Investigaciones

INSTITUTO MEXICANO DE LA PAREJA

 

EL SÍNDROME DEL NIDO VACÍO Y EL SEXO GENÉRICO EN EL AUTOCONCEPTO DE LOS MIEMBROS DE LA PAREJA Y EN EL NIVEL DE COMUNICACIÓN ENTRE ELLOS

T E S I S

QUE PARA OBTENER EL GRADO DE

Licenciatura

 

PRESENTA

Silvia Russek

 

 

CAPITULO I . INTRODUCCIÓN.

En esta parte se presentan algunos lineamientos metodológicos que rigen a esta investigación con la finalidad de que el lector se vaya adentrando en el objeto de estudio.

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA..

¿Cómo impacta el síndrome del nido vacío y el sexo genérico en el autoconcepto de los miembros de la pareja y en el nivel de comunicación entre ellos?

OBJETIVOS.

Objetivo general.

Analizar la huella que deja en el padre y en la madre, tanto en su autoconcepto como en su nivel de comunicación, el abandono del hogar por parte de los hijos.

Objetivos específicos.

  1. Determinar a través de investigaciones actuales como el síndrome del nido vacío y el sexo genérico impactan en el autoconcepto y en el nivel de comunicación que se da en la relación de pareja.
  2. Evaluar el autoconcepto y nivel de comunicación que se da en parejas cuyos hijos viven con ellos y en aquellas en donde éstos se han alejado del hogar.
  3. Establecer sí existen o no diferencias en el autoconcepto y en el nivel de comunicación de la pareja, según el sexo genérico, cuando los hijos abandonan el hogar, con la finalidad de que el profesional de la salud cuente con información objetiva y científica que lo ayude en su trabajo psicoterapéutico.

ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACION.

La pareja mexicana ha sido estudiada y analizada por Carballo et al (1989), a partir de observar el origen del matrimonio, los diferentes tipos del mismo, así como algunos de los elementos que se dan, tanto en la elección, como en la relación entre los miembros que lo conforman. En relación a la importancia de los diferentes aspectos de la comunicación, hacen referencia a las observaciones de Zietloe y Sillars respecto al hecho de que las parejas de edad mas avanzada, en general, muestran estilos menos expresivos de comunicación que las parejas de menos edad, aunque no, cuando los temas son relevantes, remarcando que, los estilos de resolución de conflicto varían de acuerdo a las diferentes etapas de desarrollo del matrimonio. Finalmente concluyen, que el matrimonio puede ser concebido como una constante confrontación entre dos personas que poseen intereses no siempre opuestos, pero sí divergentes. En donde el conflicto, cuando es constructivo, es necesario y fundamental dentro de cualquier relación íntima, ya que puede funcionar como un mecanismo adaptativo, aún cuando cada pareja lo enfrente de un modo diferente, según sus creencias y valores personales.

En cuanto al tema del autoconcepto y su relación con la elección de pareja, Kuri (1990) explica como la determinación de las pautas y modelos conductuales que influyen en el desarrollo del self, así como en la elección y dinámica de la relación de pareja, dependen de los factores inconscientes de idealización que el individuo ha interiorizado. Después de analizar el autoconcepto, sus diferencias con otros términos relacionados, así como diferentes conceptualizaciones y clasificaciones del sí mismo, lleva a cabo una revisión de varios aspectos de la pareja, para lograr un puenteo entre ambos elementos, observando finalmente, que el proceso de elección de la pareja, sí esta influido de manera importante por el autoconcepto y el self ideal de la misma.

Con relación a este mismo tema, Villa (1991) investiga sobre la influencia del autoconcepto en las relaciones de pareja, encontrando que el autoconcepto de una persona es importante en cuanto a la manera de percibir y sentirse percibida por su pareja, por lo cual, cuando la primera posee un autoconcepto muy bajo o negativo, no puede sentir, ni aceptar, el buen concepto o la buena percepción que esta última tenga de ella; en cambio, cuando una persona tiene un autoconcepto real o positivo, podrá sentirse satisfecho con la percepción de su pareja y con lo que ésta le demuestre.

Entre otras investigaciones sobre autoconcepto, Ortega (1993) lleva a cabo una revisión de diferentes enfoques del self y del autoconcepto, investigando los distintos cambios que se pueden dar en el mismo, para concluir que las creencias acerca de "mí - mismo", son producto de una interrelación con la realidad, por lo tanto, es un proceso fenomenológico; estas creencias abarcan, no solo las que se pueden simbolizar, sino también las inconscientes, dado que son, de igual forma, el agente causal de comportamientos.

Rosillo (1990) plantea que en todo ser humano hay un impulso propio de comunicación que cubre y satisface algunas de sus necesidades, describiendo los diferentes tipos de la misma. Como resultado de su investigación, concluye que la multifacética manera de ser, del ser humano y la infinidad de técnicas y posibilidades de comunicación que posee, se manifiestan básicamente en el aspecto no verbal, que, definitivamente, es el más extenso y productivo, al igual que necesario para el humano, como ser social.

Koch (1998) describe como, en la interacción diaria de la pareja, cada uno de los miembros se encuentra en la necesidad de emplear estilos de comunicación específicos para establecer su relación. Después de llevar a cabo una revisión del desarrollo individual, desde el punto de vista Junguiano y de pareja, de acuerdo a Levinson y a otros teóricos, así como de estudios representativos sobre los estilos de comunicación en las parejas, concluye que los resultados obtenidos en su trabajo muestran que la actitud que mantiene el sujeto es decisiva para la forma en que lleva a cabo su comunicación, encontrando que existe una asociación indirecta entre el tiempo de casados de una pareja y el nivel de asertividad de la misma, así como una diferencia significativa entre el estilo de comunicación positivo y el tiempo de casados.

JUSTIFICACION E IMPORTANCIA.

El ser humano recorre, a lo largo de su vida, un largo camino en el que tiene que enfrentar diferentes etapas de desarrollo, tanto en el ámbito personal como, en el caso al que se refiere la presente investigación, en el ámbito de pareja. El estar consciente de dichas etapas, de sus probables manifestaciones dentro de su vida personal y sus relaciones, así como de los problemas o crisis que se pueden encontrar, es posible, no solo evitar muchas de las preocupaciones y temores que existen al respecto, sino prepararse psicológica y emocionalmente para resolverlos lo mejor posible.

Se ha observado en algunos contextos, que ante los cambios de las últimas décadas, en donde las mujeres tienden a tener una imagen de mayor fortaleza y una vida más activa fuera del hogar, se niega la posibilidad de que el abandono del mismo, por parte de los hijos, les afecte de manera considerable. Sin embargo, esto ha llevado a la negación, no solo de cualquier problema que se presente al respecto, sino incluso de los sentimientos que surgen de esta experiencia de vida.

