| Investigaciones | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
INFLUENCIA DEL ALCOHOLISMO DE LA MUJER EN SU SATISFACCION MARITAL Y SEXUAL. T E S I S QUE PARA OBTENER EL GRADO DE: MAESTRA EN PSICOTERAPIA DE PAREJA
P R E S E N T A MARIA CRISTINA PENICHET
MEXICO, D.F. 2002 RESUMEN. La mayoría de las investigaciones se han centrado en el estudio del alcoholismo masculino, pues se consideraba que era mas frecuente. Punto de vista que ha variado, pues en la actualidad se reconoce que las mujeres han incrementado considerablemente su consumo de alcohol. En este estudio se estudiar 42 mujeres (27 alcohólicas y 25 no alcohólicas) a las cuales se les aplicó la escala multifactorial de satisfacción marital de Díaz - Loving et al (1999) y el cuestionario de satisfacción sexual de Díaz (2000). Los resultados señalaron que no existe una diferencia estadísticamente significativa en ninguno de los instrumentos empleados. Se discuten las razones de ello. Palabras clave: Alcoholismo, Mujer, Familia, Pareja, Satisfacción marital. INTRODUCCION. En esta parte se delimitan algunos parámetros metodológicos que rigen a esta investigación, así se presenta, entre otros elementos, el planteamiento del problema y los objetivos a lograr en este estudio. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA. Indudablemente el alcoholismo puede ser considerado como un síntoma de disfuncionamiento familiar, que puede alterar la vida social, económica, emocional, etc. de la pareja, pero generalmente la mayoría de las investigaciones (por ejemplo Velasco, 1974; Guido, 1994 y Quijano, 1996), se han centrado en analizar como influye el alcoholismo del hombre sobre su familia, y son menos los estudios que se realizan cuando la mujer es la que padece el síntoma del alcoholismo. La razón es que es mucho más frecuente oír que el hombre se vuelve un desobligado, que pierde el trabajo o que abandona a los hijos, pero por tabúes culturales o sociales, es más raro escuchar lo mismo de la mujer, además que ésta puede alcoholizarse más en "forma escondida", pasando desapercibida. En un intento de subsanar esta "laguna" de conocimiento se realiza esta investigación, de tal forma, el problema a contestar es: ¿Qué influencia ejerce el alcoholismo de la mujer en su satisfacción marital y sexual? OBJETIVOS El objetivo general a lograr en este estudio es: Analizar la forma en que la ingesta del alcohol altera negativamente la satisfacción sexual y marital de la mujer. ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACION El fenómeno del alcoholismo ha generado un sin fin de investigaciones, desde la perspectiva médica (ej. Salim, 1997; Chopín, 1997), sociológica (ej. Fielman, 1995; Cabildo, 1985; Zermeño, 1976; Villatoro et al, 1966), económica (ej. Mariño et al, 1990) y psicológica (ej. Milby et al, 1996; Alonso - Fernández, 1992; Guerra, 1987; Millán, 1995). De esta última, en años recientes, se ha cobrado interés en la etiología del alcoholismo en cuanto a la violencia de los padres, el disturbio mental, las experiencias de privación afectiva y los patrones disfunciones de interacción familiar (ej. Bach et al, 1997; Barry, 1992; Miguéz, 1981). Así, las teorías contemporáneas e investigaciones sobre el matrimonio alcohólico consideran que uno o ambos miembros de la pareja tienen características de personalidad patológicas, como sumisión o dominancia, que causan o mantienen el abuso del alcohol (Sherer et al citados por Beckman, 1978). No obstante, la investigación no ha sido concluyente respecto a los roles dominantes o sumisos de los miembros de la pareja ( O´farril y Birchel citados por Cabildo, 1985). También existen algunos intentos empíricos por demostrar que las parejas de alcohólicos tienen roles distintos. Por ejemplo, las parejas de alcohólicos pueden actuar como "rescatistas". Esto puede interferir en el rol de un miembro de la pareja en el sentido de que disminuye en cuanto a sus funciones, conforme el rol de otro se incrementa en tareas y responsabilidades. Esta teoría de la codependencia ha sido popular (Sherer et al, citados por Beckman, 1978). Como se puede observar, son múltiples las investigaciones que se han hecho en torno al alcoholismo, en México son pocas las que se centran en el estudio de tal síntoma en la mujer, entre ellas está la siguiente: Parees (citado por Elorriaga et al, 1981) efectúo una serie de investigaciones con pacientes que acudían a consulta externa en el Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino de Sahagún, situado en la ciudad de México, DF., entre sus conclusiones están:
