo de parejas tenga el entrenamiento o un fuerte conocimiento en la terapia de corte humanista.

Así es recomendable que el terapeuta tenga en consideración los siguientes parámetros:

  • Visualizar que un elemento esencial para entender la dinámica de parejas es la relación presente que se establece entre él y las personas que vienen a solicitar su ayuda.
  • Es importante no actuar planeadamente ni de forma analítica sino dejarse llevar por lo que ocurre en esa relación entre él y sus clientes.
  • Debe entender que la terapia es un aprendizaje que no puede ser enseñado sino su esencia es el autodescubrimiento.
  • Es importante que descubra que cuando el cliente se perciba como una persona y no como un objeto se fomenta la tendencia hacia el autocrecimiento.
  • El autoconocimiento debe ir más allá del intelecto; la psicoterapia debe ser un vehículo o una invitación para ampliar la consciencia de si mismo, de los propios patrones de conducta.
  • La finalidad no sólo es modificar los aspectos patológicos del psiquismo sino conducir a cada integrante de la pareja y a la díada misma a una mejor vinculación consigo mismo, con el otro y con el entorno, de modo que la vida se vuelva significativa y existencialmente provechosa tendiente a la autorrealización.
  • Es importante que se tenga en mente que un área de la vida del sujeto implica sobrepasar el rango de la propia existencia o historia personal; es decir, se debe fomentar la integración que en el todo mediante la identificación selectiva (Selis, 2002).
  • Con todo lo anterior, el terapeuta debe tener en mente el logro de la individuación de los miembros de la pareja, de tal forma que ésta se convierta en una vía de crecimiento para ambos.

Una vez que se han establecido lo que se puede considerar los requisitos mínimos para un proceso psicoterapéutico cuyo fin, en este caso sea manejar los límites y la asertividad de la pareja, lo siguiente es establecer los parámetros específicos en que se debe basar la psicoterapia.

Entonces, el psicoterapeuta se debe centrar en:

  • Empatizar con el mundo personal de la pareja; visualizar cómo cada uno de ellos y mutuamente perciben su realidad y actúan en consecuencia.
  • Detectar y delimitar las actitudes, conductas, pensamientos, etc., de cada uno de ellos que sean desadaptativos o disfuncionales a nivel individual o como pareja.
  • Particularmente, evaluar la comunicación asertiva o no asertiva de cada uno de ellos.
  • Evaluar el establecimiento de límites, tanto a nivel intrasistémico como intersistémico.
  • Considerar los modos en que cada uno de ellos intenta solucionar los conflictos (teoría del cambio).
  • Considerar los modos de conducta, pensamiento, etc., que se sustente en los roles de género aprendidos e introyectados por cada uno de los miembros de la pareja.
  • Utilizar diversas técnicas que fomenten el crecimiento personal y de la pareja.

Ya en cuanto a las técnicas a seguir pueden ser diversas y dependerá de la formación de cada psicoterapeuta.

Si la teoría que domina es la junguiana es esencial que se logre una unión de polaridades, en donde la mujer entre en dialogo con su animus y con ello se fomente la asertividad en ella. Mientras que el hombre debe entrar en contacto con su ánima, de tal forma que la asertividad no se convierta en un vehículo de control o de dominio.

Para lograr esto es requisito necesario que cada miembro de la pareja abandone sus comportamientos aparentes (personna-máscara) y entre en contacto con su sombra, con aquellos comportamientos que no son aceptados pero que le son propios. Así por ejemplo, si una persona se define como no asertiva, en realidad este rasgo sí lo tiene, sólo que lo ha abandonado en su sombra, en lo inconsciente.

Para esto último se pueden emplear específicamente las técnicas de fijación y aceleración.

También es esencial que la pareja descubra el aprendizaje que le toca obtener del matrimonio en el que está inmerso. O se descubra que todo tiene un significado; que si se casó con x persona es por algo, no solo a nivel individual sino también colectivamente.

Hay que recordar que la individuación no se logra sino hasta que se integra la esfera espiritual del ser humano. En este sentido la pareja tiene que encontrar la unión de sus vidas cotidianas con un plan mayor que podríamos llamar la totalidad.

De manera específica, Ejilevich (citado por Mondragón, 2003) apunta que la terapia jungiana puede ser dividida en cuatro etapas:

  1. La confesión en donde cada miembro de la pareja debe descargar lo que le ocurre en ese momento; lo que domina la personna.
  2. La confrontación con la personna que implica enfrentarse a los aspectos que no aceptan como propios.
  3. Elucidación en donde cada miembro de la pareja debe lograr una síntesis entre comportamientos pasados (personna) y nuevos descubrimientos (sombra); es aquí donde se da la unión de opuestos.
  4. Proceso de individuación, cuya meta sería ser mejor persona que pareja.