Ante esto, es importante hacer una discriminación y un análisis adecuado para poder establecer las diferentes vivencias de cada persona y, en función de ello, decidir sí existe o no una problemática al respecto y, en caso de que ésta se esté dando, buscar una solución adecuada.

Por otro lado, dado el rol que el hombre tiene en nuestra cultura, aunque vive la experiencia de una manera diferente, tampoco se le permite mostrar que esta etapa pueda ser crítica, difícil o dolorosa para él, teniendo como resultado la situación descrita en el párrafo anterior.

El síndrome del nido vacío abarca mucho más que el simple hecho de una redistribución de roles o de un manejo diferente del tiempo y actividades en el hogar. Además de la manera en que afecta a cada uno de los miembros del matrimonio, el tener que modificar parte de su identidad, de su autoconcepto en relación a los hijos y a sí mismos, se encuentran con una pareja con la que tienen que crear una nueva relación, descubriendo con frecuencia una carencia de perspectiva e información adecuada para facilitar el proceso e incluso falta de herramientas apropiadas, entre ellas la comunicación, que simultáneamente puede ser un camino de acercamiento o un obstáculo que lleve a una mayor separación.

Por otro lado, se ha observado que el temor a dicha etapa y los problemas que de ella pudieran surgir, pueden generar tensión y preocupación innecesaria o exagerada, incrementando cualquier vivencia que se pudiera tener al respecto, aún en aquellas situaciones en las que no hubiera motivo, dada la relación de la pareja y las características propias de cada uno de los miembros de la misma.

Es por ello, que a mayor información y conciencia de cada uno de los participantes, como individuos y como matrimonio, mejor adaptación y desarrollo a partir del proceso vivido en dicha etapa.

LIMITACIONES METODOLOGICAS.

1.- Al estar basada la investigación en instrumentos escritos se saca al sujeto de su contexto natural, lo que puede hacer que éste responda de manera socialmente aceptable y no verdadera.

2.- La muestra utilizada es no probabilística, por lo tanto es sesgada y puede estar contaminada.

3.- La muestra es significativa, pero no representativa del fenómeno que se estudia.

DEFINICION DE TERMINOS.

Impacto.- Cualquier cosa que causa fuerte impresión en el ánimo de alguno. (Enciclopedia Salvat Diccionario, 1971).

Síndrome del nido vacío.- Aflicción de los padres después de que los hijos dejan el hogar: aflicción, especialmente falta de energía o una experiencia emocional de desilusión de los padres cuyos hijos crecidos se han apartado del hogar. ( Encarta World English Dictionary 1998).

Sexo genérico.- Conducta orgánica que distingue en una especie dos tipos de individuos que desempeñan distinto papel en la reproducción. (Enciclopedia Salvat, 1971).

Autoconcepto.- Percepción que una persona tiene de su propia imagen (Fitts, 1965).

Comunicación.- Proceso por medio del cual el individuo-comunicador transmite estímulos, generalmente símbolos verbales, para modificar la conducta de otros individuos, los recipientes de la comunicación. (Hooland citado en Koch. 1998).

Pareja.- Es la relación de dos personas de diferente sexo que se acercan por algún tipo de atracción y semejanza entre sí, que establecen un compromiso, a veces formal, con el objetivo de entenderse, ayudarse, apoyarse y cubrirse necesidades mutuas (Enríquez, 1989).

 

METODOLOGIA.

En esta parte se presenta la metodología empleada en esta investigación.

TIPO DE INVESTIGACION.

Esta investigación es de tipo expostfacto, la cual se define como una búsqueda sistematizada en donde el investigador no manipula la variable independiente, por ser intrínsecamente no manipulable o por que ya aconteció su manifestación, por lo tanto solo se observa su variación concomitante sobre la variable dependiente. (Kerlinger, 1988).

Dadas las características de dicha investigación se le considera un estudio de tipo transversal y exploratorio.

DISEÑO DE INVESTIGACION.

El diseño que se utiliza es el de Cuadros Latinos, que gráficamente se representa como sigue:

MR   B
A   B1 B2
A1 Y1 Y2 Y1 Y2
A2 Y1 Y2 Y1 Y2

En donde:

M= Sujetos no asignados aleatoriamente.

A= Presencia de la variable independiente 1 (sexo genérico)

A1= Valor 1 de la variable independiente 1 (mujeres)

A2= Valor 2 de la variable independiente 1 (hombres)

B = Presencia de la variable independiente 2 (hijos)

B1= Valor 1 de la variable independiente 2 (sin hijos en el hogar)

B2 = Valor 2 de la variable independiente 2 (con hijos en el hogar)

Y1 Evaluación de la variable dependiente 1 (autoconcepto)

Y2 Evaluación de la variable dependiente 2 (comunicación)

HIPOTESIS.

HIPOTESIS GENERAL.

H.1 Existen diferencias estadísticamente significativas en el autoconcepto y el nivel de comunicación de la pareja, según su sexo genérico y según si los hijos viven o no en el ámbito familiar.

HIPOTESIS ESPECIFICAS.

H. 2.- Existe una diferencia estadísticamente significativa en la mayoría de las subescalas del cuestionario de autoconcepto de Tennessee, según si los hijos viven o no en el seno familiar.

H. 3.- Existe una diferencia estadísticamente significativa en la mayoría de las subescalas del cuestionario de autoconcepto de Tennessee, según el sexo de los miembros de la pareja.

H. 4.- Existe una diferencia estadísticamente significativa en la mayoría de las subescalas del cuestionario de comunicación marital según si los hijos viven o no en el seno familiar.

H. 5.- Existe una diferencia estadísticamente significativa en la mayoría de las subescalas del cuestionario de comunicación marital, según el sexo de los miembros de la pareja.

DEFINICIÓN DE VARIABLES.

Las variables independientes de esta investigación son: sexo genérico y síndrome del nido vacío.

Definición conceptual:

Se entiende por sexo genérico la condición orgánica que distingue en una especie dos tipos de individuos que desempeñan distinto papel en la reproducción. (Enciclopedia Salvat, 1971)

Se entiende por síndrome del nido vacío la aflicción de los padres después de que los hijos dejan el hogar; aflicción, especialmente falta de energía o una experiencia emocional de desilusión de los padres cuyos hijos crecidos se han apartado del hogar. (Encarta World English Dictionary, 1998).

Definición operacional:

Sexo genérico se evalúa por autoreporte del sujeto.

Abandono del hogar se clasifica por autoreporte de los sujetos.

Las variables dependientes son: autoconcepto y comunicación.

Definición conceptual

Autoconcepto: son las actitudes y opiniones que los demás nos comunican sobre nosotros mismos (Mead, citado en Kuri 1990).

Comunicación es las formas o maneras positivas o negativas en que se transmite la información verbal en la pareja (Nina, 1991).