De los resultados de este estudio, se puede inferir que se centró más en características intra psíquicas y diagnósticas que en elementos de relación como son la satisfacción marital y sexual, que la mujer experimenta, ya que enfatizar estos conceptos, nos van a permitir inferir el tipo de contacto que establece con el otro (especialmente con su pareja) y el posible impacto que se pudiese dar en el sistema familiar. JUSTIFICACIÓN E IMPORTANCIA DEL ESTUDIO. En la actualidad el alcoholismo constituye uno de los problemas de salud publica más importante, debido a las consecuencias que este problema tiene a nivel individual, familiar y social. El alcoholismo tiene consecuencias en la salud y esta asociado a problemas con la ley y accidentes y esta relacionado con la disfuncionalidad y disolución de la familia. Las estimaciones sobre él numero de hijos que han tenido al menos un padre alcohólico oscila entre 27 y 34 millones (Ackerman, 1986). Por otra parte, el costo social, económico y psicológico del problema justifica la atención de investigadores, educadores y consejeros. En Estados Unidos se reportan que el 6 % de los estudiantes de preparatoria consumen alcohol y el 93 % han consumido alcohol al menos una vez; más del 70% de los estudiantes de preparatoria del sexo masculino y más del 50% del sexo femenino, beben alcohol una vez por semana y casi el 20% consume alcohol entre tres y cuatro veces por semana (Wescher y Pardeck citados por Green, 1996). Los accidentes automovilísticos, muchos de ellos causados por el alcohol son una de las principales causas de muerte de adolescentes. (Steinberg y Padeck citados por Green, 1996). En México, Mariño y Medina Mora (1990) reportan algunos datos generales referentes al consumo de bebidas alcohólicas derivados de la encuesta Nacional de Adicciones, que indica que 53% de la población entre 18 y 65 años del país consume alcohol por lo menos una vez al año. En cuanto a la ingesta por sexo de 12 a 65 años, se encontró que el 66,8% de la población de abstemios esta constituida por el 33.2% de los hombres y el 62.6% de las mujeres. El consumo excesivo está representado por un 6.8% de bebedores fuertes y un 6.8% de bebedores consuetudinarios También en México, un estudio realizado por Medina Mora, Carreño Rojas y Berenzon (citados por Millán, 1995) reporta que en el estado de Yucatán, la mitad de la muestra que fue encuestada indico que ha consumido bebidas alcohólicas en alguna ocasión; una tercera parte lo hizo durante los últimos doce meses y el 20 % en él ultimo mes. Asimismo, 60 Hombres y 30 mujeres de cada cien han bebido cinco copas o más por ocasión de consumo una o dos veces por semana. En relación con la iniciación del consumo del alcohol, Pérez, López y González (citados en Alcohólicos Anónimos,1994) encontraron en una muestra de alcohólicos en recuperación que asistían a Alcohólicos Anónimos, que la mayor parte de los miembros iniciaron su consumo antes de los 20 años de edad, pero esto se presento mas marcadamente en la población masculina. Las mujeres empezaron a beber después de los 21 años de edad, en contraste con los hombres. La mayoría de los miembros reportaron que su ingreso a Alcohólicos Anónimos fue después de los 30 años de edad y especialmente las mujeres manifestaron que pasaron 10 años o más desde que iniciaron su consumo y sintieron que el alcohol era un problema en su vida. Aparentemente, las mujeres acudieron a AA mas rápidamente cuando experimentaron problemas con su forma de beber. Con estas cifras, se puede evaluar que el fenómeno del alcoholismo es muy frecuente y por lo tanto son significativas sus consecuencias en diversos ámbitos de la vida individual, familiar y social. Sin embargo, la mayoría de las investigaciones se han centrado en el estudio de los sistemas familiares en donde el alcohólico es el hombre y la mujer es la codependiente, por lo que el objetivo de este trabajo es enfatizar el análisis de las familias donde la mujer es la que padece de alcoholismo
METODOLOGIA.
