FILOSOFÍA DE VIDA
Siempre me fascinó la Psicología, desde que era chiquita. El día que recibí la carta en la que me comunicaban que estaba aceptada en la Facultad de Psicología fue uno de esos días grandes en mi vida.
Disfruté mucho la carrera, pero a medida que se acercaba el final empecé a experimentar una especie de impaciencia y de inquietud. La orientación de mi facultad era cognitivo-conductual, por lo que había leído y estudiado muchos artículos e investigaciones interesantísimas, pero ahí estaba esa sensación, me faltaba “algo”. La orientación cognitivo-conductual me resultaba muy efectiva para determinados problemas y para determinado tipo de pacientes, pero seguía trabajando en la superficie.
Poco antes de titularme comencé a estudiar Psicoanálisis, y verdaderamente me fascinó. Me fui hacia el otro lado, lo profundo. Y sí, me fascinó, finalmente pensé que había encontrado lo que quería estudiar y a lo que me quería dedicar.
Por azares del destino y un poco por casualidad, un día llegué al Instituto Mexicano de la Pareja. Me habían dado muy buenas referencias, aunque no sabía muy bien cuál era la orientación que aquí se manejaba. En las primeras entrevistas fui formándome una idea sobre todo esto y finalmente me decidí a estudiar la Maestría en Terapia de Pareja.
No creo que haya una sola persona que haya pasado por este instituto a la que no le haya cambiado la vida. Personalmente, lo que no encontré en mi facultad ni en el psicoanálisis me ha llegado aquí. Algo absolutamente novedoso en todos los aspectos. Todos los conocimientos que aquí te transmiten no sólo te proporcionan excelentes herramientas terapéuticas para el tratamiento con pacientes, sino que te proporcionan toda una nueva filosofía de vida.
En este mundo en el que vivimos tan acelerado, con tantas exigencias y tan estresante, poco a poco hemos ido dejando de un lado nuestro desarrollo personal y nuestro interés por lo espiritual. Ya no tenemos tiempo. Estamos demasiado ocupados pensando en la renta o hipoteca de la casa, en los problemas de inseguridad, en el estrés y la ansiedad del trabajo, en todos aquellos acontecimientos tan impactantes que están ocurriendo en el mundo, y en otras muchas cuestiones que nos parecen tan importantes.
Sin embargo, necesitamos más que nunca una guía en la espiritualidad, necesitamos contactarla de nuevo o reforzarla.
Por todo esto creo que soy una persona muy afortunada por haber llegado aquí. Verdaderamente esto es lo que tanto tiempo busqué, quizá sin saber muy bien definir qué era exactamente lo que necesitaba. Pero ahora soy consciente de la suerte que tengo de haber encontrado al fin el camino hacia el desarrollo personal y hacia una práctica profesional íntegra y absolutamente novedosa.
Alba Sandoval
"Me da mucho orgullo y satisfacción el haber terminado la Maestría en
Psicoterapia
de Pareja, así como algunos diplomados y haber dado clases en AMETEP.
Me
da mucho gusto el haber sido parte del Instituto y en parte por eso me
duele
estar en el extranjero, de lo contrario hubiera sin duda hecho el
doctorado
con ustedes.
He estudiado en universidades en México, E.U., Francia y Canadá, pero
la
combinación de elementos del Instituto me parece muy especial. Es a la
fecha,
mi favorita de entre las formaciones universitarias que he conocido. La
combinación del aspecto humano (tanto del estudiante a todos niveles
como
el de los pacientes), con el académico y la búsqueda de respuestas me
ayudaron
mucho en mi formación integral como psicólogo, terapeuta y persona.
Si alguna vez podría hacer el doctorado a distancia con algunas visitas
de vez en cuando a México por favor no dejen de hacirmelo saber. Hoy en
día las distancias son cada vez menos obstáculo.
Gracias de nuevo.
Sinceramente;
Ivan Trofimoff
Canadá
Mi experiencia al entrar al Instituto ha sido muy gratificante. Al principio, como todo en la vida, me costó trabajo reintegrarme a una manera formal de estudiar, pero con el paso del tiempo me ha sido cada vez más fácil, sobre todo porque el sistema que llevamos aquí está muy bien planeado.
Otra cosa importante que me ha pasado es que dentro del Instituto me siento como si fuera parte de una familia, todos nos conocemos, nos respetamos y nos queremos, esto mismo ha hecho que yo crezca espiritualmente y que mi manera de relacionarme con los demás cambie.
En el aspecto académico, la verdad todo está muy bien estructurado, las materias que nos dan son muy interesantes y Los maestros son de lo mejor.
Que les puedo decir, para mí esta experiencia que estoy viviendo a través de la Licenciatura es de lo más satisfactoria en todos sentidos, tanto humana, como emocional, como académicamente.
Guyiz Díaz Riquelme
A mis 40 y pico años de vida, y después de una experiencia personal difícil y de cambios, me preguntaba qué iba hacer con mi vida, después de haber llevado una vida de mucho viaje, muchos cambios y muy dedicada a las exigencias y necesidades de mi familia y las de mi entonces marido hotelero... tiempo en el que decididamente no lo dediqué a mi persona y a mis propias necesidades interiores.
Una amiga estudia en AMETEP y fue ella la que me introdujo al maravilloso mundo de la Psicología. Entonces me decidí a entrar y o también, con todas las intenciones de ayudar a los demás... poco sabía que primero se empieza por ayudarse a sí misma adentrándose tanto en la mente como en la parte espiritual... AMETEP me ha brindado lo que yo buscaba, tener mas entendimiento sobre el comportamiento humano y a prepararme para hacer lo que yo más quiero a estas alturas de mi vida.