Definición operacional

El autoconcepto se evalúa según el puntaje del sujeto, obtenido a partir del cuestionario de la Escala Tennessee de Autoconcepto de Fitts.

La comunicación se evalúa según el puntaje del sujeto obtenido a partir de la Escala de Comunicación Marital de Nina.

MUESTRA.

La muestra de esta investigación es no probabilística de tipo accidental, en tanto que todos los sujetos no tienen la misma probabilidad de pertenecer a la muestra, dado que solo son considerados los sujetos disponibles para el investigador (Kerlinger, 1988).

Se trabajó con 120 sujetos que conformaron los siguientes grupos:

Grupo A: 30 mujeres con hijos en el hogar.

Grupo B: 30 hombres con hijos en el hogar.

Grupo C: 30 mujeres sin hijos viviendo con los padres.

Grupo D: 30 hombres sin hijos viviendo con los padres.

Criterios de inclusión:

1.- Sujetos entre 40 y 65 años de edad.

2.- Escolaridad mínima, preparatoria.

3.- Nivel socioeconómico mínimo, clase media

4.- Lugar de residencia, Distrito Federal o área Metropolitana.

5.- Estado Civil, casados.

6.- Número de hijos, indistinto.

7.- Años de casados, mínimo 18.

8.- Ocupación, indistinta.

9.-Religión, indistinta.

Criterios de exclusión.

1.- Que no presenten síntomas de retraso mental observable.

2.- Que no tengan notoriamente una enfermedad grave.

3.- Que los padres no hayan quedado solos, por muerte del hijo.

4.- Que no sean segundas nupcias.

Criterios de eliminación:

1. Aquel sujeto que haya dejado de contestar tres o más reactivos en alguno de los instrumento de medición

2. Sí existe algún motivo de interferencia grave durante la aplicación del instrumento.

3. Sí de manera observable se constata que el sujeto contestó azarosamente el cuestionario.

INSTRUMENTOS.

ESCALA DE AUTOCONCEPTO DE TENNESSEE.

Antecedentes: El autor de la escala de autoconcepto, Fitts (1965), comienza a trabajar en el desarrollo de dicho instrumento con el Departamento de Higiene Mental de Tennessee, en el año de 1955. El propósito original fue desarrollar un instrumento que facilitara la medición del autoconcepto en cualquier individuo.

Después de varios estudios la escala quedó constituida por 100 reactivos, 90 de los cuales con un propósito de investigación y 10 fueron referidos a la escala de autocrítica.

Propósito de la escala: La escala de Autoconcepto de Tennessee proporciona una valiosa ayuda a las investigaciones en el área de la salud mental y de la psicología en general, permite medir de una forma sencilla las diferentes áreas que configuran el autoconcepto de cada individuo, es una escala estandarizada, sencilla y multidimensional, que consiste de 100 afirmaciones auto-descriptivas, en las cuales el individuo se retrata a sí mismo.

Es útil para diferentes propósitos, como por ejemplo:

- Para estudio de diagnóstico clínico.

- Para investigación sobre el comportamiento.

- Para medir el ajuste psicológico del sujeto.

- Para selección de personal.

Según el autor, la estructura del autoconcepto está compuesta por 5 dimensiones que abarcan todo el campo experiencial del sujeto y que quedan definidos de la siguiente manera:

Sí mismo físico: se refiere al punto de vista del sujeto sobre su propio cuerpo, apariencia física, estado de salud, habilidades y sexualidad.

Sí mismo ético-moral: es la percepción que el sujeto tiene sobre su propia fuerza moral, su relación con Dios, sus convicciones de ser una persona buena y atractiva moralmente y la satisfacción con la propia vida religiosa (o la ausencia de ella).

Sí mismo personal: Se relaciona con la autopercepción que el sujeto tiene de sus valores internos, con su sentimiento de adecuación como persona y con la valorización de su personalidad, independientemente de su físico y de sus relaciones con los demás.

Sí mismo familiar: Refleja el sentimiento de valoración e importancia que el individuo tiene, como miembro de una familia y como perteneciente a un círculo restringido de amigos.

Sí mismo social: Se refiere a la percepción y sentimientos de la persona en su relación con los demás. Hace referencia al sentido, capacidad de adaptación del sujeto y al valor de su interacción social con las otras personas en general.

Total positivo: Estos puntajes se derivan directamente de un esquema de calificación fenomenológica. De un numero muy grande de afirmaciones autodescriptivas, éstas parecen comunicar tres mensajes primarios: esto es lo que yo soy, esto es como yo me siento conmigo mismo y esto es lo que yo hago. Estos puntajes representan un marco teórico de referencia dentro del cual el individuo se describe a si mismo y contiene los siguientes aspectos:

Puntaje total.- Refleja el nivel total de autoestima.

B) Fila 1- "Identidad". Se refiere a las afirmaciones de lo que soy, es la manera en que el sujeto se ve a si mismo y responde a "como soy yo", es el self interno y privado ("representación cognitiva").

C) Fila 2- "Autosatisfacción". Consiste en una serie de ítem en donde el sujeto refleja su satisfacción consigo mismo, es decir, de autoaceptación. Responde a la cuestión "como me siento", que tan aceptable soy, es el reflejo de la discrepancia entre el self actual y el ideal (satisfacción a partir de la autoevaluación).

D) Fila 3 - "Comportamiento". Se refiere a la percepción que el individuo tiene de su propio comportamiento y de la forma en la que se está desenvolviendo. El sujeto evalúa sí su comportamiento es coherente con su autoconcepto. Responde a la pregunta "que hago conmigo mismo", que es la manifestación externa del self, lo que es observable por otros.

Puntajes de conflicto neto: Miden el grado de conflicto que existe entre las respuestas del individuo a afirmaciones positivas con afirmaciones negativas en la misma área de autopercepción. Al respecto, existen dos diferentes tipos de conflicto:

1.- Conflicto de aprobación, que significa que el sujeto está sobreafirmando sus atributos positivos.

2.- Conflictos de negación, en donde el sujeto exagera la negación de sus atributos negativos, en relación a la manera en como afirma sus cualidades positivas. Se concentra en "eliminar lo negativo".

Total de conflicto: Los puntajes altos revelan confusión, contradicción y conflicto, en general, respecto a la autopercepción. Los puntajes bajos indican lo contrario, pero sí estos resultan extremadamente bajos, el significado es diferente. La persona con un puntaje así, esta presentando una descripción de sí misma tan cerrada y rígida que debe ser vista como una imagen defensiva y estereotipada en lugar de una verdadera autoimagen. Los puntajes de conflicto reflejan respuestas conflictivas a reactivos positivos y negativos dentro de la misma área de autopercepción.

La subescala de Autocrítica consta de 10 afirmaciones ligeramente derogativas, que la mayor parte de las personas admiten como ciertas. Aquí se pueden observar las defensas que cada individuo muestra y esto sucede cuando tratan de presentar un cuadro favorable o desfavorable.

