| Reflexiones y Curiosidades | ||
|
En tiempos pasados, las personas tenían mayor oportunidad de estar con ellos mismos, convivir y comunicarse más fácilmente con los demás. Ahora las cosas son diferentes, la prisa y la tensión nos van envolviendo, dando como resultado, que los seres humanos no nos sintamos valiosos, entendidos, colaboradores, etc. Esto origina trastornos y distorsiones, sobretodo en nuestras comunicaciones, sumando nuestras experiencias dolorosas y el cúmulo de patrones y costumbres aprendidos, nos alejan de quien realmente somos, de lo que queremos y lo que sentimos, confundiéndonos y creando dificultad para ordenar y organizar nuestros pensamientos. Experimentamos momentos de angustia, ansiedad, coraje, depresión, sufrimiento, soledad y culpa.... Y no sabemos qué hacer, cómo salir, qué actitud tornar. Ingerir pastillas, antidepresivos, ansiolíticos ayuda, pero sólo es un paliativo, ya que no estamos resolviendo los verdaderos problemas, sólo eliminamos molestias, evadimos, pero eso no es la solución
No es fácil tomar una determinación, sacar la fuerza para enfrentar nuestra propia vida. Al estar rígidos y utilizando los mismos mecanismos, cometiendo los mismos errores, sobretodo en nuestras relaciones interpersonales, nos quedamos en "Mas de lo mismo”, ya que esto nos sucede en forma inconsciente y a modo de hábito, "no nos damos cuenta” , "no estamos locos”. Por esto es la insistencia de observarnos, preguntamos para realmente tener respuestas ¿Para qué me pasa esto?, ¿Para qué estoy haciendo tal o cual cosa? Esto nos dará mejores respuestas, que el preguntarnos ¿Por qué? También una buena solución, es una tercera persona, ajena a nosotros. Esta tendrá la capacidad de darse cuenta de las deficiencias y errores en nuestra forma de comunicación y brindarnos la posibilidad de elegir nuevas formas mas asertivas para salir de nuestros problemas. Un buen terapeuta honesto, no nos dirá qué hacer, sino que permanecerá cerca acompañándonos en un momento del camino y entendiéndonos, nos brindará las armas necesarias para que nos conozcamos mejor, a expandir nuestra consciencia y a que podamos enfrentar con más fuerza y seguridad la responsabilidad de nuestra propia vida. Hay que tener cuidado de no caer en la dependencia, si no estaremos dejando esa responsabilidad a la otra persona y recordemos que nadie puede saber lo que queremos, lo que nos conviene y lo que necesitamos, mejor que nosotros mismos. ¿Cómo elegir una terapia? Es importante que estemos informados, para así poder elegir aquello que nos agrade y nos ayude. En la actualidad hay muy valiosas escuelas, comenzando por el clásico Psicoanálisis para problemas más profundos, esta terapia puede durar hasta siete años y se enfoca mucho a las experiencias de toda nuestra vida. El Conductismo, que va directamente a cambios de conducta. Las corrientes Humanistas tratan de que el ser humano encuentre por sí solo sus valores y soluciones. Entre ellas están la Logoterapia, que trata de que encontremos un sentido a nuestra vida, a lo que nos pasa, a lo que hacemos. La terapia Racional Emotiva, ayuda a darnos cuenta que podemos cambiar nuestros pensamientos erróneos y negativos, por positivos y que así serán nuestras experiencias. La Gestalt, que encamina a valorar el presente, mirando y resignificando experiencias dolorosas del pasado, invitando a vivir con mayor conciencia lo que nos brinda "el aquí y el ahora”. Hay algunas terapias corporales como la Bioenergética, benéficas para todos aquellos que guardamos tensión y no expresamos emociones fácilmente, ya que las reprimimos y esto se queda en partes de nuestro cuerpo originando bloqueos. De las últimas teorías muy interesantes, son las Familiares y Sistémicas, ya que han comprobado que no es el individuo "solo” , sino que es parte de un todo y no es él, el que tiene el problema, que es el resultado que se refleja de las disfunciones de su relaciones inter-personales y forma de comunicación establecida en su propio sistema, (Familia). La de Constelaciones Familiares, nos ayuda a sanar lealtades y culpas familiares y sobretodo, establece el orden en nuestro sistema y aplica tanto en las familias, como en empresas y cualquier grupo social. La Tanatología apoyando en casos de enfermedades terminales, tanto para el enfermo como para sus familiares. También existen grupos de auto-ayuda, de meditación, de crecimiento, disciplinas como Thai Chi, Yoga, que resultan benéficos para ver, conocer y equilibrar nuestro maravilloso ser.
| ||
| Regresar a la página principal | ||