TIPO DE INVESTIGACIÓN Este estudio es pre experimental, transversal y de campo. DISEÑO DE LA INVESTIGACION. Se emplea un diseño de Comparación Estática, que de manera gráfica se representa de la siguiente forma: En donde MR = a sujetos no asignados aleatoriamente X = Presencia de la variable independiente ( mujeres alcohólicas) -X = Ausencia de la variable independiente ( mujeres no alcohólicas) Y1 = Evaluación de la primera variable dependiente ( satisfacción marital) Y2 = Evaluación de la segunda variable dependiente (satisfacción sexual) HIPOTESIS Las hipótesis a comprobar en esta investigación son: Hipótesis general. H1 Existen diferencias estadísticamente significativa en la satisfacción marital y sexual entre las mujeres alcohólicas y las no alcohólicas. DEFINICION DE VARIABLES La variable independiente es el alcoholismo de la mujer. Definición conceptual Es una enfermedad crónica, que se caracteriza por la ingesta repetida de bebidas alcohólicas, hasta un punto que se excede de lo socialmente aceptado, y que interfiere con la salud del bebedor, que provoca un desorden en la conducta y que interfiere también con las relaciones interpersonales, así como su capacidad para trabajar ( Hafner citado por Guerra, 1987). Específicamente para esta investigación esto debe ocurrir en una persona del sexo femenino. Definición Operacional El alcohólico se identifica por la dependencia o adicción grave y un patrón acumulativo de comportamientos asociados a la bebida. La intoxicación frecuente es evidente y destructiva interfiriendo en la capacidad social y laboral del individuo. El alcoholismo puede conducir a fracaso matrimonial y, eventualmente, cuando el absentismo laboral es intolerable al despido. Los alcohólicos pueden: buscar tratamiento médico para su hábito, sufrir lesiones físicas, ser aprehendidos por conducir bajos los efectos del alcohol, ser detenidos por la policía por el alcoholismo y finalmente ser hospitalizados por delirium tremens o cirrosis hepática. Las mujeres alcohólicas han sido en general más propensas a beber en soledad y a experimentar algunos de los estigmas sociales. Mientras que las variables dependientes son:
1) Satisfacción marital Definición conceptual Se define este concepto como una evaluación global y subjetiva que un sujeto hace de su cónyuge y su relación. (Locke y Wallace, 1959). Definición Operacional Puntaje obtenido por el sujeto en el cuestionario de Satisfacción Marital (EMS) de Díaz Loving, Rivera Aragón, Cañetas Yerbes y Mejía Serrano (1999) donde a mayor puntuación en cada subescala, mayor satisfacción marital. 2) Satisfacción sexual Satisfacción sexual es la capacidad del sujeto de obtener placer sexual mediante el coito o copula. ( Riesman citado por Renaud et al, 1997). Definición Operacional Puntaje obtenido por el sujeto en el cuestionario de Satisfacción sexual de Díaz (2000), donde a mayor puntuación en cada subescala, mayor satisfacción sexual. Siendo que este instrumento esta compuesto por cuatro subescalas; 1) Comunicación sexual. 2) Bienestar sexual. 3) Expresión física. 4) Expresión emocional y/o entendimiento emocional. SUJETOS O MUESTRA La muestra de esta investigación es no probabilística de tipo accidental lo cual es aquella en la que el investigador utiliza sujetos a su disponibilidad (Kerlinger, 1979). Son a menudo necesarias e inevitables. Sus debilidades pueden ser reducidas a través del conocimiento, la experiencia y el cuidado en la selección de muestras y mediante la repetición de estudios de diferentes muestras. Se Estudian 52 mujeres, con las cuales se conforman los siguientes grupos: Grupo1: 27 mujeres alcohólicas Grupo 2: 25 mujeres no alcohólicas. Criterios de inclusión.
Criterios de exclusión.
Procedimiento en el campo. Para la aplicación de los instrumentos se utilizaron sujetos disponibles al investigador, a los cuales se les explico brevemente la finalidad del estudio, solicitándoles su cooperación y asegurándoles plenamente el anonimato. La aplicación fue individual utilizándose la sala de juntas de Alcohólicos Anónimos, donde se controlo que no hubiera interferencias como distracciones o ruido excesivo. Se eliminaron aquellos sujetos que dejaron de contestar 3 o más reactivos en cualquiera de los instrumentos. INSTRUMENTOS DE EVALUACION: 1) El instrumento que se aplica para medir la satisfacción marital es la Escala Multifactorial de Satisfacción Marital de Diaz-Loving, Rivera Aragón, Cuñetas, Yerbes y Mejía Serrano (1999). Ya que este considera apropiada para algunos aspectos de la relación de pareja que son importantes para la presente investigación, además de haber sido validada con una población mexicana. Dicho instrumento esta conformado por 170 ítems que distinguen 14 variables:
Insatisfacción hacia el trato de la familia política; se refiere al grado de desacuerdo por parte de la pareja con la familia política.