Aplicación de la Prueba. La escala puede ser aplicada en forma individual o en grupo. A sujetos no menores de 12 años, ambos sexos, y cualquier nivel económico y social, mínimo tener la primaria cursada.

La Confiabilidad y Validez de la Prueba. Esta se estandarizó con una muestra de 626 personas de varias partes de los Estados Unidos, cuyas edades fluctuaban entre los 12 y los 68 años, de ambos sexos, representantes de todas las clases socioeconómicas. Los niveles intelectuales iban desde el último grado de primaria, hasta el nivel de Maestría.

Fitts (1965) observó que no hubo necesidad de establecer normas separadas para edad, sexo, raza u otras variables, debido a que no se encontraron diferencias significativas que alteraran los resultados.

Cabe aclarar que en México no hay ni Confiabilidad ni validez de este instrumento, pero Scott (1985) especifica que un cuestionario puede ser empleado si ha sido utilizado con frecuencia en otras investigaciones, situación que ocurre con el Tennessee.

Escala de Comunicación Marital (COMARI).

Este cuestionario tiene como fin evaluar el contenido y cantidad de información que un cónyuge expresa al otro. Es decir, lo que el cónyuge le platica a su pareja sobre diferentes temas (Nina, 1991).

Este cuestionario consta de 56 reactivos que evalúan 6 dimensiones.

Se consideró necesario abreviar los nombre de los factores, para ser citados con mayor facilidad. Así que las abreviaturas fueron:

Sendi = sentimientos - emociones y disgustos

Fam. = familia extendida

Sexo =vida sexual

Rema = relación marital

Trabj = trabajo.

El sujeto contesta en una escala de tipo Likert, en donde:

Poco       Mucho
1 2 3 4
5

 

Confiabilidad de la escala de Comunicación marital.

La consistencia interna para cada subescala de comunicación marital se obtuvo a través del Alpha de Cronbach. Los resultados fueron los siguientes:

FACTOR NOMBRE No. REACTIVOS ALPHA
1 Sendi 17 .92
2 Fam 8 .86
3 Sexo 9 .89
4 Hijo 9 .89
5 Rema 7 .80
6 Trabj 6 .84

 

Validez.

En esta etapa de la investigación se tenía un instrumento para el cual se habían establecido dimensiones de forma conceptual y no estadísticamente, por lo que se sometieron los datos a un análisis ortogonal y otro oblicuo con el fin de conocer sí las definiciones se confirmaban a través del análisis factorial.

El análisis de rotación ortogonal, reportó 14 factores con valores propios superiores a 2.00 que explican el 47.2% de la varianza. Se optó por estos seis primeros factores por estar estructuralmente mejor definido el concepto.

Análisis Factorial de Escalas de Comunicación Marital.

II Subescala Rotación Varimax.

Sentimientos, emociones Pesos Factoriales

Y disgustos

 

Pregunta

I

II

III

IV

V

VI

5. Las cosas que me molestan de el (ella)

.64

.04

.07

.05

.11

.08

2. Lo que me disgusta de sus amistades

.58

.09

.03

.02

.07

.04

8.Situaciones en que desconfío de el (ella)

.51

.07

.27

.09

.11

.04

13. Lo que me disgusta físicamente de el (ella)

.53

.11

.27

.05

.06

.15

15. Las situaciones en que me enojo con su fam.

.61

.37

.14

.10

.04

.14

16. Las situaciones por las que siento rencor

.66

.17

.13

.05

.06

.13

18. De lo que me da vergüenza

.57

.04

.24

.07

.14

.20

23. Las cosas que me causan tristeza

.50

.05

.07

.09

.29

.13

25. Las amistades que no me gusta que tenga

.56

.15

.08

.09

.10

.04

28. Las cosas que me deprimen

.54

.11

.11

.07

.29

.10

29. De lo que no me gusta de mi familia

.47

.25

.10

.05

.13

.19

33. Las cosas que no tolero de el (ella)

.62

.04

.23

.09

.18

.07

42. Cuando su familia se mete en nuestras vidas

.53

30

.19

.13

.02

.02

44. Lo que me hace sentir mal

.57

.11

.23

.06

.21

.17

48. Las cosas que me dan miedo

.45

.12

.22

.08

.20

.08

59. Lo que me desagrada de su persona

.53

.15

.26

.07

.04

.11

71. Lo que me disgusta de su arreglo personal

.47

.22

.25

.07

.04

.14

II Subescala: Rotación Varimax

Familia Extendida Pesos factoriales

 

Pregunta

I

II

III

IV

V

VI

57. De visitar a su familia

.13

.49

.19

.09

.13

.09

60. De lo que no me gusta de su familia

.48

.59

.17

.05

.05

.06

64. De la opinión que tengo de su familia

.24

.67

.09

.04

.17

.10

68. Las cosas positivas de mi familia

.06

.60

.09

.13

.35

.12

73. De que nos visite su familia

.32

.59

.13

.12

.04

.06

77. Las cosas positivas de su familia

.17

.65

.11

.16

.21

.11

80. De que nos visite mi familia

.19

.62

.18

.09

.09

.06

83. Las situaciones en que me enojo con mi fam.

.40

.47

.20

.03

.00

.22

III Subescala: Rotación Varimax

Vida Sexual Pesos Factoriales

 