En ese sentido las técnicas logoterapéuticas también pueden ser de mucha utilidad en tanto que son útiles en problemas del ámbito de lo espiritual.

Recuérdese que según Frankl (1990) la neurosis noógena aparece ante la falta de significado de la existencia. Así, cuando una pareja ha perdido el significado de su matrimonio, no sabe por qué se ha casado o por qué sigue casado con cierta persona etc., son cuestiones que pueden ser superadas a través de la logoterapia ya que su tarea principal es hacer comprender al paciente todas las posibilidades concretas de significado que están contenidas en su existencia (Mondragón, 2003)

De manera especifica el proceso se podría dividir en dos momentos:

  1. Técnicas basadas en interrogantes agudas, a veces punzantes, que lleven a la persona a que tome plena consciencia de las áreas conflictivas de su personalidad, que se atreva a reconocerlas y se haga responsable de sus acciones.
  2. Técnicas de guía, cuya finalidad sea tratar de reanimar los recursos internos del paciente.

Ahora bien, si el dominio del terapeuta es la psicodinamia, un campo que le puede ser útil es la terapia de grupo, ya que en un primer momento los pacientes y las parejas pueden tomar consciencia de que sus problemas o conflictos son semejantes a otros pacientes o a otras parejas. Con ello se limita o elimina la sensación de estar solo o"de que eso sólo me ocurre a mí".

En un segundo momento, la terapia psicoanalíticamente orientada ayuda a que los pacientes o la pareja tome consciencia de los factores intrapsíquicos que impiden que se de la conducta asertiva o que impida el establecimiento de límites funcionales.

Desde el punto de vista de la investigadora es esencial, que si bien se revisen y analicen las áres conflictivas de la relación diádica, también la terapia vaya encaminada al fortalecimiento de las áreas libres de conflicto, a las áreas que el yo de cada una de las parejas esté3n libres de interferencias pregenitales, ya que desde el punto de vista psicoanalítico la madurez se logra si el sujeto evoluciona a la etapa genital de su desarrollo psicosexual.

Ahora bien, si el psicoterapeuta domina la teoría bioenergética es indispensable que logre un fluir libre de la energía. Desde este punto de vista, la falta de asertividad o la incapacidad o inhabilidad para establecer límites adecuados, se debe a que cierto monto de energía está bloqueado en alguna zona de la masa corporal, lo que se conoce como coraza muscular.

Entonces, a través de diversos ejercicios de movimiento, y/o respiración se trata de desbloquear dicha energía, lo que una vez logrado permitirá que esa energía se pueda destinar al uso de las conductas asertivas o al establecimiento de límites funcionales, pues ya se habrán eliminado miedos, inseguridades, conflictos, etc..

Sea cual fuere la técnica seguida, se espera que la pareja funcione mejor tanto en asertividad como en el establecimiento de límites, por los siguientes motivos:

  • Se habrán dado la oportunidad de expresar sentimientos y pensamientos de manera más clara y directa.
  • Se comprenderán más empáticamente las reacciones propias y de la pareja.
  • Se aceptará con mayor facilidad la percepción del otro.
  • Se favorecerá la coubicación y con ella se evitaran sentimientos de sometimiento, agresión o de lucha por el poder.
  • Aumentará la capacidad de adaptación, con un estilo de vida congruente, en donde se satisfagan las necesidades intrapsíquicas de cada miembro de la pareja con una concordancia con el ambiente sociocultural de dicha pareja.
  • Se aumentarán los sentimientos de seguridad e identidad de tal forma que exista una autocrítica realista, un arraigo adecuado y un laudable control de impulsos sin perder espontaneidad o individualidad.
  • Se fomente la intimidad de la pareja y con ello este estilo de vida se convierta en un vehículo de crecimiento para ambos.

Finalmente, se podría agregar, para futuras investigaciones, la necesidad de evaluar la eficacia de entrenamiento a parejas próximas a casarse en la comunicación asertiva para poder establecer límites en el inicio de su matrimonio con mayor claridad.

Como lo estipula Russel (1981), el entrenamiento de asertividad facilita la comunicación efectiva en la pareja porque ésta aprende a pedir, a negarse, a negociar y ser flexible para poder conseguir los propios deseos respetando los derechos del otro y expresando sus sentimientos de forma clara.

Así mismo otras investigaciones que se pueden realizar incluyen la integración de variables como los años de casado, la presencia o ausencia de hijos y el número de éstos, etc. y evaluar su impacto en la conducta asertiva y en establecimiento de límites.

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