De tal forma, un puntaje alto implica mayor satisfacción. Como se especificó anteriormente este instrumento cuenta con índices de confiabilidad y validez para la población mexicana, pero por la complejidad de los datos, se remite al lector al artículo original de los autores. 2) Para evaluar la satisfacción sexual se emplea el Cuestionario realizado por Díaz (2000). Es un cuestionario auto aplicable, cuyo objetivo es evaluar el grado de deseo de cambio en la dinámica sexual de la pareja. Evalúa 4 factores: comunicación sexual, bienestar sexual, expresión física y expresión y/o entendimiento emocional. Por comunicación sexual se entiende la transmisión de ideas, impresiones, pensamientos, etc... de un cónyuge al otro sobre temas sexuales y/o su propia sexualidad, que faciliten la satisfacción sexual de la pareja al disminuir malos entendidos, mitos, etc... Bienestar sexual implica un estado de salud, agrado, y prosperidad experimentado por un individuo en cuanto a su sexualidad y/o a las relaciones sexuales que entabla con su cónyuge. Expresión física implica una serie de actos que sirven para favorecer la satisfacción sexual del cónyuge durante toda la respuesta sexual humana. Expresión y/o entendimiento emocional incluye todo el grupo de actividades motoras y conductas que reflejan reacciones que implican un tono afectivo compartido entre los cónyuges. Para cada factor se realizaron diez reactivos, que fueron sometidos a su evaluación por 30 jueces. A partir de sus resultados, del total de preguntas se eliminaron 4 por lo que el cuestionario consta de 36 items.. Siendo que cada factor es evaluado por los siguientes reactivos: 1) Comunicación sexual: reactivos 1, 7, 9, 15, 19, 21, 30 y 31. 2) Bienestar sexual: reactivos 3, 6, 8, 10, 14, 17, 18, 22 y 27. 3) Expresión física: reactivos 4, 5, 12, 16, 23, 24, 28, 32 y 36. 4) Expresión emocional y/o entendimiento emocional: reactivos 2, 11, 13, 20, 25, 26, 29, 33, 34 y 35. Su estructura es la siguiente: Consta de dos áreas que cada miembro de la pareja contesta por separado, los reactivos son los mismos en cada área solo que la primera se refiere a "Quiero que mi cónyuge...." y la segunda se refiere a "Le agradaría a mi cónyuge que yo....": Cada reactivo tiene 7 posibilidades de contestación. Ejemplo: Quiero que mi cónyuge: Ponga atención a mis deseos sexuales
Por otra parte, la forma de calificar para establecer el número de áreas libres de conflicto, de acuerdos y desacuerdo, es por medio de las siguientes combinaciones: Las combinaciones que indican que una situación está libre de conflicto, o sea, que no se expresa deseo de cambio o en las que éste es mínimo, son:
Las combinaciones posibles para evaluar acuerdo son:
Como se puede observar será considerado acuerdo cuando ambos miembros de la pareja califican en la misma dirección y/o cuando por lo menos uno de ellos tiene una puntuación igual o mayor a 2. Las combinaciones posibles para que exista desacuerdo son:
De tal forma, será calificado desacuerdo cuando cada miembro de la pareja desea un cambio en la dirección opuesta a su cónyuge. El total de acuerdos, desacuerdos y áreas libres de conflicto deberán sumar 68. Los datos son vaciados en una hoja de resumen, marcando con una "X" las respuestas del esposo y con una "O" las respuestas de ella. Esta hoja se encuentra dividida en dos partes; en una de ellas se evalúa la conducta del esposo vaciando las respuestas de la parte 1 del cuestionario de ella y la parte 2 del cuestionario de él. La otra parte evalúa la conducta de la esposa y en ella se señalan las respuestas correspondientes a la parte 1 del cuestionario de él y la parte 2 del cuestionario de ella. Por la naturaleza de este estudio, solo será evaluada la mujer, por lo que se modificó la forma de calificación, siendo que la escala a considerar fue:
Sacándose una suma parcial para cada uno de los factores de este cuestionario, considerando cada parte por separado. En cuanto su estudio técnico, Díaz (2000) reporta lo siguiente: un índice de confiabilidad, obtenido a través del método de alpha de Cronbach, de 0.87 y una validez de indica que el 76.15% de la varianza total es explicado por los 4 factores planteados inicialmente.
