| Reflexiones y Curiosidades | ||
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por José Barcenás
La astrología es un valioso medio para entender la dinámica de las relaciones entre padres e hijos.
En primer término hay que decir que no es accidental que lleguemos por la vía del nacimiento al seno de una familia. La ley universal de la correspondencia nos impulsa a atraer aquellas experiencias que nos hacen falta en el proceso del desarrollo evolutivo del Ser que somos. De esta manera, al generarse una relación Padre/Madre-Hijos, todas las personas involucradas tienen una lección que aprender. El grado de facilidad o de dificultad para asimilar los aprendizajes correspondientes, tiene que ver por un lado con nuestra trayectoria precedente y por otro, con el grado de apertura para incorporar a nuestra conciencia dichos aprendizajes. Comprender cuáles son las lecciones que tenemos que aprender de nuestros hijos y aquellas que nos está dado proporcionarles, es de la mayor importancia. La rebeldía o la afinidad no son meras circunstancias, sino que tienen un sentido profundo y ninguna de ellas tiene por sí misma un sentido positivo o negativo. Así podemos explicarnos la prohibición que le hizo su padre a Juan Sebastián Bach para que no se dedicara a la música, ya que en su familia había una gran cantidad de músicos, al grado de quemar toda partitura que le era encontrada; esto hizo que J. Sebastián las memorizara para no verse en dificultades y ya sabemos las consecuencias: sin esta prohibición, la humanidad no hubiera conocido a uno de los más grandes genios. La Astrología cuenta con varias técnicas para que estemos en condiciones de entender el "qué y el "cómo de la tarea que tenemos que hacer junto con nuestros hijos, de manera que al cumplirla estemos avanzando mutuamente en nuestro proceso de Evolución. Comprender cuál es la Misión de Vida de cada uno de los integrantes de la familia es uno de los caminos, el cual se aborda a través del estudio de los llamados Nodos Lunares o Cabeza y Cola del Dragón. El propio hecho de contar con la interpretación de nuestra carta natal y la de quienes al decir de Gibrán Jalil "no son nuestros hijos, sino hijos de la Vida", es otra posibilidad concreta. Existen las llamadas cartas de sinastría que consisten en analizar lo que sucede cuando se entrecruzan los destinos de dos personas y que si bien usualmente se utilizan para parejas, también tienen una respuesta para entender el vínculo entre padres e hijos. La forma más sencilla de utilizar la Astrología en el tema que nos ocupa, es conocer y comparar la constitución energética de las personas en cuestión, en términos de los elementos astrológicos: Fuego, tierra, aire y agua. En primer término hay que conocer qué proporción posee cada persona de cada uno de dichos elementos, de manera que podamos identificarla primordialmente con alguno de ellos y así podamos decir que entre ellas hay relaciones de tipo "fuego-fuego", "fuego-aire", "agua-tierra", "aire-agua", etc. Las personas que poseen las cualidades preponderantes del fuego, se caracterizan por ser extrovertidas e intolerantes, en tanto que quienes están identificados con la tierra, tienden hacia una mayor tolerancia y a la introversión. Conociendo a fondo las características de cada elemento, podemos fácilmente sacar conclusiones acerca de cómo es la dinámica de la relación entre ciertas personas, considerando desde luego, su sexo, edad y rol con el que participan en dicha relacion. Por ejemplo, ¿qué dinámica puede esperarse entre una "madre de aire y un "hijo de agua en la adolescencia?. Aquí se trata de una mamá extrovertida, con interés de tener una presencia en su entorno, con modales y vocabulario refinados, amante de la belleza, que no se permite gran contacto con sus emociones, con tendencia a la conversación volátil, que ejerce cierta tolerancia y diplomacia, que lo que más quiere para sus hijos es que tengan una proyección social. Por otro lado, se trata de un chico con fuerte contacto con sus sentimientos y en consecuencia que vive hacia dentro de sí mismo y con escaso interés en dejarse ver actuando, soñador, con intereses de expresión artística, sensible a la menor crítica, con escasas habilidades para lo analítico y lo cuantitativo, con cierta timidez y tendencia a ruborizarse, que podría manifestar sus tensiones por la vía de deficiencias de salud. Como puede apreciarse, tienen algunos puntos de contacto que podrían estar entre otros en el interés mutuo por el arte-belleza, sin embargo, ella lo abordará por la vía intelectual y él por el camino del sentimiento. Tienen muchos puntos de disociación y conflicto latente: él quiere preservar su intimidad, ello lo quiere proyectar hacia el brillo social, lo cual resulta para él muy amenazante; ella se especializa en pensar, conceptualizar y comunicar con palabras, en cambio él se centra en sentir, en observar, en comunicarse con símbolos, para ella es importante saber y decir, para él conquistar cl placer y evitar el dolor. Esta forma de aproximamos a la dinámica de la relación padre-hjjo se basa en arquetipos que tienen un carácter universal y por lo tanto, para tener precisión, habremos de darles una aplicación específica en cada caso concreto. Tenemos que tener datos adicionales como es el signo solar de cada uno, el signo lunar y la ubicación de los Nodos. Sin embargo, sin gran despliegue de esfuerzo, podemos recomendar a ambos, especialmente al adulto, factores de "comprensión del otro, indispensables para tener con él un contacto humano respetuoso de su real naturaleza (su forma de ser, de estar y de proyectase evolutivamente), así mismo, elementos de apoyo para que el menor pueda encontrar y aceptar su vocación de vida. Este es un ejemplo de cómo la Astrología puede apoyar la dinámica del desarrollo humano. | ||
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