Pregunta

I

II

III

IV

V

VI

43. La frecuencia con que tenemos rel. Sex.

.12

.08

.52

.04

.31

.13

52. Los aspectos negativos de nuestra rel.

.40

.12

.51

.07

.22

.15

46. Porque no quiero tener relaciones sex.

.26

.07

.58

.16

.03

.07

49. De quien es responsable de los problemas en la relación

.26

.11

.46

.12

.22

.13

53. Cuando tenemos algún problema en nuestra relación

.39

.09

.46

.04

.28

.14

56. La forma como me pide que tengamos relaciones sexuales

.14

.19

.66

.20

.28

.05

66. Su reacción cuando no quiero tener rel. sex.

.20

.21

.63

.13

.10

.03

72. Las cosas que me disgustan de nuestra vida sexual

.34

.15

.62

.10

.00

.13

78. Cuando me siento insatisfecho sexualmente

.24

.19

.65

.03

.03

.07

IV Subescala: Rotación Varimax

Hijos Pesos Factoriales

Pregunta

I

II

III

IV

V

VI

7. De quien debe hablar de temas delicados con los hijos

.12

.04

.09

.71

.05

.00

11. De que deben hacer los hijos en su tiempo libre

.04

.03

.00

.77

.17

.11

22. De quien debe disciplinar a los hijos

.07

.03

.00

.75

.09

.05

27. La necesidad de educar a nuestros hijos dentro de una religión

.05

.17

.04

.52

.05

.01

32. La conducta de los hijos fuera del hogar

.06

.07

.02

.80

.10

.02

35. Los castigos de los hijos

.17

.08

.18

.70

.12

.15

39. De que no se debe hablar con los hijos

.10

.01

.20

.63

.00

.02

55. Los secretos que me confían los hijos

.02

.22

.21

.61

.09

.01

76. La escuela a la que deben asistir nuestros hijos

.01

.19

.09

.72

.06

.07

V Subescala: Rotación Varimax

relación Marital Pesos Factoriales

Pregunta

I

II

III

IV

V

VI

1. Lo que me hace sentir tranquilo (a)

.11

.06

.00

.33

.55

.14

26. El tiempo que mi cónyuge le dedica a nuestro matrimonio

.16

.17

.09

.06

.52

.11

31. Lo que pienso de el (ella)

.27

.12

.07

.06

.54

.11

41. La forma como el (ella9 trata los problemas

.16

.16

.14

.10

.45

.05

61. De los momentos en que le tengo confianza

.00

.36

.28

.15

.51

.06

62. De lo que hago en mi tiempo libre

.10

.33

.16

.16

.43

.23

74. El interés que tiene mi pareja en lo que yo hago

.09

.26

.14

.05

.62

.17

VI Subescala Rotación Varimax

Trabajo Pesos Factoriales

Pregunta

I

II

III

IV

V

VI

48. Los problemas que tengo en mi trabajo

.27

.02

.10

.01

.03

.71

49. Lo que hago en mi trabajo

.07

.05

.02

.06

.17

.72

50. Lo que me disgusta de mi trabajo

.39

.04

.17

.04

.05

.64

51. De cómo me siento en mi trabajo.

.07

.14

.03

.12

.18

.76

52. Los problemas que tiene en su trabajo

.25

.27

.29

.05

.03

.47

53. Lo que me gusta de mi trabajo

.03

.28

.10

.07

.22

.63

Para la selección de los reactivos en cada factor se utilizaron dos criterios:

1.El reactivo tenía que estar conceptualmente relacionado con el factor considerado

2.El reactivo debía tener un peso factorial igual o superior a .40 en el factor.

Para la familia mexicana el constructo de comunicación marital se mostró multidimensional, de esta manera se confirma la postura teórica de que la comunicación en las relaciones conyugales se caracteriza por ser una variable multidimensional (Pick de Weiss y Andrade Palos, citado en Nina, 1991). En donde la información que intercambian los cónyuges entre sí, se refiere a una extensión de temas que pueden variar desde temáticas de índole personal a hechos públicos.

La escala quedó compuesta por seis dimensiones (1) sentimientos emociones y disgustos, (2) familia extendida, (3) vida sexual, (4) hijos, (5) trabajo y (6) relación marital, lo que hace suponer que para la pareja conyugal es importante tener un intercambio de información que contenga estas temáticas, para que sea funcional la relación marital.

Cabe destacar que para el investigador resultó muy interesante obtener estas dimensiones en la escala de comunicación marital, las cuales se refieren a aspectos que son significativos en la cultura mexicana, como han demostrado varios estudiosos de este campo (Díaz Guerrero, citado en Nina, 1991)

Con respecto a las dimensiones de la escala al compararlas con otros instrumentos que miden comunicación, se observó que la estructura factorial del constructo básicamente es diferente a lo que se había obtenido hasta el momento.

- Sentimientos, emociones y disgustos. Esta dimensión resultó ser el factor más importante en la escala de comunicación marital, ya que sola explica el 29.5% de la varianza. Con este resultado se esta mostrando una de las características de los cónyuges mexicanos que supone que es importante expresar a la pareja sus sentimientos, sus emociones y aquellos aspectos en los cuales no están de acuerdo; lo cual es apoyado por Díaz Guerrero (citado en Nina, 1991) quien considera que los mexicanos son personas afectuosas con los miembros de su familia, debido a que tienen la necesidad de expresar y compartir afecto con su pareja.

- Familia Extendida. En lo que respecta a la subescala de familia extendida, esta dimensión no se encontró en otras escalas de comunicación marital utilizadas tanto en la cultura mexicana como en la anglosajona. El que se obtuviera esta dimensión como segundo factor indica que para los cónyuges mexicanos la familia es fundamental (Sussman y Steinmetz, citado por Nina 1991) y por tanto, para los cónyuges es significativo hablar de diferentes aspectos de la familia en su relación marital

- Vida Sexual. En relación a la dimensión de vida sexual se puede decir que este dato indica que en el matrimonio este es uno de los temas de importancia para su comunicación. Al parecer para ellos es significativo hablar de ello, ya que una de las finalidades del matrimonio es la realización sexual de los cónyuges.

- Hijos. Este factor al igual que algunas de las dimensiones de esta escala no se había contemplado en otros estudios, se puede decir que para los cónyuges mexicanos los hijos son una parte muy importante de la relación conyugal (Ehrlich, citado en Nina, 1991). Además de ser otra de las finalidades del matrimonio, los cónyuges mexicanos consideran que uno de los factores que pueden contribuir a que el matrimonio triunfe es tener hijos (Alvarez, citado en Nina, 1991), por lo cual a la pareja se le hace necesario hablar de ellos frecuentemente.

- Trabajo. Con este factor se reafirma el hecho de que para los mexicanos su trabajo y todo aquello que se refiere a ello es un aspecto significativo en sus vidas (Díaz Guerrero, citado en Nina, 1991). El mismo autor considera que el trabajo para los mexicanos es una compensación para ellos, porque en él encuentran la solución a sus problemas.

- Relación Marital. Con este factor se observó que para los cónyuges mexicanos sigue siendo importante expresar sus ideas sobre el matrimonio en general (Nina, 1985) y en particular de aspectos que se relacionen con la funcionalidad de la pareja de interés para los cónyuges y de situaciones por las que pasan.

En estudios anteriores, tampoco se encontró un factor semejante a esta dimensión, al parecer esto bien puede deberse a las características propias de la muestra.

La confiabilidad encontrada en la escala de comunicación marital (Alphas de Cronbach mayores a .80) es superior a las encontradas en los instrumentos de Altman y Taylor y Bienvenu, (citado en Nina, 1991) en donde se obtuvieron confiabilidades entre.73 a.94.

Las correlaciones más altas entre las subescalas de comunicación marital, se encontraron entre las dimensiones de sentimiento-emociones y disgustos, familia extendida, vida sexual y relación marital, se puede decir que, no obstante, a ello, la estructura factorial del análisis oblicuo mostró que son dimensiones conceptualmente diferentes.

Por otro lado, la correlación más baja se encontró entre la dimensión de hijos y trabajo (.23). Al parecer hablar de la vida laboral de los cónyuges no tiene mucha relación con la temática de los hijos. Esto puede ser a consecuencia de que el tema de comunicación de los hijos se relaciona más con el contenido de la comunicación que se refiere a lo económico (gastos de la escuela, comida y diversión).