Considero que no hay otra institución como AMETEP en cuanto a lo que brinda, tamo en las materias como en un ambiente idóneo para estudiantes adultos que tengan esta inquietud de autoconocimiento y preparación para ser unos psicoterapeutas bien preparados.
Lizzy Voight
Estudios Científicos de la Experiencia Contemplativa se cursa como una materia dentro de la Licenciatura de Psicología Clínica, sin embargo, más que eso, es una experiencia para el conocimiento de uno mismo, para lograr gran poder de concentración en lo que se realiza y para lograr armonía y paz. Sus bases se encuentran en la práctica de za-zen, un tipo de meditación cuya tradición se remonta a dos mil seiscientos años. Su método es muy sencillo, consiste en sentarse, sentir la respiración y concentrar la atención bien en lo que ocurre a cada instante, lo cual se denomina shikantaza, o en contar las respiraciones.
Es una práctica, silenciosa, fuerte, energética, renovadora, la cual sin pensar nos hace vivir plenamente el presente y nos integra a nuestro cuerpo, emociones y mente.
En la formación del psicólogo clínico es una valiosa oportunidad para el estudio de uno mismo, la comprensión de los demás y la ayuda terapéutica. Por las anteriores razones, Estudios Científicos de la Experiencia Contemplativa se encuentra en el corazón de los practicantes y es el eje de toda la Licenciatura en nuestro Instituto.
Por lo general se realiza en las primeras horas de la mañana con el fin de cargar baterías e irrigar de energía todas y cada una de las acciones del día.
Mtro. en Psi. Jaime Mejía Montenegro
| Fallo: |  |
Mi experiencia al entrar en este Instituto después de muchos años de no estudiar en el ámbito escolarizado no fue fácil. Sin embargo, el ambiente que se vive aquí fue de bienvenida y de manera cálida. Con el paso de los días empecé a comunicar con todas las compañeras, lo que hizo que yo me sintiera muy a gusto y sobre todo tuve un sentido de pertenencia, aunado al sistema académico del mismo.
Los días empezaron a pasar muy rápido hasta el día en que festejamos la comida de Fin de Año todos juntos, profesores y alumnos, esto me permitió estar en contacto con todos ellos en un espacio más relajado.
Ahora en este cuatrimestre, estoy viendo la licenciatura más integrada a mi actividad diaria y con más compromiso.
Entrevista realizada por:
Fernando Martínez M.
| Natali: |  |
La maestría me ha ayudado a comprender que el psicoterapeuta es un ser humano, por lo tanto, no es perfecto; tiene o ha tenido sus propios conflictos por resolver, esto es maravilloso porque como terapeutas podemos aprovechar nuestras vivencias, o nuestro laboratorio interno para comprender al paciente.
El tener conciencia de que todos tenemos los dos polos me ha ayudado a comprenderme mejor y ser más responsable de mis actos, dejando de justificar mis errores a través de los demás.
Finalmente me he dado cuenta de que podemos decidir lo que deseamos en la vida y de nosotros depende el que formemos nuestro camino o sigamos uno ya trazado.
Edgar:
La maestría es una herramienta muy buena para aplicar en la psicoterapia, sin embargo más allá de la utilidad profesional, es una ventana para mostrarnos el camino a la propia conciencia.
Esta ha sido una experiencia sumamente enriquecedora en mi propia vida, pues me permite aspirar a la integración, a la luz y al amor.
Entrevistas realizadas por Reyna Jacinto H
Víctor Manuel López:
No cabe duda que un proceso de maduración es inherente muchas veces con el mismo crecimiento cronológico. Sin embargo, si lo enriquecemos con procesos de búsqueda, se adquiere (sin ser pretencioso) una Visión más aceptante de la vida.
He podido tener experiencias conjuntas de ser alumno y profesor a la par. Cada faceta mueve aspectos diversos, pero que tienen en común un aprendizaje.
Bajo esta recepción de conocimientos han coincidido temporalmente enseñanzas de diversas fuentes. Estos esquemas de desarrollo humano me hacen ver que como individuos, existen en nosotros infinitas potencialidades insospechadas. No somos entidades inmutables y fijas, somos la suma de muchos factores que trascienden nuestro entendimiento consciente
En nuestro afán de identificarnos con lo más superficial y descriptivo de nosotros, estamos en lucha incesante para que nuestra percepción de nosotros como sujetos no se altere por lo ímpermanente y alternante. Por ello nos resistimos y aferramos a no ser heridos, a no sufrir, a que nos duelan los eventos que tienen que ocurrirnos
Es relevante percatarse que uno como individuo, no es "uno, es decir, Víctor es la suma de muchos "otros" que lo forman. En ocasiones lo inundan aspectos positivos y optimistas y en otras negativos y pesimistas; a veces ve la vida clara y despejada, en otras oscura y tormentosa. También se puede sentir superior, trascendente y otras arrastrarse en la inferioridad y en lo mundano; o penar que todo es inamovible y después visualizar todo lo oscilante.
En fin, ha llegado al punto que siento que en mi habitan "todos", que soy la suma de gotas que forman el río.
Es paradójico ir creciendo y darse cuenta que lo que s creía ser, ya no se es más. Voy reconociendo que poco a poco soy y no soy indistintamente y me acostumbro a lo ilógico de este mundo físico.