COMENTARIOS Y CONCLUSIONES. Es indudable que el alcoholismo es una enfermedad nociva y mortal, cuyo costo social es alto y que tiene un impacto negativo, tanto en la persona que lo padece como en su pareja y en sus hijos. Muchas investigaciones se han centrado en estudiar este fenómeno psicosocial, desde distintas perspectivas, pero en México son pocas las que se han centrado en estudiar variables intrasistemicas y menos considerando las variables de satisfacción marital y sexual de la mujer que padece de alcoholismo. Se considera importante el análisis de estos conceptos ya que pueden ser una vía para lograr una mejor adaptación de la mujer que le ayude en su rehabilitación y pueda controlar su adicción al alcohol. Además, la relevancia del estudio de cualquier variable implícita en el funcionamiento familiar radica en la importancia que tiene la familia como célula social. Los miembros de la familia están ligados en interdependencia mutua para satisfacción de sus necesidades afectivas y materiales. De igual manera, la familia de origen es el modelo consciente o inconsciente de la vida familiar que uno espera establecer en el futuro o que uno formó. Altos niveles de salud percibida en la familia de origen tendieron a acompañar altos niveles de salud y calidad de vida familiar actual (Alducin y Andrade citados por Valbuena, 1993).. A su vez, la calidad de la relación de pareja está también relacionada con la calidad de vida. Existe evidencia empírica que sustenta que la satisfacción marital es uno de los mejores predictores de la felicidad, (Beiser citado por Beckman, 1978). Por otra parte, Jacobs y sus colaboradores (citados por Morris, 1992), argumentan que el patrón de consumo de alcohol es importante ya que influye sobre la interacción familiar. Las parejas con un alcohólico muestran una menor capacidad para resolver problemas y más negativismo que las familias con patrones estables de consumo de alcohol. Las parejas en las que el alcohólico es un bebedor estable, son más estables, tienen una mayor capacidad de resolver problemas y tienen mayor satisfacción marital que aquellas en las que el alcohólico es episódico. Sin embargo, las investigaciones no han sido concluyentes en cuanto al impacto que provoca el alcoholismo en la familia ya que los sistemas que se enfrentan con otro tipo de problemas psiquiátricos de un miembro de la familia, como depresión, reportan procesos de disfuncionalidad familiar similares a las de los alcohólicos. Aún así, en algunas investigaciones se ha encontrado que las familias con problemas de alcoholismo difieren en algunos dimensiones de otras familias clasificadas como conflictivas (citado por Steinglass, 1989). Cabe destacar que los estudios en los que se han reportado diferencias entre familias alcohólicas y familias con otro tipo de problemas, presentan métodos y conclusiones contradictorias. Consecuentemente, hay poca evidencia que soporte el argumento en contra de que las familias que luchan contra el alcoholismo manifiesten procesos patológicos familiares específicos o únicos (Sherrer e Imm citados por Rosisky, 1982). Aun así, se ha llegado a concluir, cuando se comparan las familias alcohólicas con familias normales, que las familias alcohólicas son más problemáticas y disfuncionales. En el estudio de Steinglass (1989) se encontró que las esposas de alcohólicos presentaron en mayor proporción puntajes extremos que indican disfuncionalidad, mientras que las esposas del grupo control evidenciaron un mayor amalgamamiento y desintegración familiar que las familias de alcohólicos en recuperación. Así, este autor concluye que los niveles bajos de cohesión familiar son característicos de las familias alcohólicas, Las familias que tienen un miembro alcohólico crean coaliciones y "triángulos perversos" entre los miembros de la familia, lo cual promueve la distancia y ruptura de las familias. Los hallazgos sugieren que las familias que preservan la integridad de los rituales familiares no trasmiten el alcoholismo a sus hijos. Estos hechos no fueron directamente comprobados en el presente estudio ya que ambos grupos manifestaron el mismo grado de satisfacción marital con ello podríamos inferir que sí las mujeres alcohólicas se encuentran a gusto dentro de su matrimonio este debería funcionar adecuadamente y por lo tanto el síntoma de alcoholismo sería o no relevante o reflejo de una conflictiva personal; sin embargo, la investigadora de este trabajo piensa que uno de los orígenes de ese síntoma podría ser la expresión física de la sexualidad (donde sí hubo una diferencia estadísticamente significativa) aunado a otros aspectos del funcionamiento familiar como sería el establecimiento de límites, el manejo de la afectividad, el grado de comunicación, etc. aspectos que los instrumentos empleados no evaluaron per se. Por lo que es necesario seguir ahondando en estos elementos en futuras investigaciones. De igual forma, las investigaciones acerca del impacto del alcoholismo sobre los hijos tampoco son concluyentes. Existe evidencia de que los hogares de hijos que tienen un padre alcohólico son más estables y existe una atención más cuidadosa hacia los hijos en comparación a los que tuvieron ambos padres alcohólicos o madre alcohólica. Krann y Leonard (citado por Velasco, 1982) reportan que la pareja del alcohólico es más asertiva y directa en sus interacciones con los hijos que las parejas de sujetos no alcohólicos. La esposa del alcohólico muestra mayor capacidad para resolver problemas en comparación con sus hijos, y el padre alcohólico muestra una capacidad equivalente a la de sus hijos, para resolver problemas. En cambio los padres no alcohólicos realizan muchas más verbalizaciones tendientes a resolver problemas, en comparación con su esposa e hijos (Jacobs et al citados por Morris, 1992). Asimismo se encontró que los hijos de alcohólicos presentaron mayores puntajes en conflicto, en contraste con el grupo control. Sea como fuere, los autores del estudio (Jacobs et al, citados por Morris, 1992) enfatizan el peligro de estereotipar negativamente a los hijos de alcohólicos, sugiriendo que todos experimentan problemas como resultado del alcoholismo de sus padres. En algunos estudios recientes se ha encontrado que cuando se controla la psicopatología parental las diferencias entre los hijos de alcohólicos y no alcohólicos están atenuadas, sugiriendo pues que las consecuencias pueden ser atribuidas a los desordenes parentales mas que al alcoholismo (Quiróz, 1990). Inicialmente se esperaba que al establecer que la mujer alcohólica estaba insatisfecha en su matrimonio ese grado de frustración de alguna manera u otra se iba a ver reflejada en los hijos pero esto no pudo ser inferido de los datos de este estudio, la razón puede ser que en México, a diferencia de otros países, el alcoholismo femenino todavía se lleva a cabo en secreto por lo que las alteraciones no han llegado a ser claramente observables como lo señalan la investigación de Pyne et al (citados por Martínez, 2002). También es importante anotar que es factible suponer que muchas investigaciones estipuladas en el marco teórico no pudieron ser avaladas por este estudio debido al tamaño reducido de la muestra pues solo se consideraron 30 mujeres alcohólicas siendo así por problemas de acceso a este tipo de sujetos y por factores económicos, que bien planeados pueden ser superados en futuros estudios. Adentrándonos más al tema de estudio de esta investigación y de acuerdo a las definiciones de satisfacción marital, se puede concluir que la mayoría de los autores hablan de un proceso mas que de una actitud, Roach, Frazier, y Bowden (1981), son los primeros autores que utilizan una definición de satisfacción marital, en términos de la actitud hacia la relación marital, controlando deseabilidad social y convencionalización de las respuestas. Posteriormente Nina Estrella (1985) define satisfacción marital como la actitud que tiene una persona sobre un matrimonio, la cual puede ser desde una actitud negativa a una positiva. Sobre el efecto del sexo del cónyuge en relación a la satisfacción, uno de los resultados más consistentes es que los hombres tienden a estar mas satisfechos con su matrimonio que las mujeres (Rhyne, 1981). Estos autores afirman que para los hombres son más importantes las conductas instrumentales (conductas necesarias para el funcionamiento mecánico del matrimonio), mientras que las mujeres consideran más importantes las conductas afectivas (que son aquellos factores que ayudan a mantener la atracción interpersonal entre el esposo y su pareja). La insatisfacción marital se ha relacionado con varios factores, como son: grupo étnico, nivel socioeconómico, educación, enfermedades físicas y psicológicas, asimismo, existen los estudios que han entrado a sus esfuerzos en el análisis de la relación que existe entre conflicto de roles sexuales, expectativas de roles, competencia de roles y satisfacción marital (Grezenkovsky y Cols, 1986). A partir de las características de los sujetos estudiados podemos suponer que el hecho de no haber encontrado