Procedimientos

Se procedió a recopilar la información conveniente en las bibliotecas de la UNAM, Universidad Iberoamericana, Universidad Anáhuac, Universidad de las Américas y del Instituto Mexicano de la Pareja, así como a través de Internet.

Se explicó a los sujetos, contactados de manera azarosa, que contestarán un cuestionario y donde el resultado de la información sería de carácter confidencial.

Una vez recolectados los datos se procedió al análisis estadístico permanente que conllevó a la elaboración de las conclusiones de este estudio.

Análisis Estadístico

Se utilizó la versión 8.0 para Windows del paquete estadístico para ciencias sociales (SPSS).

COMENTARIOS Y CONCLUSIONES.

Es innegable la complejidad de la relación de pareja, dada la gran cantidad de factores que influyen en ella y que la mantienen como una entidad en un continuo proceso de transformación y desarrollo. Por un lado, se encuentran un importante número de elementos, tanto internos como externos, que la van moldeando y modificando, tales como la intimidad, administración del poder, vida sexual, mitos y creencias, manejo de sentimientos negativos y positivos, expectativas y valores, medio ambiente, hijos, períodos del ciclo vital, etc. Por otro lado, dicha relación está determinada por los diferentes procesos psicológicos, así como las etapas críticas y niveles de desarrollo de cada uno de sus participantes. Sin embargo, no se trata de una relación unidireccional, en donde el resultado es únicamente un cambio en el ámbito de la pareja, ya que ésta, a su vez, retroalimenta constantemente, tanto a las variables que la conforman, como a los individuos que la constituyen.

Con frecuencia, la falta de conocimiento y aceptación de una situación crítica específica, lleva a las personas que la viven a un mayor sufrimiento, dificultad para enfrentar los conflictos propios de la misma e incluso la toma de decisiones inadecuadas. Uno de los muchos ejemplos al respecto es el síndrome del nido vacío, tema central de esta investigación. A pesar de que Raup y Myers (1989) hacen una clara distinción entre la experiencia del nido vacío y el síndrome del mismo nombre, en donde aclaran que, éste último implica una respuesta desadaptativa al primero, una gran parte de las parejas viven con gran intensidad dicha experiencia, en donde destaca de manera primordial la pérdida del rol de padres, la cual repercute de modo importante tanto a nivel individual, en el autoconcepto de sus integrantes, como en la comunicación de la diada matrimonial, variables que se eligieron por la importancia de las mismas.

Cabe recordar que la autoestima surge de las circunstancias de vida o es afectada por éstas, estando determinada por la forma en que la persona se interpreta a sí misma y a todo lo que le rodea y sucede (McKay y Fanning 1987), como puede fácilmente ser observado durante este período, en donde se da la vivencia de un duelo por las relaciones humanas a las que hay que renunciar (Dowling 1996).

Al respecto, Leer (citado en Serra et. al. 1988), comenta sobre lo que representa la pérdida de los únicos roles que le dan significado a la mujer, el de ama de casa y el de madre y Sheehe (1999) afirma que los padres también son afectados por dicha experiencia, ya que, aun cuando durante muchos años la lucha por lograr un buen desarrollo laboral los mantiene a cierta distancia de los hijos, con frecuencia, al llegar a esta época, sienten la necesidad de una mayor cercanía con ellos, la cual ya no pueden obtener, o porque los hijos se van de casa o porque éstos no tienen el mismo interés.

Por el contrario, cuando la autoestima de una persona aumenta de manera importante debido a una relación amorosa, dicha persona se siente satisfecha con lo que su pareja le demuestra (Tscirhart et. al, 1986), percibiendo a los demás, como lo hace consigo misma (Rodríguez et al 1985), lo cual, obviamente repercute en su relación y en el nivel de comunicación de la misma. Es por ello que Branden (1994) afirma que el autoconcepto es lo que modela el destino de la persona, estando relacionado con las actitudes de amor y satisfacción en el matrimonio (Hendriks, citado en Villa, 1991) y con la capacidad de adaptación afectiva del individuo (Lemaire, citado en Kuri, 1990), lo cual es sumamente importante, sobre todo, en el difícil reencuentro con la pareja, (Estrada 1997).

Partiendo del planteamiento de la conformación de la identidad, explicado por Miller y Stryker (citados en Rossan, 1987), en donde una de las partes básicas son las identidades parciales, que surgen de la representación de un rol ligado a una posición significativa dentro de la estructura social, es fácil entender la importancia que tiene la pérdida de una de éstas, con frecuencia, una de las más importantes: "soy madre" o "soy padre".

Es por ello que, tomando en cuenta todos estos aspectos teóricos, esta investigación tuvo como finalidad analizar la influencia del abandono del hogar, por parte de los hijos, en el autoconcepto y en el nivel de comunicación de los padres, siendo esto de suma importancia, ya que, como se puede notar, la mayor parte de la bibliografía se refiere a sujetos distintos de nuestra población mexicana.

De acuerdo a los resultados encontrados en este estudio, se puede observar que, si bien las parejas mexicanas estudiadas no tienen una desestructuración plena de su autoconcepto o niveles significativos de conflicto, su autoestima sí se ve alterada por estos hechos.

Específicamente, la ausencia de los hijos provoca, en cada uno de los miembros de la pareja, un cambio en la percepción y evaluación de sí mismos, en sus expectativas, en el surgimiento de toda una serie de sentimientos que pueden o no, ser reconocidos y expresados, así como en la relación consigo mismos y con su pareja, provocando en ella una crisis de identidad, como puede ser fácilmente observable en los resultados de la escala de autoconcepto de Tennessee, en donde se da, para las parejas en nido vacío, una disminución tanto en el sentido de identidad, como en la autosatisfacción y la conducta relacionadas a la primera.

Al mismo tiempo, se nota una diferencia estadísticamente significativa en las áreas de self físico, ético moral, personal, familiar y social, mostrando que para las parejas que ya no tienen hijos viviendo con ellas, el autoconcepto en estas áreas es menor, al de aquellas que todavía tienen a sus hijos en el hogar.

No es de extrañar la diferencia que se da, específicamente, en cuanto al self físico, ya que durante esta etapa de la vida, se dan o consolidan cambios importantes en este aspecto (menopausia, climaterio y/o envejecimiento).

En cuanto a este punto, el síndrome del nido vacío esta especialmente ligado a la mujer (Dowling, 1996, Sheehe, 1999) y, frecuentemente ligado al climaterio (Langer, citado por Serra et. al., 1983). Sin embargo, Nollen (1984) hace referencia al hombre, afirmando que, entre los 45 y 55 años, pero puede ser antes o después, éste atraviesa una crisis de mitad de la vida, en donde algunos de los síntomas que se pueden presentar son depresión, fatiga, pérdida de interés en el trabajo, disminución del deseo sexual, hipocondría, etc., lo cual genera altos niveles de tensión, tanto para quien lo experimenta, como para la gente a su alrededor.