diferencias estadísticamente significativas entre los grupos estudiados fue porque la muestra es un tanto sesgada en el sentido de no haber incluido a todos los sectores socioeconómicos de nuestro país, pues casi no se considero al nivel bajo de la población. Por otra parte, en cuanto a investigaciones similares, Newcomb y Bentley (1983) encontraron que la satisfacción sexual estaba relacionada con la existencia de una cercana relación personal con la sexualidad de su pareja. Frank et al. (1979) indico que el nivel de satisfacción sexual esta relacionado con la calidad en general de la relación otros investigadores han indicado que para mujeres, entre más cercana la relación con su pareja, mayor la oportunidad de satisfacer la relación sexual (Darling, Davidson, y Cox, 1991; Rosenzweig y Dayley, 1989 y Hurlbert et al .1993). Otras investigaciónes recientes (Lawrens y Bayers y Oggins, Veroff, y Leavert citados por Zhou, 1993), también encontraron que características que son indicativas de la calidad de la relación están relacionados al nivel de satisfacción sexual. Es importante enfatizar que no se encontraron investigaciones en que la variable independiente fuera el alcoholismo de la mujer, siendo que las teorías sobre la codependencia han probado ser inadecuadas para explicar el alcoholismo y los problemas psicológicos de los matrimonios alcohólicos (Edwards, Harvey y Whitehead y Jacoby Seilhamer citados por Velasco, 1982). Los autores explican este hallazgo sugiriendo que es posible que en el contexto de las familias de alcohólicos los estresores, que están relacionados específicamente con el alcohol, pudieran ser relativamente independientes del funcionamiento familiar, tanto de su satisfacción marital como de la vida sexual de la pareja. Los datos de la presente investigación parecen confirmar estos hallazgos, ya que se encontró que no existe una diferencia estadísticamente significativa en la satisfacción marital y sexual entre las mujeres alcohólicas y las no alcohólicas, es decir, los sistemas familiares donde la mujer padece de alcoholismo no se caracteriza por mayor o menor funcionalidad en comparación a las familias donde no se presenta este síntoma. Con lo cual se puede presuponer los siguientes aspectos:
Aunque también es importante aclarar, que es probable que los resultados estén sesgados, pues recuérdese que una característica del alcohólico es su tendencia a utilizar el mecanismo de negación como medio para mitigar la ansiedad que le produce su síntoma y minimizar las consecuencias de éste. A pesar de estos resultados, también los datos señalan ciertas tendencias que son importantes considerar, entre las cuales están:
Todas estas tendencias parecen señalar el hecho de que el alcoholismo femenino más bien se deben a factores intrapsíquicos, inconscientes (carencia de afecto, carácter oral, inadecuado manejo de impulsos, etc.) y no son significativas o de sobrepeso las variables externas o el ambiente familiar y que sí bien hay un impacto en su vida matrimonial, este no es característico de los sistemas que padecen alcoholismo. Sea como fuere, queda para posteriores investigaciones ahondar sobre estos hechos, por ejemplo a través de comparar sistemas familiares con diversos síntomas, o por medio de controlar al grupo de comparación y determinar de antemano su grado de funcionamiento. Para el profesional de la salud y en especial para el terapeuta familiar y de parejas, esta investigación le puede servir para no estigmatizar de antemano el síntoma del alcoholismo femenino, sino que debe ser investigado y explorado en su dimensión real, sin prejuicios y considerando cada caso de manera individual. En el campo metodológico se puede afirmar que este estudio careció de diversas limitaciones como fue el hecho del tamaño de la muestra y el no haber considerado que el alcoholismo es un fenómeno multifactorial, por lo que es necesario que en futuras investigaciones se utilice una batería psicológica como base de la medición y se emplee una muestra probabilistica y de mayor tamaño. Sea como fuere, el valor de esta investigación reside en el hecho de iniciar el estudio de un campo un tanto olvidado en México, pues principalmente el alcoholismo era estudiado en base al genero masculino y no femenino o bien solo se habían analizado las características individuales de las mujeres sin adentrarse en los factores de su sistema familiar. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Regresar a la página principal | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||