Es por ello que no se encontró en este estudio una diferencia significativa entre sexos, es decir, se puede constatar que se altera de igual forma el self físico del hombre que el de la mujer, contrario a lo que socialmente se piensa.

En el aspecto ético-moral, éste también mostró que parejas sin hijos en el hogar manifestaron una disminución significativa. Sí bien no se encontró ninguna investigación que apoyara o explicara este resultado, se puede hipotetizar, que la presencia de hijos en la casa provoca que los padres se apeguen mas a principios y normas morales, religiosas y éticas, en las cuales basan la educación y guía de sus hijos y, cuando éstos se han ido, se "relajan" dichos principios, dando como resultado, probablemente, "el síndrome del abuelo", que implicaría que con los nietos ya no se es tan rígido, ni tan moralista como con los hijos.

También llama la atención que, a pesar de que existen distintos estudios (por ejemplo Tamayo; Erdwins et al, citados en Villa, 1991), en donde se demuestra que el autoconcepto ético moral es más importante para las mujeres que para los hombres, en esta investigación no se encontró ninguna diferencia significativa en este ámbito, lo cual puede ser dado por el nivel sociocultural de los sujetos.

En cuanto al self personal, también se observó que las parejas en etapa de nido vació manifestaron menor puntaje que el grupo de comparación, lo que implica que los primeros sienten menos confianza en sus valores internos, existiendo, en ellos, un sentimiento de inadecuación. La causa podría ser, que durante esta época están en un proceso de introspección y evaluación relacionado con lo que han hecho y están haciendo de su vida (MacDermid y Crouter, 1995), ya que "para la persona que está envejeciendo, es una obligación y una necesidad, el prestarse a sí mismo una seria atención. Después de haber prodigado la luz hacia el mundo externo, el sol retira sus rayos para iluminarse a sí mismo" (Jung, citado en Kets de Vries, 1999), proceso que no se da, o que se presenta con menor intensidad en las parejas con hijos en el hogar.

En cuanto al self familiar, éste también se encuentra disminuido en las parejas en etapa de nido vació, lo que implica que, al irse los hijos, los padres sienten menor valor e importancia como miembros de una familia, pues de hecho, ésta se ha desintegrado y se vuelve a conformar, simplemente, como un sistema diádico.

Esto puede señalar que para los mexicanos, el rol de padre o madre es de suma importancia y cuando se pierde éste, se ve alterado el autoconcepto en el sentido de no saber que rol, ahora, se va a jugar.

Por otra parte, no es de extrañar que también se vea disminuido el self social en las parejas cuyos hijos ya no viven en el hogar. Esto concuerda con Estrada (1997) quien comenta que la mujer vive la etapa del nido vació como una pérdida de sus funciones sociales y de su identidad, ante lo cual, Rodríguez, Pellicer y Domínguez (1985) explican que las relaciones con los demás dependen de la autoestima, ya que la personas se perciben y relacionan con los demás, de acuerdo a como se perciben y relacionan consigo mismas y sí en esos momentos, estos padres tienen un autoconcepto bajo, es lógico que tiendan a aislarse, a retraerse y a rehuir de los contactos sociales, estableciéndose un círculo negativo que puede afectar, a su vez, a su autoestima.

Finalmente, otro elemento que destaca en los resultados obtenidos y que se observa en el total positivo, es la facilidad, por parte de los padres con hijos en el hogar, para autodescribirse, ya que la media relacionada con este punto se encuentra dentro de los parámetros del término medio, mientras que al estar disminuida en el grupo de padres sin hijos en casa, muestra cierta dificultad para hacerlo, la cual puede estar generada por la inseguridad propia del cambio o pérdida de identidad que las personas están viviendo. Siendo importante notar, que no se poseen investigaciones que sustenten o explique este dato, el cual, sin embargo, es enteramente lógico, sí se piensa que éstos últimos padres están en estado de shock, reajustándose a la falta de hijos en el hogar y, a su vez, esto puede explicar el porque en este período se pueden presentar diversos síntomas en uno o en ambos cónyuges.

Por otra parte, dado que Moir y Jessel (1994) comentan que los niveles de autoestima de los hombres dependen mas del éxito profesional y el de las mujeres, del éxito de adhesión, es decir, de la profundidad y fuerza de sus relaciones y, dado que es la mujer quien tiene, generalmente, un vínculo emocional mas fuerte con los hijos, además de ser quien manifiesta vivirlo mas como pérdida, podría haberse esperado una diferencia estadísticamente significativa entre el nivel de autoconcepto del hombre y de la mujer, sin embargo, los resultados obtenidos no lo marcan en ninguno de los elementos del Tennessee, dando la impresión del que el sexo genérico no influye en el autoconcepto. En particular, la investigadora no está de acuerdo en que esto sea generalmente así, sino que tiene la impresión de que en la muestra estudiada no se observaron estas diferencias por las características de la misma, es decir, por su escolaridad y su nivel socioeconómico.

En cuanto a la comunicación, otra variable básica de esta investigación, es importante recordar que el nivel de la misma es primordial, ya que es un elemento fundamental para mantener la relación marital, al cumplir con las funciones de organizarla, ayudar a los participantes a construir y validar de forma conjunta una visión del mundo y a proteger vulnerabilidades (Fitzpatrick, 1989), en donde la expresión de los sentimientos y la discusión efectiva de sus problemas, son los mejores indicadores de la satisfacción marital (Zinder, citado en Carballo et. al., 1989), pudiéndose observar que un matrimonio que coincide en que es feliz, se comunica radicalmente diferente a otras parejas. (Fitzpatrick y Babzinsky, citados en Carballo et al, 1989).

En los resultados obtenidos en el COMARI se puede observar una importante disminución, tanto en las diferentes subescalas, como en cuanto al nivel total de la comunicación, para el grupo de padres sin hijos en el hogar, la cual podría atribuirse a que, ante los cambios que vive cada uno de los miembros de la pareja a partir de la salida de los hijos y que se reflejan en una menor autoestima, aquellos se mantienen mas centrados en sí mismos, disminuyendo el nivel de interacción entre ellos. Al respecto, Dowling (1996), afirma que cuando los padres se encuentran a sí mismos dando vueltas en una casa vacía, pueden sentirse deprimidos. Otro factor a considerar es el hecho de que las parejas con mas años de casadas se muestran menos comunicativas que las que llevan menor tiempo (Zietloe y Sillars en Carballo et. al., 1989; Erlich, 1997; Burke, citado en Nina, 1991).

En cuanto a las diferentes subescalas de dicho instrumento, se observa que los padres en nido vació comparten menos sus sentimientos, emociones y disgustos con el cónyuge, en comparación con los padres que no se encuentran en dicha situación. Sin embargo, se mantiene como la subescala de mayor media, lo que puede ser explicado por el punto de vista de Nina (1991), que plantea que para los cónyuges mexicanos es importante expresarle a la pareja sus sentimientos, emociones y aquellos aspectos con los que están en desacuerdo. Situación, además, reforzada por el cambio que se ha dado en los últimos treinta años, en donde, el matrimonio pasó de tener una función instrumental a ser una relación basada en compartir sus sentimientos y emociones (Dominan 1996).

De igual forma, el hecho de que los hijos ya no residan en el hogar, provoca que la comunicación referente a ellos, disminuya en forma significativa, pero no varía en cuanto al lugar que ocupa jerárquicamente en cuanto a importancia. Este hecho puede analizarse desde dos vertientes:

Se nota la importancia de los hijos como tema de conversación, de manera tal, que cuando éstos se van, la pareja puede verse en una situación de "no saber de que hablar"; pero

Sea como fuere, para buscar un equilibrio "se busca hablar algo referente a los hijos", lo cual señala que, aun cuando los hijos ya no viven con los padres, la atención que éstos le dedican a aquellos, no disminuye totalmente, ya que ellos son una parte importante dentro de la relación conyugal (Erlich citado en Nina, 1991).

Así mismo, la comunicación acerca de la dinámica familiar se ve disminuida, lo cual es de esperarse, debido a que este sistema se rompió, para pasar a un sistema diádico; lo que refiere a que el síndrome del nido vació es un proceso de duelo y de reconstrucción que cada cónyuge debe enfrentar con lo mejor de sí, para rescatar o solidificar la relación con la pareja.

También es importante notar como en las parejas ya sin hijos en el hogar, el trabajo y las relaciones que se mantienen en este ámbito, no varían ni buscan sustituir a los hijos, por lo menos en cuanto a tema de conversación. Pero el hecho de que sea menor el nivel de comunicación en comparación a las parejas que tienen hijos en el hogar, puede señalar el hecho de que los cónyuges se cierran en sí mismos y, de esta manera, consideran todo lo laboral como parte de su mundo individual.

Esta misma introspección se refleja, tanto en la comunicación acerca de la relación marital, como de la vida sexual. Lo cual implica que las parejas que vivencian el nido vació, casi no comparten nada sobre estos dos ámbitos.

A partir de todo estos datos se puede inferir, que el impacto mas fuerte de la ausencia de los hijos se da en el hecho de que provoca que los padres se encierren en sí mismos, se refugien en mundos individuales y, por lo tanto, no se observen recursos que podrían favorecer su integración como una pareja adulta, es decir, en lugar de compartir soledades y sobrepasarlas en conjunto, parece que los años venideros señalan un incremento de las mismas.

Indudablemente esto puede dificultar el progreso de la persona en lo que Jung (citado en Koch, 1998) señala como el objetivo de la segunda mitad de la vida, el individuarse, proceso enfocado a la llegada al Self, el cual se completa cuando se reúne lo que estaba disperso y múltiple, para convertirlo en uno, en donde la energía psíquica puede fluir creativamente ya sin las unilateralidades defensivas del Yo.

Por otra parte, dado que, entre muchos otros autores, Grey (1995), plantea que los hombres y las mujeres difieren en todas las áreas de su vida, ya que piensan, sienten, perciben, comunican, se relacionan, aman, necesitan y valoran de una forma totalmente diferente, James (1988) afirma que las mujeres tienen la capacidad de hablar de lo que sea, mientras que los hombres fueron educados bajo la idea de que hablar, sobre todo de emociones, es mas bien una cualidad femenina, con los deportes y política como única excepción y, Feldman (citado en Siliceo y Uribe, 1996) señala que los hombres están entrenados para ser inexpresivos y las mujeres sobre-expresivas, se hubiera esperado una mayor diferencia en el nivel de comunicación entre los hombres y las mujeres, la cual no se dió, quizá basado en el planteamiento de Díaz Guerrero (citado en Nina 1991), que considera que, al ser el mexicano una persona afectuosa con su familia, necesita expresar y compartir su afecto con la pareja.

Aunque otra posible hipótesis es que, al estar ensimismados por las vivencias propias del síndrome del nido vació, la comunicación se deteriora en ambos sexos y por eso no se presentan las diferencias estipuladas por otros autores.

Finalmente, se tiene que, Siliceo y Uribe (1996) comentan que el autoconcepto y la comunicación están íntimamente relacionados entre sí, citando a varios autores que lo sustentan, como por ejemplo, a Casares y Siliceo que afirman que una mala comunicación, al distorsionar la percepción de valores y sentimientos, crea inseguridad y defensividad, provocando distanciamiento en la pareja y a Wahlroos, que sostiene que una comunicación positiva muestra respeto por el otro, ayudándolo a que tenga un mejor concepto de sí mismo. Por otro lado, las verbalizaciones de la pareja o de uno mismo influyen en la autoestima de la persona, ya que el self se conforma, sostiene o modifica de acuerdo al punto de vista de los demás (Cast, Stets y Burke, 1999) y las autoverbalizaciones equivocadas y sin fundamento provocan respuestas a nivel emocional, entre las cuales se encuentra la inseguridad (Goodman y Maultsby 1978), lo cual se comprueba en los resultados obtenidos en la correlación de Pearson.

De tal forma, este estudio sí comprueba lo estipulado por dichos autores. Es decir, la comunicación y el autoconcepto están íntimamente relacionados uno con otro, quedando para posteriores investigaciones ahondar en este punto y explicar con mayor fuerza esta relación.

En conclusión, si bien a lo largo de este estudio se aportan datos para la mayor comprensión de la vida marital, también se puede observar que en México hay poca investigación, tanto en relación al nido vacío, como en cuanto a las variables medidas en relación al mismo. La mayoría de los datos obtenidos están basados en estudios hechos en Estados Unidos, por lo que pueden ser tomadas como parámetro solo hasta cierto punto, ya que en nuestro país la forma de vida, valores familiares, etc., son diferentes a la del país vecino, por lo tanto, es lógico pensar que las generaciones que han sido criadas en situaciones históricas y culturales diferentes, con valores y expectativas distintos, envejecerán y reaccionaran de una manera, también, diferente, lo que lleva a la necesidad de una mayor investigación. Otro elemento importante sería ver la evolución de esta etapa del ciclo vital del matrimonio a medida que se da y mantiene el cambio de roles en la pareja, una mayor independencia, tanto de la madre, como de los hijos y un período mas largo como pareja, antes de la llegada de los hijos, en donde se puede dar una mayor consolidación en esta, lo cual se reflejara en las diferentes crisis que se le presenten, incluido el síndrome del nido vació.

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